El Petro: Análisis y Cierre de la Criptomoneda Venezolana

Venezuela puso fin al Petro, una criptomoneda lanzada por el presidente Nicolás Maduro hace seis años con el objetivo de eludir las sanciones financieras de Estados Unidos. Sin embargo, su uso fue muy limitado y el programa terminó envuelto en un gigantesco escándalo de corrupción.

Foto de Nicolás Maduro presentando el Petro

A partir del lunes 15 de enero, la Plataforma Patria anunció el cierre de los monederos y billeteras en criptomonedas, siendo este el único canal donde el cuestionado criptoactivo era canjeable. Los fondos en la billetera virtual del Petro han sido convertidos a bolívares, la moneda local devaluada.

Origen y Propósito del Petro

Maduro anunció a finales de 2017 la creación de esta criptomoneda estatal, respaldada por las vastas reservas petroleras de Venezuela y sus recursos minerales. Ante las restricciones impuestas por las sanciones de Washington, el Petro prometía "permitir nuevas formas de financiamiento internacional". La criptomoneda fue lanzada en 2018, tasada por Venezuela en 60 dólares por unidad, el valor de un barril de crudo venezolano en aquel momento. Los retrasos por problemas en la cadena de bloques, el registro de transacciones con criptomonedas, generaron dudas desde el inicio del plan. El economista Henkel García, director de la firma Albus Data, señaló: "No hay confianza en el petro, porque no hay confianza en el emisor".

Marco Legal y Respaldo

La propuesta pública del Petro databa del 31 de agosto de 2017, y el 4 de octubre de 2017 se dictó el Simposio "Intensivo de criptomonedas" en las instalaciones del BCV, moderado por José Ángel Álvarez Mayora. En este simposio participaron Ángel Salazar CEO de Onixcon, Gabriel Jiménez director ejecutivo de TheSocialUS, Jaime Sandoval y Carlos López.

El 9 de enero de 2018, la Asamblea Nacional debatió sobre el Petro, declarando nula la primera y próxima emisión de la criptomoneda. El diputado Alfonso Marquina aseguró: "el petro no es una criptomoneda. Representa un contrato de compra/venta a futuro cuyo activo subyacente es un barril de petróleo".

El 30 de enero de 2018, el ejecutivo nacional anunció la publicación del libro blanco que contiene las condiciones y funciones de la criptomoneda. El 9 de abril, en Gaceta Oficial Extraordinaria N.º 6.370, comenzó a regir el «Decreto Constituyente sobre criptoactivos y la criptomoneda soberana Petro», el cual reconoció legalmente no solo El Petro sino cualquier otro criptoactivo. El artículo 10 de dicho decreto abría la posibilidad para que cualquier persona natural o jurídica, pública o privada, que pretendiera crear su propia criptomoneda, debería hacer público un Libro Blanco explicando las condiciones de funcionamiento y su respaldo. Asimismo, especificaba que el Ejecutivo Nacional sería el encargado de publicar el Libro Blanco de El Petro. El artículo 3 facultaba todas las competencias sobre la regulación y uso de criptoactivos al Ejecutivo Nacional, además de definir legalmente el término «exchange» y «billeteras virtuales». El artículo 6 creó la Superintendencia de la Criptomoneda y Actividades Conexas Venezolana (SUNACRIP) y el artículo 7 la Tesorería de Críptoactivos. Un Sistema de Registro fue establecido en el artículo 8 para los mineros virtuales y todo aquel que interviniera en la intermediación virtual. Los entes del Estado deberían adecuar sus procesos burocráticos para aceptar los criptoactivos a partir del 9 de agosto de 2018, aunque el artículo 2 exigía su acatamiento lo más pronto posible debido al veloz desarrollo de la tecnología. El artículo 5 describía brevemente el origen y funcionamiento de El Petro. El primer superintendente de criptoactivos fue Carlos Eduardo Vargas Urbina, diputado de la Asamblea Nacional y director del Observatorio Venezolano de Criptoactivos.

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Funcionamiento y Uso del Petro

El uso del Petro siempre fue escaso. Aunque Maduro inicialmente calificó la iniciativa como "un éxito", estuvo básicamente restringida a operaciones con el Estado, como el pago de impuestos. Más que como una criptomoneda, el Petro funcionó en la práctica como una referencia de valor en medio de la crónica inflación y la constante depreciación del bolívar. Las multas de tránsito, por ejemplo, se establecían en petros, aunque no podían pagarse en 'criptos'; y el gobierno obligó a los bancos a presentar saldos en bolívares y petros. En la Plataforma Patria, los usuarios recibían transferencias en petros y podían canjearlos a bolívares a través de un sistema de subastas, el único disponible. Maduro llegó a anunciar el "anclaje" de los sueldos a la cripto estatal, pero esa promesa nunca se cumplió y el salario mínimo apenas sobrepasa el equivalente a 3 dólares mensuales.

