Nino Enviado a Evaluación Psicológica por Sename: Un Análisis Profundo

Un reciente video difundido en redes sociales, que capta una situación de presunta agresión dentro de un centro del Servicio Nacional de Menores (Sename) en Providencia, ha vuelto a colocar al organismo en el centro de la atención pública. Las recurrentes acusaciones de vulneraciones de derechos en sus residencias han conmocionado en numerosas ocasiones a la opinión pública, siendo uno de los casos más trágicos el de Lissette Villa, de 11 años, quien falleció en el Centro de Reparación Especializada de Administración Directa (Cread) Galvarino del Sename el 11 de abril de 2016.

Imagen de un centro del Sename o una ilustración representativa de la protección a la infancia

Detalles del Incidente en Providencia

Los registros, revelados por una vecina de la Residencia Familiar Carlos Antúnez, muestran a un menor de 13 años solicitando auxilio y gritando desesperadamente que lo que le estaban haciendo le causaba dolor. Ante esta situación, el Sename inició un sumario y presentó una denuncia ante la fiscalía por presuntos delitos contra quienes resulten responsables. La directora (s) del centro, Camila Messina, envió dos oficios al Ministerio Público y al tribunal de familia detallando los hechos ocurridos esa noche, incluyendo una bitácora de los acontecimientos y testimonios de los educadores involucrados en la contención del niño.

Cronología de los Hechos

Según el informe, a las 17:56, el menor se mostró frustrado por una situación con un compañero de la residencia y comenzó a lanzar piedras y romper vidrios de la oficina de los funcionarios. Su molestia se originó porque no se le había autorizado asistir a una tienda de accesorios de skate junto a otros compañeros a quienes sí se les dio permiso.

Posteriormente, a las 18:30, el menor subió al techo del centro, rompiendo maderas y lanzándolas hacia una embajada. Doce minutos más tarde, se intentó realizar una "contención emocional" al niño, pero este no cedió.

A las 20:13, llegó Carabineros a la residencia, quienes fueron insultados por otro menor que también se encontraba en el techo. Aproximadamente 20 minutos después, los tres niños descendieron del techo.

Enfrentamiento con Personal Policial

El documento detalla que, al bajar del techo, el menor intentó agredir a un funcionario de Carabineros, lanzándole objetos contundentes como una mancuerna, patines, vidrios y otros elementos. El niño continuó intentando agredir al funcionario, intentando romper los cables de la radio. Ante esta situación, el funcionario tomó la mano del menor para que soltara la radio, pidiéndole constantemente que lo hiciera. El menor mordió, escupió, arañó e intentó pellizcar al carabinero. El funcionario, aplicando presión en los hombros del niño, lo sentó en el suelo sin soltar su brazo izquierdo. Ante esto, el niño comenzó a llorar, gritando que lo soltaran y que le dolía.

De acuerdo con el oficio, el funcionario de Carabineros fue identificado como el sargento segundo Yimmy Contreras Provoste.

A raíz de lo ocurrido, intervinieron los monitores I.C. y C.P., quienes realizaron una "contención emocional" al niño. El menor escupió nuevamente al carabinero e intentó quitarle el reloj. Los funcionarios de la residencia continuaron con la intervención emocional, con C.P. posicionándose entre el menor y el funcionario de Carabineros para evitar las agresiones del niño hacia este. Finalmente, el carabinero soltó el brazo y se dirigió hacia la puerta de entrada del centro.

Ilustración de un oficial de policía interactuando con un menor en un entorno controlado.

Testimonios de los Educadores

Al día siguiente, el menor relató lo sucedido a otro educador del centro, mostrando un moretón en su brazo que atribuyó al carabinero que lo sujetó. Explicó que el carabinero lo sujetó porque estaba lanzando piedras, incluso a los carabineros, y que a uno de ellos le dio un golpe de puño. El educador lamentó la situación.

En una segunda parte de la minuta, se presentan testimonios de educadores del recinto. Ninguno de ellos afirma que el menor fue agredido o que sufriera lesiones a causa de la situación. La encargada de Vida Familiar, N.E., declaró que el menor intentó agredir a un carabinero sin éxito y luego intentó romper su reloj, lo que llevó al carabinero a tomar su brazo para evitarlo. Dos monitores acompañaron al niño hasta que se calmó y Carabineros se retiró del lugar, procediendo ella a cancelar la visita de la ambulancia.

El monitor C.P. relató que el menor tomó la radio del funcionario policial e intentó cortar el cable y romper el micrófono. El carabinero le pidió en reiteradas ocasiones que la soltara y se calmara, tomándolo del brazo y mano izquierda. El niño intentó morder, pellizcar y arañar, además de escupir. El funcionario intentó bajar al menor por los hombros para quitarle la radio, que estaba siendo golpeada contra el suelo, sin soltar su brazo y mano. El monitor asistió al niño junto con Ignacio Cerda, quien tomó su mano derecha y el monitor se posicionó junto a sus pies.

