Matrimonio, Chimpancés y un Legado Familiar: La Tragedia de los Davis

La historia de LaDonna y St. James Davis es un relato complejo de amor, excentricidad, tragedia y, en última instancia, presunto abuso. Su vida, marcada por una pasión inusual por los automóviles y una convivencia prolongada con chimpancés, tomó un giro oscuro que refleja los desafíos que enfrentan millones de personas mayores.

Una Vida con Chimpancés: Amor y Adversidad

La anciana LaDonna Davis, de 74 años, fue hallada con una gruesa capa de tierra cubriendo sus brazos y piernas, y le faltaba el pulgar izquierdo. En ese momento, parecía confundida sobre quién se alojaba en su casa y qué estaban haciendo, una situación que sus conocidos atribuyeron a una versión extrema de lo que les sucede a millones de personas mayores en Estados Unidos cada año.

LaDonna y su marido, St. James Davis, compartieron una historia de fondo tan extraña como trágica. En la década de 1970, St. James era un corredor de botes profesional que luego se convirtió en piloto de NASCAR. Ambos eran unos apasionados de los automóviles. Pero lo que realmente distinguía su hogar era la presencia de Moe, un chimpancé que vivió con ellos durante casi 30 años.

Moe era parte integral de la familia; comía con ellos en la mesa de la cocina y dormía en su cama. Sin embargo, en un incidente que marcó un antes y un después, Moe mordió el dedo de un huésped de la casa, lo que llevó a que fuera sacado a la fuerza de su hogar y trasladado a un santuario de vida silvestre.

Foto de la pareja St. James y LaDonna Davis con su chimpancé Moe

El Incidente con Ollie y Buddy

Años más tarde, en 2007, mientras los Davis visitaban a Moe en el santuario, otros dos chimpancés, Ollie y Buddy, escaparon de su recinto y los atacaron. Uno de ellos mordió el pulgar izquierdo de LaDonna, una herida permanente que la acompañaría. St. James sufrió heridas mucho más graves en la cara y el cuerpo, y pasó cinco meses en el hospital, sometiéndose a varias cirugías. Este traumático evento dejó una profunda cicatriz en la pareja.

Un día de 2008, un copropietario del centro llamó con una terrible noticia: Moe se había escapado de su recinto tras romper las soldaduras de acero. La pérdida de Moe fue un golpe devastador para St. James, quien en ese entonces, conteniendo los sollozos, expresó: «Puedo hablar durante días sobre Moe», mientras LaDonna, su cuidadora las 24 horas, lo consolaba.

Declive y Aislamiento

Durante los años siguientes, la vida diaria de los Davis se volvió más difícil. St. James sufrió de varias dolencias, y amigos y vecinos de toda la vida perdieron el contacto o fallecieron, lo que dejó a la pareja cada vez más aislada y vulnerable. Michael McCasland, un viejo amigo, recordaba: «Ella siempre quería ayudar a la gente».

La Intervención de Maw y las Acusaciones de Abuso Financiero

La situación de LaDonna empeoró significativamente después del fallecimiento de St. James en julio de 2018. Un mes antes de su muerte, McCasland, quien había sido amigo de la familia desde 2002, intentó contactar a LaDonna. Al no poder comunicarse por teléfono, se presentó en su casa, donde una LaDonna desaliñada le dijo que no quería volver a verlo nunca más.

Fue en este período que Maw, un empresario a quien los Davis conocieron en 2017, entró en escena. Maw había trasladado su equipo a la propiedad de los Davis en Holt Avenue y comenzó a pasar más tiempo allí, según su propia declaración. En los Davis, había encontrado a una pareja con considerables cuentas bancarias y una impresionante colección de automóviles. De hecho, Maw admitió en documentos judiciales que utilizó un cheque de $50,000 de LaDonna para cubrir costos de mano de obra en sus propiedades y para comprar y vender coches clásicos en nombre de LaDonna.

Poco después de la visita de McCasland, y en los días posteriores al fallecimiento de St. James, se creó un nuevo fideicomiso en vida que nombraba a Maw como fideicomisario sucesor de LaDonna. McCasland presentó una demanda, acusando a Maw de ejercer una influencia indebida sobre LaDonna y de vender los objetos de valor de la pareja. En los documentos presentados ante el tribunal, Maw negó rotundamente las acusaciones.

Infografía: Señales de abuso financiero en personas mayores

Escalada de Conflictos y la Intervención Legal

La situación en la propiedad de los Davis se deterioró con el tiempo. Estallaron peleas entre los ocupantes ilegales que supuestamente vivían allí con permiso de Maw, y las llamadas al 911 se multiplicaron. Los informes oficiales destacaban la vulnerabilidad de LaDonna. Un profesional escribió: «Parece ser víctima de abuso financiero. Es evidente que no tiene la capacidad de tomar decisiones sobre su situación de vida, sus finanzas o su cuidado personal».

Maw, por su parte, llamó repetidamente al 911 para informar que LaDonna estaba en peligro. Finalmente, en mayo de 2019, un gran contingente de agentes de policía, trabajadores de los Servicios de Protección de Adultos y personal del departamento de bomberos se presentó en la casa para intervenir.

Con LaDonna ahora hospitalizada, Maw abrió un nuevo frente legal para intentar mantener el control de su dinero y propiedades. Como es práctica habitual en los casos de tutela, el tribunal designó a un abogado para que defendiera a LaDonna. En una audiencia de octubre de 2019, el abogado Piro informó a un juez sobre «los cientos de miles de dólares que supuestamente sacó» Maw. Para entonces, se habían creado dos fideicomisos adicionales que nombraban a Maw como fiduciario y beneficiario.

Maw se defendió, afirmando: «No sé cómo creen que pueden quitarme cosas. Nunca les cedí ningún documento». Señaló que había presentado un documento que mostraba que había gastado $275,000 de su propio dinero para mantener las propiedades de LaDonna. Sin embargo, Ebiner, otro abogado, comentó que «el resto de los $275,000 dólares es para, aparentemente, reparaciones, mantenimiento, coches». A pesar de las alegaciones de gastos, se descubrió que las finanzas de LaDonna aún ascendían a $440,000.

El Presente de LaDonna y Reflexiones sobre el Abuso de Ancianos

LaDonna, que ahora tiene 80 años, fue trasladada de un hospital a un centro especializado en el cuidado de personas con problemas cognitivos. Expertos en abuso de ancianos señalan que no es raro que estos casos terminen en acuerdos debido a los altos costos de los litigios continuos. La Dra. Stacey Wood, médica clínica de Adult Protective Services en Los Ángeles y profesora de psicología en Scripps College, expresó: «Es realmente frustrante».

En una conversación con Maw, este, de 64 años, dijo: «Vi que necesitaban ayuda y traté de ayudarlos». Afirmó que fueron los Davis quienes le inculcaron la idea de que él se hiciera cargo de sus fideicomisos, a pesar de conocerse desde hacía menos de un año. Maw declaró: «No sé nada de fideicomisos. Soy un tipo asiático. [Yo] no quería firmar los documentos, pero LaDonna insistió». También justificó algunos de sus gastos diciendo: «Estaba arreglando el garaje de allí y estaba sucio. Ese era el problema». En última instancia, Maw resumió su perspectiva con una frase contundente: «Todo es cuestión de dinero».

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