El debate sobre la adopción homoparental en Chile ha sido un tema de constante discusión, evidenciando tanto el compromiso de algunas instituciones por la no discriminación, como las limitaciones impuestas por el marco legal actual. Las experiencias de diversas parejas, tanto heterosexuales como del mismo sexo, revelan un complejo panorama de burocracia, esperanza y, en ocasiones, desilusión dentro del sistema de protección de la niñez.
La Postura Oficial del Sename y el Respaldo del Movilh
La directora nacional del Servicio Nacional de Menores (Sename), Marcela Labraña, ha sido clara en señalar la postura de la institución respecto a la adopción por parte de parejas del mismo sexo. En una cita con el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) y con una pareja gay que luchaba por la tuición de un niño, Labraña indicó que "el Sename no hace ningún tipo de discriminación".
El Movilh aplaudió este pronunciamiento, destacando que Labraña "dirige una institución que trata más del 80% de los procesos de adopción en Chile y, por tanto, su opinión y conocimiento son los más idóneos y los más importante a considerar por el Estado a la hora de legislar."
Este pronunciamiento surgió en el contexto de un caso particular que afectaba a dos trabajadores con 23 años de relación, quienes habían estado cuidando al sobrino de uno de ellos, de 2 años, debido a que la madre estaba incapacitada y el padre ausente. En ese momento, el niño se encontraba internado en un hogar de la Asociación Cristiana de Jóvenes de Valparaíso. El caso presentaba similitudes con uno ocurrido en 2010, donde un sobrino fue declarado susceptible de adopción por la orientación sexual de su tío. El pasado mes de marzo, el niño fue declarado susceptible de adopción en virtud de antecedentes y acciones de profesionales del hogar, que pusieron en duda la idoneidad de la pareja por su orientación sexual.
El Complejo Sistema de Adopción en Chile
El sistema de protección y adopción en Chile es un proceso que busca asegurar el bienestar de los menores. Un niño o niña, que por orden del tribunal de familia ha sido separado de sus padres transitoria o indefinidamente, puede seguir varios caminos: la residencia, vivir con una familia de acogida que los cuide por un tiempo determinado, o, como último recurso, ser declarado susceptible de adopción. Esta última es la más compleja de todas.
Los tribunales de familia tienen la labor exclusiva de declarar a una niña o niño susceptible de adopción. Es decir, es la única institución con la atribución legal de decidir si pueden ser adoptados y quiénes pueden ser sus representantes legales. La jueza de familia Mónica Jeldres explica: "Yo tengo que hacer todo lo que sea posible para mantener al niño en su familia de origen o extensa, y para eso yo debería darles todos los programas de apoyo para que ellos puedan reforzar." Sin embargo, añade que "el problema es que la mayoría de esos programas son ineficaces, no logran el objetivo, entonces todo el proceso es mucho más largo."
El Sename, por su parte, realiza directamente casi el 80% de los procesos de adopción en el país y está presente en todas las regiones, de acuerdo con la regulación de la Ley 19.620.
Burocracia y Demoras en el Proceso
La espera para la adopción puede ser angustiosa. Javiera Lecaros (29), socióloga, y Diego Infante (33), psicólogo, de Puerto Varas, postularon en octubre de 2019 tras ser diagnosticados con infertilidad. Diego cuenta que "la paternidad asociada a la adopción siempre estuvo considerada en nuestro proyecto de vida, mucho antes de saber que nos costaría ser papás. La infertilidad, de alguna manera, aceleró ese proceso. Por lo que fue una decisión sin mucho cuestionamiento."
No obstante, el proceso estuvo lleno de trabas: las respuestas podían demorar meses tras cada reunión, a lo que se sumaron el estallido social y la pandemia. "Cada vez que preguntaba en qué estaba nuestro caso, nos trataban como si fuésemos niños ansiosos," relata Javiera. "Nos decían: 'tranquilos, si ya van a ser papitos'. Cuando en realidad mi angustia no era por ser mamá, era porque mientras el proceso se demoraba, había muchos niños que estaban siendo vulnerados, cuando podíamos estar cuidando a uno aquí en nuestra casa."
