¿Quién no ha pensado en algún momento si vivirá una jubilación con suficiente bienestar económico? Trabajamos durante décadas para poder dejar nuestra actividad laboral en los últimos años de nuestra vida.
En México, la edad de retiro es a los 60 años por cesantía y a los 65 por vejez, misma edad que para los hombres argentinos. Para las mujeres argentinas es algo antes, a los 60. En España, para quienes accedan a la jubilación en 2026 la edad legal de jubilación ordinaria será de 66 años y 10 meses en caso de contar con menos de 38 años y 3 meses cotizados.

La Realidad Financiera de la Jubilación
Quizás esté pensando que cuando se jubile mantendrá el actual equilibrio entre entradas y salidas de dinero; sin embargo, eso es un error. Para hacer bien las cuentas hay que estimar los ingresos que recibirá (al menos la pensión pública de jubilación), pero también hay que recalcular los gastos.
Además, los gastos importantes tampoco son constantes. En el modelo tradicional, a los 30 y 40 años, lo habitual es que el pago de una hipoteca y los costes derivados de tener familia (alimentación, educación, etc.) supongan un porcentaje elevado de los ingresos en el hogar. Pero, ¿qué pasa una vez jubilados? Que las pensiones públicas no suelen ser equiparables a los últimos sueldos, así que los ingresos disminuyen, y los gastos, sin ser tan abultados como cuando se tenía 30 o 40 años, tenderán a aumentar, ya que aparecen nuevas necesidades relacionadas con la atención médica.
La Importancia de la Planificación Temprana
Cuando se es joven el futuro queda demasiado lejos y no se suele pensar en la jubilación. Sin embargo, la juventud es precisamente el mejor aliado para preparar el futuro sin apenas esfuerzos y obteniendo grandes resultados. Con poco que podamos aportar a algún producto de ahorro que nos ofrezca algo de rentabilidad, 30 o 50 euros al mes, conseguiremos que el capital crezca a gran velocidad, gracias al efecto del interés compuesto.

Nuestros padres o abuelos apenas vivían unos años más tras pasar a la situación de retiro; sin embargo, en los países desarrollados la esperanza de vida crece a pasos agigantados y cada vez es más común que las personas lleguen a centenarias.
Opciones de Ahorro e Inversión para la Jubilación
Las opciones para invertir nuestro ahorro son casi infinitas, ya que hay productos para todo tipo de perfiles y necesidades:
- Cuentas remuneradas o depósitos: Con la subida de los tipos de interés es previsible que ganen atractivo este tipo de productos, que ofrecen una pequeña rentabilidad por tener ingresado tu dinero.
- Planes de pensiones privados: Vehículos pensados específicamente para ahorrar para la jubilación. Por eso se incentivan las aportaciones mediante desgravaciones fiscales y solo es posible disponer del dinero en caso de jubilación, incapacidad laboral, dependencia o fallecimiento del partícipe (lo harán los beneficiarios asignados), además de otros supuestos excepcionales como son desempleo de larga duración, enfermedad grave o, a partir de 2025, si han pasado diez años desde las aportaciones.
- Productos de aseguradoras: Empezando por los Planes de Previsión Asegurados (PPA), una modalidad de planes de pensiones en los que hay una rentabilidad asegurada. También tenemos los Planes Individual de Ahorro Sistemático (PIAS), en los que el capital está asegurado, se permite acceder al dinero siempre que se quiera y que ofrecen una ventaja fiscal pasados los 5 años desde el inicio de la inversión.
- Inversión inmobiliaria: Una opción que puede ser interesante cuanto antes se comience a planificar.
Riesgos Clave que Enfrentan los Jubilados
A todo aquel que pasa la barrera de los 55 años, le preocupa su jubilación y los ahorros con los que va a disfrutar en la última etapa de su vida. A la hora de gestionar sus inversiones, las personas jubiladas o próximas a jubilarse enfrentan una serie de riesgos únicos. La volatilidad, es decir, las fluctuaciones rápidas y significativas en los precios de los activos financieros, puede ser una amenaza para quienes buscan estabilidad y crecimiento en sus ahorros para la jubilación.
