La psicóloga infantil y neuropsiquiatra Amanda Céspedes es una figura destacada en el ámbito de la educación y la salud mental infantil en Chile, conocida por su enfoque en la neurociencia aplicada a la enseñanza y el bienestar integral de los niños. Su trabajo y publicaciones buscan transformar el sistema educativo y la forma en que se aborda el desarrollo temprano.
La Visión de Amanda Céspedes sobre la Educación Inclusiva
Amanda Céspedes ha sido una firme defensora de la educación inclusiva y un modelo diferente de aproximación a la enseñanza. Un ejemplo ilustrativo de su filosofía es una conversación que tuvo con un chofer durante un viaje, quien le confesó haberse sentido "tonto" en el colegio por sus dificultades académicas, a pesar de sus múltiples talentos en otras áreas. Céspedes le explicó que sus talentos se alineaban más con el hemisferio derecho del cerebro, mientras que la escuela se enfoca predominantemente en el hemisferio izquierdo.
Este episodio le permitió graficar lo que considera un gran error en el sistema educativo actual: los colegios a menudo rechazan a los niños con diferencias cognitivas porque están inmersos en un sistema que exige resultados terminales y evalúa a los profesores por el rendimiento de sus alumnos. Para ella, el "niño diferente" no se ajusta a un currículo estrecho, lo que lleva a la exclusión.
El Modelo Médico y la Discapacidad Cognitiva
La autora de libros como «Camino a la escuela inclusiva», junto con un grupo de más de 20 profesionales, busca destruir el modelo médico imperante que patologiza a los niños. Para la psicóloga, la mayoría de los niños con discapacidad cognitiva no están enfermos, sino que son "diferentes".
“Son niños que tienen que ir al médico porque deben recibir un diagnóstico, pero el diagnóstico no es la culminación de algo, es el comienzo de algo”, sostiene. Su propuesta es utilizar la neurociencia para entender el cerebro del niño y aprender a relacionarse con él de una manera más efectiva y enriquecedora.
La publicación «Camino a la escuela inclusiva» es una recopilación del compromiso de estos especialistas en el trabajo con niños y jóvenes con discapacidad cognitiva, concebida como una guía para los profesores para trabajar con estos niños y fomentar la interacción en el aula.

Trayectoria y Aportes de Amanda Céspedes
Amanda Céspedes Calderón, nacida el 3 de septiembre de 1947 en Iquique, es Médica Cirujana y Neuropsiquiatra infantil de la Universidad de Chile, con un postgrado en Neuropsicología y Neuropsiquiatría Infanto juvenil de la Universidad Degli Studi en Turín, Italia.
Su desarrollo profesional se ha centrado en la neurociencia aplicada a la educación y la salud mental infantil, trabajando por más de treinta años en un nuevo modelo de aproximación a la enseñanza. Dirigió el Instituto de Neurociencias Aplicadas a la Educación y la Salud Mental del Niño y ha integrado diversos paneles de expertos, asesorando en la elaboración del Currículo para Educación Parvularia del MINEDUC.
Logros y Contribuciones
- Fundadora de la Fundación Educacional Amanda, enfocada en mejorar el bienestar emocional y social de los niños.
- Autora de numerosas publicaciones, comenzando con su primer libro científico en 2007, y convirtiéndose en una prolífica divulgadora de las neurociencias aplicadas a la educación integral del niño.
- Reconocimientos: Entre ellos, el Premio "100 Mujeres líderes" (2022) y el Premio Eloísa Díaz del Colegio Médico de Chile (2022).
La Importancia Fundamental de la Primera Infancia
Amanda Céspedes enfatiza la importancia crítica de los primeros años de vida para el desarrollo integral del ser humano. Según ella, los primeros diez años de vida se dividen en dos fases: la primera infancia (hasta los cinco años) y la niñez. El filósofo Jean Paul Sartre sostenía que "decide la infancia", refiriéndose a que el ser humano es lo que su infancia decidió que fuera.
La experta divide el desarrollo infantil y juvenil en primera infancia, segunda infancia y adolescencia. La neurociencia muestra que el niño nace con una red neuronal de soporte, desarrollada en los últimos tres meses del embarazo. Sobre esta red, durante su primera infancia, crea modelos internos sólidos, estables e indelebles que serán la base de todo lo que vendrá después: modelos lingüísticos, comunicativos, sociales, de descubrimiento del mundo natural y del movimiento.