El monitor indicó que, tras pedirle al niño que se calmara, este soltó la radio y le escupió en la cara, intentando quitarle un reloj. Finalmente, el carabinero soltó al niño, y el monitor lo abrazó y trató de calmarlo.

Contexto y Problemáticas Sistémicas del Sename

El estudio realizado por UNICEF y el Poder Judicial resalta los abusos en residencias de protección, señalando que aproximadamente quince mil niños son atendidos anualmente en estos centros. Paradójicamente, la solución legal frente al maltrato grave y la negligencia puede acarrear otras formas de vulneraciones, como la ruptura de vínculos familiares y la violencia institucional.

La separación de los niños de su familia de origen, aunque busca protegerlos del maltrato, no siempre aborda las causas subyacentes en los padres. La internación de niños en Chile ha sido un medio frecuente de protección a la infancia gravemente vulnerada desde 1758. Sin embargo, estudios indican que el tiempo promedio de permanencia en las residencias, que debería ser transitorio, a menudo se prolonga o se vuelve permanente.

Las condiciones del sistema de visitas dentro de las residencias, con horarios restringidos y espacios inapropiados, dificultan la promoción de relaciones familiares. La separación, que busca proteger, puede ser experimentada como un castigo en lugar de una oportunidad para modificar problemas familiares.

En este contexto de adversidad, surge la dificultad para desarrollar lazos de confianza, apoyo o solidaridad, evidenciando un sistema de protección que, en sus cimientos, dificulta la reconstrucción de vínculos fragmentados.

Violencia Institucional y Desarticulación del Sistema

La separación y la internación residencial como mecanismo de protección no eluden el problema del maltrato infantil o la negligencia parental. Los efectos de la protección residencial muestran la complejidad y desarticulación de un sistema que, en su afán por proteger, puede repetir y actualizar la violencia sobre niños, familias y profesionales. La frecuencia con la que se destapan situaciones de vulneración, seguida de negación y silenciamiento, evidencia un sistema de protección segregado, donde circula la desconfianza entre organismos colaboradores, el SENAME y el Poder Judicial.

Abordar el maltrato infantil y las vulneraciones institucionales requiere una discusión profunda sobre el lugar de los niños en la sociedad y el contexto en el que se desarrolla la violencia. La reparación de los derechos vulnerados no se limita a suplir carencias afectivas o materiales, sino que requiere la participación de la familia, educadores, profesionales, directores y la comunidad.

Infografía mostrando la interconexión de los diferentes actores del sistema de protección a la infancia en Chile.

Menores Atrapados en Centros Psiquiátricos

A pesar de estar en condiciones de alta médica de centros psiquiátricos, niños, niñas y adolescentes bajo el cuidado del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia (ex-Mejor Niñez) se ven obligados a permanecer en estos recintos. Esto se debe a problemas estructurales en las residencias, como el déficit de cupos, la falta de recintos especializados y el cierre de algunos de ellos, así como el rechazo a recibir jóvenes con problemas de salud mental. Estos menores quedan atrapados en un limbo institucional, sin el entorno necesario para su recuperación y desarrollo.

Una adolescente de 16 años, identificada como Karen, relató a su abogada sentirse peor en el recinto, experimentando mayor ansiedad por no poder irse y tener una vida normal. Karen había sido declarada en condiciones de alta médica, pero permanecía retenida en la Unidad Hospitalaria de Cuidados Intensivos de Psiquiatría del Hospital Dr. Karen fue ingresada en la Unidad de Corta Estadía el 5 de enero de 2024, tras una crisis que la llevó a autoinfligirse cortes en los brazos.

Estos acontecimientos no son aislados. Se han identificado cuatro casos de menores del ex Mejor Niñez mantenidos en centros psiquiátricos sin requerirlo, según entrevistas a expertos y trabajadores, y solicitudes de información por transparencia.

La Transición a Mejor Niñez y sus Consecuencias

La llegada de Mejor Niñez en octubre de 2021 trajo consigo cambios en el sistema de protección de menores. Sin embargo, casos como el de Karen evidencian un problema estructural: muchos menores bajo la tutela de ex-Mejor Niñez permanecen en instituciones psiquiátricas incluso después de recibir el alta médica, "esperando un cupo en residencias".

El caso de una adolescente de 17 años, Valentina, ingresada en la Unidad de Psiquiatría Infanto-Juvenil del Hospital Clínico Magallanes de Punta Arenas tras un intento de suicidio, refleja el mismo problema. A pesar de recibir el alta médica cinco días después de su ingreso, permaneció hospitalizada 22 días más debido a la escasez de cupos en la residencia RVA Magallanes.

