Pasar los días cuidando a amigos de cuatro patas es gratificante. Un cuidador de perros es alguien que cuida temporalmente de un perro mientras su cuidador habitual está ausente. El cuidado puede realizarse en la casa del dueño o en la del cuidador. Al convertirse en cuidador de perros, es importante generar confianza tanto con los perros como con sus dueños.
Preparación para ser un Cuidador de Perros de Confianza
Para establecerse como un cuidador de perros fiable y profesional, es fundamental seguir una serie de pasos que fortalezcan tanto tus habilidades como tu credibilidad.
Ganar Experiencia y Conocimiento
- Primero, empieza cuidando a las mascotas de amigos y familiares o haciendo voluntariado en refugios para interactuar con diferentes perros.
- Un cuidador de confianza necesita el conocimiento adecuado. Aprende sobre el lenguaje corporal y comportamiento canino para entender mejor sus necesidades.
Transparencia y Comunicación
Cuando cuides al perro de alguien, comparte actualizaciones, fotos y cualquier preocupación durante el cuidado. Esta transparencia fomenta la confianza con los dueños y asegura la tranquilidad sobre el bienestar del animal.
Comprendiendo el Comportamiento Canino: Clave para el Cuidador
Como cuidador de perros, entender el comportamiento canino es fundamental para garantizar el bienestar y la seguridad de los animales a tu cargo. Los perros, al igual que los humanos, atraviesan distintos estados de ánimo en función del momento y la situación.
Conceptos Básicos del Lenguaje Corporal
Conocer lo esencial del lenguaje corporal canino te ayudará a entender mejor a los perros. Al reconocer señales de estrés, puedes hacer ajustes para evitar que se sientan incómodos. Por ejemplo, el uso de ADAPTIL Calm puede ayudar a los perros a sentirse más tranquilos y cómodos en situaciones estresantes.
- Considera las distintas necesidades de ejercicio y juego según cada perro, observando sus estilos de juego y niveles de energía.
- Observa y respeta la rutina y preferencias conductuales del perro.

Primeras Interacciones con un Perro
Al comenzar como cuidador de perros, es vital hacer todas las preguntas posibles. Los perros prosperan con la constancia, así que intenta seguir su horario habitual. Cuando conozcas a un perro por primera vez, empieza con calma y deja que sea él quien se acerque a ti. Sigue el ritmo del perro para el tipo de interacción que quiere. Comprende lo que disfruta el perro y aprende cosas como cómo prefiere que lo acaricien. Esto te ayudará a responder de forma adecuada cuando el perro quiera interactuar contigo.
Señales de Incomodidad
Los perros suelen mostrar su incomodidad mediante distintas reacciones. Estornudar, bostezar excesivamente, lamerse los labios, mirarte fijamente a los ojos, o ponerse rígido, son algunas de ellas.
- Tu perro puede bostezar simplemente porque está cansado o tiene sueño, aunque también podría hacerlo cuando se enfrenta a una situación inesperada y no sabe cómo reaccionar.
- El estornudo suele responder a las mismas causas o motivos a las que estamos sometidas las personas, es decir, a un reflejo natural del tracto respiratorio desencadenado por una sustancia irritante.
- Tu perro te mirará fijamente a los ojos para intentar entender mejor alguna de tus actitudes o sensaciones, aunque también puede sentirse incomodado si tú lo miras fijamente.
Comunicación a través del Movimiento de la Cola
El movimiento de su cola es uno de los factores que más pistas pueden facilitarte sobre el estado de ánimo de tu perro. Si menea la cola y el trasero eufóricamente, te está transmitiendo su alegría. Si por el contrario, el movimiento es lento, significa cautela.
Comunicación a través del Lamido
Los perros utilizan también el lamido para comunicarse contigo. Si tu perro te lame, está tratando de saludarte e incluso de transmitirte su cariño y lealtad. También puede hacerlo para llamar tu atención, e incluso para intentar rescatar restos de alimento. Si tu perro quiere jugar, se mostrará confiado y cariñoso. Es habitual que se estire delante de ti, con el trasero alzado y las patas delanteras estiradas.
Reconociendo Señales de Agresión
La agresividad es otro de los comportamientos a los que recurren los perros para reaccionar ante una sensación. Reconocer los signos de una posible agresión es importante para prevenir contratiempos. Si observas que tu perro se inclina hacia adelante y el pelo de su lomo se eriza, es debido a que se siente amenazado y está dispuesto a atacar.
Responsabilidades y Mejores Prácticas del Cuidador de Perros
Al asumir el rol de cuidador, es fundamental estar informado sobre las medidas y protocolos de seguridad adecuados y aplicar las mejores prácticas para asegurar el bienestar del animal.