Los inversores de más edad se enfrentan a retos a los que no se enfrentan los más jóvenes. En primer lugar, tienen un horizonte temporal más corto, lo que significa que no tienen décadas para recuperar el terreno perdido en caso de una caída grave del mercado. Esto les afecta en mayor medida, ya que disponen de un menor tiempo para recuperarse de las caídas. Deb Boyden, responsable de Contribuciones Definidas en EE.UU. en Schroders, comentó: "Incluso teniendo la necesidad de mantener sus activos en crecimiento, a los inversores de 55 años o más les preocupa exponer sus jubilaciones a un grado de pérdidas del que podrían no ser capaces de recuperarse".

Las fuertes oscilaciones del mercado en los dos últimos años tienen preocupados a los inversores de mayor edad, según revela la Encuesta sobre la Jubilación en EE.UU. 2023 de Schroders:
- El 59% de los inversores con edades comprendidas entre los 55 y los 64 años afirmó que su cartera se redujo mucho en 2022.
- Al 82% le preocupa que una caída importante del mercado reduzca significativamente sus activos.
- El 31% de sus activos de jubilación están en efectivo.
- Seis de cada diez temen perder dinero, lo que puede explicar sus elevadas tenencias de efectivo.
Más allá de este hecho básico del horizonte temporal, cuatro riesgos clave para los ahorros de jubilación se acentúan para los inversores en edad senior:
- Riesgo de pérdidas, especialmente en los primeros años de jubilación (también conocido como riesgo de secuencia de retornos): Esas pérdidas tempranas pueden ser muy duras, sobre todo si los jubilados tienen que retirar mensualmente una cantidad fija en dólares, en lugar de un porcentaje de sus ahorros. Los reintegros fijos en medio de una caída importante del mercado pueden reducir sus ahorros totales hasta un grado que podría ser difícil de superar incluso cuando el mercado se recupere.
- Riesgo de una asignación inadecuada: La lección que nos enseñó 2022, cuando cayeron tanto las acciones como los bonos, es que depender únicamente de las dos principales clases de activos tradicionales puede no proporcionar una diversificación suficiente. Es posible que las clases de activos alternativos, como las materias primas, también deban formar parte del combo necesario para proporcionar una verdadera diversificación.
- Riesgo de tomar decisiones emocionales costosas: Cuando los mercados parecen estar en caída libre, la tentación de salir corriendo es natural. Pero las reacciones instintivas pueden conducir a malas decisiones a largo plazo. Cualquiera que saliera a finales de 2022 y permaneciera en efectivo durante 2023 habría perdido la oportunidad de recuperar el terreno perdido.
- Riesgo de perder el control: Algunas alternativas de inversión, como las rentas vitalicias, ofrecen a los jubilados una estrategia para evitar la volatilidad del mercado convirtiendo sus ahorros en un flujo vitalicio de pagos mensuales fijos. Sin embargo, una vez realizada la conversión, no puede deshacerse. Por muy tentador que pueda resultar el flujo previsible de ingresos, una vez que alguien "anualiza" cualquier parte de sus ahorros, no tiene ninguna opción de alterar la estrategia que está utilizando para acceder a sus ahorros.
Uno de los riesgos sobre el que los jubilados deben poner más ojo es el conocido como “riesgo de longevidad”. Este riesgo consiste en sobrevivir a los ahorros, una situación que sin duda puede generar aprietos y ansiedad. Y es algo que puede tender a incrementarse, en la medida que cada vez vivimos más años (la esperanza de vida a mediados de siglo podría rondar los 90 años) y que, paradójicamente, cada vez nos jubilamos antes (aunque la edad de jubilación ordinaria está pasando gradualmente de 65 a 67 años, los españoles cada vez se jubilan antes, con una edad efectiva de acceso a la jubilación de 64 años).