Los problemas de salud mental tienen un profundo impacto en los niños, niñas y adolescentes al cuidado de ex-Mejor Niñez, y la carencia de servicios especializados agrava sus condiciones. Según una resolución de la Cámara de Diputados, uno de cada dos niños, niñas y adolescentes que viven en estas residencias está afectado por algún problema de salud mental (55%).

Déficit de Psiquiatras y Rechazo de Cupos

Una funcionaria de ex-Mejor Niñez, solicitando reserva de identidad, explica que el tema de salud mental es complejo debido al déficit nacional de psiquiatras infanto-juveniles. Blanquita Honorato, directora ejecutiva de la Fundación Candelaria Apoya, ha sido testigo de cómo los menores, una vez internados, no pueden retornar a una residencia debido a que estas cierran, ocupan su cupo u otro niño es enviado al mismo lugar.

Datos solicitados vía Ley de Transparencia acreditan que, para finales de 2023, 1.299 niños y niñas de 10 a 17 años bajo protección del servicio egresaron de alguna internación psiquiátrica, con un promedio de estadía de 21,7 días.

Un recurso de amparo acogido por la Corte de Apelaciones de Antofagasta en el primer semestre de 2023 involucró a una adolescente que se mantuvo hospitalizada durante 100 días adicionales, pese a estar en condiciones de recibir el alta médica.

Gráfico mostrando el aumento de menores en residencias y la sobrepoblación de las mismas.

Sobrepoblación y Cierre de Residencias

La cantidad de menores ingresados al cuidado alternativo de residencias ha aumentado considerablemente. De marzo de 2023 a octubre de 2024, ingresaron 388 niños, sumando un total de 4.965 menores en establecimientos a nivel nacional. La falta de oferta ha generado sobrepoblación en las residencias y "fórmulas absolutamente inaplicables" por improvisación.

Un informe del Poder Judicial del segundo semestre de 2023 revela que el 40% de las residencias colaboradoras y de administración directa de Mejor Niñez se encuentran en hacinamiento. Este fue el motivo por el cual el servicio ex-Mejor Niñez negó el reingreso de Valentina a una residencia, al no haber plazas disponibles.

Las razones detrás de la prolongación de la estadía de los menores en centros psiquiátricos no solo se deben a la falta de cupos, sino también al progresivo cierre de residencias del servicio. Aldeas Infantiles SOS Chile anunció el cierre de seis de sus residencias, afectando a 120 niños, niñas y adolescentes.

Rechazo de Cupos por Perfil del Menor

La negación de cupos debido al perfil del menor es otra realidad que enfrentan estos niños. Algunos son considerados "problemáticos" por las residencias dada la complejidad de su salud mental. El caso de Karen en el Hospital Dr. Hernán Henríquez Aravena de Temuco, mencionado al inicio, refleja el rechazo que enfrentan niños con perfiles complejos.

Una fuente cercana indicó que, una vez que Karen recibió la atención necesaria, el psiquiatra señaló que debía volver al sistema residencial, pues no tenía justificación médica para permanecer allí. La residencia solicitó el cambio de hogar ante el Tribunal de Familia, indicando que, si bien existía cupo, definitivamente no la querían recibir, e incluso amenazaron con cerrar la residencia si la menor ingresaba.

Teresa Izquierdo, presidenta de la Fundación Focus, describe una situación similar: un menor ingresado al Hospital del Salvador de Valparaíso tras problemas de ira y intentos de abuso sexual a otros menores fue asignado a una de sus residencias, generando un dilema ético por el riesgo de reincidencia.

Una profesional del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia relató el caso de Martín, de 12 años, con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y discapacidad mental moderada, quien ingresó al Hospital de Rengo por desregulación emocional. Martín permaneció 52 días en el establecimiento por motivos proteccionales, sin ser el lugar más apto para sus necesidades, lo que desencadenó su descompensación por aburrimiento y encierro.

Carolina Valdivia, coordinadora regional del Programa Mi Abogado de la región de Atacama, señala que en Copiapó, si un niño tiene 15 años o es una niña, no tiene dónde estar en la región. La falta de una red de apoyo integral y de residencias especializadas ha generado que algunos menores queden atrapados en hospitales psiquiátricos sin necesidad médica.

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Casos Emblemáticos y Falta de Transparencia

El caso de Guillermina, de 16 años, llegó al Centro de Protección Alborada del Servicio Nacional de Menores. Según consta en la querella por cuasi delito de homicidio presentada por su familia, Guillermina se resistió violentamente al reingreso, forcejeando y arrojando objetos al personal. Menos de media hora después, Guillermina fue encontrada colgada con sus propios cordones. No era la primera vez que intentaba suicidarse.

