La Sociedad Japonesa: Entre el Aislamiento del Hikikomori y el Respeto a la Tercera Edad

En un mundo cada vez más interconectado, la desconexión social y el envejecimiento de la población emergen como fenómenos con profundas implicaciones para la sociedad japonesa, extendiéndose a otras partes del globo. Este artículo explora dos realidades complejas: el aislamiento autoimpuesto conocido como hikikomori y la arraigada, aunque cambiante, percepción del respeto hacia la tercera edad, en un contexto de rápidos cambios demográficos.

Foto temática sobre la vida moderna hiperconectada o la dificultad para desconectar

El Fenómeno Hikikomori: Aislamiento Social en la Sociedad Moderna

Definición y Extensión del Hikikomori

En Japón, medio millón de personas viven como ermitaños modernos, conocidos como hikikomori: solitarios que se retiran de todo contacto social y, a menudo, no abandonan su casa en años. Una encuesta gubernamental de 2019 halló que son unas 541.000 personas (el 1,57% de la población) en el país nipón, pero muchos expertos creen que la cifra total es mucho más alta, pues a veces tardan años en pedir ayuda. Aunque se pensaba que esta condición era única de Japón, en los últimos años se ha extendido por el mundo. En la vecina Corea del Sur, un análisis de 2005 estimó que había unos 33.000 adolescentes socialmente aislados (el 0,3% de los habitantes) y en Hong Kong una encuesta de 2014 calculó que alcanzaba el 1,9% de su población. Este fenómeno no solo ocurre en Asia; también está pasando en Estados Unidos, España, Italia, Francia y en otras partes del mundo.

El término hikikomori se refiere tanto a la condición como a quienes la padecen y fue acuñado por el psicólogo japonés Tamaki Saito en su libro "Aislamiento social: una interminable adolescencia" (1998). Hoy día, este concepto se define como una combinación de aislamiento físico y social al que se suma sufrimiento psicológico que puede durar seis o más meses.

Raíces Culturales y Presiones Sociales

El trastorno se consideró cultural en sus inicios. Y hay razones para pensar que la sociedad japonesa es especialmente vulnerable a él, dice Takahiro Kato, profesor de psiquiatría en la Universidad de Kyushu. "En Japón hay un refrán muy famoso: 'Un clavo saliente se romperá pronto'", dice Kato. Las rígidas normas sociales, las altas expectativas de los padres y la cultura de la vergüenza hacen que la sociedad japonesa sea un "caldo de cultivo" de sentimientos de incompetencia y el deseo de que uno quiera esconderse del mundo. Intentar cumplir con las expectativas de la sociedad japonesa también se ha vuelto más difícil. El estancamiento económico y la globalización están haciendo que las tradiciones colectivistas y jerárquicas de Japón entren en conflicto con la visión más individualista y competitiva de Occidente. Además, los padres japoneses sienten una fuerte obligación de apoyar a los niños pase lo que pase y, a menudo, la vergüenza les impide buscar ayuda.

Infografía sobre las causas del hikikomori o la presión social en Japón

Casos Reales y Desencadenantes del Aislamiento

Tomoki*, de 29 años, dejó su trabajo en 2015. Me cuenta que estaba decidido a volver al trabajo y visitar a menudo a sus compañeros. También asistía a un grupo religioso casi a diario, pero el líder del grupo comenzó a criticar públicamente su actitud e incapacidad para volver al trabajo. Cuando dejó de ir a esas sesiones religiosas, el líder le llamó varias veces por semana. Esa presión, combinada con la de su familia, terminaron empujándole a un aislamiento completo. "Me culpé a mí mismo", explica. "No quería ver a nadie, no quería salir al exterior". En el centro Yokayoka, un sitio de apoyo a hikikomoris en la ciudad de Fukuoka, se ofrecen sesiones en las que, uno por uno, los afectados describen la presión que han sentido en sus vidas. "La escuela es una monocultura, todo el mundo tiene la misma opinión", dice uno de los visitantes, Haru, de 34. "Si alguien dice algo (diferente) está fuera del grupo".