Otra cuestión que debemos tener en cuenta es que la inflación no descansa en nuestra jubilación. Es decir, el ahorro deberá estar correctamente invertido con el objetivo de, como mínimo, batir al aumento anual de precios, pues de lo contrario nos estaremos empobreciendo. Esto planteaba menos problemas en otros tiempos, en los que los tipos de interés se encontraban en niveles “normales”, pero actualmente, con los tipos en mínimos históricos, implica tomar otro tipo de decisiones, ya que no hay rentabilidad sin riesgo.
Otros riesgos que pueden tener un efecto combinado:
- Riesgo del mercado de valores: Dado que la mayoría de las personas ahora ahorran a través de planes como los 401(k), los jubilados enfrentan el riesgo asociado con la volatilidad del mercado. También enfrentan riesgos en el mercado de la vivienda, porque pocas personas se mudan a un hogar más pequeño después de la jubilación.
- Riesgo de salud: Los jubilados también pueden tener gastos médicos inesperados y necesidades de cuidados a largo plazo. Los gastos de bolsillo aumentan rápidamente con la edad, y los costos de salud durante la jubilación han aumentado sustancialmente en las últimas décadas.
- Riesgo de la familia: Este riesgo, que ha recibido cada vez más atención, incluye el divorcio, la muerte de un cónyuge y los hijos adultos que se enferman o pierden su empleo. Este riesgo podría ser más difícil de manejar que los riesgos de longevidad, el mercado de valores y salud, porque podría tener un efecto durante un período de tiempo más largo.
- Riesgo de las políticas: El Seguro Social es la principal fuente de ingresos para la mayoría de los jubilados, y se proyecta que las reservas de fondos fiduciarios del programa se agotarán para el 2033.
Estrategias para Proteger y Gestionar los Ahorros en la Jubilación
Pero no todo está perdido, ni mucho menos. Los inversores de más edad no tienen por qué darse por vencidos ante los vaivenes del mercado, pero sí que tienen que tomar una serie de precauciones que les ayuden a mitigar los riesgos que surgen con la volatilidad. Existen estrategias que pueden emplearse para ayudar a mitigar los riesgos derivados de la volatilidad de los mercados.
Planificación y Ajuste de Gastos
- Gastar menos y obtener más por el dinero: Lo primero, y más obvio, es que la mejor manera de evitar quedarse sin dinero es gastar menos. Echa un vistazo a tus gastos durante el último año. Tal vez la compañía de tu tarjeta de crédito te permita ver en línea los gastos clasificados por categoría, como viajes, comestibles y entretenimiento. Luego, considera qué compras no contribuyeron mucho a tu felicidad. A veces unos pocos minutos de investigación pueden ahorrar mucho dinero.
- Desarrollar un presupuesto flexible: Nunca sabemos cuándo se desplomarán los mercados o cuándo podríamos tener un gasto de salud enorme. Así que incluso si vives dentro de tus posibilidades ahora, considera desarrollar un presupuesto que incluya gastos tanto discrecionales como no discrecionales. Por ejemplo, tu factura de servicios públicos y tus impuestos no son discrecionales, pero los viajes pueden ser al menos parcialmente discrecionales.
- Retiro gradual de la actividad laboral: Es difícil pasar de trabajar una semana entera durante décadas a la jubilación completa. Soy partidario de incorporarse a la jubilación de forma gradual. Trabajar unos años más en un empleo que te guste puede permitirte tener unos ingresos de jubilación más elevados y depender menos de tus ahorros personales.
Optimización de las Inversiones
- Ampliar la Diversificación de la Cartera: La diversificación es clave para reducir el impacto de la volatilidad en tus ahorros. Al distribuir tus inversiones entre diferentes tipos de activos, como acciones, bonos, fondos indexados y activos alternativos (inmobiliario, materias primas, infraestructuras, etc.), reduces el riesgo de grandes pérdidas si un solo sector experimenta una caída. De este modo, si las acciones bajan, los bonos u otros activos pueden equilibrar el impacto negativo, ayudando a mantener estable tu cartera. Invertir en una variedad de clases de activos, incluyendo alternativas como materias primas, puede ayudar a mitigar riesgos en años de bajo rendimiento.