Contrario a protocolos internacionales, Guillermina no fue llevada a un hospital para ser estabilizada o recibir un chequeo completo. La única lesión constatada fue una herida en su rodilla. La querella no prosperó y su muerte, en agosto de 2012, quedó registrada como un número más de los "egresos" del sistema.

El sistema se encuentra en "estado terminal", según María Estela Ortiz, secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de la Infancia. La falta de claridad sobre el número de menores vulnerables fallecidos anualmente bajo tutela del Estado es alarmante.

Caos Estadístico y Múltiples Cifras

Un informe del Ministerio de Justicia indica que 185 menores murieron entre 2005 y mayo de 2016. Sin embargo, un reporte de Unicef señala que el número de fallecimientos en 2010 fue cinco veces mayor al reportado por el informe. El gobierno aclaró que la cifra del Ministerio de Justicia solo incluye a menores del área "protección".

BBC Mundo analizó los anuarios oficiales del Sename de 2010 a 2014, arrojando 318 fallecimientos, que sumados a los 77 de la lista de Justicia, darían un total de 395. Sin embargo, el número oficial no parece confiable, incluso para quienes lo publicaron.

Francisco Estrada, abogado experto en infancia y exdirector del Sename, señala la posibilidad de replicación de cifras: si un niño ingresa a distintos programas y muere, su muerte es contabilizada como egreso en todos ellos.

Gráfico comparativo de las diferentes cifras de fallecimientos reportadas por distintas fuentes.

Maltrato, Sobremedicación y Falta de Personal Capacitado

Las investigaciones han puesto en evidencia un sistema donde los niños vulnerables son cuidados por personal sin capacitación, incluso en primeros auxilios, y que ha recibido quejas por maltratos, sobremedicación y negligencia.

El factor "Lissette" se convirtió en un punto de inflexión. Lissette, de 11 años, pasó más de la mitad de su vida entrando y saliendo de centros del Sename. En el centro donde estaba internada, era conocida por sus episodios de rabia. El 11 de abril, en medio de una crisis, se golpeó la cabeza y se desvaneció. Las cuidadoras, sin conocimientos en primeros auxilios, intentaron reanimarla, pero Lissette ya estaba muerta.

La entonces directora del Sename, Mariela Labraña, atribuyó el fallecimiento a una "crisis emocional", explicación que le costó el puesto.

Sobremedicación y Uso Inadecuado de Fármacos

El psiquiatra Rodrigo Paz, parte de la querella por la muerte de Lissette, afirma que la menor estaba sobremedicada. Se le suministraba un fármaco que, en dosis altas, actúa como antipsicótico, y estuvo expuesta a antidepresivos por años, a pesar de que su efectividad en niños no está demostrada. Otro fármaco que tomaba, la sertralina, puede tener efectos adversos en menores, volviéndolos más agresivos e impulsivos.

Estrada asegura que la "poca prolijidad" en la manipulación de medicamentos en los centros es generalizada, con problemas graves en la dosificación y falta de personal especializado para supervisar la toma de medicación.

El senador Alejandro Navarro señaló que el 63% de los niños están con tratamiento farmacológico y más de 3.000 niños están sin la debida atención médica de personal especializado.

Chile tiene la tasa de suicidio adolescente más alta de la región y carece de camas para hospitalización psiquiátrica infantojuvenil, según el psiquiatra Francisco Estrada.

Hacia una Solución: Pilares Fundamentales

El psiquiatra Francisco Estrada propone tres pilares para una solución definitiva al problema:

  1. Unidades Polivalentes y Seguimiento Psiquiátrico Adecuado: Necesidad de unidades con niños adecuadamente medicados, personal dedicado que trabaje con las familias y no las aísle.
  2. Retorno a Familias de Origen: El objetivo final debe ser que los niños vuelvan con sus familias. La internación a menudo se debe a la pobreza, y la solución es romper el círculo, entregar herramientas y acompañar a las familias. Se critica la decisión de internar al niño ante la complejidad de un caso, por parte de personas con baja formación.
  3. Defensa Jurídica Adecuada: Es necesario que los niños cuenten con una defensa jurídica que vele por el cumplimiento de las responsabilidades de todos los actores. Se observa una diferencia sustancial entre los menores infractores de ley, con buenos defensores, y aquellos vulnerados que llegan a tribunales de familia, a menudo atendidos por abogados jóvenes que los ven más como un trámite burocrático.

El Consejo para la Infancia tiene como meta a mediano plazo cerrar el Sename y transitar hacia un nuevo servicio. Sin embargo, se enfatiza que los niños no pueden esperar.

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