En el camino, se encontraron con situaciones incómodas y la discrecionalidad de los funcionarios. Las entrevistas psicológicas, donde se evalúa la idoneidad, resultaron especialmente invasivas: "El proceso psicológico es desnudarte frente a un externo que no te conoce," dice Diego. "Es un nivel de exposición muy alto, tuvimos que abrir nuestras cuentas corrientes para certificar que éramos capaces de tener más de un hijo. Y eso está bien, pero ese nivel de rigurosidad y transparencia no lo tiene la propia institución."

Criterios de Idoneidad y Subjetividades
El enfoque en Chile es poner todos los recursos en la preadopción, buscando a la "pareja ideal". Felipe Lecannelier, doctor en psicología, explica: "El Sename quiere encontrar a la pareja ideal. Porque que un niño sea devuelto por una familia es un fracaso absoluto."
Sin embargo, en este proceso influyen las subjetividades. Gloria Gracia (36) y su marido fueron rechazados tras postular, con el argumento de que el 85% de los matrimonios no son idóneos. El hecho de haber tenido cáncer hace 10 años fue uno de los motivos, a pesar de que desde la Fundación San José le ofrecieron una terapia recuperativa. Tras dos años de terapia y volver a postular, fueron rechazados nuevamente, lo que Gloria considera un engaño, dado que les habían asegurado que estaban "listos para ser papás."
Soledad Yáñez, directora de la Fundación San José, aclara que los talleres son "una instancia grupal... este sigue siendo evaluativo y formativo. Puede pasar algo importante o surgir algún tema que no se haya resuelto para completar su idoneidad." No obstante, Lecannelier opina que "encontrar a los padres perfectos es una fantasía. Ellos piensan que todos los problemas de salud mental repercuten en los niños y eso no está evidenciado."
Estadísticas y Realidades de la Adopción
La adopción es el último recurso. A finales de 2020, de los 11 mil niños, niñas y adolescentes en cuidado alternativo, solo 180 estaban a la espera de una familia adoptiva. Ese año se realizaron 258 adopciones y 497 postulantes fueron declarados idóneos, con un promedio de espera de 16 meses en esta etapa. Solo 265 niños fueron declarados susceptibles de adoptar ese año, una cifra menor a la de 2016 (436).
En cuanto a las preferencias, existe un desequilibrio: "La cola de gente que hay, quiere un niño sano menor de un año. Pero de ahí a ver quién quiere adoptar a un niño con algún problema conductual, o de salud, mayor de cuatro años, es complejo", añade la jueza Mónica Jeldres. De las 258 adopciones de 2020, un 65% fueron de niños de 0 a 3 años, y un 35% de mayores de cuatro años.
En la Región de Atacama, durante 2019, se concretaron 14 enlaces exitosos, todos con padres chilenos, dado el orden de prelación vigente que da preferencia a matrimonios residentes en Chile, luego matrimonios extranjeros, y finalmente solteros/as, viudos/as o divorciados/as residentes en Chile. Los requisitos generales para los adoptantes incluyen ser mayores de 25 años y menores de 60 años.
Un Caso de Éxito en Adopción Tradicional
Daniel y su esposa Patricia son un ejemplo de un proceso adoptivo exitoso. Tras la confirmación médica de que no podrían ser padres biológicos, decidieron acudir a la Unidad de Adopción del Sename en Atacama. "Ahí comenzó a materializarse nuestro sueño," afirma Daniel. Participaron en charlas informativas, talleres, exámenes psicosociales y entrevistas con profesionales. Gracias a este proceso, Vicente, hoy con 9 años, conoce su realidad y origen, algo que fue abordado con la ayuda del equipo profesional. La recepción del niño fue muy positiva. Motivados por esta "hermosa experiencia", decidieron embarcarse nuevamente en el proceso y Jacinta, de un año y medio, llegó a su nuevo hogar.

La Adopción Homoparental: Entre la Intención Institucional y el Marco Legal
A pesar de la declaración del Sename sobre la no discriminación, la realidad legal en Chile presenta barreras significativas para las parejas homoparentales.