Supervisión y Fomento de Buenos Comportamientos
- Las mascotas de los dueños son un miembro más de su familia y al dejarlas contigo por primera vez, es normal que estén preocupados o se pregunten si le estarás brindando la atención y el cuidado que la mascota necesita.
- Cualquier cuidador debería fomentar buenos comportamientos para evitar episodios en los que haya que llamar al dueño para que recoja a su perro porque el can está destrozando la casa, no para de ladrar, coge comida de la mesa, etc.
- Un perro no es más feliz si le montamos grandes fiestas continuamente. Es conveniente hacerle ver a nuestro nuevo huésped que la casa es un lugar dónde debe estar tranquilo.
- Hay que tener en cuenta que te estás haciendo cargo de un perro que no es tuyo y al que no conoces demasiado (por lo menos al principio). Por lo tanto, es importante que supervises al perro mientras está en tu casa para que no surjan problemas.
Comunicación Constante con el Dueño
Además de las fotos, también es conveniente que hables con el dueño para comentarle que el perro se está portando bien, e indicarle si come su comida y si ha hecho sus necesidades.
Seguridad y Atención Continua
- Si cuidas de un perro no debes dejarlo solo en casa e irte a trabajar durante todo el día. El dueño del perro está contratando tus servicios porque espera que lo cuides debidamente, no para que lo dejes horas sin supervisión.
- Como el perrete no es tuyo y probablemente no responda a tu llamada, nunca le quites la correa.
Preparando al Perro para la Ausencia del Dueño
Llevar a tu mascota a la guardería o con un cuidador por unos días puede ser un evento estresante para algunos perros, ya que pueden experimentar sensación de abandono o de estrés por el cambio de ambiente. Los dueños tienen la opción de dejar a su perro con un amigo o un familiar, o reservar los servicios de un cuidador de perros o una residencia canina. Existen empresas, como Rover, que se dedican a establecer un punto de encuentro entre el cuidador de perros y el dueño de la mascota, donde la puntuación y reseñas que dejan los dueños que ya han reservado con ellos previamente son un buen punto de partida para tomar una decisión.
Consejos para Minimizar el Estrés
- Para que tu mascota se sienta a gusto, debes llevarla al lugar una o dos veces con antelación, por un periodo corto, de modo que se vaya acostumbrando al ambiente, las rutinas y el personal.
- Si tu mascota necesita alimentación o medicación especial prepáralas de antemano. Si es posible, prepara su comida y alista las medicinas que esté recibiendo para que sean administradas en tu ausencia.
- Tu mascota se sentirá a gusto si cuenta con algo que huela a ti, como una prenda o un saco viejo.
- Si has entrenado bien a tu mascota, no debe haber problemas a la hora de comportarse a la altura durante su estancia en otro lugar.
- Habla con los encargados acerca de la personalidad de tu mascota, sus costumbres, sus gustos y sus rutinas. De esta forma podrán agruparlo con perros que tengan gustos similares y así evitar cambios de comportamiento.
- Revisa tu agenda de viaje para estar seguro de la cantidad de días que te vas a ausentar.
Desafíos Comportamentales en Perros Mayores para el Cuidador
A medida que un perro envejece, se enfrenta a ciertos problemas de salud y cambios en su cuerpo que también pueden afectar su comportamiento y cerebro. Un cuidador debe estar atento a estas particularidades para proporcionar el mejor cuidado posible.
¿CÓMO CUIDAR A UN PERRO ANCIANO? Esto debes hacer
Cambios Comunes Observados en Perros Geriátricos
- Los perros mayores tienden a volverse menos activos. Es posible que ya no quieran correr y jugar tanto como antes. Esto se debe a cambios en su metabolismo y niveles de energía.
- Los perros ancianos suelen tener cambios en sus patrones de sueño. Pueden dormir más durante el día y estar más despiertos durante la noche.
- Algunos perros mayores pueden volverse menos cariñosos, más reservados o menos interesados en interactuar con otros perros u personas. Pueden preferir momentos de tranquilidad en lugar de jugar enérgicamente. Esto puede ser desconcertante, pero es parte del proceso.
- Algunos perros mayores pueden desarrollar ansiedad debido a cambios en su entorno, salud o simplemente por la confusión que viene con la edad.
- Puede que tu perro tenga menos apetito o que sea más selectivo con la comida. Es importante que el cuidador se asegure de que esté recibiendo una dieta adecuada para su edad y necesidades nutricionales.
- El jadeo en perros ancianos es algo que podría llamar la atención. Aunque el jadeo puede ser normal en situaciones de calor o después del ejercicio, si se nota que un perro mayor jadea de manera persistente y sin razón aparente, es importante prestar atención. El jadeo excesivo podría estar relacionado con problemas cardíacos, respiratorios o incluso estrés.
- Algunos perros pueden caminar sin rumbo fijo o ladrar sin motivo, incluso jadear durante la noche mientras caminan.