La psiquiatra española Ángeles Malagón Amor, del Hospital del Mar en Barcelona, se encontró con el problema durante un tratamiento doméstico. Ella y sus compañeros encontraron pacientes que se aislaban socialmente durante un tiempo prolongado, lo que la llevó a leer sobre literatura japonesa relativa al hikikomori. Entre 2008 y 2014 se encontró con 190 casos. "En ese momento, había dos psiquiatras y dos enfermeras para más de un millón de pacientes", dice. "Yo creo que tiene que haber muchos más casos". Sin embargo, establecer una explicación más en profundidad es muy difícil. Muchos estudios dicen que el hikikomori está relacionado con desórdenes psiquiátricos o de desarrollo que pueden variar en tipo y gravedad. También puede desencadenarse por estrés laboral o familias disfuncionales. "Una de las razones por la que el hikikomori es fascinante es que no hay una sola explicación", dice Alan Teo, psiquiatra de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregon, EE.UU. "Hay muchos factores que influyen".

Foto de una persona en aislamiento o en un entorno cerrado

La Influencia de la Tecnología en el Aislamiento

Otro factor que suele discutirse es el uso de la tecnología como internet, redes sociales y videojuegos, fuente de un continuo debate en investigaciones sobre la salud mental. TaeYoung Choi, psiquiatra e investigador en la Universidad Católica de Daegu, en Corea del Sur, no cree que la tecnología cause necesariamente el aislamiento, pero dice que puede profundizarlo. "Algunas personas se aíslan más usando la tecnología", señala. Malagón Amor opina: "Por lo que hemos visto hasta ahora, no es un gran problema. Pero creo que se acentuará en los próximos años en los casos de jóvenes socialmente aislados con adicción a internet". Kato dice que el efecto de la tecnología puede ser sutil, y que los celulares y las redes sociales han hecho que el contacto indirecto sea mucho más común que el cara a cara. No hay suficiente información concluyente, dice Teo. "Si las interacciones en línea sustituyen a las interacciones cara a cara, creo que las investigaciones indicarán que es problemático".

Estrategias de Apoyo y Resocialización

Sin embargo, es importante no demonizar la tecnología, opina Teo. En 2016, Kato publicó el caso de un paciente que comenzó repentinamente a salir de casa a diario tras descargar el juego de Nintendo para celular Pokémon Go. El juego usa realidad aumentada para atrapar criaturas virtuales en el mundo real. Kato dice que este tipo de juegos pueden ser útiles en centros de ayuda para los hikikomori. También ha comenzado a trabajar con una empresa japonesa para crear un robot que pueda fomentar el contacto social en un entorno controlado.

Puede haber formas menos tecnológicas de ayudar a los hikikomori. Shinichiro Matsuguma, estudiante de doctorado en la Universidad de Medicina de Keio de Tokio, ha creado un centro para rehabilitar a hikikomori que se centra en sus fortalezas para mejorar su autoestima. "Muchos piensan que los hikikomori no hacen nada. Pero en mi perspectiva están desarrollando sus fortalezas a través de videojuegos", le dice a la BBC. "Y siempre les digo que eso se aplica a diferentes ámbitos".

¿Qué son los "Hikikomoris" y por qué prefieren el aislamiento social? | ¡Qué tal Fernanda!

