La importancia de la podología para personas mayores no puede subestimarse. A medida que envejecemos, nuestros pies requieren un cuidado especial para prevenir y tratar diversas afecciones que pueden afectar nuestra movilidad y calidad de vida. La podología geriátrica es una especialidad que se centra en el diagnóstico, tratamiento y prevención de problemas en los pies de las personas mayores. Este cuidado especializado no solo se enfoca en el tratamiento de problemas existentes, sino también en la prevención de enfermedades que pueden afectar gravemente los pies.
Los pies, a lo largo de la vida, soportan décadas de peso, largas caminatas y cambios climáticos, lo que puede causar estragos en los músculos, articulaciones y huesos. Entender que se dan suficientes pasos como para dar varias veces la vuelta al mundo caminando, y que en cada paso se soporta el doble del peso corporal, subraya la gran carga que los pies han soportado.
Impacto del Envejecimiento en los Pies
El envejecimiento de la población es un acontecimiento social y demográfico relevante. A nivel mundial, hay 650 millones de adultos mayores, y se calcula que para el año 2050 aumenten a 2.000 millones. Con el paso del tiempo, los pies pueden desarrollar diversas afecciones que requieren atención especializada. El 70% de las personas mayores de 65 años tienen algún trastorno relacionado con el pie, y alrededor de un 80% de los adultos mayores sufren algún tipo de afección podológica.
Cambios Fisiológicos Comunes
Uno de los principales efectos de la edad es la pérdida de tejido adiposo en la planta del pie, un tejido que actúa como amortiguador natural. Esta capa se va deteriorando y perdiendo parte de su función. Además, el pie es una estructura muy articulada, con 28 huesos unidos por 33 articulaciones y más de 100 tendones. Las enfermedades crónicas, como la artrosis en los pies (que afecta principalmente a las articulaciones), también tienen un efecto importante. La disminución de grasa plantar y la mala circulación pueden provocar lesiones que, si no se curan a tiempo, pueden derivar en grandes complicaciones.

Afecciones Podológicas Más Comunes en Adultos Mayores
Las enfermedades del pie del anciano son variadas, con frecuencia suelen padecer una o varias alteraciones en uno o en ambos pies. Los problemas en los pies de las personas mayores son generalmente crónicos, tardan muchos años en desarrollarse y tienen un gran impacto en su calidad de vida. Es más frecuente la presencia de dos o más afecciones podológicas. A continuación, se detallan algunas de las más comunes:
Onicopatías (Afecciones de las Uñas)
- Onicogrifosis: Uñas engrosadas y difíciles de cortar. El 78,6% de los pacientes de un estudio presentó onicogrifosis, con el mayor número en el grupo de 70 a 79 años de edad. En esta población, la onicogrifosis estuvo asociada a la edad, siendo los mayores de 70 años aproximadamente 30 veces más propensos a padecerla. Es la onicopatía que más se asocia al sexo masculino.
- Onicomicosis: Infecciones fúngicas comunes en las uñas de los ancianos, tanto de las manos como de los pies.
- Uñas encarnadas: Uñas que se clavan en los laterales de los dedos, causando dolor significativo.
Afecciones Dermatológicas
- Callos y durezas (Hiperqueratosis): Engrosamientos de la piel que pueden causar dolor y dificultar la movilidad. Los callos se forman en la parte superior o lateral de un dedo, generalmente en la porción ósea del cuarto y quinto dedo. Las durezas son engrosamientos más grandes sin bordes definidos. Se ha observado una asociación entre la tilosis, el tiloma y el heloma con las deformidades de los dedos.
- Ojo de gallo (Heloma interdigital): Lesión que aparece entre los dedos del pie, consistente en la maceración de la piel.
- Grietas: Alteraciones dermatológicas que aparecen por sequedad extrema en los pies, desarrollándose con más frecuencia en los talones. La piel de los pies puede volverse seca y agrietada con la edad.
Deformidades de los Dedos y el Pie
- Hallux valgus (Juanete): Deformidad donde el dedo gordo se desvía hacia los otros dedos. Es el más frecuente entre las deformidades.
- Dedos en martillo, mazo o garra: Deformidades en las que las articulaciones de los dedos se flexionan de forma anormal. Predominan en mujeres, que mayoritariamente presentan Hallux valgus y dedo en garra.
- Dedo supraductus (superpuesto) y dedo infraducto.
- Pie cavo: Pie con un arco más arqueado o exagerado de lo normal, haciéndolo relativamente inflexible.
- Pie valgo: El talón se desvía hacia fuera y la parte interior del pie parece "caer", provocando inestabilidad al caminar o correr.
- Pie varo: La planta del pie se orienta hacia dentro, apoyando el borde externo y los últimos dedos.
- Espolones: Depósitos de calcio que se localizan en los huesos de los pies, en ocasiones sumamente dolorosos y molestos.