Si un cuidador observa estos comportamientos, es crucial comunicarlos inmediatamente al dueño para que pueda consultar con su veterinario y descartar problemas de salud subyacentes.
La Tenencia Responsable: Un Contexto Amplio del Cuidado Canino
Comprender el comportamiento de nuestro perro es fundamental para establecer una relación afectiva y satisfactoria con él. En torno a ello, desde nuestro rol como cuidadores, es de importancia ser conscientes de la responsabilidad que implica. La tenencia responsable es el compromiso que debe asumir una persona o una familia cuando decide adoptar un perro o un gato como animal de compañía de modo de asegurar el bienestar de ese nuevo integrante familiar. Si bien cualquier persona tiene la libertad de compartir e integrar a su vida uno o más animales de compañía, una vez que ha tomado la decisión de hacerlo, asume una responsabilidad que no puede elegir cumplir o no.
Necesidades Básicas del Animal
Este bienestar de los animales se logra básicamente cubriendo las siguientes necesidades:
- La necesidad de alimento y bebida en cantidad y calidad.
- La necesidad de confort.
- La necesidad de salud.
- La necesidad de expresar el comportamiento normal de la especie y convivir con otros.
- La necesidad de experimentar estados afectivos positivos.
Socialización y Comportamiento Adecuado
La socialización del cachorro debe realizarse adecuadamente, teniendo la posibilidad de acudir a un asesoramiento profesional en caso de considerarlo necesario. Es fundamental respetar los tiempos de maduración de la especie; los cachorros deben permanecer en contacto con su madre y hermanos hasta los 2 meses de edad, ya que a partir de la interacción entre ellos adquieren pautas y mecanismos de control de su conducta, como por ejemplo la inhibición de la mordida y el control de la fuerza cuando muerde. Se sugiere generar un entorno tranquilo para el día de su llegada, permitiéndole al cachorro que explore a su gusto el nuevo ambiente.
Durante los primeros días de convivencia es importante evitar experiencias negativas para ellos, como podría ser la toma de un baño o la visita al médico veterinario. Si hay niños muy pequeños en la casa, debería evitarse que tomen al cachorrito como un juguete; por el contrario, se recomienda fuertemente alentar en ellos el cuidado y trato respetuoso del nuevo integrante de la familia.
No se recomienda mantener a los animales permanentemente encerrados o amarrados, ya que esta situación no solo aleja al animal de la situación de confort, sino que también aumenta el estrés y el desarrollo de conductas indeseables, como ladridos y maullidos en exceso que molesten a los vecinos, aunque no salgan de casa. Los paseos deben realizarse con correa y es deber del paseador recoger sus excrementos.
Salud y Atención Veterinaria
Tanto los perros como los gatos necesitan atención médica con regularidad, especialmente en el caso de los cachorros. Es necesario mantener el plan sanitario (vacunaciones y desparasitaciones) al día, no solo por la posibilidad de que el perro o gato enferme, sino también por cuestiones de salud pública.
Si el animal manifiesta signos de enfermedad (tales como vómitos, diarrea, inapetencia y decaimiento, por nombrar solo algunos) se debe acudir al veterinario y nunca medicarlo sin prescripción veterinaria, ya que muchos medicamentos utilizados en humanos suelen ser tóxicos para los animales. Por otro lado, los controles periódicos una vez al año en animales menores de 6 años y cada 6 meses en los animales mayores a 6 años, permitirán detectar enfermedades de manera temprana, principalmente en aquellos perros y gatos de edad avanzada.
Control de la Población y Marco Legal
La tenencia responsable implica también evitar que los animales se reproduzcan sin el control de los tutores. Asegurar el vallado de los patios y fondos de las casas es fundamental para evitar que los perros se escapen y permanezcan en la calle. La castración es otro método de control de la población y tiene beneficios no solo en la reproducción indeseada, sino que resulta un método de prevención de ciertas enfermedades graves. Sin embargo, muchas personas rechazan la idea debido a mitos o informaciones falsas, por ello es fundamental contar con un médico veterinario que nos informe y ayude a tomar la decisión más adecuada e incluso nos indique cuál es el momento más apropiado para realizarla.
Para garantizar el cuidado responsable existe, además de las normas de Bienestar Animal reconocidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial de la Salud Animal (OMSA), un marco legal que establece los deberes de los cuidadores de animales y las sanciones ante el no cumplimiento de los mismos. En nuestro país rige la Ley 14.346 y los artículos comprendidos en el Título IX del capítulo 1 del Código Civil y Comercial de la Nación, en donde se establecen las penas para las personas que maltraten o hagan víctimas de actos de crueldad a los animales, así como la responsabilidad que tiene el cuidador sobre el daño causado por los mismos.