En la industria cinematográfica, la edad es a menudo un factor determinante, especialmente para las mujeres. Actrices de 43 años son descartadas para interpretar madres de adolescentes por ser "demasiado mayores", o para ser la pareja en la ficción de un actor que les saca 15 o 20 años. Mientras tanto, James Bond envejece elegantemente, pero sus intereses amorosos en la pantalla se mantienen en la perfección de la veintena.
La actriz Helen Mirren ha calificado esta situación de “epidemia indignante y ridícula”, una discriminación encubierta que sufren quienes viven de su imagen a partir de cierta edad y que, como es habitual, afecta mucho más a las mujeres que a los hombres. Esta realidad no se limita a las superproducciones de los grandes estudios. Un ejemplo de ello es la película independiente 'Qué fue de Brad', que presenta a un matrimonio preparándose para el paso de su hijo a la universidad: el actor Ben Stiller tiene 52 años, mientras que su esposa en la ficción, Jenna Fischer, tiene 44. Esta disparidad es tan habitual que a nadie le llama la atención.

Andie MacDowell, quien acaba de cumplir 60 años, ha explicado que interpretar a la esposa de un hombre mayor no es lo peor que le puede pasar a una actriz de más de cuarenta. Ese es el "punto de corte" cuando, de pronto, "no saben qué hacer con nosotras", según explicó a un diario local de Texas. MacDowell admite que "durante mi treintena podría haber trabajado todo lo que quisiera", pero tras tener a sus hijos y necesitar un descanso, se encontró con una edad en la que "ya no puedes ser esa muñequita perfecta e inocente". La actriz, que saltó a la fama con 'Sexo, mentiras y cintas de vídeo', ha pasado décadas interpretando papeles pasajeros en series televisivas poco conocidas. Sin embargo, este año protagoniza 'Love after love', una película independiente, donde se muestra en toda su plenitud de mujer madura pero muy bien conservada, con desnudo incluido y manteniendo su icónica y rizada melena oscura.
Intentos de Combate a la Discriminación por Edad
La discriminación por edad parece casi inevitable en una industria que se basa en la imagen, y terminar con ella es una reivindicación de larga data. Hace un par de años, la lucha por limitarla acaparó titulares cuando Gabrielle Carteris, conocida por su papel de Andrea Zuckerman en 'Sensación de vivir', fue nombrada presidenta del sindicato de actores. Carteris consiguió que el gobernador de California aprobara la ley AB 1687, conocida como la Ley de IMDB, para prohibir a las bases de datos de entretenimiento mostrar la edad de los actores si estos lo solicitaban. Esta ley no solo ayudaría a mujeres y hombres mayores de 40 a acceder a más castings antes de ser rechazados por su edad; a Carteris no mostrar su edad le permitió hacer las pruebas para el papel que cambió su vida, ya que tenía 29 años cuando interpretó a un personaje de 16.
La actriz admitió: “Si los directores de casting hubieran sabido mi edad, nunca me habrían dejado hacer las pruebas”. Subrayó que, aunque “la discriminación por edad está prohibida por ley en cualquier ámbito profesional, en el caso de los actores, estamos todavía más expuestos con toda la información sobre nosotros que hay a golpe de click. Queremos dar a la gente la opción de no revelar su edad si no quieren.”
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La Revocación de la Ley y la Nueva Estrategia
La ley AB 1687 duró poco. IMDB, propiedad de Amazon, la denunció por inconstitucional, y los tribunales californianos la pararon en febrero de 2017, considerando que infringía la Primera Enmienda de la Constitución. Aunque el sindicato de actores planea recurrir, asegurando que esta ley tendría un impacto directo e inmediato en las carreras de cientos de ellos, la batalla contra la discriminación por edad está cambiando de estrategia. Resignadas ante la imposibilidad práctica de mantenerla oculta, muchas actrices ya no quieren esconder su edad; al contrario, buscan proclamarla y seguir consiguiendo trabajo. Este problema, al igual que los abusos y el machismo, es mucho más amplio y no exclusivo de Hollywood. Sin embargo, así como el cine refleja la realidad, las actrices están convencidas de que también puede transformarla.