La Importancia de las Conexiones Sociales

Los expertos están de acuerdo en que el contacto social directo y las terapias intensivas no pueden sustituirse. Yoko Honda, quien dirige el Centro de Salud Mental y Bienestar de Fukuoka, dice que el gobierno de Japón les ha empujado a usar las redes sociales para proporcionales consejos de manera remota, aunque los hikikomori se resisten. "Un tuit no es suficiente para expresar nuestra ansiedad o emociones", dice la experta. Aunque está de acuerdo en que podría ser útil para contactar a nuevos pacientes. Además de la psicoterapia y la medicación para tratar cualquier trastorno psicológico subyacente, una parte central de su estrategia es el asesoramiento familiar para tratar hogares disfuncionales. "Esperamos darles apoyo a todos esos hikikomori", dice. "Pero siempre lleva mucho trabajo y mucho tiempo". Malagón Amor comprobó con su estudio de 12 meses sobre los hikikomori de Barcelona que quienes reciben más terapias intensivas, ya sea en casa o en el hospital, reaccionan mejor. "Son pacientes muy fáciles", señala. También cree que el aislamiento social podría ser síntoma de otras condiciones como la depresión o el trastorno de estrés postraumático, y que Occidente podría aprender mucho de la experiencia en Japón. Teo, por su parte, espera que las investigaciones sobre los hikikomori nos permitan comprender la importancia de las conexiones sociales para nuestra salud física y mental. "Cuando hablo con los pacientes de los hikikomori, me resulta evidente que el aislamiento social tiene enormes impactos negativos en el individuo y en quienes le rodean", asegura. "No hemos prestado suficiente atención en medicina a los problemas de conexión social. Y creo que con los hikikomori por fin estamos analizando estos problemas de soledad como cuestiones de salud".

La Tercera Edad en Japón: Tradición, Filosofía y Percepciones Cambiantes

El Estereotipo del Respeto y sus Orígenes Filosóficos

Al conectar las ideas de Japón y tercera edad, la noción de respeto surge de inmediato en la mente. Esta idea, que puede parecer un estereotipo occidental u orientalista, atribuye a la sociedad japonesa un respeto incondicional por la generación más anciana del país. Definitivamente, existe el estereotipo de veneración a los ancianos en Oriente que, a través de una visión generalista, podría relacionarse con los ideales confucianos procedentes de China y que continúan presentes en Asia oriental. Las enseñanzas confucianas reivindicaban un orden socio-ético-político concreto que estimaban adecuado para el refinamiento de las personas, consideradas como seres sociales en potencia. Dentro de los estudios confucianos es el concepto de ren 仁, el que funciona como valor primordial que sustenta el respeto hacia los ancianos en el corpus doctrinal. "Ren consiste en amar a los otros" (Analectas, 12:22) es la síntesis que hizo Confucio. Este amor al prójimo había de ser también xiao o "filial", lo que otorgaba principal importancia al respeto por los padres y los mayores (Analectas 1:2). Estas enseñanzas resaltaban los valores del amor natural de los hijos por las personas de mayor edad, quienes les criaban y amparaban. Además, se insiste en que dichos valores tenían que provenir de uno mismo, configurándose el individuo como ser virtuoso y recto dentro la sociedad. Actuar de dicha forma era la única manera de convertirse en junzi o persona elevada, que en términos morales era aquel que «cultiva en sí mismo los valores de ren». De esta forma, el confucianismo otorgaba a la tercera edad un respeto legítimo y una importancia vital dentro del perfeccionamiento de la sociedad humana. Esta doctrina moral-religiosa confuciana entendía que una de las bases para el correcto funcionamiento de la sociedad era el respeto hacia los ancianos y que, por tanto, una sociedad donde los ancianos no recibiesen el trato y la relevancia adecuados no sería virtuosa ni exitosa. Estos valores, procedentes de las doctrinas confucianas, también se encuentran en Japón, ya que viajaron desde China a través de Corea. El confucianismo en Japón, a pesar de no ser una religión consagrada ni reconocidamente practicada, sí que "baña" gran parte de su corpus ético y moral e incluso a día de hoy pueden encontrarse templos consagrados a la imagen de Confucio, como es el caso de Yushima Seidō 湯島聖堂 erigido durante el periodo Edo 江戸 (1603-1868) en el distrito de Bunkyō 文京, en Tokio.