En este periodo, el niño cuenta con tres veces más potencial sináptico que el que tendrá a partir de los siete años. Se estima que posee 300 billones de neuronas en la corteza cerebral, algunas ya conectadas y otras "abiertas a la experiencia", esperando la sinapsis.
¿Cómo aprende el cerebro del niño? 💡 Introducción a la Neurociencia y el funcionamiento del cerebro
Enriquecimiento Temprano y Mielinización
Céspedes prefiere hablar de "enriquecimiento temprano" en lugar de "estimulación temprana", un concepto que considera erróneo. Los niños pequeños traen consigo un enorme potencial, y el rol de los adultos es enriquecer ese bagaje. Este enriquecimiento es clave para la mielinización, un proceso fundamental en el desarrollo cerebral.
La mielina es un material formado por proteínas y sustancias grasas que aísla cada nervio en el cerebro y la médula espinal, permitiendo que los impulsos eléctricos se transmitan de manera rápida y eficiente a lo largo de las neuronas. El 80% de la mielina se forma antes de los cinco años de edad, y el 20% restante entre los siete y los 25 años.
Factores Clave para la Formación de Mielina:
- Vínculos afectivos sólidos: El apego seguro y el "regaloneo respetuoso" son fundamentales. Los niños necesitan sentirse seguros, amados y confiar en un adulto. La carencia de vínculos afectivos en la primera infancia puede ser "fatal", llevando a la falta de empatía, rabia y desesperanza.
- Alimentación adecuada: Aportes nutricionales específicos como proteínas de buena calidad (animales y vegetales, especialmente legumbres), grasas saturadas (leche entera, mantequilla) y poliinsaturadas (frutos secos, palta, algunos pescados de agua fría como el salmón austral).
- Experiencias motoras: El movimiento es esencial. Desde que nace y especialmente a partir del año y medio, el niño necesita espacios protegidos para moverse libremente.
- Experiencias sensoriales: La percepción visual (formas, colores), auditiva (melodías, canciones, rondas) y táctil (jugar con arena, masilla) son cruciales. Un niño que crece escuchando melodías y canciones será "dos veces más inteligente" que uno que no.
Para la formación continua de mielina entre los 5 y 10 años, la experta recomienda dar centralidad a los juegos, el baile, la música, el canto y la ejecución musical. A partir de los 11 o 12 años, las fuentes de producción de mielina incluyen el baile, la música y otros estímulos intelectuales como la lectura.
Desafíos Actuales en el Desarrollo Infantil
El Impacto Negativo de las Pantallas Digitales
Amanda Céspedes es categórica en su advertencia sobre el uso de dispositivos digitales. “Hay que quitar los celulares, hay que quitar los iPad, hay que evitar entregar cualquier dispositivo de ese tipo a los niños”, afirma. Sostiene que antes de los 5 años, un niño no debería jamás usar un dispositivo digital inteligente. Para niños de 5 a 10 años, el uso debe ser muy restringido y siempre con presencia adulta.
Las consecuencias del uso temprano y excesivo de pantallas incluyen:
- Adicción: El cerebro pequeño tiene una enorme facilidad para volverse dependiente.
- Daño en las habilidades sociales: Los niños pierden contacto visual, capacidad de leer el entorno y empatía.
- Deterioro de la imaginación: Los niños actuales son "expertos en el 'touch', pero muy precarios en el imaginar". Esto se traduce en menor creatividad y pensamiento abstracto.
- Descenso de habilidades cognitivas: La hipótesis, apoyada por estudios, culpa al uso excesivo de pantallas del descenso en habilidades relacionadas con el lenguaje, la memoria, la concentración y el contacto social.
Céspedes sugiere que la tecnología digital puede usarse, pero debe estar al servicio de la imaginación, la creatividad y el desarrollo lingüístico y matemático, no de la sustitución del juego y la interacción real.

Violencia, Vulnerabilidad y Desnutrición Emocional
La neurosiquiatra también aborda la violencia social y sus raíces. Advierte que la violencia en un adolescente no es un evento aislado, sino el resultado de una "cadena de múltiples vulneraciones" que se gestaron desde su concepción y durante los primeros tres mil días de vida. En esta etapa, las vulneraciones tienen un impacto devastador sobre el cerebro, manifestándose posteriormente en agresividad, falta de empatía y comportamientos como el bullying.
