Primeros auxilios para adultos mayores: guía esencial

Las personas mayores, a medida que envejecemos, nos volvemos más vulnerables ante cualquier lesión. Es por ello que los mayores tienen más riesgo de sufrir accidentes debido a la disminución de sus funciones, a ser más propensos a caerse, lesionarse o enfermar. Ante dichas situaciones, se hace vital conocer cuáles son los primeros auxilios en personas mayores y cómo se deben realizar, ya sea para manejar caídas, quemaduras, problemas cardiovasculares u otros accidentes comunes.

Ilustración de una persona mayor recibiendo asistencia médica

Principios básicos de actuación en emergencias

Ante cualquier emergencia, es fundamental seguir una estrategia de actuación clara y organizada. Los principios básicos de primeros auxilios se resumen en la estrategia PAS:

  1. Proteger: Es decir, asegurar el área para evitar que la fuente de daño siga actuando y no realizar acciones si no se conocen las técnicas. La seguridad del auxiliador y de la persona accidentada es primordial.
  2. Avisar: Llamar inmediatamente a los servicios de emergencias (como el 112 en Europa o el número local correspondiente) para que lleguen cuanto antes. Proporcionar información clara y concisa sobre la situación y la ubicación.
  3. Socorrer: Una vez protegida la escena y avisados los servicios de emergencia, se procede a prestar la ayuda necesaria a la persona afectada, aplicando los conocimientos de primeros auxilios.

Atención a caídas

Las caídas son muy frecuentes en la tercera edad y responden a multitud de factores de riesgo. La gran mayoría de los accidentes que sufren las personas ancianas son las caídas. Una caída puede ocasionar un traumatismo craneoencefálico, una fractura de hueso o la rotura de cadera, entre otras situaciones.

Actuación ante una caída

En caso de caída, lo primero que debemos hacer es pedir ayuda y revisar el estado de la persona, intentando calmarlo y movilizarlo lentamente. Si sospechas de lesión en la columna, no muevas a la persona y llama a emergencias de inmediato. Hay que ayudar a esa persona a levantarse cuando sea posible hacerlo sin dolor. Para ello, se recomienda colocarla en cuatro patas para tener más estabilidad.

Infografía mostrando cómo ayudar a una persona mayor a levantarse después de una caída

Manejo de quemaduras

Si bien son menos frecuentes, los ancianos pueden sufrir quemaduras al manipular líquidos hirviendo, como agua o aceite caliente. Las quemaduras pequeñas de contacto requieren que se enfríe la zona bajo un chorro de agua. En quemaduras por llama, no retirar la ropa pegada a la piel. Y en las quemaduras químicas, retirar la ropa y lavar con abundante agua.

Importante: Evita usar hielo directamente sobre la quemadura, ya que puede empeorar el daño tisular.

Después de enfriar la zona, cubre la quemadura con un apósito estéril para protegerla de infecciones.

Reanimación cardiopulmonar (RCP) y problemas cardiovasculares

El infarto cardíaco o el accidente cerebrovascular (ACV) son emergencias médicas que ponen en riesgo la vida del anciano. Es crucial saber cómo actuar ante estos eventos.

Signos de alerta y primeros pasos

En caso de ataque cardíaco, llama al 112 (emergencias), mantén a la persona tranquila y observa signos como dolor en el pecho, que puede irradiarse al brazo o la mandíbula, y dificultad para respirar. En caso de sospecha de ACV, es importante actuar rápidamente. Revisa el pulso y las respiraciones. Si la persona no responde, coloca el mentón del mayor hacia arriba para abrir las vías respiratorias. Luego, abre su boca, tapa su nariz con tu mano, inhala aire y coloca tus labios sobre los de la persona afectada. Exhala el aire hasta que el pecho se hinche. Esta acción debe repetirse dos veces.

2. Primeros Auxilios: RCP (Reanimación cardiopulmonar) en adultos

Si la persona recupera el conocimiento, ayúdala a sentarse o a pararse lentamente, colocándola en una posición cómoda y estable, preferiblemente boca arriba con la cabeza girada hacia un lado para evitar que se ahogue con la lengua.

Prevención y actuación ante la broncoaspiración y atragantamiento

La broncoaspiración es otro tipo de accidente común entre los ancianos. Al perder piezas dentales y otros problemas relacionados con la edad, tragar puede ser más difícil, y es posible que parte de la comida o líquidos vaya a parar a las vías respiratorias.

Consejos de prevención y maniobras de emergencia

En centros de cuidado, se trabaja en la prevención mediante el cuidado del entorno, la postura durante la ingesta, la presentación de los alimentos y la supervisión del acto de deglución. En caso de atragantamiento, si la persona tose de forma efectiva, no está en riesgo su vida, ya que la tos es el mecanismo natural del cuerpo para expulsar las obstrucciones. No obstante, para salvar a la persona ante un atragantamiento que va a más, en los momentos más críticos de asfixia, es preciso conocer y realizar la maniobra de Heimlich. Si es posible, intenta retirar el objeto que está obstaculizando las vías respiratorias con tus propios dedos.

Diagrama explicando la maniobra de Heimlich en adultos

Hidratación y protección contra el calor

Durante los meses de calor, es fundamental recordar la importancia de beber suficiente agua, incluso cuando no se tiene sed. La deshidratación puede agravar condiciones médicas preexistentes y aumentar el riesgo de golpes de calor.

Las claves para protegerse ante las olas de calor son: mantener una adecuada ingesta de agua, buscar la sombra y asegurar periodos de descanso.

Control de hemorragias

Para controlar hemorragias, aplica presión directa con gasas o un paño limpio sobre la herida. Si es posible, eleva la extremidad afectada por encima del nivel del corazón y mantén la presión constante hasta que llegue la ayuda profesional.

Intoxicaciones

Cuando aparece una intoxicación, es crucial averiguar cuál ha sido la causa, es decir, identificar el producto o sustancia ingerida. Proporciona la máxima información posible al servicio de emergencias para que puedan dar pautas exactas de cómo actuar.

Formación continua en primeros auxilios

En residencias de ancianos y para cuidadores, conocer las medidas básicas de primeros auxilios en adultos mayores evita muchas complicaciones e incluso puede salvarles la vida. Es importante que cada profesional (cuidador, fisioterapeuta, psicólogo, etc.) sea consciente de los riesgos específicos de cada residente y esté capacitado para actuar ante cualquier eventualidad.

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