Disparidades de Salud: Vulnerabilidad de la Comunidad Negra a Enfermedades

La reciente crisis de la COVID-19 ha evidenciado profundas brechas en la atención médica y las relaciones entre pacientes, médicos y todo el sistema de salud. Durante la pandemia, las desigualdades en la calidad y accesibilidad de la atención médica para los afroamericanos, en comparación con los pacientes blancos, se hicieron especialmente notorias, revelando una clara disparidad en las tasas de morbilidad y mortalidad.

Lamentablemente, la COVID-19 no es la primera enfermedad que afecta de forma desproporcionada a los pacientes negros. La baja calidad de la atención médica es inaceptable, independientemente de la enfermedad o afección. Es imperativo abordar las disparidades de salud de larga data y mejorar los resultados de salud para los afroamericanos.

Esquema visual de las múltiples causas y manifestaciones de las disparidades de salud en la comunidad negra

Raíces del Problema: Racismo Sistémico y Desconfianza Histórica

Las disparidades de salud, generalizadas entre grupos raciales y étnicamente diversos en Estados Unidos, son un resultado directo del racismo sistémico. Estas desigualdades, frecuentemente documentadas, incluyen una cobertura de seguro médico deficiente o inexistente, acceso inconsistente a los servicios y la minimización del dolor de los pacientes negros. Numerosos estudios han demostrado que los sesgos raciales, conscientes o inconscientes, se infiltran en muchos aspectos de la atención médica y resultan en un trato deficiente hacia los pacientes negros.

La mala praxis intencionada en la medicina tiene un historial lamentable en este país. Desde el infame estudio sobre la sífilis en Tuskegee hasta la indiferencia deliberada hacia Henrietta Lacks y su legado, y muchas otras injusticias médicas que quizás nunca salgan a la luz, estas tragedias constituyen la base inestable que sustenta el trato deficiente que reciben los afroamericanos en el sistema médico actual. Esta historia ha generado una desconfianza justificada en la comunidad médica entre los pacientes afroamericanos.

Barreras Clave para el Acceso y la Calidad de la Atención

Varios factores contribuyen a la falla en la atención para los pacientes afroamericanos:

  • La desconfianza en la comunidad médica y las preocupaciones sobre la privacidad.
  • La falta de seguro o una cobertura deficiente, así como las cargas financieras.
  • Las creencias religiosas y la desinformación.
  • La falta de alfabetización en salud y los estigmas sobre la necesidad de ayuda.
  • La escasez de médicos que representen racial o étnicamente a los pacientes.
  • Las limitaciones de transporte y los traumas por experiencias pasadas o transmitidas generacionalmente en entornos médicos.
  • Los sesgos raciales, tanto implícitos como explícitos, que influyen en las intervenciones y tratamientos médicos.
  • Los obstáculos de idioma y la situación migratoria, especialmente para las comunidades de inmigrantes.

Disparidades Específicas en Condiciones de Salud

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), las personas negras, indígenas y otras personas de color experimentan tasas más altas de enfermedad y muerte que las personas blancas.

COVID-19 y Otros Virus Respiratorios

La pandemia de COVID-19 ha afectado de manera desproporcionada a los grupos minoritarios raciales y étnicos. Una encuesta de 2020 mostró que un número significativo de adultos negros en EE. UU. no planeaba vacunarse contra la COVID-19 o la gripe, contribuyendo a peores resultados de salud en estas comunidades.

Cáncer

El cáncer afecta desproporcionadamente a los pacientes negros en diversas formas:

  • El cáncer de próstata tiene el doble de incidencia y tasa de mortalidad entre los hombres negros.
  • Las mujeres negras mueren de cáncer de cuello uterino a una tasa más del doble que las mujeres blancas, siendo diagnosticadas a edades más tempranas y con enfermedad más avanzada.
  • Se diagnostica cáncer de mama a mujeres negras desde los 20 años, a pesar de que las recomendaciones de mamografía estándar comienzan más tarde.
  • Los pacientes de raza negra con cáncer de pulmón tienen una mayor probabilidad de morir antes que los pacientes de raza blanca.

