Desafíos y Transición: La Situación de los Jóvenes del Sename y el Nuevo Servicio Mejor Niñez en Chile

El Origen del Problema: Trayectorias de Vulneración y Delincuencia

La experiencia de Luis Valencia, quien a sus 21 años ha pasado dos tercios de su vida bajo los cuidados del Servicio Nacional de Menores (Sename), ilustra una problemática profunda. Ingresó por protección antes de los cinco años buscando un lugar donde vivir y salió justo antes de los 18, ya no como un niño vulnerado, sino como un infractor de ley tras ser liberado de un régimen de Internación Provisoria. La historia de Luis da cuenta de ello: tras la separación de sus padres fue enviado a un hogar del Sename y derivado a diversas familias guardadoras, pero ninguna pudo contenerlo. Así fue como a los 9 años comenzó su precoz vida delictual robando en supermercados, y a los 12, ya recorría las calles de Santiago con pistola en mano.

A los 14 lo detuvieron tras robar un millón de pesos en una sucursal de "Sencillito". En esa ocasión, calificaba dentro de la edad punible por la Ley 20.084 de Responsabilidad Penal Adolescente y fue derivado a un sistema de supervisión de régimen semicerrado. A los 16 años asaltó, junto a su hermano, una joyería y fue sorprendido, lo que le costó ser enviado a un Centro de Internación Provisoria mientras se investigaba su causa. Su hermano, por su parte, fue a cumplir tres años de pena efectiva a un recinto penal del sistema adulto.

Críticas al Sistema y Fallas de las Políticas Públicas

El sacerdote Nicolás Vial, presidente de la Fundación Paternitas, quien desde hace más de treinta años se dedica a reinsertar niños con pasado delictual, cree que el sistema no ha estado a la altura de las necesidades de los individuos que llegan en búsqueda de ayuda. Para Marcelo Sánchez, director de la Fundación San Carlos de Maipo -organización que busca combatir la pobreza y la delincuencia desde la infancia-, la investigación demuestra el "fracaso de las políticas públicas". Sánchez afirma que el problema se agrava, considerando que los jóvenes que pasan por esos centros son propensos a desarrollar conductas delictuales o conflictivas que, de no haber entrado, posiblemente no habrían desarrollado.

Según un estudio realizado por la Fundación San Carlos de Maipo, uno de cada dos reos de la población penal adulta pasó por un centro de menores durante su infancia o adolescencia. La investigación concluye que más del 50% de los jóvenes egresados de algún centro por responsabilidad penal juvenil reincidirá antes de los 24 meses. El sacerdote Vial asegura que la cifra se puede percibir a simple vista: "No necesito tener un estudio para creer que perfectamente uno de cada dos presos pasó por Sename, y más (...) Es realmente penoso". Marcelo Sánchez añade que "El Sename, sin la intervención terapéutica adecuada, lo que hace es catalizar estas conductas disruptivas. O sea, corrompe más que sana. En el mejor de los casos, no hace nada".

Infografía sobre la trayectoria de jóvenes en el sistema Sename y los índices de reincidencia.

Inimputabilidad y la Brecha en la Atención Especializada

La Ley 20.084 y los Menores de 14 Años

El director Marcelo Sánchez es crítico de la situación, señalando que "El sistema está al debe con los niños menores de 14 años". Al año, cerca de 5.000 menores son devueltos por los tribunales a sus familias por ser inimputables. Muchos ni siquiera son pasados por tribunales. Esto se debe principalmente a que para ellos no hay una oferta técnica especializada, como sí lo hay para los mayores de 14 con la terapia multisistémica.

Lo anterior se da porque la Ley 20.084 no define sanciones ni procedimientos para los niños entre 8 y 14 años que hayan cometido ilícitos penales. Es decir, son inimputables, pero igual son enviados a centros del Sename que están inicialmente previstos para los niños con vulneración en sus derechos.

El Impacto en la Reincidencia: Datos del Sename 2012

La presidenta de la Asociación Nacional de Funcionarios del Sename, Alicia del Basto, señala que "un niño al que sus padres lo han abandonado convive con nombres como el 'Cisarro' y todos esos chicos que han sido de conmoción pública". El último estudio elaborado por el Sename para determinar el número de niños como Luis -que egresaron de protección para ser reingresados al sistema bajo alguna medida de justicia juvenil- data del año 2012. Este indica que de los 20.111 que ingresaron por estar vulnerados en sus derechos y que egresaron ese año, 1.600 reingresaron al sistema, pero ahora por ser infractores de ley. De ellos, el mayor porcentaje había ingresado a protección inicialmente no por haber delinquido, sino por encontrarse en situación de calle o de trabajo infantil. Preocupantemente, el 77% de ellos comenzó a desarrollar dentro del sistema conductas que antes no desplegaba.