El Acuerdo de Unión Civil como Barrera
Silvia Albornoz (49) y Sandra Espinoza (47), una pareja de Peñaflor, iniciaron el proceso en 2015, declaradas idóneas un año después. No tenían restricciones de edad ni cantidad de niños, dispuestas a recibir "varios niños o, incluso, grupos de hermanos". Sin embargo, la ley actual no contempla la adopción por parte de parejas con un Acuerdo de Unión Civil (AUC).
Inicialmente, se les indicó que contraer el AUC no sería un problema, e incluso podría ser beneficioso. Pero un día antes de la ceremonia, una funcionaria les advirtió que si lo hacían, quedarían fuera del proceso. "Nos sentimos engañadas por el sistema," recuerda Sandra Espinoza. La abogada de familia Alejandra Mercado explica que "los que tienen Acuerdo de Unión Civil pasan a tener un estado civil que no está contemplado en la actual ley que tiene un orden de preferencia: los matrimonios chilenos, matrimonios extranjeros y solteros. Los convivientes civiles no están dentro de ese orden legal."
Tras contraer el Acuerdo de Unión Civil, Silvia Albornoz y Sandra Espinoza tuvieron que dejar el proceso de adopción. La experiencia las dejó agotadas después de "cuatro años de vivir procesos fuertes, evaluaciones, exámenes". Por ello, decidieron iniciar un embarazo asistido con donación de espermios, y hoy son mamás de dos hijos: Jorge, de tres años, y Victoria, de uno.
Un Caso de Éxito que Demuestra Posibilidad
A pesar de las limitaciones legales, existen casos que reflejan que la adopción homoparental es una realidad posible en Chile, aunque con ciertas complejidades. Cristián Escalona y Rodrigo González son el fiel reflejo de que una pareja del mismo sexo pudo brindarle un hogar lleno de amor a tres hermanos de 7, 6 y 4 años que vivían en un hogar del Sename.
"Nosotros pensábamos que le íbamos a cambiar la vida a estos tres niños pero finalmente, fueron ellos los que nos cambiaron la vida y ha sido un proceso maravilloso", comenta Cristián. La pareja, con 18 años juntos, se casó en Estados Unidos en 2013 y firmó un Acuerdo de Unión Civil en Chile en 2015. Decidieron agrandar la familia con la motivación: "Si somos tan felices por qué no compartimos la felicidad con niños, en este caso, niños del Sename".
Su proceso fue relativamente corto, un mes desde que fueron declarados idóneos hasta la propuesta de adopción. Esto se debió a que no tenían preferencias de edad ni de sexo, "solamente querían cambiarla la vida a unos niños y, si eran hermanos, era ideal". Esta "expectativa más amplia respecto de los niños que uno quiere tener efectivamente los procesos son más cortos", según la pareja. Finalmente, a las seis semanas de los primeros trámites, pudieron conocer a los niños: "Nos abrazaron y nos dieron 'papás', nos abrazamos los cinco y dijimos ellos son los niños que estábamos buscando."
Cristián afirma que "hoy en día adoptar en Chile sí se puede, no tiene nada que ver con la orientación sexual que uno pueda tener, la Institución no discrimina, la discriminadora es la ley."
Parejas homosexuales buscan poder adoptar
Hacia una Reforma del Sistema de Adopción
María José Castro, directora del Servicio Nacional de Protección Especializada de la Niñez y la Adolescencia, anticipa que los procesos de adopción deberían mejorar a partir de octubre, con la entrada en vigencia del nuevo servicio que elimina el Sename.
Además, existe un proyecto de ley que reforma el sistema de adopción y que está en trámite en el Congreso. Esta iniciativa busca "dejar en igualdad de condiciones a todos los postulantes residentes en el país, independientemente de su estado civil." Esto representaría un avance significativo para las parejas que, como Silvia y Sandra, se han visto excluidas por la actual normativa.
Mientras tanto, Javiera Lecaros y Diego Infante continúan a la espera. Lo último que supieron en agosto del año pasado fue que "de a poco se han ido retomando los ritmos con tribunales y han podido avanzar. Sin embargo, no tenemos novedades para ustedes." Para Javiera, la imagen de niños vulnerados en residencias es constante, lo que refuerza su deseo de acelerar el proceso de adopción.