El Petro como Unidad de Cuenta

Confinado al mercado venezolano, el Petro se transformó en una unidad de cuenta, un referente para fijar precios, salarios, así como para el pago de impuestos, tasas y contribuciones. Por ejemplo, para tramitar un pasaporte con vigencia por 10 años, los venezolanos debían pagar el equivalente a 3,6 petros. También se usó para pagar beneficios a trabajadores jubilados del sector público, para pagar algunas tasas e, incluso, para adquirir bienes y servicios en ciertos establecimientos que lo aceptaban como forma de pago.

Enrique De Los Reyes, presidente de la Cámara Venezolana de Empresas Criptofinancieras (Cavemcrip), afirmó a BBC Mundo que "podías hacer pagos, compras o especular con el petro" y que inicialmente fue una moneda muy popular. "En 2018, Venezuela contó con el marco regulatorio de criptoactivos más amplio de América Latina, fue el primer país en sacar una moneda propia. Mucha gente ganó dinero con el petro, con la oferta y la demanda". También señaló que "hubo una red de entusiastas que fomentaron el uso del petro, que enseñaron a usar la moneda y su app".

Registro y Operaciones para Jubilados y Empleados Públicos

En Venezuela, los empleados públicos, pensionados y jubilados recibían parte de su pago mensual en Petros. Ante la confusión generada por el anuncio del gobierno de pagar medio Petro de aguinaldo a pensionados y empleados públicos, se hizo necesario un proceso claro para que los usuarios, especialmente los de la tercera edad, pudieran realizar transacciones y cambiar el Petro a bolívares. A través de PetroApp se podía comprar PTR con las criptomonedas Bitcoin, Litecoin y Dash.

Los pasos para registrar y verificar la billetera PetroApp eran los siguientes:

  1. Inicio de Sesión y Acceso a Servicios: Una vez en la plataforma, hacer clic en "Servicios", situar el puntero en "Gestión de beneficiarios" y luego en "Criptobilletera".
  2. Registro de Criptobilletera: En la sección "Criptobilletera", se tenía la opción de registrar la propia. Esto implicaba agregar los datos solicitados.
  3. Confirmación por Correo Electrónico: Se recibía una notificación por correo electrónico para verificar la cuenta. Al acceder al proveedor de servicios de correo electrónico y abrir el mensaje enviado por la página, se debía presionar click en el botón "VERIFICAR CORREO ELECTRÓNICO". Luego, se agregaba el código de confirmación.
  4. Verificación del Registro: El sistema arrojaba un mensaje indicando que la criptobilletera había sido registrada exitosamente. Se podía verificar intentando elegirla haciendo clic en "Tipo de Billetera" y seleccionando "PetroApp".

Para operar en PetroApp, los usuarios debían:

  1. Registro: Ingresar a la página web oficial de PetroApp. En el sector “REGÍSTRATE”, colocar el correo electrónico y una contraseña alfanumérica para generar el usuario. Luego, hacer clic en aceptar “los términos y condiciones de la SUNACRIP”.
  2. Verificación de Correo Electrónico: Hacer clic en “INICIAR PROCESO DE VERIFICACIÓN”, chequear la casilla de correo electrónico, abrir el mensaje enviado por la página y presionar clic en el botón “VERIFICAR CORREO ELECTRÓNICO”.
  3. Fondeo de Cuenta: Se podía fondear la cuenta con Bitcoin, Litecoin o Dash. En "RECIBE", se debía clicar la criptomoneda a recibir.
  4. Conversión a PTR: Ir a la sección "CONVIERTE TUS CRIPTOMONEDAS EN PTR". Seleccionar entre las tres criptomonedas mencionadas la que se utilizara para comprar PTR. Luego, ingresar el monto a intercambiar y clicar "ACEPTAR".

El Monedero Patria era otra plataforma exchange generada por el gobierno venezolano, que funcionaba con un sistema de subsidios estatales y por donde se realizaba el pago del Petro-aguinaldo. Para usarlo, se debía completar el registro y verificar los datos. Luego, en la sección "MONEDERO", se necesitaban fondos en bolívares en la cuenta antes de realizar la compra. Una vez hecho el depósito, se podía realizar el intercambio. Después de aceptar “LOS TÉRMINOS Y CONDICIONES”, se clicaba "CONTINUAR". Se enviaba automáticamente un mensaje de texto al número de dispositivo móvil, el cual debía ser validado. Para ver los fondos o retirarlos, se ingresaba a la sección de "RETIRO DE FONDOS", donde figuraban los movimientos realizados y se tenía la opción de mover los fondos a la billetera de PetroApp.