La Difícil Transición a la Vida Adulta

Falta de Soporte Post-Egreso

Cada año, cerca de mil 500 jóvenes alcanzan la mayoría de edad y, por lo tanto, a partir de ese momento, su permanencia en las residencias es voluntaria. Carlos Vöhringer, director técnico de Hogar de Cristo, precisa que ya en 2018, en un estudio titulado “Del dicho al derecho: Estándares de calidad para residencias de protección de niños y adolescentes”, se señaló expresamente el deber de asegurar servicios de soporte a los jóvenes en su transición a la vida adulta, al menos hasta los 25 años.

La evidencia, según Vöhringer, señala que este acompañamiento debe tener una perspectiva holística y considerar: alternativas habitacionales seguras, hasta que estén en condiciones de arrendar o comprar su propia vivienda; beneficios financieros que apoyen el inicio de su vida independiente; soporte educacional para acceso a capacitación y/o a programas de educación superior; programas de apoyo al empleo; acceso a asesoría legal; y acceso a servicios de salud, especialmente para aquellos jóvenes con trastornos de salud mental. La triste realidad que se observa desde el Hogar de Cristo es que hay muchos jóvenes en situación de calle cuyo denominador común es haber estado en el Sename.

Evidencia de Situación de Calle

Hace una década, el Segundo Catastro de Personas en Situación de Calle (2011) reveló que el 46% de los jóvenes en situación de calle, entre 18 y 28 años, había estado en el Servicio Nacional de Menores. Para Daniela Moreno, jefa de la hospedería de Hogar de Cristo en la Región de Valparaíso, es una señal de alarma que mujeres cada vez más jóvenes, que llevan meses viviendo en situación de calle, vengan a tocar la puerta pidiendo albergue.

Moreno destaca que "Nos golpea fuerte esta situación y hemos levantado este tema con los organismos de protección para que podamos generar estrategias a nivel de red que incidan en políticas más efectivas de apoyo frente a los riesgos y vulneraciones que han sufrido las mujeres en situación de calle en la región. Hemos visto situaciones de extrema violencia hacia ellas, de abuso por el solo hecho de ser mujer y estar en calle. Claramente una hospedería mixta, donde hay adultos mayores que han pasado largo tiempo en situación de calle, no es el mejor lugar para este perfil de jóvenes cuyas historias de vida ha sido de permanente vulneración de derechos".

Esquema de las necesidades de apoyo para jóvenes en transición a la vida adulta después de la protección estatal.

Chile, ¿Único en Latinoamérica sin Programa de Transición?

La Fundación Sentido, que dirige Margarita Guzmán, trabaja desde hace 9 años con niños, niñas y jóvenes bajo la protección del Estado. Guzmán relata: “Nos dimos cuenta que estaban en la calle y aunque intentamos reinsertarlos no resultó, sencillamente porque no tienen un techo sobre sus cabezas”. Hasta hace muy poco, la ley del Sename permitía que hasta los 24 años los jóvenes permanecieran bajo protección siempre y cuando tuvieran un certificado de alumno regular del Ministerio de Educación, lo que dejaba fuera a cualquier joven que no estuviera en el sistema formal de educación.

Después de mucho lobby y presión por parte de organismos colaboradores, se logró que el nuevo Servicio Mejor Niñez quitara ese requisito y se aceptara el certificado de una institución colaboradora acreditada. Sin embargo, dado que son centenares los que egresan del sistema de protección cada año, se está pidiendo que la nueva ley asegure programas de transición a la vida adulta con vivienda, “porque mientras estos jóvenes estén en situación de calle, no hay ningún programa ambulatorio que pueda lograr que continúen con sus estudios en esas condiciones”. Margarita Guzmán enfatiza que “Chile es el único país de Latinoamérica que no tiene un programa de transición hacia la vida independiente de jóvenes que salen del sistema de protección”.

