Introducción
El Picaflor de Arica (Eulidia yarrellii) es el pájaro más pequeño de Chile y una de las aves más amenazadas del país, dada la alta probabilidad de que se extinga durante las próximas décadas. Esta especie endémica es residente anual muy escaso, restringido principalmente a los valles de Azapa, Chaca y sus alrededores en la Región de Arica y Parinacota.
Su población actual se ha visto disminuida drásticamente. De una estimación cercana a los 1.500 individuos en 2023, actualmente quedan alrededor de 400 ejemplares, lo que representa una caída pronunciada. En el sur del Perú, donde tenía registros históricos en Tacna, la especie ya está declarada extinta.

Descripción y Características
El Picaflor de Arica es un ave diminuta y compacta, el ave más pequeña de Chile. Los machos miden entre 8 y 9 centímetros y pesan apenas 2,5 a 3 gramos, mientras que las hembras alcanzan entre 7 y 7,5 centímetros, con un peso de 2,3 a 2,5 gramos.
Presenta un marcado dimorfismo sexual. Los machos se caracterizan por tener la cabeza y el dorso de color verde oliva metálico. Las partes inferiores son blanquecinas con los costados de tono acanelado, y la garganta es de un vibrante púrpura iridiscente con tonalidades azules, que se ve rojo purpúreo de costado y negra de frente. Las alas y la cola son de color negro sucio. La cola del macho tiene forma ahorquillada y, en reposo, la prolongación de las rectrices tiende a cruzarse en forma de "tijera abierta", un rasgo que lo diferencia del Picaflor de Cora. Además, la pequeña cola del macho presenta forma de pez cuando se encuentra perchado. Las hembras, por su parte, son similares al macho pero carecen del púrpura en la garganta, siendo completamente blancas desde la garganta hasta el abdomen, y su cola es más corta, sin la forma de tijera.
Produce un zumbido similar al de un abejorro. Es similar en tamaño al Picaflor del Norte (Rhodopis vesper) y al Picaflor de Cora (Thaumastura cora), con los cuales comparte hábitat en la Provincia de Arica.

Distribución y Hábitat
Históricamente, el Picaflor de Arica se encontraba en los valles de los ríos Azapa, Vítor y Lluta en Chile, y en el sur de Perú. Hoy, su presencia en el río Lluta y el sur de Perú ha cesado. Actualmente, se ha descrito en los valles de Azapa, Vítor y Camarones. La mayor parte de la población se encuentra en los valles que han sufrido una menor alteración antrópica, como los de Camarones y Vítor, mientras que en el valle de Azapa, con mayor alteración, se encuentra casi al borde de la extinción. Se desconoce su hábitat original, ya que los valles donde se encuentra actualmente han sido sometidos a cultivos por siglos.
Su hábitat consiste en jardines, plazas y zonas vegetadas de los oasis. La abundancia de este picaflor depende en cierta medida de la cobertura de árboles y la presencia de flores productoras de néctar. Un requisito esencial para la selección de sitios de nidificación es la cercanía a cursos de agua, recurso que utiliza para buscar mosquitos y bañarse.

Dieta y Alimentación
La dieta del Picaflor de Arica se basa principalmente en el néctar de flores. Entre las flores nativas importantes se encuentran el Chañar (Geoffroea decorticans), al que suelen estar asociados los territorios de los machos durante la época reproductiva, la Chica, Algarrobo, Tamarugo, Papilla y Malva. Debido al pequeño tamaño de su pico, visita flores más apropiadas para insectos, y las flores del Chuve (Tecoma fulva) solo son utilizadas si han sido rasgadas por "ladrones de néctar" como el Comesebo Chico (Conirostrum cinereum).
Debido a la alta perturbación de su hábitat natural, esta especie ha modificado su dieta para alimentarse también de especies exóticas de uso agrícola y ornamental, tales como el tomate, pimentones, berenjenas, alfalfa, lantana, buganvilia y zapallitos italianos.
Además del néctar, el picaflor se alimenta de insectos (arañas, escarabajos, mosquitos y larvas) que captura en vuelo cerca de cursos de agua, para cubrir sus requerimientos nutricionales de proteínas.
Reproducción y Nidificación
La actividad reproductiva del Picaflor de Arica comienza entre fines de agosto y principios de septiembre, coincidiendo con la floración del Chañar. El proceso de selección de pareja ocurre en formaciones de tipo Lek, que son sectores donde un grupo de machos perchan sobre árboles y arbustos para defender su territorio y hacerse visibles a las hembras durante la época reproductiva.
Cuando se inicia la época reproductiva, las hembras visitan el lek en busca de un macho para aparearse. Aquí, los machos realizan vocalizaciones y despliegues para llamar su atención. Si un área utilizada como lek es perturbada, modificada o destruida, los machos ya no vuelven a utilizar ese sector, afectando significativamente sus posibilidades de reproducción.
Una vez que se aparean, la hembra es la encargada de construir el nido, empollar los huevos y criar a los polluelos. El nido tiene la forma de copa típica de todos los picaflores, mide aproximadamente cuatro centímetros de altura y dos centímetros de profundidad. Los principales materiales usados en su construcción son lana de ovejas, plumas, fibras vegetales indeterminadas y telas de araña. Se ha encontrado que la hembra del Picaflor de Arica utiliza el algarrobo para construir sus nidos, y con la expansión de actividades agrícolas, ha flexibilizado sus hábitos, integrando también el olivo (Olea europaea) y mangos.
La postura es de dos huevos, blancos, ovalados, de aproximadamente 11 x 6 mm. El tiempo de incubación es de entre 16 y 19 días. Una vez nacidos, la etapa de polluelo dura aproximadamente 31 días, durante la cual no abandonan el nido. El tiempo total de reproducción (puesta, incubación y polluelos) tiene una duración aproximada de 48 días, relativamente largo en comparación con otras especies. Debido a este largo período de reproducción y al corto período de floración de las especies que utiliza para su alimentación, la hembra del Picaflor de Arica solo realiza una nidada por año.