Representación del filósofo Confucio o un templo confuciano en Japón

La Influencia del Taoísmo y el Culto a la Longevidad

Esta visión estereotípica del respeto por los ancianos en Asia también puede venir del culto por la longevidad, en japonés nagaiki 長生き, que filosofías como el taoísmo han llevado a cabo dentro de su interpretación del Dao 道 como verdadera «vía para la vida». El filósofo chino Lao Tsé (S. VI a.C.) en el Dào Dé Jīng promulgó que, a través de la práctica del wuwei o la "no-acción", podía conseguirse potenciar la longevidad. Para disfrutar de una vida larga y rica se había de actuar en contra del sentido común, ya que este se obcecaba en perseguir objetivos y era germen de conflictos. La "no-acción" es una actitud dócil y, por tanto, la base de la serenidad que permite al ser humano vivir de manera relajada y plena durante muchos años. Este culto por la longevidad tiene como respuesta en la sociedad china el respeto hacia las personas ancianas por considerarse que han sabido llevar una vida apacible y fructífera, de acuerdo con la doctrina del Dao, para poder alcanzar esas edades.

El Culto a los Antepasados y la Sabiduría de los Kami

Por último, y aunque resulte lo menos directamente conectado con las tradiciones japonesas, esta visión estereotípica de respeto por los ancianos en Asia oriental tiene gran parte de razón de ser debido al culto a los antepasados que se realiza de manera tradicional en la religión popular china desde la dinastía de los Shang (XIV-XI a.C.). En China los antepasados, denominados zu o zuxian, consiguen dicha categoría a través de procesos rituales y funerarios concretos. Esta práctica por la cual se consigue el perdón del difunto para que este suba al Cielo es considerada una de las formas más básicas y primerizas de actos religiosos en China. Normalmente el rito se realiza para con miembros de la familia que hayan sido conocidos personalmente y se les dispone un altar donde se colocan todo tipo de ofrendas, como arroz, fruta o incienso. Resulta curiosa la similitud entre dioses y ancestros/antepasados a la hora de la práctica de dichos rituales. Ambos son venerados de formas prácticamente similares con la diferencia de que la adoración a los dioses es realizada por comunidades y la de los antepasados por familias particulares. Los Shang, quienes comenzaron a oficializar este tipo de rituales de culto a los antepasados, consideraban que la muerte natural era la deseada tras muchos años de vida, lo que conecta directamente con la filosofía taoísta. Esta muerte natural era reconocida como algo positivo y admirable por estar en concordancia con el orden social y natural, luego el alma del difunto merecía ser guiada hacia el Cielo a través de la práctica ritual. De esta forma vemos de nuevo un reflejo en el respeto y reivindicación de los ancianos en este culto ritual a los antepasados.

Podemos encontrar en el que está considerado como el libro más antiguo que narra la historia del origen de Japón, un ejemplo de esto. En estas Crónicas de antiguos hechos de Japón o Kojiki 古事記, editado por O no Yasumaro por encargo de la corte imperial de Yamato (250-710 d.C.), existen tres divisiones por eras, siendo la primera de ellas la correspondiente a la propia de los dioses. Dicha era, que narra desde la creación de las islas japonesas por parte de los dioses Izanagi 伊弉諾 e Izanami 伊弉冉尊, contiene también el mito relativo a la diosa central del sintoísmo: Amaterasu, la diosa del sol. Es junto a ella que reaparece una de las deidades creadoras denominada ya al inicio del capítulo primero como Taka-mi-musubi no kami 高御産巣日神 y más tarde, en los capítulos 22 y 26, como dios Takagi 高木神. La figura de esta deidad o kami 神, aparece en el primer capítulo que describe los primeros instantes de la creación de las islas japonesas como una de las dos fuerzas creadoras de todas las cosas, a modo de yin o de yang y una de las tres divinidades originales. El punto que resulta interesante en esta deidad, que surgiría en el Altiplano del Cielo (Takama no hara, 高天原), es que en los capítulos 22 y 26 aparecería junto a la diosa Amaterasu sirviéndole de consejero y compartiendo voz a la hora de gobernar los cielos. Ambos son los autores del "sublime mandato" por el cual se ordena a otros dioses regir las distintas tierras o países de las islas japonesas. La razón por la que Amaterasu considera que el dios Takagi es válido para aconsejarles en estos asuntos es por su ancianidad. La diosa principal del sintoísmo estima necesario los consejos de un dios anciano para llevar a cabo sus labores como rectora de las islas japonesas. Existe por tanto un respeto y una admiración a este dios anciano, a la vez que una necesidad de recurrir a su vejez y sabiduría para la toma de decisiones. No tenemos que viajar al pasado para conocer al dios Takagi, ya que es habitual encontrarlo representado como un anciano de largas barbas grises en los números teatrales de danza kagura 神楽.