Se han iniciado gestiones con el Ministerio de Vivienda para emular programas como Vivienda Primero para personas en situación de calle, buscando un subsidio de arriendo colectivo para estos jóvenes. Se está pidiendo un proyecto piloto con fundaciones que permita, ante una emergencia, abrir nuevas casas. Además, se propone que la residencia cambie el enfoque de preparación para la vida "independiente" por preparación para la vida "interdependiente", alejándose de la búsqueda de la autosuficiencia y promoviendo el desarrollo de habilidades sociales y el apoyo a la construcción de una red social a la cual pertenecer.

Mejor Niñez y el Desafío de la Explotación Sexual Comercial (ESCNNA)

En el panorama actual, todos los ojos están puestos en el nuevo Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia (Mejor Niñez), en el que se tienen grandes expectativas. Es de suma urgencia evitar que estos jóvenes lleguen a situación de calle, especialmente considerando la grave problemática de la explotación sexual comercial.

El Nuevo Servicio y las Denuncias de Abuso

El 23 de diciembre de 2020 se promulgó la ley que crea el nuevo Servicio de Protección Especializada de la Niñez y Adolescencia (Mejor Niñez) en reemplazo del Sename. Sin embargo, a solo cinco meses de su puesta en marcha, el problema de los abusos volvió a cobrar notoriedad. Más de un centenar de menores de edad que debían estar bajo tutela del Estado, en centros del Sename y ahora en residencias de Mejor Niñez, aparecen como víctimas de explotación sexual comercial. Sus casos están relatados en 98 querellas interpuestas por el Programa Mi Abogado, de la Corporación de Asistencia Judicial (CAJ).

Hasta el 18 de febrero pasado, el Programa Mi Abogado de la CAJ había presentado 98 querellas por Explotación Sexual Comercial de Niños, Niñas y Adolescentes (ESCNNA) que se encontraban bajo tutela del Estado, en hogares del ex Sename o en residencias de la actual entidad Mejor Niñez. Son 115 los menores que figuran como víctimas en estas acciones judiciales. Un caso reciente, denunciado por el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, ocurrió en una residencia de su comuna administrada por Mejor Niñez, lo que vuelve a poner al centro del debate si la creación de este nuevo servicio es la solución para los graves abusos.

Lanzamiento programa Mejor Niñez, servicio que entrega protección a niños, niñas y adolescentes

La jueza del Tercer Juzgado de Familia, María Pilar Villarroel, asegura que el Estado tiene el deber de contratar personal especializado, no de capacitar al personal antiguo. Dentro de los principales cambios implementados por el nuevo servicio se encuentra la reconversión de los centros masivos en residencias familiares más pequeñas, donde ahora el límite de niños, niñas y adolescentes que habitan el lugar fluctúa entre 10 y 15 personas. Desde el servicio señalan que el propósito de estas residencias es entregar una atención más personalizada que permita acompañar de mejor forma a los NNA.

Casos y Estadísticas de ESCNNA

Desde 2012 hasta 2021, la Brigada de Delitos Sexuales (Brisex) de la Policía de Investigaciones (PDI) contabiliza 77 víctimas de ESCNNA bajo el cuidado del Estado. El número se dispara a 545 si se consideran los delitos de adquisición, producción y comercialización de material pornográfico infantil. CIPER accedió a siete querellas presentadas por la Defensoría de la Niñez sobre explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes que estaban bajo la tutela del Estado.

Si bien los abandonos de las residencias son una de las causas más comunes de la ESCNNA que se encuentran bajo el cuidado del Estado, también existen casos intra residenciales. De acuerdo con la información contenida en las querellas, en 2020 se detectó que ocho adolescentes abandonaban con frecuencia la residencia del Sename en la que vivían en Antofagasta y, mientras se encontraban afuera, terceros que rondaban el hogar las forzaban a actos de carácter sexual a cambio de dinero y drogas. En 2021, en el sur del país, la situación se repetía para otras dos jóvenes.

La coordinadora nacional del Programa Mi Abogado (PMA), Verónica Pincheira, considera que la capacitación de los funcionarios que trabajan en las residencias es clave para prevenir los abandonos y la consecuente vulneración de los derechos de los NNA. La directora de Mejor Niñez, María José Castro, afirma que el nuevo servicio pondrá énfasis en la capacitación y especialización de los profesionales: "Lo que se está haciendo es acompañar a los equipos técnicos con capacitaciones permanentes y con capacitación en terreno, que es lo que nosotros llamamos la asistencia técnica". Para abordar estos y otros hechos delictivos, en 2019 el Sename implementó las circulares N°5 (para Organismos Colaboradores) y N°6 (para Organismos de Administración Directa).