Según el portal oficial de Petro, SUNACRIP autorizó a siete exchanges locales a realizar operaciones con Petro. Dependiendo del exchange elegido, se podía comprar Petro con bolívares y criptos o solo con criptomonedas. El intercambio de Petro por Bitcoin era el más utilizado en este tipo de cajeros.

Esquema de funcionamiento de la PetroApp

Desafíos y Críticas al Petro

El 19 de marzo de 2018, el presidente estadounidense Donald Trump firmó una orden que impidió a los ciudadanos norteamericanos y a las personas dentro del territorio de los Estados Unidos realizar transacciones con cualquier tipo de moneda digital emitida por, para o en nombre del gobierno de Venezuela. Esta medida "mató la pretensión del gobierno venezolano de utilizar el petro como un elemento de intercambio fuera del país", según expertos.

Aaron Olmos, experto en criptomonedas, considera que el objetivo del gobierno de Venezuela era crear una criptomoneda similar al Bitcoin. Sin embargo, aunque el Petro también se generaba a través de la tecnología de blockchain, sus diferencias con la popular criptomoneda eran muchas, entre ellas, el hecho de que no era minable, ya que los tokens fueron previamente generados por las autoridades venezolanas. "Por sus características: al ser centralizado, direccionado, gubernamental, perdía todos los elementos atractivos de un criptoactivo como el bitcoin que es abierto, descentralizado y minable", apunta Olmos. Otros factores que jugaron en contra del Petro fueron su alcance limitado y las dificultades para su uso. "No todo el mundo recibía petros porque quien daba los petros era el gobierno nacional y, principalmente, quien tenía petros era algún proveedor del Estado, algún trabajador pensionado o alguna persona que tenía negocios con el Estado y que aceptaba los petros como una forma de pago, porque nunca se llegó a utilizar para pagar sueldos y salarios, compensaciones y beneficios en general", dice Olmos. "El petro nunca circuló como una moneda adicional, como el bolívar o como hoy sí circula el dólar o el peso colombiano. Siempre estuvo restringido a determinados sectores y eso imposibilitaba que las personas tuvieran acceso a él al 100%".

Un uso reciente del Petro era para pagar las recargas de combustible en algunas estaciones de gasolina en Caracas. Olmos relata que allí lo que ocurría con frecuencia era que los más jóvenes de una familia le compraban los petros a sus parientes jubilados que recibían las criptomonedas del gobierno, pero muchas veces no sabían cómo usarlas.

Según De Los Reyes, la falta de conocimiento sobre este activo digital dificultó su expansión. "Hubo mucha gente que no lo entendía y no lo quería, y viceversa. ¿Qué sucede? Venimos de una Venezuela muy conflictiva prepandemia. Afortunadamente, sí existe un crecimiento económico en el país. Mucha gente dejó de usar el petro, debido a que aún tienen el estigma de que todo lo que hace el gobierno es malo. El desconocimiento hizo mucha mala praxis", señala. Esta falta de confianza fue una de las mayores dificultades que enfrentó el Petro.

Gráfico comparativo de la volatilidad del Petro vs. Bitcoin

Valor y Volatilidad

Aunque originalmente su precio se fijó en función del barril de petróleo venezolano y, luego, en torno a una cesta de precios más amplia que incluía también el hierro, el oro y los diamantes venezolanos, la cotización del Petro siempre se mantuvo en torno a los US$60 por unidad. "No había una volatilidad adecuada, como sí ocurre con el bitcoin. Tenía una volatilidad muy rara, no se comportaba exactamente como la oferta y la demanda lo precisaban. Eran como unos valores puestos a dedo", señala De Los Reyes. Olmos apunta que, aunque en el Libro Blanco del Petro hay una relación algebraica con factores de corrección para determinar el valor de la moneda, "al final el precio era establecido por el gobierno" en US$60 por Petro o alrededor de ese valor.