Las vulneraciones pueden incluir: madre con consumo durante el embarazo, hogar disfuncional, barrio inseguro, familia inexistente, maltrato a la mujer gestante, y diversas formas de abuso. Estos factores llevan a una "desnutrición emocional infantil", un concepto con el que Céspedes concuerda plenamente. Insiste en que la carencia de vínculos afectivos en la primera infancia es "fatal", ya que el niño necesita ligarse afectivamente a otro ser humano.
Si bien la pobreza es un factor incidente, Céspedes enfatiza que el problema es transversal. Ha constatado la vulneración en estratos socioeconómicos altos, donde la negligencia e indiferencia de los padres frente a las necesidades emocionales de los niños son igualmente perjudiciales.
Infancia Migrante y Rezago Post-Pandemia
La experta también se pronuncia sobre la infancia migrante, señalando que estos niños son "invisibilizados, ignorados y vulnerados" de forma aún más pronunciada. Asimismo, la pandemia generó un "tremendo rezago" en los aprendizajes de los niños pequeños, impactando negativamente las matrículas en salas cuna y jardines infantiles.
Para recuperar lo perdido, propone "enriquecer lo que se perdió" ofreciendo espacios y tiempos para que los niños activen sus propios recursos de enriquecimiento integral: jugar, bailar, imaginar, pintar, descubrir el arte, y contar con la dedicación de sus padres. Reitera que no se trata de "estimulación", sino de "enriquecimiento" de lo que ya traen consigo.

Educación Emocional y el Rol de los Adultos
La inteligencia emocional es crucial en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Céspedes usa el dicho "Para aprender el alma debe estar serena", subrayando la esencialidad de la armonía emocional y los aspectos socioafectivos para el desarrollo intelectual.
En los primeros cinco años de vida, es fundamental que el niño se sienta seguro, querido y que confíe en un adulto que ha creado un vínculo con él. El "respeto en los cuidados cotidianos" y la valoración son vitales. El acento debe estar en el refuerzo positivo: "me encanta lo que hiciste", "muy bien, felicitaciones".
Sin embargo, Amanda Céspedes identifica un problema: la necesidad de educar emocionalmente a los adultos, ya que estima que en Chile, de cada 10 adultos que interactúan con niños, ocho son "analfabetos emocionales".
Propuestas para la Educación de Adultos
- Políticas públicas: Favorecer jornadas laborales de la mujer, mejorar salarios, ampliar el postnatal (para que el niño no vaya tan pequeño a la sala cuna), y permitir la lactancia materna prolongada (al menos año y medio, por ser precursora de mielina).
- Trabajo con adultos: Erradicar sistemas de creencias arraigados que son perjudiciales para los niños, como el valor educativo del castigo. Céspedes defiende la autoridad, pero no la basada en el castigo, que "no enseña, no educa, reprime".
- Talleres de resolución de conflictos: Imprescindibles en colegios e instituciones para adultos, tanto para sus propias relaciones como para la interacción con niños.
- Escuela para padres: Amanda Céspedes ha lanzado una iniciativa de escuela para padres vía streaming, buscando llegar a un público hispanohablante global para educar sobre temas como la potenciación de la inteligencia infantil y el impacto del estrés en el aprendizaje.
Desafío a la Pedagogía Tradicional
La neuropsiquiatra critica la escolarización temprana y el énfasis exclusivo en lo cognitivo, especialmente hasta cuarto básico. Considera que se da "exagerada importancia a que el niño adquiera conocimientos" abstractos, para los cuales su cerebro aún no está listo. Aboga por un enfoque que reconozca las inteligencias múltiples, como propuso Howard Gardner.
Alienta a los profesores a ejercer su "arte" y "vocación" en el aula, incluso bajo la presión de las planificaciones. Les sugiere que, si bien deben enseñar, también pueden hacerlo de manera creativa, como al contar la historia de Santiago Ramón y Cajal para introducir el tema de la célula, mostrando cómo la pasión y la creatividad superan las limitaciones de un sistema estrecho.
tags: #minusvalia #amanda #cespedes