Diciembre, Navidades, tradiciones, costumbres y magia son ingredientes que, al mezclarse, dan forma a uno de los periodos más emblemáticos del año. Para muchos, la figura de Papá Noel ha sido, tradicionalmente, un elemento identificado como una invasión cultural norteamericana asociada al consumismo.
Existe una curiosidad natural sobre esta figura: ¿Son Papá Noel, Santa Claus y San Nicolás la misma persona? Y, de no ser así, ¿qué los diferencia? Tras revisar diversas fuentes, se encuentran datos recurrentes sobre su historia, aunque con notorias discrepancias.
Los Orígenes: San Nicolás de Mira
La figura que hoy conocemos como Papá Noel tiene sus raíces en San Nicolás. Nació en Patara (actual Turquía) alrededor del año 280 (algunas fuentes varían entre 270 y 305), en el seno de una rica familia de comerciantes. Su padre deseaba que se dedicara al comercio, mientras que su madre prefería que fuera sacerdote como su tío, el obispo de Mira.
Una epidemia de peste lo dejó huérfano. Impresionado por la penosa situación de la población, Nicolás repartió su herencia anónimamente entre los más necesitados y se dirigió a Mira para vivir con su tío. Allí se hizo sacerdote a los 19 años e ingresó como monje en el monasterio de Monte Sión. Al morir su tío, abandonó el monasterio y heredó el obispado de Mira. Algunas versiones sugieren que fue elegido por casualidad, ya que la curia, al no ponerse de acuerdo, decidió otorgar el cargo al primer sacerdote que entrara al templo, resultando ser Nicolás.
San Nicolás era conocido por su carácter afable, vestía con sencillez (en contraste con la moda de la época) y era frugal en sus costumbres. Fue encarcelado durante la persecución contra los católicos ortodoxos ordenada por el emperador Diocleciano, seguidor del arrianismo (cristianos que negaban la divinidad de Jesucristo). Algunas fuentes mencionan hasta 30 años de prisión, durante los cuales continuó predicando.
Fue liberado con la llegada al poder del emperador Constantino, quien convocó el concilio de Nicea, donde el arrianismo fue condenado. San Nicolás murió el 6 de diciembre del año 327 (o 343, según otras fuentes) en Mira, donde fue enterrado.
Tanto en vida como tras su muerte, se le atribuyen numerosos milagros: resurrecciones de niños asesinados, clemencia para militares injustamente condenados y el salvamento de marineros en medio de tempestades. Curiosamente, estos actos siempre ocurrían en grupos de tres (tres niños, tres soldados), reflejando la excelsa divinidad del número tres, que él tanto defendía. Concedía favores a quienes le rezaban.

La leyenda más famosa es la de las tres hermanas (nuevamente el número tres) cuyo padre, arruinado, no podía dotar y planeaba venderlas para la prostitución. San Nicolás puso monedas de oro en las medias que las muchachas tenían tendidas para secarse, permitiéndoles así casarse.
San Nicolás de Mira, como aún se le conoce en Oriente, vio sus restos trasladados a Bari en 1087, cuando marineros italianos los rescataron de la invasión musulmana para evitar su profanación.
La Evolución de San Nicolás a Papá Noel
Con la Reforma de Lutero, el culto a los santos decayó. Se instauró la tradición del Christkind, donde el Niño Jesús repartía juguetes el 25 de diciembre. Sin embargo, no logró suplantar completamente a San Nicolás, sino que la fecha de entrega de regalos simplemente se trasladó a la noche del 24.
En el siglo XVII, en Holanda, el santo aparecía vestido de obispo, montado en un burro blanco y acompañado por su ayudante, el Negro Pedro, quien repartía golosinas a los niños bien portados. Cuando su bolsa quedaba vacía, era usada para "secuestrar" a los niños malos, enviándolos a España como castigo (una clara referencia a los tercios de Flandes y su huella negativa).
La figura de San Nicolás empezó a tomar su forma moderna en América. En 1809, Washington Irving publicó su libro "Historias de Nueva York", donde describe a San Nicolás llegando en un caballo volador con su bolsa de regalos para distribuirlos por las chimeneas de las casas de los niños buenos.
El 23 de diciembre de 1823, el profesor de estudios bíblicos y pastor protestante Clement C. Moore publicó un poema que acercó a Santa Claus a su imagen actual: un trineo volador tirado por ocho renos; un personaje bajo, gordo y con la cara colorada. A mediados del siglo XIX, la figura de Santa Claus llegó a Inglaterra, donde se le llamó Father Christmas, y de allí a Francia como Bonhomme Noël, más tarde Père Noël, quien, aunque físicamente similar a Santa Claus, vestía de blanco con detalles dorados.

