Por qué la gente no quiere al SENAME

El Servicio Nacional de Menores (SENAME) ha sido objeto de numerosas críticas y controversias a lo largo de los años en Chile. Diversas experiencias personales, informes y estudios han puesto de manifiesto las deficiencias y los problemas sistémicos que rodean a esta institución encargada de la protección de niños, niñas y adolescentes vulnerados en sus derechos o en conflicto con la ley.

Experiencias Personales: Testimonios de Vida

Las historias de quienes han pasado por el SENAME son un reflejo crudo de las dificultades y traumas que muchos niños y adolescentes han enfrentado. Belén, por ejemplo, relata su infancia marcada por el abandono, la pobreza y la separación familiar. Desde muy pequeña, ella y sus hermanos eran enviados a pedir y robar por sus padres, viviendo en condiciones insalubres y con escasez de alimentos.

Tras ser derivada al SENAME, Belén experimentó la separación de su familia, un evento traumático que la marcó profundamente. Fue ingresada a un centro en Maipú, dirigido por monjas, donde convivía con alrededor de cien niñas bajo el cuidado de un personal reducido. La falta de voluntarios y la naturalización del sufrimiento entre las propias niñas del hogar limitaban la contención emocional. Si bien asistía a un colegio externo, la diferencia de recursos respecto a sus compañeros era notoria, sintiéndose estigmatizada como "la única hija del SENAME". Los días especiales, como el Día de la Madre, eran particularmente dolorosos al no tener a quién acudir. Su educación se vio truncada al ser expulsada del hogar, viviendo una adolescencia marcada por el encierro.

Otro testimonio revela la negligencia y la falta de inspección en algunos hogares. Una monja, con recursos económicos considerables, dirigía un hogar donde las niñas recibían escasas provisiones mientras ella poseía lujos. La ausencia de supervisión por parte del SENAME permitía que estas irregularidades pasaran desapercibidas.

Ilustración de una niña triste mirando por la ventana de un centro de acogida.

Problemas Sistémicos y Estructurales del SENAME

La problemática del SENAME no se limita a casos aislados, sino que se enmarca en un contexto de fallas estructurales y políticas públicas insuficientes. La socióloga Rosario Martínez, quien lidera una de las áreas del servicio, reconoce la antigüedad del SENAME (creado en 1979) y la existencia de instalaciones obsoletas que no cumplen con los estándares actuales. Se está trabajando en la construcción de centros más adecuados, con un enfoque de derechos humanos y espacios dignos para la intervención de los jóvenes.

La Separación y la Falta de Seguimiento

Uno de los puntos más críticos es la separación de hermanos, una experiencia que agrava los traumas de los niños al ser despojados de su red familiar. Además, la ley actual no permite al SENAME realizar seguimiento a los jóvenes una vez que cumplen la mayoría de edad o finalizan su medida de privación de libertad. Esta falta de acompañamiento post-sanción aumenta el riesgo de reincidencia delictual, ya que los jóvenes se enfrentan a factores de riesgo sin un apoyo adecuado.

Vulneración de Derechos y Violencia en los Hogares

La vulneración de derechos, incluyendo la violencia sexual, es una realidad alarmante dentro de los hogares. Se señala la necesidad de abordar estas problemáticas con urgencia, incluyendo talleres de educación sexual y apoyo psicológico especializado. La falta de recursos y personal capacitado para atender casos de niños con daños extremos o problemas de salud mental es una constante preocupación.

Infografía mostrando la evolución histórica de la protección a la infancia en Chile, destacando la creación del SENAME y sus posteriores reformas.

La Institucionalización Prolongada y su Impacto

Estudios recientes indican que la permanencia prolongada en residencias del SENAME puede tener efectos nocivos en el desarrollo de los niños. La baja satisfacción con la vida en los hogares, la percepción de falta de apoyo y la ausencia de un vínculo afectivo adecuado son factores que contribuyen a un bajo bienestar subjetivo. La edad de ingreso y el tiempo de estancia en estas instituciones se correlacionan con una menor satisfacción vital.

La falta de preparación para la vida adulta es otro aspecto preocupante. Al egresar del sistema, muchos jóvenes se enfrentan a la indefensión, la falta de apoyo institucional y la precariedad de recursos, lo que dificulta su inserción social y laboral. La edad de egreso (18 años) no siempre coincide con el desarrollo de las habilidades necesarias para la vida independiente.

Reformas y Nuevos Desafíos

El fin del SENAME y la transición hacia el nuevo servicio de "Mejor Niñez" han sido objeto de críticas por la aparente discrepancia entre los discursos públicos y las prácticas institucionales. A pesar de las reformas, persisten denuncias de vulneración de derechos y una crisis permanente en la forma en que el Estado asume la protección de la infancia vulnerable.

La Privatización y la Subvención

Históricamente, el sistema de protección ha dependido en gran medida de instituciones privadas subvencionadas, lo que ha generado un fuerte componente privado en la administración y ejecución de programas. Si bien se argumenta que el Estado tiene un rol subsidiario de supervisión y control financiero, la realidad muestra que la calidad de la atención a menudo depende de la capacidad de las instituciones para obtener recursos adicionales a través de la caridad y donaciones.

Infraestructura y Recursos Insuficientes

Las condiciones de infraestructura de muchos hogares son precarias, con problemas de higiene, hacinamiento y falta de estímulos. La brecha entre los recursos que entrega el Estado y los necesarios para brindar una atención de calidad es significativa. La falta de personal especializado y la alta rotación de trabajadores son también factores que impactan negativamente en la atención.

La Criminalización vs. la Protección

Existe un debate sobre si el sistema enfoca la intervención en el daño o en la reparación. Mientras algunos sostienen que el enfoque sigue siendo punitivo, otros argumentan que se busca ayudar a los jóvenes a salir adelante, creyendo en su capacidad de reinserción. Sin embargo, la falta de seguimiento post-sanción y la escasa inversión en programas de apoyo a largo plazo son puntos débiles reconocidos.

Propuestas de Mejora

Las propuestas para mejorar la protección de la infancia y adolescencia en Chile incluyen:

  • Agilizar los procesos de adopción, incluyendo familias homoparentales y personas que deseen apadrinar.
  • Fortalecer el seguimiento post-sanción para jóvenes en conflicto con la ley.
  • Implementar talleres recreativos y educativos (música, danza, arte, deporte) para ocupar la mente de los niños y jóvenes.
  • Garantizar educación sexual integral y abordaje de la violencia sexual dentro de los hogares.
  • Aumentar la profesionalización del personal que trabaja con niños y adolescentes.
  • Mejorar la infraestructura y los recursos destinados a los centros de protección.
  • Fomentar una visión de país y sociedad que asuma la responsabilidad colectiva en la protección de la infancia.
  • Asegurar que los centros de acogida no sean ni cárceles ni hoteles, sino espacios que brinden estabilidad y cuidado.
  • Implementar una ley integral de servicios con atención verdaderamente integral y no meros parches.

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