Factores de Amenaza y Declive Poblacional
La población del Picaflor de Arica ha disminuido en un 70% en comparación con los primeros registros, debido a una sumatoria de factores que confluyen en su delicado estado de conservación.
Pérdida y Degradación del Hábitat
La destrucción del hábitat es un problema que ha ocurrido desde hace décadas en los valles de la Región de Arica y Parinacota, específicamente en los valles productivos como el de Azapa. La vegetación riparia (asociada a ríos) ha sido paulatinamente sustituida con cultivos agrícolas que se expanden año a año. Esta sustitución no solo no ofrece una dieta apropiada al picaflor, sino que también elimina diversas especies de árboles, hierbas y arbustos vitales para su supervivencia.
Existen numerosos registros de territorios de Picaflor de Arica que han desaparecido después de la transformación de parches de vegetación nativa en cultivos agrícolas. En el valle de Azapa ha ocurrido la disminución más marcada, llegando a no registrarse ningún picaflor de Arica en 2017 en esa zona.
Uso de Pesticidas y Prácticas Agrícolas
Algunas prácticas agrícolas, como la quema de rastrojos, las podas agresivas y la acumulación de desechos tóxicos como agroquímicos, causan la muerte de los picaflores por asfixia por humo, la pérdida de huevos y polluelos por el corte de ramas, y su intoxicación por la emanación de gases. El hecho de que los picaflores visiten flores de especies agrícolas como tomates, pepinos y porotos, sumado a los registros de picaflores muertos después de la aplicación de pesticidas, permite suponer que este factor representa un riesgo para estas aves.
Especialmente perjudiciales han sido las favorables condiciones climáticas de la zona para el cultivo del tomate, un cultivo altamente demandante en pesticidas de alta toxicidad, especialmente para un ave de tan pequeño tamaño corporal.
Competencia con el Picaflor de Cora (Thaumastura cora)
Otro responsable de las penurias de estas aves es el arribo, durante los años 70, del Picaflor de Cora, una especie llegada desde Perú e inexistente en la zona en tiempos previos (Goodall y Philippi). Al principio se creyó que la agresividad y fuerza de este picaflor habían hecho exitosa su conquista colonizadora, sin embargo, la competencia es más sutil y contradictoria, ya que no se alimentan en las mismas zonas y el Picaflor de Arica suele ser más agresivo que el Picaflor de Cora.
El Picaflor de Cora no desplaza al Picaflor de Arica directamente por agresividad, sino por su mayor flexibilidad y perseverancia en el uso de recursos. La cola del macho del Picaflor de Cora tiene dos plumas que miden más del doble de su cuerpo, lo que lo vuelve muy llamativo tanto para los humanos como para las hembras del Picaflor de Arica. Las hembras del Picaflor de Arica se han visto cautivadas por la imagen colilarga y los cortejos del Picaflor de Cora. El problema oculto es que los hijos entre ellas y el Picaflor de Cora han resultado ser híbridos que se mueren sin reproducir su especie, contribuyendo a la disminución genética del Picaflor de Arica.