A pesar de estas iniciativas, la magistrada Jeldres se mantiene crítica respecto a los avances del servicio, especialmente en salud mental, donde "la oferta es inexistente". Aunque en el acuerdo nacional por la infancia se ha comprometido la creación de Unidades de Cuidado y Rehabilitación Intensiva (UCRI), aún no se han creado.

Debilidades en la Persecución Penal y el Apoyo a Víctimas

De las 98 querellas que ha presentado el Programa Mi Abogado, solo una registra formalizados. A juicio de Patricia Muñoz, esta deficiencia se debe al trabajo de la Fiscalía y de las policías, que ejecutan las diligencias que los fiscales instruyen. La magistrada María Pilar Villarroel también apunta hacia la capacitación de las policías y del Ministerio Público. Otro factor que impide mejorar la persecución penal es que el relato de la víctima suele ser insuficiente para que la Fiscalía proceda con la formalización.

El comisario Castro cuenta que a veces los niños, niñas y adolescentes prefieren no denunciar ni ser partícipes de los procesos investigativos. "Cuando queremos entrevistar a la víctima, muchos chicos ya no quieren cooperar porque no se sienten víctimas". Abordar el tema con la víctima no es tan simple, y Denisse Araya, directora de ONG Raíces, lo ha observado a lo largo de su trayectoria: "Cuando acoges a una niña en esta situación, jamás te va a decir ‘estoy en explotación sexual’ o ‘me estoy prostituyendo’. Lo va a esconder porque tiene vergüenza y siente que es su culpa. Ellas jamás piensan que los que las rodean son los culpables, se sienten como las únicas responsables. Además, el proxeneta, el abusador y todos los involucrados les han hecho entender que esa fue su opción, su decisión".

A esto se suma que el delito de Explotación Sexual Comercial de Niños, Niñas y Adolescentes no está contemplado como tal en el Código Penal. Lo que está tipificado es la promoción o facilitación de prostitución infantil. Y, según explica la jueza Villarroel, ese delito “tiene una pena más baja y es mucho más difícil de probar”. En el Ministerio Público no cuentan con cifras que permitan dimensionar el problema. "Acá hay un desafío para el Ministerio Público de indagar la explotación sexual comercial con mucha mayor profundidad, hay un desafío país, y también desde la prevención del delito, de evitar que este tipo de comportamientos se produzca".

El Rol de la Salud Mental en la Recuperación

Denisse Araya explica que el trabajo en salud mental es crucial porque las menores han vivido vulneraciones desde que nacieron y han normalizado estas situaciones. "A veces son hijas de prostitutas o incluso han experimentado el abuso sexual en la primera infancia. Entonces, cuando les empiezan a pagar no ven la diferencia". Araya recuerda un caso en el que, tras un arduo trabajo de acompañamiento, una joven pudo tomar conciencia de que había sido explotada sexualmente. Al momento de reaccionar colapsó y golpeó a las tres personas que la acompañaban, entre ellas, la misma directora de la ONG: “Muchas veces he visto que cuando las niñas toman conciencia de lo que han vivido, vomitan”. Patricia Muñoz es tajante al afirmar que “el Estado no ha sido capaz de priorizar y atenderles en el ámbito de la salud". Muchas veces los abandonos están asociados directamente a temas relacionados con el consumo de drogas o por situaciones que afectan a su salud mental.

Una de las soluciones que ha ofrecido el nuevo servicio es la reducción del volumen de NNA en los hogares, mediante la instalación de Residencias de Vida Familiar. La directora de Mejor Niñez explica que estos lugares tienen un tope de 15 menores y cuentan con 27 profesionales de distintas áreas. Sin embargo, algunas voces críticas señalan que "en estos momentos, las residencias están con la misma problemática que tenían los CREAD (centros) masivos, pero ahora en escala reducida. Los funcionarios están sobrepasados, están teniendo los mismos problemas de maltrato y hay denuncias de abuso sexual y violación". Datos de 2014 a 2019 revelan que dos menores de edad fueron víctimas de abuso sexual, producción de material pornográfico y explotación sexual comercial en una Residencia para Lactantes y Preescolares (RLP) de Hualpén (Bío Bío). En la misma comuna, pero en otra RLP, la situación se repitió para otros dos niños entre junio de 2018 y febrero de 2020.