Andie MacDowell argumenta: “Estamos tan acostumbrados a ver a un hombre de 60 con una mujer de 40 en la pantalla que no nos causa ninguna sorpresa. Y de la misma manera que tener una pareja más joven de alguna manera transforma a ese hombre en alguien deseable y sexy, si empezamos a ver a más parejas donde la mujer es mayor que el hombre en la ficción, empezaremos a encontrar a las mujeres de 60 años tan atractivas y deseables como los hombres”.
Nicole Kidman: Orgullo por la Madurez y Creación de Oportunidades
Algo parece estar calando en la industria. En su discurso de agradecimiento tras recibir el premio del sindicato de actores por 'Big Little Lies', Nicole Kidman se congratulaba de que las cosas estuvieran cambiando. A sus 50 años, la actriz declaró: “Recibir un premio como este en este momento de mi vida es algo extraordinario. Hace 20 años, a estas alturas de mi carrera estaría bastante olvidada”.
Nominada junto con Susan Sarandon (71), Jessica Lange (68), Laura Dern (50) y Reese Witherspoon (41), Kidman continuó: “Hemos demostrado y seguimos demostrando que somos potentes y 'viables'. Espero que la industria nos respalde, porque estamos contando nuestras propias historias. Aplaudo a los directores, guionistas e inversores que ponen su pasión y su dinero en nuestros proyectos”. Cabe destacar que su pareja en la ficción, Alexander Skarsgard, tiene 41 años, nueve menos que ella, una dinámica que también se reflejaba en los personajes.

Reconocimiento a la Madurez en 2018
A juzgar por las ganadoras de los premios del sindicato y otros reconocimientos de la industria, 2018 fue un año especialmente bueno para actrices mayores de 40. Esto no solo se aplica a leyendas como Jessica Lange o Judi Dench, a quien nunca parece faltarle trabajo; también a actrices "de carácter" como Allison Janney en personajes secundarios, o a superestrellas glamurosas como Kidman. Frances McDormand, por ejemplo, ganó su segundo Oscar a los 60 años por un papel protagonista en “Tres anuncios en las afueras”, una película que, con su protagonista femenina alejada de la "muñequita perfecta", acaparó premios en otras categorías. McDormand, a contracorriente en los papeles que elige, cultiva una imagen natural totalmente alejada del glamour hollywoodiense, lo que probablemente contribuye mucho más a la causa del anti-ageism que aparentar, como muchas otras, diez años menos de los que tienen. No obstante, cada uno es libre de envejecer como quiera y pueda.
Patricia Arquette, en la revista 'Elle', protestaba: “Lo ideal sería no tener que hablar más de ello. Todos envejecemos y ya está. No veo a los hombres de Hollywood teniendo este debate”. Sin embargo, los hombres de Hollywood, aunque quizás no lo debatan en público, están igualmente preocupados por el envejecimiento, lo que se refleja en su preferencia por parejas jóvenes en la ficción, una manera de luchar contra la percepción de su propia edad.
La madurez ha traído a Nicole Kidman muchas cosas buenas, como Big Little Lies, la serie que coprodujo junto a su amiga Reese Witherspoon. La historia de estas cuatro mujeres, ya en preparación para una segunda temporada, surgió porque "Reese y yo estábamos hartas de que no nos ofreciesen personajes complejos e interesantes. Así que cuando descubrimos el libro, nos dijimos: ‘Hagamos esto’. Y creamos nuestras propias oportunidades y dejamos atrás los papeles de novias”, explicó Kidman al Belfast Telegraph. La decisión fue arriesgada, pero la ficción fue un éxito rotundo. “Que fuese tan exitosa fue impresionante porque nosotras pensábamos, ‘Vale, esto llegará a un pequeño sector de mujeres que tienen hijos en la escuela’, pero no, realmente caló en la sociedad. Me alucina la manera en la que la serie ha funcionado a nivel global. Es como estar en una superproducción”, confesó. La actriz también ha estrenado la película 'La seducción' de Sofia Coppola y se prepara para su papel en la serie 'Top Of The Lake', además de vivir su maternidad con pasión.