- Ajustar la Asignación de Activos al Perfil de Riesgo: Una regla fundamental de la planificación para la jubilación es ajustar el nivel de riesgo a medida que envejeces. A medida que los inversores envejecen, sus necesidades e incluso su tolerancia al riesgo pueden cambiar. Al menos al final de cada año, es importante comprobar que tus asignaciones en el espectro de inversiones de conservadoras a agresivas se ajustan a tu edad, horizonte temporal y opinión actual sobre el riesgo que estás dispuesto a asumir.
- Reequilibrar la Cartera Regularmente: Reestablecer la asignación deseada entre las distintas clases de activos puede ayudar a mantener la cartera alineada con tu tolerancia al riesgo. Además, "vendiendo algunos de los activos con mejor comportamiento para invertir más en inversiones que podrían haber tenido un periodo bajista a corto plazo, pone en práctica ese viejo tópico para tener éxito en la inversión: 'comprar barato, vender caro'", explica Boyden.
- Mantener un Enfoque a Largo Plazo: La volatilidad puede causar pánico y hacer que algunos inversores tomen decisiones impulsivas, como vender sus activos durante una caída del mercado. Sin embargo, es esencial recordar que las inversiones para la jubilación son a largo plazo. Las caídas temporales del mercado no suelen ser motivo de alarma si tienes un horizonte de inversión de varias décadas. Mantén la calma y evita movimientos bruscos. En muchos casos, los mercados tienden a recuperarse con el tiempo.
- Invertir en Estrategias de Gestión Activa del Riesgo: Opta por asignaciones dinámicas que puedan ajustarse a diferentes condiciones del mercado, evitando una estrategia fija. "Las asignaciones fijas pueden dejar a los jubilados expuestos al riesgo en mercados bajistas y también mantenerlos demasiado al margen cuando hay oportunidades de obtener ganancias en mercados fuertes", cuenta Boyden.
Gestión de Flujos de Ingresos y Capital
- Evaluar Todas las Fuentes de Ingresos para la Jubilación: Además de los ahorros personales, la mayoría de la gente depende de la Seguridad Social para sus ingresos de jubilación. Considera la Seguridad Social y otras fuentes de ingresos complementarias a tus ahorros personales. Si trabajas más allá de la edad en la que podrías recibir todas las prestaciones, la Seguridad Social aumentará tu prestación en torno a un 8% por cada año que esperes, hasta los 70 años. Retrasar el inicio de los beneficios del Seguro Social es una de las mejores maneras de mitigar riesgos.
- Retirar Porcentajes en Lugar de Cantidades Fijas: "La retirada de dinero porcentual podría ayudar a disminuir el impacto de las caídas del mercado a lo largo de tu jubilación", argumenta Boyden. Es decir, en lugar de retirar una cantidad fija (15.000 euros todos los años), es mejor un porcentaje (5% de tus ahorros). Esta metodología requiere cierta flexibilidad y la capacidad de recurrir a otras fuentes de ingresos para cubrir tus gastos mensuales.
- Evitar "Anualizar" Todos los Ahorros: Mantener el control de una parte significativa de tus ahorros te permite mayor flexibilidad para ajustarte a cambios inesperados. Piénsatelo dos veces antes de "anualizar" todos tus ahorros. Aunque un pago mensual fijo puede parecer atractivo, tendrás más flexibilidad si mantienes el control de todos o de una buena parte de tus ahorros para la jubilación, ya que las circunstancias pueden cambiar.
- Crear un Fondo de Emergencia: Uno de los pasos más importantes para proteger tus ahorros es asegurarte de no depender de ellos para cubrir gastos inesperados. Tener un fondo de emergencia bien financiado te permitirá afrontar imprevistos, como reparaciones del hogar o emergencias médicas, sin necesidad de retirar dinero de tu cuenta de jubilación en un mal momento del mercado.