Históricamente, los proveedores de atención médica no han ofrecido ensayos clínicos a las comunidades de color en la misma proporción que a los blancos, lo que limita la representación en la investigación sobre cáncer.

Infografía comparativa sobre la incidencia y mortalidad de diferentes tipos de cáncer en la población negra vs. blanca

Enfermedad Arterial Periférica (EAP)

La Enfermedad Arterial Periférica (EAP), un estrechamiento de las arterias que transportan sangre a las extremidades, afecta desproporcionadamente a personas negras, indoamericanas e hispanas. Aproximadamente 1 de cada 10 personas con EAP puede desarrollar isquemia crónica con riesgo de amputación, experimentando dolor incluso en reposo, y tienen un mayor riesgo de amputación de extremidades y muerte por enfermedades cardiovasculares. Además, las personas con EAP y diabetes tipo 2 tienen una mayor tasa de complicaciones, incluida la amputación.

Fumar es el factor de riesgo más importante para la EAP. Otros factores, como la diabetes tipo 2, la presión arterial alta, el colesterol alto y la obesidad, también contribuyen, con tasas más altas en personas negras o hispanas en comparación con los adultos blancos. El acceso limitado a los recursos de salud desempeña un papel significativo en las diferencias de los resultados de los pacientes con EAP.

Enfermedades Crónicas en Hombres y Mujeres Mayores

La presión arterial alta, la diabetes, la artritis y las enfermedades cardíacas son preocupaciones de salud importantes para los hombres negros mayores de 50 años. Los adultos negros son un 30% más propensos a sufrir hipertensión y un 60% más propensos a recibir un diagnóstico de diabetes que sus pares blancos. La osteoartritis también afecta más a los adultos negros. Estas disparidades se atribuyen a factores biológicos, oportunidades económicas, racismo estructural y desconfianza en los médicos.

Salud Materna

Las mujeres negras en Estados Unidos tienen 4 veces más probabilidades que las mujeres blancas de morir durante el parto, y experimentan desproporcionadamente morbilidad y mortalidad materna, enfermedades cardiovasculares e hipertensión, diabetes, VIH y SIDA, y ciertas condiciones de salud mental y cánceres. La falta de acceso a una atención innovadora y de calidad, junto con los bajos niveles de cobertura de seguro, son factores clave. El racismo y los prejuicios implícitos por parte de los proveedores de atención médica contribuyen a que las mujeres negras no reciban la misma calidad de atención, incluso si tienen acceso y seguro.

Foto de una mujer negra interactuando con un profesional de la salud de color en un entorno clínico

Trastornos Hemorrágicos

Existen múltiples disparidades en los trastornos hemorrágicos hereditarios. El sesgo inconsciente de algunos proveedores de salud impregna la experiencia de la atención médica de las personas de color. Los pacientes negros a menudo sienten que su dolor no es tomado en serio, que los proveedores de salud pueden pensar que buscan drogas, o que cuestionan su comprensión de su propia condición. Esto es consecuencia del racismo sistémico y la desconfianza profundamente arraigada hacia la profesión médica.

Exceso de Muertes por Causas Externas

Entre marzo y diciembre de 2020, se estimó un exceso de 17,251 muertes por todas las causas externas en Estados Unidos. Las tasas de exceso de mortalidad estimadas por todas las causas externas fueron más altas entre los indios americanos o nativos de Alaska (17.66 por 100,000 habitantes) y los negros (15.41 por 100,000 habitantes). Este exceso se atribuyó principalmente a homicidios, sobredosis de drogas y accidentes de tránsito.

