Cuidado y Apoyo a Personas Mayores

Debido a que la mayoría de personas mayores desean envejecer en sus hogares, las opciones para cuidar a personas mayores en casa son cada vez más demandadas. Son muchos los beneficios de cuidar a las personas mayores en casa, ya sea mediante los servicios de teleasistencia o los cuidados domiciliarios. También existe la opción de combinar los servicios de cuidados a domicilio con la teleasistencia, lo que permite una atención personalizada según la situación y necesidades de cada uno de sus usuarios.

Ilustración de una persona mayor recibiendo atención en su hogar por parte de un cuidador

El Cuidador Profesional en el Domicilio

Lo más recomendable suele ser contar con un cuidador para la persona mayor cualificado y con experiencia. Generalmente, las personas cuidadoras en el domicilio son profesionales a las que se recurre cuando una persona mayor requiere de cierta ayuda con las tareas y actividades diarias, pero desea permanecer en el domicilio. Sin embargo, es frecuente pensar que las funciones del cuidador de adultos mayores las puede realizar cualquier persona, aunque en realidad, este rol exige conocimientos específicos.

Más allá de la experiencia y las cualidades que se necesitan para cuidar personas mayores, también hay una serie de tareas que un cuidador o cuidadora de ancianos debe llevar a cabo. Como hemos mencionado, las personas cuidadoras en el domicilio son responsables de la salud de los ancianos. Aparte de la necesidad de controles médicos frecuentes, también es común en la tercera edad contar con uno o varios tratamientos farmacológicos. Antes de empezar con los cuidados domiciliarios, es necesario elaborar un plan de atención, el cual debe revisarse regularmente, ya que las circunstancias del adulto mayor pueden cambiar. Igual que cualquier otro grupo de edad, cada persona mayor cuenta con unas características y un estado de salud diferentes.

Entre las necesidades básicas o actividades de la vida diaria para las que los adultos mayores pueden necesitar de cierta ayuda, se encuentran comer, bañarse, asearse y usar el baño. Generalmente, el mejor remedio para la soledad es la compañía, una de las características más esenciales de los servicios de cuidados domiciliarios. Otra de las funciones del cuidador de adultos mayores es garantizar que el domicilio es seguro y está adaptado a sus necesidades. Por ejemplo, el cuidador o cuidadora debe saber cómo levantar y desplazar a una persona en silla de ruedas de un sitio a otro sin riesgo de que sufra una caída o se haga daño. No obstante, existen una serie de límites que las personas cuidadoras no deben traspasar y que van más allá de sus obligaciones.

Esquema de las tareas diarias de un cuidador domiciliario

El Cuidado Familiar: Un Pilar Fundamental

Los familiares que cuidan al anciano influyen en forma significativa sobre el retraso y, tal vez, incluso sobre el rechazo a la institucionalización de pacientes ancianos con enfermedad crónica. Si bien los vecinos y los amigos pueden ayudar, alrededor del 89% de los servicios de cuidados de salud en el hogar (físicos, emocionales, sociales, económicos) es proporcionado por miembros de la familia. Cuando el paciente presenta un compromiso leve o moderado, la pareja (esposa/esposo) o un hijo adulto suele hacerse cargo de su atención, pero cuando el paciente presenta un compromiso grave, lo más probable es que el cuidador sea la pareja, a menudo junto con otras personas pertenecientes o no a la familia.

En 2020, más de 40 millones de cuidadores en los Estados Unidos proporcionaron atención no remunerada a un miembro de su familia o a otra persona mayor de 50 años. Alrededor del 38% de las personas mayores de 80 años y el 76% de las personas mayores de 90 años requieren ayuda de rutina con el cuidado personal y las tareas del hogar. El cuidado familiar abarca desde asistencia mínima (por ejemplo, controles periódicos) hasta un cuidado elaborado de tiempo completo. En promedio, los familiares que cuidan adultos mayores dedican alrededor de 22 horas a la semana a la atención, y alrededor del 19% de estos cuidadores dedican más de 41 horas a la semana. Los cuidadores de adultos mayores que tienen más de 55 años informan que más del 66% de las personas a las que cuidan tienen condiciones físicas a largo plazo, y que más del 24% tienen problemas de memoria, cifras que casi se duplican a los 85 años. Se sabe que el cuidado de adultos mayores con trastornos neurocognitivos es particularmente intenso y oneroso y tiene efectos nocivos para los cuidadores.

