La detección y respuesta ante casos de maltrato infantil representan uno de los desafíos más complejos y sensibles en el ámbito de la salud y la protección social. Los profesionales del área juegan un papel fundamental no solo en la atención de las víctimas, sino también en la activación de mecanismos de protección y prevención.

Desafíos en la Detección y Primera Respuesta al Maltrato Infantil
Para los profesionales de la salud, una de las mayores dificultades radica en saber cómo actuar frente a un caso de maltrato. Valeska Ubierna, enfermera del Servicio de Urgencia del Hospital Luis Calvo Mackenna, planteó que actualmente “hace falta gestión legal del cuidado de los niños, de quién protege a ese menor.” Según la profesional, mientras que el equipo médico se dedica a atender al paciente, suministrar el tratamiento, cuidarlos y tratarlos durante su hospitalización, surge una interrogante crítica: “si sabemos que si está vulnerado en su derecho (a un niño o joven), a quién acudimos, a quién le pido ayuda.”
Esta preocupación es compartida por otros especialistas, incluyendo psicólogos y docentes universitarios. Para abordar esta problemática, el equipo de salud es considerado “súper importante.” Existen instrumentos muy útiles en este campo, como la Guía Clínica: Detección y primera respuesta a niños, niñas y adolescentes víctimas de maltrato por parte de familiares o cuidadores, un documento del Ministerio de Salud (Minsal) de 2013. Esta guía ofrece orientaciones basadas en la evidencia sobre cómo implementar programas de prevención temprana y el proceso de denuncia.
Adicionalmente, el Minsal cuenta con otra herramienta relevante: la Guía Clínica: Atención de niños, niñas y adolescentes menores de 15 años víctimas de abuso sexual. Estos recursos buscan dotar a los profesionales de los protocolos y conocimientos necesarios para abordar estas delicadas situaciones.
La Perspectiva del SENAME: Puntos Clave de Patricia Godoy
La jefa de la Unidad de Salud del Servicio Nacional de Menores (Sename), Patricia Godoy, ofreció una visión integral sobre el rol del sistema de salud en la protección infantil, destacando dos grandes ámbitos como puntos importantes.
En primer lugar, Godoy señaló la detección del maltrato y del abuso. Ella enfatizó que, más allá de las guías clínicas o de las políticas establecidas, existe un problema fundamental relacionado con la capacidad de los profesionales de la salud para involucrarse en un problema que no es meramente personal. Esto implica desarrollar una conciencia profunda y las ganas de trabajar en pro del beneficio del otro. En este sentido, Patricia Godoy afirmó que los profesionales del área de la salud tienen que involucrarse mucho más, “no sólo del ámbito profesional sino que ético y moral respecto a lo que llega a cada uno de los servicios.”
Como segundo punto crucial, Godoy indicó lo relacionado con la salud mental. Subrayó la deficiencia en esta área al manifestar que “hoy día el área de la salud mental en nuestro país es mala.” Esta deficiencia agrava la situación de niños y adolescentes que han sido víctimas de maltrato, dificultando su recuperación y bienestar a largo plazo.
Hacia un Enfoque Integral e Intersectorial
Para abordar eficazmente la protección de la infancia, la especialista de Protección Infantil de UNICEF Chile, Clarice da Silva e Paula, resaltó la importancia de un trabajo verdadero integral e intersectorial, donde un sector apoye activamente al otro. Los profesionales de la salud, por su cercanía con las familias, pueden funcionar como una alerta temprana crucial. Además, su intervención puede ser determinante para ayudar a prevenir la victimización secundaria, es decir, el daño adicional que puede sufrir una víctima a raíz de la respuesta institucional o social a su situación.