La Imagen y Evolución Estética de Nicole Kidman
Nicole Kidman no se caracteriza por ser una de las celebridades más camaleónicas en cuanto a imagen, pero sí ha jugado con su cabello en diferentes momentos de su vida. Mucho antes de lucir su rubio pelo suelto liso o recogidos milimétricos en las alfombras rojas, la actriz presumía de unos rizos pelirrojos indomables. Con esa magnética melena llena de volumen se dio a conocer en Hollywood a finales de los años 80 y principios de los 90, gracias a películas como 'Calma total' o 'Días de trueno', donde conoció a Tom Cruise. Sin embargo, pronto abandonó la naturalidad en favor de una versión más sofisticada de su cabello, algo de lo que ahora se arrepiente profundamente. En el programa The Graham Norton Show, confesó: "Me encantaría tener ahora el pelo que tenía entonces. Me gustaría decirle a cualquiera que tenga cabello rizado y sea joven que mantenga su cabello rizado, que no lo alise, porque después de un tiempo no recuperas tus rizos realmente. Simplemente se vuelven como una masa encrespada porque los rizos se han ido". Añadió entre risas: "Ahora soy como una mujer mayor que dice: 'No te tiñas el pelo y no te alises los rizos'".

El cabello de Nicole Kidman ha mutado casi tantas veces como los papeles que ha interpretado: de los rizos pelirrojos al minimalismo pulido, a los alisados sedosos, los rubios mantequilla y platino, los recogidos arquitectónicos e incluso las pelucas. No es casualidad que cada cierto tiempo deje entrever su textura natural, aunque suavizada, y que el impacto sea inmediato, pues existe un anhelo casi colectivo por esa imagen inicial de la intérprete que parecía no negociar con su propio reflejo. En su intento reciente de recuperar su melena original, ha colaborado el movimiento hacia la naturalidad que está experimentando la industria de la belleza, logrando el resurgimiento de los rizos y las ondas naturales como tendencia.
Rumores y Realidad sobre los Retoques Estéticos
A pesar de su incontestable belleza y una fructífera carrera con títulos como 'Eyes Wide Shut', 'Los otros' o 'Dogville', y un Oscar como actriz principal en 2003 por 'Las horas', Nicole Kidman no ha escapado a los continuos rumores sobre operaciones de estética, una carga que recae desproporcionadamente en las mujeres. En 2013, cansada de las habladurías, Kidman reconoció que, durante una época, se había sometido a un facial, pero lo había dejado porque no le convencía. “Nunca me he operado; lo intenté con el bótox, lamentablemente, pero ahora ya no lo hago, y ahora ya puedo mover mi cara de nuevo”, reconoció al periódico italiano La Repubblica.
Actualmente, Nicole Kidman se encuentra en su mejor momento profesional y familiar. En una entrevista con la publicación australiana 'Now To Love', reafirmó su postura: “He intentado muchas cosas, pero más allá que los deportes y la nutrición, la mayor parte de los remedios no funcionan”. Kidman también ha aprovechado para recordar que la edad no es una carga para las mujeres: “Me siento orgullosa de poder decir que he cumplido 50 años. No es algo que intente esconder”, nos recordó a todos. Tras haber superado una cierta debilidad por el bótox y los retoques estéticos, la actriz luce estupenda a sus 50 años.
Nicole Kidman Irreconocible para "The Goldfinch": El Poder de la Caracterización
Es por esto que fotos recientes que muestran a Nicole Kidman avejentada, con arrugas y canas, se han convertido rápidamente en noticia, llevando a algunos a preguntarse si la actriz había envejecido de golpe. La realidad es que Nicole sigue siendo la misma de siempre. Las fotos difundidas pertenecen al rodaje de la película “The Goldfinch” ('El jilguero'), en la que encarna a la Sra. Barbour, una aristocrática de 60 años que se hace cargo de un joven que sobrevive a un bombardeo en el Museo de Arte Metropolitano de Nueva York.
La película está basada en la novela “El jilguero” de Donna Tartt y está dirigida por John Crowley. “The Goldfinch” también contará en su elenco con Sarah Paulson, Luke Wilson y Ansel Elgort, y se esperaba su estreno para octubre de 2019. Esta no es, ni mucho menos, la primera vez que Nicole Kidman se transforma radicalmente para un papel en cine, demostrando su versatilidad y compromiso con sus personajes.