Complicaciones Asociadas a Enfermedades Crónicas
Es especialmente importante prestar atención a los pies de las personas mayores que padecen diabetes, conocido como pie diabético. Los profesionales en podología y biomecánica encuentran dos problemas principales: por un lado, el déficit de aporte sanguíneo (lo que dificulta la cura de cualquier herida) y, por otro, el déficit de sensibilidad (lo que aumenta el riesgo de poder generarse una úlcera al no notar, por ejemplo, una piedrecilla dentro del zapato). La neuropatía diabética y la mala circulación son complicaciones comunes en personas con diabetes. La podología juega un papel vital en la prevención y manejo de enfermedades crónicas como la diabetes y la artritis.
👉Síntomas de PIE DIABÉTICO🦶 | VIDEOS de prevención y cuidados 2022 | TELE Yucatán
Beneficios de la Podología Geriátrica
El cuidado adecuado de los pies en personas mayores no solo mejora su calidad de vida, sino que también previene complicaciones serias. La podología ayuda a mantener la movilidad, prevenir infecciones y reducir el riesgo de caídas.
- Prevención y Tratamiento de Enfermedades Crónicas: La podología juega un papel vital en la prevención y manejo de enfermedades crónicas como la diabetes y la artritis, que pueden tener un impacto significativo en los pies, causando dolor, inflamación y riesgo de infecciones. Los podólogos pueden ayudar a prevenir úlceras y amputaciones en pacientes diabéticos mediante un cuidado adecuado y revisiones periódicas.
- Mejora de la Movilidad: Una buena salud podológica permite a las personas mayores moverse con mayor facilidad, reduciendo el dolor y la incomodidad asociados con problemas comunes como callos, juanetes y uñas encarnadas.
- Prevención de Infecciones: El cuidado regular de los pies puede prevenir infecciones fúngicas y bacterianas. Esto es especialmente importante en personas con diabetes, quienes tienen un mayor riesgo de complicaciones.
- Alivio de la Artritis: Los podólogos pueden proporcionar tratamientos y recomendaciones para aliviar el dolor y mejorar la movilidad en personas con artritis, como el uso de plantillas ortopédicas y ejercicios específicos.
- Reducción del Dolor: Problemas comunes como los callos, juanetes y uñas encarnadas pueden causar dolor significativo. La intervención podológica puede aliviar estos dolores y mejorar la comodidad al caminar.
- Aumento de la Estabilidad y Prevención de Caídas: La estabilidad es crucial para evitar caídas, que son una causa común de lesiones graves en personas mayores. La podología ayuda a mejorar la estabilidad y reducir el riesgo de caídas.
Servicios Podológicos Esenciales para Personas Mayores
Los podólogos juegan un papel clave en la prevención, diagnóstico y tratamiento de los posibles problemas que pueden afectar a los pies de las personas mayores y, con ello, su calidad de vida. Un diagnóstico temprano es crucial para prevenir complicaciones graves.
Evaluación Integral y Diagnóstico
Una visita al podólogo generalmente comienza con una evaluación integral del estado de los pies. Esto incluye el diagnóstico temprano de problemas y la identificación de factores de riesgo. La población adulta mayor que con más frecuencia acude a la consulta de Podología general se encuentra en el grupo de edad entre 70 y 79 años.
Quiropodia
Este servicio incluye el tratamiento de callos, durezas, eliminación de uñas encarnadas, papilomas, hongos en los pies y otros problemas comunes. El podólogo realiza cortes de uñas correctos y elimina durezas de forma segura y efectiva.
Manejo de Uñas y Piel
El servicio de podología incluye el corte y cuidado de las uñas, la eliminación de callos y durezas, y el tratamiento de infecciones. El manejo adecuado de las heridas es crucial para prevenir infecciones graves.
Estudios Biomecánicos y Plantillas Personalizadas
Muchos pacientes mayores piensan que una plantilla personalizada es solo para deportistas o niños, pero no es así. Una plantilla correctamente indicada y diseñada puede mejorar significativamente la calidad de vida de un paciente mayor, ya que compensará la pérdida de tejido adiposo, dará mayor estabilidad a la marcha y generará un correcto reparto de presiones en la planta del pie, evitando puntos de presión que generen callosidades u otros problemas. El pie es lo único que apoya contra el suelo, por lo que antes de realizar cualquier plantilla es necesario un correcto estudio biomecánico de la pisada, que debe ser realizado por un experto en podología y biomecánica.
Es importante saber que una plantilla personalizada solo puede ser recetada por un médico o un podólogo. Si se decide acudir a una ortopedia, es imprescindible ir con una receta de un especialista (traumatólogo, médico o podólogo), ya que el técnico ortopeda no tiene cualificación técnica ni legal para recetar la plantilla personalizada necesaria. Una plantilla bien pautada puede mejorar la calidad de vida, pero una mal diseñada puede generar una lesión.