Avances y Desafíos en la Reducción de la Reincidencia

Datos Recientes de Reincidencia Juvenil

Los mayores de 18 años son quienes menos vuelven a cometer delitos con un 34,7% de participación. El Servicio Nacional de Menores (Sename) dio a conocer los resultados de la reincidencia juvenil en la Región Metropolitana, donde el 38,7% de los jóvenes condenados por delincuencia reincide después de 12 meses de su última condena. Orrego agregó: "Adolescentes infractores y reincidencia están de la mano. Si queremos hacer algo para disminuir los niveles de reincidencia y sobre todo disminuir la cantidad de adolescentes infractores tenemos que intervenir en el tema de la deserción".

La directora del Servicio Nacional de Menores (Sename), María Eugenia Fernández, destacó en su cuenta pública que las tasas de reincidencia entre 2009 y 2020 disminuyeron en 14,2 puntos porcentuales para los 12 meses y en 16,5 puntos a los 24 meses de seguimiento. Además, indicó que la modalidad de la sanción del Programa de Libertad Asistida Especial (intervención ambulatoria especializada e intensiva a través del control y acompañamiento de un delegado, orientado a su reintegración social) presenta la más baja tasa de reincidencia a los 12 y 24 meses en todos los grupos estudiados.

Gráfico comparativo de las tasas de reincidencia en jóvenes atendidos por Sename entre 2009 y 2020.

Según el informe de la directora, este resultado podría estar relacionado con que esta modalidad de sanción presenta la más alta proporción de egresos satisfactorios: en 2009 cinco de cada 10 jóvenes reincidió 24 meses después de haber cometido algún delito y en 2020 solo tres de 10 jóvenes reincidió en algún delito. El subsecretario de Justicia, Jaime Gajardo, destacó que "hemos visto cómo el Sename se estaba preparando para entregar un mejor servicio. Y los índices han mejorado significativamente”. Gajardo añadió que esas cifras podrán seguir mejorando cuando el nuevo Servicio amplíe su operación, ya que tendrá más y mejores herramientas para enfrentar los casos.

Programas de Reinserción Socioeducativa y Laboral

Durante 2023, el 56% de los jóvenes de los centros privativos de libertad participó en al menos un taller socioeducativo, y el 51% de ellos participó de uno o más cursos durante su estadía, ampliando así las alternativas de intervención. Fernández también relevó la realización de 674 talleres socioeducativos en los centros privativos de libertad, como una forma de intervenir directamente en la reinserción de los jóvenes y aportar a su conocimiento (arte, gastronomía, creación literaria, cultura científica, cultura cívica, entre otros).

Respecto a la ocupación y la empleabilidad de los jóvenes, durante 2023 se llevaron a cabo 17 cursos en 9 regiones del país, beneficiando a 147 jóvenes en total. La Fundación "Proyecto B", que busca reinsertar laboralmente a jóvenes infractores de ley, ya había logrado encontrar trabajo para Luis Valencia días antes de su último delito, un indicio del potencial de estos programas.

El Futuro con el Servicio de Reinserción Social Juvenil

Desde 2021, el Sename está a cargo solo del área de justicia juvenil, atendiendo durante 2023 a 9.119 adolescentes y jóvenes que han infringido la ley en los distintos programas y centros a lo largo del país, ejecutando 140 centros y proyectos. En tanto, el nuevo Servicio de Reinserción Social Juvenil comenzó a funcionar en enero de 2024, haciéndose cargo de las regiones del norte del país.

Desde esa fecha, Sename como tal se hace cargo de los jóvenes de Valparaíso a Magallanes y la Antártica Chilena. En esa línea, en enero de 2025 se realizará el traspaso de las regiones desde el Maule al sur y luego, en 2026, las regiones Metropolitana, O’Higgins y Valparaíso, dando paso con ello al fin del Servicio Nacional de Menores tal y como se conoce. La directora Fernández señaló que "Haber recorrido las regiones antes de esta cuenta pública nos permite visualizar cuáles son las prioridades, cuáles son los desafíos, cuáles son los nudos críticos y dónde tenemos que poner el énfasis para hacer este traspaso porque tenemos que hacer las dos cosas al mismo tiempo: la continuidad del servicio, con nuestros centros de administración directa, con los organismos colaboradores, y hacer el traspaso lo más amigable posible para nuestros funcionarios".

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