La polémica y las críticas no se detuvieron contra el Hospital Clínico Red Salud UC por no incluir a la menor Daniela Vargas, una niña del Sename, en la lista de espera para un trasplante de corazón. Este caso ha puesto de manifiesto profundas interrogantes sobre la ética médica, la responsabilidad del Estado y el acceso a la salud en Chile, especialmente para las personas en situación de vulnerabilidad.
Antecedentes del Caso Daniela Vargas
Se trata de Daniela Belén Vargas Vargas, de 13 años, quien sufría una “miocardiopatía dilatada”. La menor requería urgentemente un trasplante de corazón. En marzo de 2015, Daniela, dependiente del Servicio Nacional de Menores (Sename), falleció de un infarto luego de que en la Red UC Christus se le negara la realización de un trasplante de corazón, pese a que figuraba como "apta" para la operación. Pese a ser atendida de urgencia e incluso quedar hospitalizada en el Hospital Clínico de la UC, fue dada de alta, falleciendo posteriormente. La menor llegó al centro hospitalario por la urgencia de un trasplante al corazón, pero pese a ser atendida de urgencia, e incluso quedar hospitalizada en el Hospital Clínico de la UC, fue dada de alta, falleciendo posteriormente.

Las Razones Detrás de la Decisión
La decisión de no incluir a Daniela en la lista de espera fue tomada por un Comité de Ética de la Red UC Christus, que determinó a través de un documento, avalado por el Ministerio de Salud (Minsal), que la niña no podía acceder a la lista de espera debido a su “precariedad familiar, social y personal”. Tal como lo describió un reportaje del área matinal de CHV, para el Comité de Ética, Daniela Belén Vargas no podía ser atendida en el establecimiento ya que no tenía una familia ni pariente que se responsabilizara por ella. Tampoco le dieron posibilidad de quedar en lista de espera.
El Papel del Cuidado Postoperatorio
El director del recinto, Ricardo Rabagliati, declaró que "en la decisión que se tomó, el elemento central fue el mejor cuidado de Daniela". Según el documento emitido por la institución de salud y dirigido a la dirección regional del Sename de Los Lagos, el éxito del trasplante cardíaco como una alternativa terapéutica extraordinaria recae no solamente en el acto quirúrgico propiamente tal, sino que además en un cuidado y seguimiento post operatorio adecuados, en el cual la adhesión al tratamiento y los controles médicos son vitales. Para que sea exitoso, todo trasplante requiere de dos condiciones: uno, el acto quirúrgico; el otro, dar la seguridad de que, después de realizado el trasplante, ese paciente y ese órgano puede ser cuidado y resguardado en su funcionamiento. Según esta visión, como la menor no estaba a cargo de nadie, ni contaba con recursos, simplemente no tenía derecho a acceder a un trasplante porque no tenía dinero para costearlo, ni familiares que pudiesen hacerlo.
La Intervención del Sename
Se señaló que la menor, pese a estar bajo cuidado del Estado, requería un sistema preciso de cuidados que permitieran llevar adelante su determinación para ser trasplantada. Precisamente Ginette Fuentes se había comprometido con el Sename para cuidar a la pequeña Daniela. La otrora directora del Sename, Marcela Labraña, sostuvo que si bien la Red Salud UC dejaba en claro la importancia del trasplante, no quiso sumarla a la lista de espera, a pesar de que la carta del recinto hospitalario enfatizó en la necesidad del trasplante. Si la niña se hubiese trasplantado y el Sename no le hubiera destinado una cuidadora directa, un juez de familia habría ordenado que Sename lo hiciera.
Reacciones y Críticas
El Gobierno aseguró estar recabando antecedentes tras la muerte de la menor, quien no pudo recibir un trasplante de corazón por su “precaria situación social, familiar y personal”, según lo definió el Comité de Ética de la Red Christus de la UC. Al respecto, la vocera de Gobierno de ese entonces, Paula Narváez, en un comienzo afirmó que se recabarían los primeros antecedentes del caso, sin embargo, horas después aseguró que se analizó la viabilidad del caso y que hubo "evaluaciones de carácter técnico que llevan adelante facultativos médicos que evalúan una serie de condiciones del paciente que requiere trasplante. Lamentablemente la niña sufrió una descompensación y falleció". Narváez enfatizó que "acá no existe discriminación de carácter social o económica".
Acusaciones de Discriminación
Por su parte, el coordinador nacional de trasplantes, Dr. José Luis Rojas, explicó que el problema fue por "falta de recursos que de una otra forma nos asegurara el éxito del trasplante". Sin embargo, muchos consideraron que la situación de Daniela era más bien una discriminación hacia las personas más pobres que no pueden acceder a una salud pública de calidad, porque no es un derecho garantizado por el Estado para el conjunto de la población. Quien fuera vicepresidente de la Comisión Investigadora del caso Sename II, el diputado PPD Ramón Farías, confirmó una solicitud de los antecedentes que fue realizado a través de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara y calificó de “grave” la situación, diciendo que se estaba posiblemente en presencia de un nuevo caso de vulnerabilidad por parte del Estado.

Implicaciones y el Debate sobre Salud Pública
El caso de Daniela es una muestra brutal de que algo tan básico y elemental para las personas, para los niños y menores del país, como la salud, ha sido convertido en un producto comercial más de esta sociedad capitalista, donde todos los derechos sociales fueron convertidos en un negocio que golpea a los sectores más precarizados. Bajo esta lógica de mercado, la solución de las autoridades y de "especialistas" fue darle el alta médica a Daniela. Para el candidato a diputado por el distrito 10, Dauno Tótoro, lo que sucedió con la menor "expresa la cara más brutal de la crisis de la salud pública en Chile, donde existe una salud para ricos y otra para pobres. A Daniela no le quisieron hacer el trasplante porque era una niña pobre, precarizada, del Sename, y para Red Christus lo que importó fue que nadie iba a poder pagar la deuda del hospital y hacerse responsable de las deudas que quedasen. La dejaron morir por no tener plata para pagar cuando la salud es algo mínimo y fundamental que debería garantizar el Estado".
Hacia un Sistema de Salud Universal
Casos como el de Daniela pueden haber muchos otros, no solo en listas de trasplantes, sino que en listas de espera de hospitalización psiquiátrica, tratamientos médicos de especialidad, cirugía, etc. Se ha argumentado que en Chile debe existir un Sistema Único de Salud Pública, de acceso universal, gratuito y garantizado por el Estado, donde las unidades clínicas de salud privada pasen a este sistema, y así se pueda garantizar y fortalecer el derecho a salud para toda la población.