Cirugía Podológica
La cirugía podológica está indicada para solucionar de forma quirúrgica aquellas patologías que no se pueden resolver mediante tratamientos conservadores. Se debe considerar siempre como la última solución. Una de las cirugías más frecuentes es la de juanete; en muchos casos, se puede controlar su avance y el dolor mediante una plantilla personalizada correcta, y la cirugía se recomienda solo en casos de deformidades importantes que dificultan el calzado o la actividad física. Otra patología que se resuelve frecuentemente con cirugía podológica son las uñas encarnadas. Mediante una cirugía de 30 minutos y con anestesia local, se resuelve de forma definitiva este problema que genera mucha incomodidad. No se trata de "arrancar" la uña, sino de retirar solo el trozo que se clava, dejándola un poco más estrecha pero con una estética totalmente normal. Otras patologías susceptibles de cirugía podológica son los dedos en garra o las exóstosis.
Consejos para el Cuidado Diario de los Pies en Personas Mayores
El cuidado diario de los pies es esencial para mantener una buena salud y prevenir problemas comunes que pueden afectar la movilidad y la calidad de vida en la tercera edad.
Higiene y Limpieza Diaria
- Lavado correcto de los pies: Lavar los pies diariamente con jabón neutro.
- Secado meticuloso: Secar cuidadosamente, especialmente entre los dedos, para evitar la proliferación de hongos.
Hidratación de la Piel
La piel de los pies puede volverse seca y agrietada con la edad. Las cremas con urea ayudan a mantener la piel flexible y evitar grietas. Lo ideal es hidratar el pie por la noche, ya que si se hace por la mañana, el pie puede sudar dentro del zapato y la mezcla de sudor y crema puede producir maceración de la piel. Se desaconseja totalmente el uso de callicidas en personas mayores, ya que son ácidos potentes que pueden causar quemaduras de segundo grado en la piel sana alrededor del callo, lo que puede complicarse, especialmente en pacientes con problemas de circulación.
Cuidado de las Uñas
El corte adecuado de las uñas en personas mayores previene problemas como uñas encarnadas y uñas gruesas. Es importante usar tijeras o cortaúñas adecuadas, cortar las uñas en línea recta y no demasiado cortas para evitar que se encarnen. Si las uñas están engrosadas, puede ser útil remojarlas en agua tibia antes de cortarlas.
Inspección Diaria de los Pies
Revisar diariamente los pies en busca de lesiones, enrojecimiento, hinchazón, ampollas, cortes o cualquier anomalía. Esto es crucial para la detección temprana de problemas.
Elección del Calzado Adecuado
El uso de un calzado adecuado es fundamental. El calzado debe ser cómodo, de punta ancha y sin costuras internas, permitiendo a los dedos moverse libremente. El material debe ser transpirable para evitar hongos, y la suela antideslizante para prevenir caídas. El uso de calzado inadecuado es uno de los factores de riesgo más frecuentes para problemas podológicos, fundamentalmente relacionado con las deformidades de los dedos.
Ejercicios para Mantener la Salud de los Pies
Realizar ejercicios de estiramiento y fortalecimiento para movilizar los pies y tobillos, lo que mejora la circulación y previene la rigidez.
La Importancia de la Revisión Regular con un Podólogo
Las revisiones regulares con un podólogo son fundamentales para mantener la salud de los pies, especialmente en personas mayores. La detección temprana y el tratamiento oportuno de problemas podológicos pueden prevenir complicaciones graves y mejorar la calidad de vida.
Beneficios de las Revisiones Regulares
- Prevención de Problemas Crónicos: Los chequeos regulares permiten detectar problemas antes de que se agraven.
- Mantenimiento de la Movilidad: Aseguran que los pies estén en condiciones óptimas para apoyar la movilidad.
- Evaluación Integral: El podólogo realiza cortes de uñas correctos, elimina durezas y evalúa la pisada.
Frecuencia Recomendada para las Revisiones
Se recomienda una revisión semestral, pero en algunos casos, como en pacientes diabéticos o con otras condiciones crónicas, pueden ser necesarias revisiones adicionales.
Señales de Alerta: ¿Cuándo Consultar al Podólogo Inmediatamente?
Es necesario acudir a un podólogo si experimenta alguno de los siguientes síntomas:
- Dolor Persistente: Cualquier dolor en los pies que no mejora.
- Cambios en la Piel y Uñas: Cambios de color, textura o grosor en la piel o las uñas.
- Heridas y Úlceras: Cualquier herida que no cicatriza o muestra signos de infección.
- Hinchazón o Enrojecimiento: En especial si es unilateral o acompañado de calor.
- Dificultad para Caminar: Problemas que afectan la capacidad de realizar actividades diarias.