  • Las personas de raza negra tuvieron el mayor exceso estimado de muertes por homicidio per cápita (6.7 por 100,000 habitantes).
  • Todos los grupos tuvieron un exceso estimado de muertes por sobredosis de drogas.
  • El exceso de muertes en accidentes de tránsito fue notorio entre las personas negras e hispanas.

El racismo estructural es la causa fundamental de estas disparidades, dejando a estas comunidades vulnerables a consecuencias como el empeoramiento de la pobreza, el desempleo, la inestabilidad de la vivienda, la inseguridad alimentaria y la disminución del acceso a la atención médica. Durante la pandemia, la conducción vehicular más riesgosa y las diferencias en las ocupaciones contribuyeron a mayores tasas de muertes por accidentes de tránsito en la población negra.

El Camino Hacia la Equidad en Salud: Soluciones y Recomendaciones

Para eliminar las disparidades de salud y mejorar los resultados para los afroamericanos, es crucial que tanto los profesionales médicos como los pacientes trabajen en conjunto para derribar las barreras que impiden la calidad y el acceso a la atención médica.

Acciones para Profesionales Médicos y el Sistema de Salud

Los profesionales médicos deben reconocer la existencia de estas disparidades y actuar en consecuencia:

  1. Combatir el Sesgo: Admitir que la atención médica puede verse influenciada por la raza o etnia del paciente. Es necesaria más capacitación sobre sesgos implícitos para evaluar y tratar a los pacientes negros de manera justa.
  2. Mejorar la Comunicación y la Competencia Cultural: Escuchar activamente a los pacientes y denunciar a compañeros que brinden atención o tratamientos perjudiciales. Los proveedores deben ser sensibles a la situación de cada paciente y comprender las diferencias culturales, pudiendo hacer preguntas directas que ayuden a superar las barreras.
  3. Diversificar el Personal Médico: Trabajar activamente para que el personal médico sea más diverso, dado que solo un pequeño porcentaje de médicos y enfermeras estadounidenses se identifican como negros. Los pacientes afroamericanos suelen obtener mejores resultados y reportar mayor satisfacción cuando son tratados por un médico de su misma raza.
  4. Garantizar Experiencias Positivas y Sensibles: Asegurarse de que cada paciente tenga una experiencia positiva para fomentar su participación proactiva en su propio cuidado de salud, demostrando sensibilidad, especialmente cuando hay limitaciones como cobertura de seguro inadecuada.
  5. Fomentar la Participación en Ensayos Clínicos: Incrementar la participación de afroamericanos en ensayos clínicos mediante la divulgación comunitaria, la educación y la diversificación de diseñadores e investigadores, lo que permitirá garantizar mejor la seguridad y eficacia de nuevos tratamientos.
  6. Facilitar la Gestión de Tecnología de Información Sanitaria: Crear sistemas que faciliten a los pacientes afroamericanos el acceso y control de sus datos de salud, dado que muchos carecen de acceso constante a computadoras e internet.
  7. Aumentar el Acceso a la Atención Preventiva: Se ha comprobado que esto mejora la salud. En el caso del cáncer de próstata, por ejemplo, las iniciativas de prevención y educación pueden disminuir las disparidades.
  8. Actualizar Algoritmos y Cálculos Clínicos: El sector médico debe revisar y reinventar los estándares de atención, incluyendo algoritmos clínicos que se ajustaban a la raza, como el cálculo de la función renal, para eliminar sesgos y evitar retrasos en tratamientos y derivaciones.
  9. Expandir la Telesalud y la Atención Médica Remota: Implementar estos avances para ampliar el acceso a la atención preventiva y de rutina, lo que podría reducir el número desproporcionadamente alto de amputaciones.
  10. Promover Iniciativas de Salud Comunitaria: Realizar campañas para aumentar la conciencia y el conocimiento público sobre diversas enfermedades, explorando enfoques novedosos como la detección y el seguimiento en barberías.