"Keiro no Hi": El Día del Respeto a los Mayores

Más actual que un viejo dios es el Día del respeto a los mayores, el conocido en japonés como keirou no hi 敬老の日. Se trata de un día feriado nacional celebrado el tercer día de septiembre y que se enmarca como la primera de las festividades de la "Silver Week". Resulta curioso que se denomine a esta semana de vacaciones como "Silver Week" ya que la transcripción al katakana カタカナ de la palabra inglesa silver es frecuentemente empleada en Japón como eufemismo para lo relacionado con los ancianos, en referencia al color del cabello de estos. Durante este día se preparan comidas especiales para los ancianos por parte de asociaciones de todo tipo y en algunos lugares también tienen lugar lo que se conoce como keirokai 敬老会. Se trata de ceremonias informales o fiestas en las que los más pequeños, normalmente niños de primaria, preparan todo tipo de entretenimientos para divertir a los ancianos y más tarde obsequiarlos con aperitivos tradicionales preparados por ellos mismos. Estas keirokai suponen, por tanto, todo un ejercicio a través del cual se les inculca a los niños japoneses el respeto por sus mayores, haciendo que éstos dediquen en exclusiva un día completo para la veneración de los ancianos.

Foto de niños japoneses celebrando el Keiro no Hi con ancianos

La Leyenda de Ubasute: Una Contracara al Respeto

En contraposición con la celebración del keirokai en la cual se venera la figura de los ancianos, podemos encontrar en el archipiélago nipón una leyenda que viene a presentar el matiz contrario. Se trata de una práctica legendaria denominada ubasute 姥捨て mediante la cual las ancianas eran abandonadas a su suerte. Sus propios familiares se veían obligados a dejarlas morir en la montaña Kamakuri-yama 冠着山, la cual se conoce popularmente como Ubasute-yama 姨捨山 en Nagano. De esta forma la familia aliviaba la carga que suponía mantener a un pariente que ya no era productivo para la propia prosperidad de la familia. Incluso existen numerosas creaciones que ilustran esta leyenda, como por ejemplo la más célebre de todas ellas, el largometraje Narayama bushiko (1958) dirigido por Keisuke Kinoshita.

En contraste y en un tono más optimista existe la película Ikitai 生きたい (Voluntad de vivir, 1999) del cineasta Kaneto Shindô 新藤 兼人, la cual refleja esa misma situación del ubasute pero trasladada a un presente que se corresponde más a la importancia y peso actual de la tercera edad en la sociedad japonesa de hoy. En los últimos compases de dicha película se muestra la voluntad de vivir de un anciano que se niega a terminar de leer el relato de Narayama bushiko 楢山節考, cuyo final cuenta la muerte de la anciana de Narayama. Así el protagonista de Ikitai se está negando a sufrir ese mismo destino. Por tanto, esto funciona como una metáfora que representa la autoafirmación y la reivindicación del anciano en la sociedad.

