La situación de los niños y adolescentes bajo la tutela del Servicio Nacional de Menores (Sename) en Chile ha sido objeto de profunda preocupación y debate público en los últimos años, especialmente a raíz de la revelación de múltiples muertes y casos de negligencia. Este artículo detalla la magnitud de la crisis, los casos emblemáticos que la han expuesto, las deficiencias del sistema y los esfuerzos por reformarlo.
Casos Emblemáticos que Revelaron la Crisis
La alarma sobre las muertes en el Sename se intensificó con la aparición de casos que, inicialmente, no figuraban en las cifras oficiales, pero que evidenciaban fallas estructurales en el sistema.
El Caso de Yancarla Muñoz Díaz
El fiscal Marcos Emilfork, a cargo de investigar las muertes ocurridas en centros del Sename, abrió una nueva línea indagatoria al aceptar el caso de Yancarla Muñoz Díaz, fallecida a los 16 años el 30 de junio de 2012. Aunque su muerte ocurrió ocho días después de dejar el Centro de Diagnóstico y Tránsito de Pudahuel, su historial mostraba una clara vinculación entre su mala experiencia en la institución y su deceso. Desde los 11 hasta los 16 años, Yancarla deambuló de centro en centro del Sename sin recibir atención adecuada. Su historia, difundida por CIPER en 2010 (identificada como G) mientras aún vivía, ya documentaba sus necesidades de tratamiento por tres trasplantes de hígado y una profunda depresión, que desbordaban las capacidades del Sename. La niña había ingerido veneno para ratas, se había cortado las venas y huía constantemente de los hogares. Jueces y especialistas sabían que requería un centro psiquiátrico urgente, pero "algo así no existe en el sistema público". La falta de acceso a un tratamiento adecuado persistió hasta el final de sus días, obligando a las juezas a "mendigar" cupos en hogares incapaces de contenerla. Esta historia fue informada al entonces ministro de Justicia, Felipe Bulnes, quien se interesó en el problema, pero los cambios nunca llegaron para Yancarla.
La Muerte de Benjamín Morales
Otro caso que el exfiscal del Sename, Francisco Estrada, entregó a la investigación fue el de Benjamín Morales, de tres años, quien murió el 20 de julio de 2009. Benjamín falleció tres días después de que su madre lo golpeara hasta fracturarle el cráneo. La muerte de Benjamín se vincula a los problemas de la red Sename, ya que una institución dependiente de esta entidad pública estimó que podía volver con su madre, a pesar de haber sido separado de su familia previamente por malos tratos. El crimen de Benjamín fue reportado por CIPER en 2010. Una institución colaboradora del Sename, Corporación Chasqui, avaló con un informe su regreso a casa, sin detectar la violencia a la que era sometido. La doctora que lo recibió en urgencias describió sus lesiones como "si al niño le hubiera pasado un camión por encima". Se determinó que la persona encargada de evaluar a la familia de Benjamín no tenía los conocimientos necesarios, y se criticó que el Sename pagara poco a estas instituciones, lo que les impedía contratar personal calificado. Una minuta del caso, elaborada por el Sename tras el homicidio, consignó errores graves: no se estudiaron rigurosamente las causales iniciales de ingreso del menor (maltrato, negligencia y abuso sexual), la historia de vida de la madre, ni la profundidad técnica con la que se tomó la decisión de su egreso. También se señaló la participación de la Corporación Opción en esta tragedia.
El Suicidio de Guillermina
El caso de Guillermina, una joven de 16 años con un historial de consumo de alcohol, drogas y depresión, quien llegó al Centro de Protección Alborada "a medio vestir" y con dinero a las 04:19 de la mañana, también ilustra las fallas del sistema. Se resistió violentamente al reingreso y menos de media hora después fue encontrada colgada con sus propios cordones. A pesar de sus intentos previos de suicidio, Guillermina no fue llevada a un hospital para estabilizarla o realizarle un chequeo completo, lo que contraviene todo protocolo internacional. La querella presentada por su familia por cuasidelito de homicidio no prosperó, y su muerte en agosto de 2012 quedó registrada como un "egreso" más del sistema, un término que equipara el fin de la vida de un niño con su escape o reinserción familiar. Este caso puso en evidencia un sistema "en estado terminal", según María Estela Ortiz del Consejo Nacional de la Infancia.
Crisis al interior del Sename
El Caos Estadístico y la Falta de Claridad
La incapacidad del Estado para cuantificar con precisión el número de niños bajo su protección y los fallecidos ha sido una constante. Las cifras oficiales han sido inconsistentes y sujetas a enmiendas.
Discrepancias en las Cifras de Fallecimientos
- La información oficial del Sename, tras varias correcciones, reportó 1.313 personas fallecidas en 11 años, incluyendo adultos y jóvenes en programas ambulatorios.