Redes de Apoyo Social

Las personas en las que nos apoyamos y a quienes apoyamos, conforman nuestras redes de apoyo social. Estas son el conjunto de relaciones que integran a una persona con su entorno social, o con personas con las que establecen vínculos solidarios y de comunicación para resolver necesidades específicas. Las redes pueden reducirse o extenderse proporcionalmente al bienestar material, físico o emocional de sus integrantes, y al involucramiento y la participación activa en el fortalecimiento de las sociedades. Los tipos de apoyo pueden ser:

  • **Emocionales:** afectos, confianza, compañía, empatía, reconocimiento, escucha.
  • **Instrumentales.**
  • **Cognitivos.**
  • **Materiales.**

Por otra parte, de acuerdo a los tipos de apoyo, las redes se pueden clasificar en formales e informales:

  • **Informales:**
    • **Primarias:** Están conformadas por la familia, amigos y vecinos.
    • **Secundarias:** Es el mundo externo a la familia: grupos recreativos, organizaciones civiles y sociales que operan en la comunidad, organizaciones religiosas, relaciones laborales o de estudio.
  • **Formales:** Incluyen instituciones como el INAPAM, con sus acciones, programas y clubes.
Infografía: Tipos de redes de apoyo para personas mayores

Factores que Moldean el Cuidado a Personas Mayores

La cantidad y el tipo de cuidados provistos por los miembros de la familia dependen de los recursos económicos, la estructura familiar, la calidad de las relaciones y otras demandas que requieren tiempo y energía de los miembros de la familia. Aunque la sociedad tiende a considerar que los miembros de la familia son responsables del cuidado del otro, el límite de las obligaciones filiales y maritales varía en las distintas culturas, de acuerdo con la familia, y cada miembro en particular.

Los cambios en los valores demográficos y sociales redujeron el número de miembros de la familia disponibles para cuidar a un paciente mayor con compromiso de su salud debido a las siguientes causas:

  • **Aumento de la expectativa de vida:** Como consecuencia, la población de personas muy ancianas ha ido en aumento. Por consiguiente, sus hijos, que son sus cuidadores potenciales, también pueden ser ancianos.
  • **Retraso en la procreación:** Combinado con la mayor longevidad, esta demora generó un grupo de cuidadores "sandwich", que deben hacerse cargo simultáneamente de sus hijos y de sus padres.
  • **Tamaño de familia más pequeño:** La disminución del número de hijos en las últimas décadas ha dado como resultado un menor número de niños (y mayores) para dedicar más cuidados a los miembros mayores de la familia.
  • **Aumento de la movilidad de la sociedad en general, así como de la tasa de divorcios:** Como resultado, es más probable que las familias estén geográficamente separadas y que los lazos familiares sean más complejos. No obstante, el 76% de las personas mayores de 65 años vive a menos de 20 minutos de un cuidador familiar.
  • **Un mayor número de mujeres que trabajan:** En el pasado, estas mujeres proporcionaban la mayor parte de la atención a sus padres mayores debido a las expectativas de roles para su género, pero las demandas laborales han disminuido su disponibilidad para hacerlo.
  • **Mejor manejo de las enfermedades crónicas:** El número de personas mayores dependientes muy enfermas es cada vez mayor.

Estos factores predicen un aumento de la demanda de servicios de cuidados de salud domiciliares a cargo de un individuo que no es un miembro de la familia, un amigo ni un vecino. Algunos adultos mayores con importantes necesidades de atención no tienen familiares o amigos disponibles, dispuestos o capaces de brindar atención y viven con necesidades insatisfechas y, a veces, en aislamiento social.