La Importancia del Asesoramiento Profesional
Un asesor financiero puede ayudarte a hacer los ajustes necesarios y a mantener tu estrategia en el buen camino, incluso en tiempos de volatilidad. Puede ser tu mayor aliada para llegar a la ansiada jubilación con los deberes bien hechos.
8 Consejos para maximizar tus ahorros para tu jubilación
La Distribución de Activos en la Jubilación
En base a la esperanza de vida actual, un jubilado deberá gestionar sus ahorros durante un periodo aproximado de 15 a 20 años. Es importante dosificar el ahorro para poder cubrir las necesidades durante todo este periodo y no caer en la tentación de disponer de él de golpe para gastos superfluos. Esta es una de las razones por las que se recomienda recuperar el ahorro en forma de rentas mensuales que permitan complementar la pensión pública de jubilación y no en forma de capital.
¿Qué estrategia se puede tomar para gestionar el ahorro? Incluir pequeños porcentajes de activos de riesgo con esa parte del ahorro que no vamos a necesitar en el corto plazo y que buscará compensar la ausencia de rentabilidad o la escasa rentabilidad que ofrecerán los activos conservadores. La cartera se podría distribuir de esta manera:
- Ahorro que vamos a necesitar en los próximos 3 años: en liquidez, sin asumir ningún tipo de riesgo.
- Ahorro que vamos a necesitar en los próximos 3 a 5 años: invertido en renta fija de carácter conservador o en fondos mixtos con un pequeño porcentaje de renta variable.
- Ahorro que en ningún caso vamos a necesitar antes de 5 años: invertido en fondos mixtos con un mayor componente de renta variable.
Para este objetivo son interesantes los planes o fondos perfilados, en los cuales el ahorrador solo tendrá que elegir el perfil de riesgo en el que se siente cómodo y serán los gestores los que se encarguen de modular el peso en activos según las circunstancias de mercado y con un posicionamiento en renta variable topado a un máximo.
Tenemos en mente las bondades de evitar riesgos en ciertas etapas de la vida. Y no debemos olvidarlas. Sin embargo, no asumir riesgos mínimos en determinados entornos de mercado, es un riesgo en sí. Y esto es lo que puede pasar en un plazo de 15 o 20 años si no se consigue una rentabilidad que bata al menos la inflación.
La recuperación que experimentaron los mercados financieros en 2023 supuso un bienvenido alivio para los inversores tras la fuerte caída que se produjo en 2022. Aun así, un mercado bajista puede tener un impacto persistente. En parte, esto se debe a que el rebote tras cualquier caída debe producirse a una magnitud superior a la de la caída para recuperar el terreno perdido. Una caída del 20% no puede superarse simplemente con un repunte del 20% al año siguiente, por ejemplo. Las matemáticas no lo permiten. La caída del 20% reduciría una cartera de 100.000 dólares a 80.000 dólares. Sería necesaria una ganancia del 25% al año siguiente para que esa cartera volviera a su valor original de 100.000 dólares.
Mantener la Posición Correcta para los Rebotes del Mercado
"Todos los inversores, y en especial los mayores de 55 años, necesitan una solución flexible que les permita mitigar los riesgos y aprovechar las oportunidades, al tiempo que se mantienen en el asiento del conductor, tomando decisiones sobre cómo acceder a sus ahorros", concluye Boyden.
Invertir es un poco como jugar al baloncesto, en el sentido de que la mejor manera de aprovechar los rebotes es estar en la posición adecuada para ello. Eso puede significar permanecer invertido con un producto que trate tanto de mitigar los riesgos como de aprovechar las oportunidades que presentan los mercados. Con las soluciones adecuadas, los jubilados pueden disfrutar de unos ingresos de jubilación confortables que no dependan totalmente de los caprichos del mercado financiero.