- Yancarla no estaba entre los 1.313 muertos, ya que figuraba como egresada del sistema y la investigación de la Fiscalía se centraba en menores que estaban en centros, justicia juvenil o programas ambulatorios al momento de fallecer.
- Según Francisco Estrada, Benjamín tampoco aparecía en esa lista, aunque Ariella Olivares, jefa de Comunicaciones del Sename, aseguró que Benjamín sí estaba en la nómina por estar en un programa ambulatorio.
- Un informe del Ministerio de Justicia (mayo de 2016) indicó 185 menores muertos entre 2005 y 2016, pero un reporte de Unicef reveló que solo en 2010 la cifra era cinco veces mayor. El gobierno chileno aclaró que estos 185 correspondían solo al área de "protección".
- BBC Mundo, analizando los anuarios oficiales del Sename de 2010 a 2014, encontró 318 fallecimientos, que sumados a los 77 del informe de Justicia, darían un total de 395.
- Solange Huerta, exdirectora del Sename, reveló en octubre de 2016 que se estimaba la muerte de 865 niños y adolescentes atendidos por el servicio entre 2005 y 2016. De estos, 249 eran adolescentes infractores de ley, 406 niños bajo custodia de sus padres en programas ambulatorios, y 210 menores en recintos de protección.
- El Observatorio para la Confianza informó 1.188 decesos de menores de edad y 648 de adultos en programas del Sename, con el 66% de los fallecimientos en hombres y el 55% en adolescentes de 14 a 17 años.
- Un informe del Ministerio de Justicia, posterior a 2019, reveló 32 personas fallecidas bajo intervención del Sename, 15 de las cuales eran menores de edad, y 14 de ellas bajo resguardo de centros del Sename o colaboradores.
- El Servicio Nacional de Menores (Sename) entregó la cifra de 210 niñas, niños y adolescentes fallecidos en el sistema de protección residencial entre el 1 de enero de 2005 y el 30 de junio de 2016. En los centros de justicia juvenil se registraron 33 fallecimientos de adolescentes.

Causas de Muerte y Condiciones del Sistema
Las investigaciones han revelado que las causas de muerte son variadas y, a menudo, violentas, evidenciando graves deficiencias en la atención y cuidado.
Violencia y Negligencia
- Las autopsias revelaron causas de muerte como lactantes o preescolares ahogados con sus propios fluidos, menores muertos por golpes en la cabeza debido a caídas de altura, homicidios y suicidios por ahorcamiento.
- La muerte de Lissette, de 11 años, por un paro cardiorrespiratorio en circunstancias aún investigadas, fue el detonante de la crisis. Un informe de la Policía de Investigaciones (PDI) indicó que el "actuar imprudente e inobservante de sus cuidadoras" le provocó un cuadro de asfixia, y la autopsia señaló "lesiones faciales".
- Se denunciaron maltratos, sobremedicación y negligencia en el cuidado de los menores.
Personal Insuficiente y Sin Capacitación
- El personal que cuidaba a Lissette no tenía conocimientos en primeros auxilios ni estudios superiores o técnicos. Una cuidadora afirmó que "lo que no es normal pasa a ser normal" en su trabajo, lo que llevó a no tomarle el peso a la gravedad de la situación de Lissette.
- Francisco Estrada señaló que el Sename paga alrededor de 40 mil pesos mensuales por niño a organismos colaboradores, lo que impide contratar personal calificado, recurriendo a "recién egresados".
- María José Ortúzar, psicóloga, criticó la escasez de cuidadores y la falta de capacitación para trabajar con niños tan dañados, además de las bajas remuneraciones.
Sobremedicación y Falta de Salud Mental
El psiquiatra Rodrigo Paz afirmó que Lissette estaba sobremedicada con benzodiazepina, un fármaco que en las dosis administradas actuaba como antipsicótico. Además, estuvo expuesta a antidepresivos por años, a pesar de que la sertralina, uno de los fármacos que tomaba, puede volver a los menores "más agresivos, impulsivos e irritables".
Estrada confirmó que la "poca prolijidad" en la manipulación de medicamentos era "generalizada", con problemas graves de dosificación y sin personal especializado para administrarlos. El senador Alejandro Navarro destacó que el 63% de los niños bajo el cuidado del Sename recibía tratamiento farmacológico, y más de 3.000 carecían de atención médica especializada.
Chile tiene la tasa de suicidio adolescente más alta de la región, pero carece de camas para hospitalización psiquiátrica infantojuvenil, según Estrada y Ortiz. Guillermina, con un historial de consumo de alcohol, drogas y depresión, nunca fue diagnosticada con una patología psiquiátrica grave debido a la escasez de psiquiatras infantojuveniles en el sector público.