Recomendaciones para Pacientes Afroamericanos

Para sentirse más seguros, preparados y menos ansiosos al interactuar con el sistema médico, los pacientes pueden:

  1. Ser su Propio Defensor: Conozca su historial médico personal y familiar, tenga sus propios registros si es posible. Haga preguntas, pida una segunda opinión, y documente cualquier trato desigual o injusto. No dude en denunciar a los médicos que no se tomen en serio sus preocupaciones o en buscar otro proveedor si no se siente cómodo.
  2. Manejar Factores de Riesgo Modificables:
    • Reducir el sodio: Gran parte proviene de alimentos envasados; no siempre significa eliminar el salero.
    • Monitorear la presión arterial: Use un monitor en casa si tiene hipertensión o riesgo.
    • Realizar actividad física regular: Ayuda a reducir el riesgo de enfermedades crónicas como obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas y artritis. No se requiere equipo sofisticado.
    • Realizar visitas médicas rutinarias: Son fundamentales para monitorear la presión arterial y realizar pruebas de detección de diabetes y cáncer.
    • Hablar con su familia sobre la salud: Conocer los antecedentes familiares de hipertensión o diabetes es importante.
    • Evitar el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol: Estos hábitos están relacionados con cáncer, enfermedades cardíacas y diabetes.
  3. Construir una Relación de Confianza: Busque un médico que lo conozca, conozca su cultura y sus particularidades. Establecer una relación colaborativa y una alianza terapéutica ayuda a tener un papel más activo en su propia salud.
  4. Priorizar el Autocuidado: Especialmente las mujeres negras, deben priorizarse a sí mismas, dedicar tiempo al autocuidado y no sentirse culpables por ello.

Apoyo para Cuidadores Afroamericanos

Los cuidadores afroamericanos a menudo soportan una mayor carga y carecen de suficientes recursos. Las tradiciones culturales pueden dificultar la expresión de vulnerabilidad. Más oportunidades de apoyo pueden proporcionarles un espacio seguro y empatía.

Iniciativas y Compromisos Hacia la Equidad en Salud

Organizaciones como MultiCare y la National Hemophilia Foundation (NHF) están dedicadas a reducir estas disparidades y mejorar la salud y calidad de vida en todas las comunidades. MultiCare, por ejemplo, está comprometido con la equidad en la salud, asegurando que todas las personas tengan acceso a atención de calidad, independientemente de su edad, raza, etnia, identidad de género, religión, orientación sexual, capacidad, estado socioeconómico o ubicación. Reconocen que los prejuicios y las barreras arraigadas en el sistema de atención médica y la sociedad pueden impedir el acceso a la atención necesaria.

La NHF ha respondido a la necesidad de escuchar y ser escuchados lanzando varias iniciativas:

  • Creación de un Grupo de Trabajo sobre Equidad en la Salud.
  • Desarrollo de un espacio en línea exclusivo para miembros de la comunidad negra con trastornos hemorrágicos, sus familias y proveedores.
  • Implementación del taller educativo "Patchwork Quilt", donde los participantes comparten experiencias de vida.
  • Colaboración con universidades en el "Proyecto para Comunidades Negras sobre Centros de Tratamiento de Hemofilia" en sistemas de atención médica con grandes poblaciones negras.
  • Lanzamiento de "Guías Culturales" en 2017, con voluntarios hispanohablantes que navegan la atención de trastornos hemorrágicos y ofrecen materiales educativos en español.
  • Creación de programas como "My Sister's Keeper" (MSK) para empoderar a jóvenes negras en campus universitarios, enfatizando la defensa de su propia salud.

El camino hacia la equidad en salud es un proceso continuo que requiere un trabajo constante para lograr una curación racial junto y dentro de las comunidades de color. Es crucial que los profesionales de la salud comprendan las disparidades en la prevalencia y los resultados de las enfermedades para ofrecer atención adecuada basada en la evidencia y reducir las brechas en el tratamiento de esta diversa población de pacientes.

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