Impacto de los cambios demográficos sobre las empresas

El Impacto del Cuidado en la Salud y Bienestar del Cuidador

Si bien el cuidado de un individuo puede ser muy satisfactorio, también puede asociarse con efectos negativos. Los individuos que cuidan a un miembro de su familia pueden experimentar grandes tensiones (denominada carga del cuidador) y, en consecuencia, problemas de salud, aislamiento, fatiga y frustración, que a veces generan una sensación de desasosiego y cansancio extremo (agotamiento del cuidador) o promueven el abuso de los adultos mayores. Es probable que el impacto en el cuidador sea mayor cuando la persona mayor cuidada tenga una carga de enfermedad y discapacidad más elevadas y que se requiere una atención de mayor intensidad.

El cuidado de una persona anciana puede convertirse en una carga económica. Las parejas en las cuales uno de los miembros cuida al otro por lo general presentan un gran malestar. Los hijos adultos o sus cónyuges pueden necesitar reducir las horas de trabajo o tomar licencias prolongadas del trabajo para proporcionar cuidados. La pérdida de los ingresos es una realidad seria para muchos cuidadores. Durante la pandemia de COVID-19 (como resultado del aislamiento y la interrupción de la atención formal), los individuos encargados del cuidado de otros familiares informaron aumentos significativos en el estrés, la ansiedad, la depresión, los trastornos del sueño, la fatiga, la inseguridad alimentaria y las preocupaciones financieras. También experimentaron una disminución en la participación social, así como en su sentido de bienestar financiero.

Gráfico mostrando los niveles de estrés y agotamiento en cuidadores familiares

Estrategias de Apoyo y Prevención del Agotamiento

Todos los cuidadores de adultos mayores deben estar conectados con asistentes sociales para evaluar sus necesidades de apoyo, para su derivación a servicios y para su asesoramiento y su evaluación en relación con su elegibilidad para capacitación, relevo, apoyo financiero y otros servicios disponibles para cuidadores. En los Estados Unidos, estos servicios están disponibles a través de Medicaid-waiver programs para adultos mayores elegibles para hogares de ancianos que optan por permanecer en el hogar.

La disposición de los miembros de la familia para atender a un paciente anciano puede reforzarse con la contribución de servicios de apoyo (por ejemplo, asistencia técnica en el aprendizaje de nuevas habilidades, servicios de asesoramiento, servicios de salud mental familiar) y servicios complementarios (por ejemplo, cuidado personal [asistencia con la atención, la alimentación y la vestimenta], atención domiciliaria, cuidado diurno de adultos, programas alimentarios). Los servicios complementarios pueden ser proporcionados en forma regular o en apoyo al familiar durante algunas horas o días (cuidado subrogante).

Las intervenciones eficaces para los cuidadores incluyen coordinación de la atención interdisciplinaria; optimización de beneficios; educación sobre enfermedades y tratamientos; apoyo emocional inmediato y continuo; asesoramiento individual, familiar y grupal; servicios de cuidado de relevo; y asistencia práctica en las tareas de cuidado. Lo más importante que se debe señalar es que los cuidadores suelen poder recibir apoyo y aprender información o estrategias útiles sobre cuidado de médicos, enfermeros, asistentes sociales y administradores de casos.

Los cuidadores también pueden implementar las siguientes medidas a fin de prepararse para su tarea y evitar el agotamiento:

  • Ocuparse de sus propias necesidades físicas, emocionales, recreativas, espirituales, y financieras.
  • Siempre que se considere apropiado, solicitar ayuda con el cuidado o apoyo de otros miembros de la familia y amigos.
  • Buscar grupos externos que puedan ofrecer sostén psicológico (por ejemplo, grupos de apoyo) o que contribuyan al cuidado (asesoramiento, atención domiciliaria, cuidado diurno del adulto, programas de provisión de comidas, atención sustituta temporaria).
  • Si su familiar es hostil o difícil, se deben aprender estrategias para no tomar esta actitud como algo personal y sobrellevar la tensión emocional.

En resumen, el cuidado domiciliario aporta numerosos beneficios para los ancianos y sus familiares, pero también es un trabajo que requiere una gran implicación y que debe valorarse. En este sentido, aunque el cuidado domiciliario exige una serie de cualidades técnicas, la empatía es lo más importante en los cuidadores de personas mayores.

Ilustración de diversas formas de apoyo para cuidadores

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