En un país de elevada inflación como Venezuela, este anclaje informal del Petro al dólar estadounidense podría haber sido atractivo. Sin embargo, Olmos afirma que el criptoactivo venezolano no cumplía esta función debido a las restricciones para su convertibilidad y a las comisiones que se cobraban al transar. Muchos exchanges autorizados por el gobierno venezolano limitaban la cantidad de Petros que se podían cambiar por otros criptoactivos o por divisas extranjeras, y adicionalmente, descontaban hasta un 20% de su valor nominal al momento de transarlo. "Entonces, muchas personas que se dieron cuenta de que para cambiar el petro a otro medio de pago se le quedaba en el camino una cantidad de dinero interesante, comenzaron a rechazar el petro", dice.

La Corrupción como Golpe Final

El Petro recibió una estocada mortal con el escándalo de corrupción que estalló en mayo del año pasado en la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), en el que estuvieron involucrados responsables de la SUNACRIP. El caso causó la renuncia del entonces ministro de Petróleo, Tareck El Aissami, desaparecido de la vida pública desde entonces. La SUNACRIP quedó bajo el control de una junta reestructuradora tras el arresto de su superintendente Joselit Ramírez y del jefe de operaciones de minería digital de la institución, Rajiv Mosqueda, por denuncias de irregularidades con fondos de operaciones petroleras realizadas con criptoactivos. La sede de la SUNACRIP fue cerrada tras la detención de Ramírez.

El 18 de marzo de 2023, detienen a Joselit Ramírez, jefe de la Superintendencia Nacional de Criptoactivos y Actividades Conexas (SUNACRIP), incurso en hechos de corrupción, y la administración de Maduro ordenó la reestructuración de la SUNACRIP. El 24 de marzo de 2023 se suspendieron las operaciones por seis meses prorrogables de las corredoras de criptomonedas en el país, mientras se reestructuraba la SUNACRIP, de acuerdo al Decreto Presidencial número 4.788, publicado en Gaceta Oficial Extraordinaria número 6.739. Igualmente, los «mineros digitales de todo el país, registrados ante el organismo, también han sido apagados».

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Fin del Petro y Perspectivas Futuras

A partir del 15 de enero de 2024, la criptomoneda salió de circulación al ser suspendida debido al caso PDVSA-Cripto, en el cual se intervino a la Superintendencia Nacional de Criptoactivos (Sunacrip) en marzo de 2023 por la desviación del pago de las exportaciones de petróleo en criptoactivos presuntamente equivalentes a US $21.190.000.000. Por lo que el valor de dicha criptomoneda en manos de sus usuarios fue convertido a bolívares y se suspendió cualquier tipo de actividad relacionada con esta.

Tras el escándalo de la trama Pdvsa cripto, el gobierno de Venezuela decretó la intervención de la Superintendencia Nacional de Criptoactivos e inició un proceso de auditoría de todo el sistema cripto existente en el país. En la práctica, esto se tradujo en la suspensión no solamente de las operaciones en petros sino también en las otras criptomonedas (bitcoin, litecoin, ethereum y dash) que se transaban en los "exchanges" autorizados a operar en el país. Esa suspensión se mantuvo durante 10 meses y la única novedad oficial que se produjo fue un anuncio en diciembre de 2023, en el que las autoridades venezolanas avisaron que empezarían a liquidar en bolívares al cambio oficial todos los haberes en cualquiera de estas monedas que las personas pudieran tener depositadas en la Petro App. Ese proceso de conversión culminó el pasado 15 de enero y muchas personas lo interpretaron como una señal de que el Petro había llegado al final de su recorrido.

Tanto Olmos como De Los Reyes advierten que no se ha hecho un anuncio oficial sobre el fin del Petro y destacan que Venezuela desarrolló una legislación valiosa en este campo. "Acá se creo un plan nacional de criptoactivos. Se establecieron una cantidad de condiciones legales, un marco jurídico bastante robusto, bien interesante. No se debe desestimar, todo lo que a nivel jurídico se hizo en Venezuela para el funcionamiento del petro", señala Olmos, quien advierte que es posible un relanzamiento de esta cripto oficial. Desde Cavemcrip, De Los Reyes hace un llamado a la calma: "Dudo que el petro vaya a desaparecer, porque bien empleado es una herramienta muy positiva para Venezuela, uno de los países de Latinoamérica que recibe más remesas y que necesita monedas reguladas y controladas para ofrecer una correcta adopción de los criptoactivos y evitar las estafas".

Sin embargo, el gobierno parece encaminado a abandonar su uso como unidad de cuenta. Al menos, a juzgar por el reciente anuncio del Ministerio del Interior que señaló que el nuevo precio de los pasaportes ya no estará anclado al valor del Petro sino a la cotización oficial del dólar estadounidense. Una señal adicional que pone en duda que el Petro vaya a despertarse del coma inducido en el que entró hace ya 10 meses.

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