El Mito de los Colores y la Popularización
Es una auténtica leyenda urbana la que atribuye los colores rojo y blanco de Papá Noel a una imposición de Coca-Cola para que sus ropajes coincidieran con los de la marca. Si bien es cierto que los anuncios de esta compañía contribuyeron enormemente a la popularización tanto de la figura como del mito, la combinación de rojo y blanco ya era tradicional en las vestimentas eclesiásticas de los prelados, como se observa en antiguas representaciones del obispo San Nicolás.
De hecho, desde mediados del siglo XIX hasta principios del XX, no existía un patrón único para los colores de Santa Claus, siendo el verde uno de los más utilizados.
La Ciencia Detrás de los Renos de Papá Noel
Más allá de las leyendas, ¿dónde encaja la ciencia en esta historia? Hoy día, imaginamos a un Papá Noel viajando por el mundo en un trineo tirado por nueve renos: Donner, Blitzen, Vixen, Cupid, Comet, Dasher, Dancer, Prancer y Rudolph (en castellano, Trueno, Relámpago, Juguetón, Cupido, Cometa, Alegre, Bailarín, Acróbata y Rodolfo).
Los ocho primeros renos mencionados en los poemas de principios del siglo XIX podrían haber surgido de una leyenda escandinava en la que Odín montaba un caballo de ocho patas (Sleipnir). El noveno reno, Rudolph, apareció a partir de 1939 en un cuento de Robert L.
¿Por Qué Renos? La Biología de los Cérvidos Polares
Pero, ¿por qué se escogió a estos rumiantes y no a otros? Los renos no habitan en el Polo Norte, ya que este es un océano helado, sino en el norte de Norteamérica, Europa y Asia. Son cérvidos de la especie Rangifer tarandus; la subespecie norteamericana es conocida como caribú.
Estos animales poseen adaptaciones sorprendentes para el frío:
- Sus patas tienen un sistema de vascularización muy especial: las arterias y las venas están muy cerca, permitiendo un intercambio de calor a contracorriente. La sangre arterial caliente calienta la sangre venosa que sube desde una extremidad fría al corazón.
- Para caminar en la nieve sin hundirse o congelarse, han desarrollado pezuñas anchas en forma de medialuna. Estas no solo les proporcionan estabilidad, sino que también las usan como palas para excavar y encontrar líquenes bajo la nieve.
- Las almohadillas de los cascos de sus pezuñas se encogen y endurecen durante el invierno, lo que les permite caminar sobre sus bordes afilados sin resbalar (algo útil al posarse en los tejados, quizás).

La Visión Ultravioleta y la Navegación Nocturna
Podría surgir la pregunta de cómo el trineo de Papá Noel no choca con las líneas de alta tensión. Estas ionizan el aire a su alrededor, causando la emisión de rayos ultravioleta. Solo los renos (y algunos roedores) tienen la capacidad de ver este tipo de luz, visualizándola a cientos de metros de distancia. Esta visión UV les confiere importantes ventajas: la nieve refleja la luz UV, mientras que los líquenes la absorben, creando un contraste cromático que facilita su localización.
En el invierno polar, caracterizado por meses de muy poca luz, tener visión de los rayos UV representa una significativa ventaja evolutiva.
El Secreto Mejor Guardado: El Sexo de los Renos de Papá Noel
Finalmente, una de las revelaciones más sorprendentes de la ciencia aplicada a este mito es el sexo de los renos de Papá Noel. Por sus nombres, al menos en castellano, se suele suponer que todos son machos. Sin embargo, ambas hipótesis son erróneas.
Podemos afirmar sin duda que todos los renos de Papá Noel son hembras. Los machos pierden su cornamenta a principios de diciembre durante las luchas por el apareamiento y no les vuelven a crecer hasta pasados varios meses. En cambio, las renas son las únicas hembras de cérvidos que tienen astas y las conservan hasta la primavera para proteger a sus crías.

Así que, la próxima vez que veas a Papá Noel, recuerda que su trineo es tirado por un equipo de fuertes y científicamente adaptadas renas hembras, incluyendo a la valiente Rudolph. ¡Sed buenos!
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