Cristián Estades - Historia natural y conservación del Picaflor de Arica
Estado de Conservación y Esfuerzos de Protección
Categoría de Conservación
El Picaflor de Arica se considera como "En Peligro Crítico" (CR) en la "Nómina de Especies según Estado de Conservación (Mayo 2024)" del Ministerio del Medio Ambiente (MMA) de Chile. Esta clasificación se basa en la evidencia de que ha sufrido un declive extremadamente rápido de su población. Por primera vez en una década, un ejemplar del picaflor de Arica fue captado en una reserva del norte de Chile en 2024, un registro clave para el monitoreo de esta ave endémica catalogada en peligro crítico de extinción.
Monitoreo y Estudios
A principios de este siglo, los ornitólogos dieron la alerta sobre la disminución de esta especie. Para determinar la realidad de esta percepción, en 2003 el Sub-departamento de Vida Silvestre del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y la Dirección Regional del SAG (XV Región) solicitaron a la Unión de Ornitólogos de Chile (AvesChile) implementar un programa de monitoreo de sus poblaciones para hacer la primera estimación poblacional y recabar información sobre su ecología. Esto resultó útil para la formulación de un plan de recuperación.
La fantástica descripción de abundancia de antaño, donde en 1935 se encontraba en la plaza central de Arica y en 1943 se contaban cerca de 100 en un solo árbol del Valle de Azapa, contrasta dramáticamente con las observaciones actuales.
Monumento Natural Picaflor de Arica
En 2018, el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad aprobó el plan que crea el Monumento Natural Picaflor de Arica, oficializado en 2019. Esta Área Silvestre Protegida posee 10,8 hectáreas y está ubicada en el sector Quebrada de Chaca, a 50 km al sur de la ciudad de Arica, en la región de Arica y Parinacota.
Su objetivo es aportar a la recuperación del ave endémica más pequeña de Chile, hoy en peligro crítico de extinción. Este lugar posee una relevancia especial, pues aún conserva los elementos florísticos nativos que el picaflor utiliza para alimentarse y reproducirse. La unidad es la primera microrreserva de una red de sitios dentro de la Región de Arica y Parinacota, con la que se busca la recuperación del ave.
Flora y Fauna Protegida
Junto con la protección del Picaflor de Arica, esta área silvestre resguarda también vegetación propia del bosque espinoso tropical interior. En el monumento se encuentra la formación vegetacional de especies como el chañar (Geoffroea decorticans) y el algarrobo (Prosopis alba), cuyos relictos no contaban con representación ni protección previa. También se destaca por recuperar espacios degradados de especies nativas, como la carza (Haplorhus peruviana).
La biodiversidad del lugar la integran también roedores y especies como el zorro culpeo (Lycalopex culpaeus) y más de veinte especies de aves.
Información para Visitantes del Monumento Natural
El avistamiento de un ejemplar del Picaflor de Arica fue realizado por funcionarios del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas en la instalación de Chaca. Actualmente, el Monumento Natural Picaflor de Arica no cuenta con atención a visitantes ni infraestructura de uso público desarrollada, por tratarse de una unidad de reciente creación. Sin embargo, se prevé la definición participativa de su plan de manejo y el desarrollo de infraestructura asociada al uso público.
Accesos y Senderos
Saliendo de Arica hacia el sur, se toma la Ruta 5 Norte hasta el cruce con la A-32 a mano izquierda (km 2027), justo frente al desvío a caleta Vítor. Desde este punto, se recorren aproximadamente dos kilómetros para encontrar la señalética del camino hacia el monumento natural. Se recomienda conducir con precaución, ya que esta ruta presenta dos cuestas y es zona de tránsito habitual de camiones de carga. No existe locomoción pública al lugar.
Actualmente, cuenta con el Sendero Picaflor de Arica, de 500 metros de longitud, con una duración total de recorrido (ida y vuelta) de 25 minutos y dificultad de caminata fácil. Los riesgos en el sector incluyen eventuales encuentros con zorros.
Prohibiciones
Para la conservación del ecosistema y la seguridad de los visitantes, están estrictamente prohibidas las siguientes acciones:
- Encender cualquier fuente de calor (parrillas, fogatas, cocinillas a gas, cigarros, etc.), penado por la Ley 20653, artículo 22.
- Ingresar con mascotas o animales exóticos, ya que perturban o pueden transmitir enfermedades a la fauna nativa.
- Botar basura, así como alterar o contaminar los cursos de agua. Todo residuo generado debe ser trasladado fuera del parque o depositado en contenedores habilitados.
- Salir de los senderos o exponerse a riesgos como escalar rocas, correr, subir árboles, o descender en bicicleta por zonas no autorizadas.
- Extraer recursos naturales como semillas, plantas, ramas, piedras o rocas; tampoco alterarlas o destruirlas con rayados.
- Alimentar o perturbar a la fauna nativa.
- Fumar, ingerir bebidas alcohólicas, drogas u otros productos alucinógenos.
- Generar ruidos molestos (música, gritos, bocinazos, etc.).
- El uso de drones sin previa autorización de CONAF, solo permitidos para investigaciones o filmaciones profesionales.
Es importante atender siempre a las indicaciones del cuerpo de guardaparques, quienes son la autoridad dentro del parque nacional.
Recomendaciones
Existe la posibilidad de eventuales encuentros con zorros culpeos. Aunque es un animal acostumbrado a la presencia humana, se debe evitar cualquier tipo de contacto, especialmente ofrecerles comida.
Cerca del Monumento Natural Picaflor de Arica se ubica caleta Vítor, un sector costero de gran belleza, apto para la pesca y para acampar. Este lugar forma parte de las rutas patrimoniales de la cultura Chinchorro, aunque su playa no es recomendable para el baño. A veinte minutos de caminata del monumento se encuentra el pueblo de Chaca, dedicado a la producción de frutas como mango, guayaba, melón, sandía, higos y aceitunas.
Viniendo desde Arica, a 27 km, a un costado de la carretera Panamericana, se pueden apreciar las Presencias Tutelares, un conjunto escultórico creado por el artista chileno Juan Díaz Fleming que conmemora a las primeras culturas de la zona.
Etimología
El nombre científico Eulidia (latín) es un epónimo francés, cuya dedicación específica se desconoce.