El Modelo de Ocupación Humana (en adelante, MOHO), a través de su desarrollo por más de tres décadas, ha demostrado ser uno de los modelos conceptuales de la práctica en la disciplina que más ha influido en las intervenciones de los Terapeutas Ocupacionales del mundo (Lee S. W., 2012). Actualmente, es dirigido por Renee Taylor, quien junto a un equipo de Terapeutas Ocupacionales ha continuado con el legado de su fundador, el Dr. Gary Kielhofner.
Este modelo, fundamental en Terapia Ocupacional, describe a las personas como seres ocupacionales que participan en actividades significativas para lograr identidad, competencia y adaptación. Además, se puede acceder a más de 17 herramientas que incluyen evaluaciones y otros recursos que han contribuido a enriquecer las intervenciones de Terapia Ocupacional.

Componentes Fundamentales del MOHO
El MOHO se aplica a cualquier persona con dificultades en su vida ocupacional y considera tres componentes interrelacionados, además del entorno:
- Volición: Se refiere a la motivación intrínseca de la persona para participar en ocupaciones, incluyendo sus intereses, valores personales y expectativas de eficacia.
- Habituación: Organiza patrones de comportamiento y rutinas, estableciendo hábitos y roles que influyen en la forma en que las personas se involucran en actividades.
- Capacidad de desempeño: Este componente hace referencia a las habilidades subyacentes y capacidades físicas y mentales que permiten a una persona realizar ocupaciones.
- Entorno: El entorno físico, social y cultural influye en la participación ocupacional de la persona, proporcionando oportunidades y restricciones.
El modelo proporciona un marco para evaluar y comprender cómo estos componentes interactúan y afectan el desempeño ocupacional de una persona. Asimismo, permite a las terapeutas ocupacionales diseñar intervenciones personalizadas que promuevan la adaptación, la competencia y la identidad del individuo.
Reflexión Crítica del MOHO en la Gerontología
Desde la Terapia Ocupacional en el campo de la Gerontología, se propone una reflexión crítica sobre el uso del Modelo de Ocupación Humana en el abordaje de la ocupación en el envejecimiento. Esta reflexión reconoce la emergencia de la perspectiva crítica, los aportes del paradigma del curso de vida en la comprensión holística y contextual de la vejez, y la concepción de envejecimiento saludable.
Se revisan los postulados principales del modelo en cuanto a la adaptación ocupacional, la volición, la habituación, la capacidad de desempeño y los entornos en la vejez. Se analiza la participación social en actividades significativas de la persona mayor en la construcción de la vida ocupacional y el rol de la narrativa en la adaptación ocupacional en el envejecimiento.
Esta reflexión tiene implicaciones significativas en la fundamentación de la intervención ocupacional en el envejecimiento, tanto desde la perspectiva terapéutica como en la promoción de la salud y la calidad de vida de las personas mayores.

Aplicación del MOHO en Contextos Institucionales
La aplicación del Modelo de Ocupación Humana en un contexto institucional ha sido explorada a través de metodologías mixtas, que combinan enfoques cualitativos y cuantitativos. Por ejemplo, se ha utilizado la observación participante en la ejecución de actividades cotidianas como higiene, alimentación y vestuario. Paralelamente, se cuantificó el nivel de desempeño ocupacional y volición en relación con estas áreas mediante la aplicación de pautas específicas del MOHO.