"Silver Democracy" y el Poder Político de la Población Envejecida

Esta idea fue ilustrada por Mitsuru Uchida en su obra Silver Democracy 「シルバーデモクラシー」en la editorial Yuhikaku 株式会社 有斐閣, especializada en publicaciones sobre derecho político. A grandes rasgos describe la idea de cómo la transformación demográfica que ha experimentado Japón en las dos últimas décadas con el rápido envejecimiento de su población también ha tenido repercusión en el panorama político del país. El cada vez mayor número de ancianos junto con el absentismo en las urnas electorales por parte de los jóvenes adultos ha llevado a que los resultados de las elecciones estén cada vez más influidos por la tercera edad. En un mundo en el que prácticamente todas las democracias se rigen a la norma de victoria por mayoría, el peso del grupo y rango de edad mayoritario es decisivo. El caso de Japón es especialmente acentuado, de hecho es el que más dentro del mundo político a nivel global. Los ancianos son influyentes y a su vez representan el objetivo principal de los partidos políticos que necesitan de sus votos.

El Desafío del Envejecimiento Poblacional en Japón y el Mundo

El envejecimiento poblacional es una de las grandes preocupaciones para la nación japonesa. Esta transformación en la demografía japonesa ha conducido al aumento del número de población anciana de forma exponencial. Consecuentemente se han tomado medidas para que las keirokai sean dedicadas a un sector de población de mayor edad con respecto al que había en el año 68, cuando comenzó la tradición. En otras palabras, que no nos estaríamos equivocando si dijéramos que la edad para ser considerado un anciano en Japón ha aumentado. Según estudios del Fondo Monetario Internacional, Japón no sería un caso aislado dentro del panorama internacional, sino que se estima que para el ejercicio de 2020, existirán muchas naciones donde la mayoría de los votantes sean mayores de 50 años. Datos de mediados de 2015, provenientes de medios especializados en Japón, tales como The Japan Times, se hacen eco definitivamente de lo que ya es una evidencia: la población de Japón es, cada día que pasa, menor. El número de personas por encima de los 65 años en Japón aumentó en 1.1 millones en el espacio de tiempo que iba desde 2013 a 2014. Sería imposible con un aumento tan desmesurado no percibir el cambio en la balanza poblacional que está experimentando el conjunto de la sociedad que habita y convive en las islas japonesas.

Gráfico demográfico sobre el envejecimiento de la población japonesa

El propio gobierno japonés ha advertido que el ritmo de envejecimiento de la nación supondrá que para 2060 que el 40% de los habitantes tengan más de sesenta y cinco años y para dar una visión que represente con más rotundidad la gravedad del problema, el Ministerio de Salud y Bienestar calculó que si este ritmo de descenso de la población continúa resultaría que para el año 3000 la población de Japón se vería reducida a tan solo 500 personas. Quizás el dato anterior funcione como el más intimidatorio, pero su postura lejana podría antojarse demasiado especulativa. Es mucho más probable que los datos o conclusiones trazadas desde distintos campos como la prensa o los estudios estadísticos que sean más útiles a manejar a corto plazo, es el cálculo que estima que la población japonesa estará constituida por 105 millones de personas o que según algunos medios, como la BBC News, que se hicieron eco de esta alarma, la población se vería reducida en una tercera parte para 2060. No estaríamos muy equivocados si le diéramos a Japón la denominación de nación de ancianos, ya que el peso de este sector de la población resulta ser muy importante.

Sin embargo, sería injusto, por otro lado, que tuviésemos una visión por la cual Japón estuviese sufriendo esta transformación de forma aislada. La realidad es que ya existe un concepto que recoge la idea de una transformación, en este caso un envejecimiento poblacional, que están sufriendo la gran mayoría de los países industrializados del primer mundo. Dicho concepto es referido en inglés como hyper-aging society, en japonés haipaa agein ハイパーアゲイン. Esta idea viene a advertir que si bien Japón es un país clave en el estudio del envejecimiento mundial por su situación particular marcada por la larga esperanza de vida de sus habitantes y el subproducto de esto que es el envejecimiento poblacional, también causa de las bajas tasas de fertilidad, existen otros sesenta países más que padecen los mismos síntomas en este aspecto.

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