Respuestas Institucionales y Propuestas de Solución
La crisis ha generado diversas reacciones y propuestas para reformar el sistema de protección de la infancia en Chile.
Investigaciones y Procesos Judiciales
- El fiscal nacional, Jorge Abbott, instruyó en julio de 2016 al exfiscal regional Marcos Emilfork investigar las responsabilidades penales en la muerte de niños y adolescentes del Sename.
- De 347 causas abiertas, 25 siguen vigentes y 78 finalizaron con sobreseimiento definitivo. Se han condenado a cinco personas, la mayoría exfuncionarias del Sename o colaboradores.
- En el caso de Lissette Villa, Conne Fritz y Thiare Oyarce, exfuncionarias del Sename, fueron declaradas culpables de apremios ilegítimos. Jessica Figueroa (coordinadora) y Mónica Monje (exdirectora) fueron absueltas.
- Otras condenas incluyen a Virginia Ferreira por cuasidelito de homicidio de un lactante, Karina Muñoz Arenas por no proporcionar cuidados adecuados a una adolescente, y una directora por presentar documentos falsos en un caso de muerte.
- La mayoría de las indagatorias (339) fueron calificadas como cuasidelito de homicidio.
Propuestas de Reforma
Francisco Estrada propuso tres pilares para una solución definitiva:
- Unidades polivalentes con apoyo psiquiátrico adecuado: Niños medicados correctamente, personal dedicado que trabaje con las familias, y no las aísle.
- Reunificación familiar como objetivo: Romper el ciclo de pobreza y maltrato, proporcionando herramientas y acompañamiento a las familias, en lugar de internar a los niños por falta de formación de quienes toman las decisiones.
- Defensa jurídica adecuada: Asegurar que los niños vulnerados tengan defensores que velen por sus derechos, a diferencia de la diferencia sustancial con los infractores de ley que cuentan con "muy buenos defensores".
María Estela Ortiz señaló que el Consejo para la Infancia busca cerrar el Sename y transitar hacia un nuevo servicio, el Servicio Mejor Niñez, que se espera esté implementado antes de 2019 (actualmente ya está en funcionamiento desde octubre de 2021).
El presidente del Senado, Jaime Quintana, advirtió que la creación del Servicio de Protección de la Infancia y la iniciativa de Servicio de Responsabilidad Penal Adolescente, aunque importantes para la especialización, no son "varitas mágicas" y requieren de un estado activo que termine con la lógica neoliberal de externalización de servicios.
Crisis al interior del Sename
La Nueva Institucionalidad: Servicio Mejor Niñez
A partir del 1 de octubre de 2021, el nuevo Servicio Mejor Niñez asumió el sistema de residencias del antiguo Sename, dependiendo del Ministerio de Desarrollo Social, mientras que el Sename, bajo el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, se encarga ahora solo de los infractores juveniles.
Cambios y Desafíos del Servicio Mejor Niñez
- Nuevo paradigma: María José Castro, directora de Mejor Niñez, enfatizó un "cambio de paradigma" centrado en los niños y sus familias.
- Profesionalización del personal: Se exige que el 75% del personal que trabaja directamente con niños sea profesional o técnico.
- Evaluaciones y fiscalizaciones: Se realizan evaluaciones periódicas de salud mental y física a los cuidadores, y se fiscalizan constantemente las residencias.
- Acreditación de organismos colaboradores: Los organismos colaboradores deberán pasar por rigurosos procesos de acreditación.
- Modelo de residencias más pequeño: Se busca terminar con el modelo masivo de residencias (CREAD) para crear espacios más acogedores con no más de 17 niños, acompañados por personal capacitado y comprometido.
- Revisión de protocolos: Rosario Martínez, directora nacional del Sename (justicia juvenil), aseguró que se revisan constantemente los protocolos de prevención del suicidio y conductas violentas entre pares.
A pesar de los avances legislativos en Chile en materia de infancia, como la escolaridad obligatoria o los tribunales de familia, los niños más desfavorecidos y bajo la tutela del Estado han sido históricamente olvidados, según Anuar Quesille de Unicef Chile. La falta de recursos y la marginalidad impiden que estos niños accedan a beneficios de salud, educación y apoyo. María José Ortúzar, psicóloga, subraya que, en lugar de reparar el daño, el sistema del Sename "los vuelve a vulnerar", con denuncias de amarres, escasez de profesionales de salud mental y cuidadores no capacitados.
La muerte de Lissette Villa, y las de tantos otros niños, forzó a Chile a enfrentar una realidad que había permanecido oculta, abriendo una "caja de pandora" que ha puesto en la palestra la urgencia de una reforma profunda y efectiva para proteger a la infancia más vulnerable del país.