La protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes (NNA) en Chile ha sido un tema de profunda preocupación y debate público. Tras décadas de funcionamiento y múltiples críticas, el Servicio Nacional de Menores (Sename) inició un proceso de cierre y fue reemplazado por un nuevo modelo institucional que busca subsanar las falencias históricas y garantizar una protección especializada y digna.

El Legado Problemático del Sename y la Necesidad de Cambio
Después de 46 años de funcionamiento, el Servicio Nacional de Menores, conocido como Sename, cerró sus puertas y dividió sus funciones en dos nuevos organismos especializados: el Servicio de Mejor Niñez y el Servicio Nacional de Reinserción Juvenil. La decisión busca mejorar la protección de los derechos de los menores y separar las responsabilidades de justicia juvenil. Este cambio se enmarca en un proceso de reestructuración tras diversos problemas y críticas, como el alto número de fallecimientos de menores bajo custodia estatal.
El Informe del Comité de Derechos del Niño de Naciones Unidas trajo consecuencias significativas. Que un órgano de Derechos Humanos, encargado de la cautela de un tratado internacional, sostenga que existen violaciones en un país, es algo per se relevante. Marca la imagen internacional de un Estado en el tiempo presente y su futuro. El reciente Informe del Comité de Derechos del Niño de Naciones Unidas no debería ser considerado como una radiografía más de la cruda realidad de los niños y niñas bajo la protección del Sename. Además, el Informe del comité de la ONU aporta nuevas consideraciones -que no son triviales- para caracterizar la crisis del Sistema de Protección. En específico, el Comité de Derechos del Niño señala que existen graves y sistemáticas violaciones de derechos garantizados en la Convención de Derechos del Niño en perjuicio de los niños y niñas a cargo de la supervisión del Sename.
El Estado de Chile viola sistemáticamente los derechos de los niños que están bajo su tutela. Esa es la conclusión de un lapidario informe de la PDI que en 2017 investigó 240 hogares de menores. En el 100% de los centros que administra el Sename y en el 88% de los gestionados por particulares se constataron 2.071 abusos, 310 de ellos con connotación sexual. Lo grave del informe es que constata una violencia sistemática, tal como ya lo había hecho otro documento de la ONU el año pasado. El reporte de la PDI es mucho más completo que el de la ONU. El organismo internacional visitó solo cuatro residencias. El de la policía consideró 240, de un total de 241 que hay en todo el país. Por lo tanto, da cuenta de los cerca de 6.500 niños que el Sename tenía en el sistema de residencias.

El Nacimiento de Mejor Niñez: Un Nuevo Horizonte
Finalmente, el 12 de enero de 2026, las funciones del Servicio Nacional de Menores fueron traspasadas a dos servicios especializados: el Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia (Mejor Niñez), para la protección, y el Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, para la justicia juvenil. Este hito representa un cambio estructural y un esfuerzo del Estado chileno por saldar una deuda histórica con la infancia más vulnerable.
Objetivos y Principios Rectores
El Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, conocido como Mejor Niñez, es una entidad pública descentralizada con personalidad jurídica y patrimonio propios, que opera bajo la supervigilancia del Presidente de la República a través del Ministerio de Desarrollo Social y Familia. Su objetivo principal es garantizar la protección especializada de niños, niñas y adolescentes gravemente amenazados o vulnerados en sus derechos, asegurando la provisión y ejecución de programas especializados para abordar casos de mediana y alta complejidad.
Este Servicio actúa en concordancia con la Política Nacional de Niñez y Adolescencia, respetando y haciendo respetar los derechos fundamentales de los niños, niñas y adolescentes, reconocidos en la Constitución Política de la República y los tratados internacionales ratificados por Chile. El Servicio ejerce sus funciones con un enfoque de derechos, en concordancia con la dignidad humana de los menores, y garantiza el derecho de acceso a la justicia.
Los principios rectores del Servicio son fundamentales para su operación:
- El interés superior del niño, niña o adolescente.
- La igualdad y no discriminación arbitraria.
- La autonomía progresiva.
- La perspectiva de género.
- La inclusión.
- La protección social.
- La participación efectiva.
Estructura y Gobernanza
El Servicio está dirigido por un Director o Directora Nacional, cuyo nombramiento dura cinco años y puede ser renovado una vez. El Servicio cuenta con direcciones regionales en cada región del país. Tanto el Director Nacional como los directores regionales son nombrados mediante el Sistema de Alta Dirección Pública.
Adicionalmente, se ha creado un Consejo de Expertos, conformado por cinco miembros con experiencia y reconocida trayectoria en áreas ligadas a la niñez. Los integrantes de este consejo duran tres años en su cargo y su nombramiento puede ser renovado por una sola vez.
Funciones y Modalidades de Atención
Las funciones del Servicio son amplias y abarcan la elaboración de normativa técnica y administrativa, la colaboración con otros órganos del Estado, la generación de procedimientos para recabar la opinión de niños, niñas, adolescentes y sus familias, y la velación por el respeto de los derechos humanos. También diseña y desarrolla políticas y programas de capacitación, solicita información a órganos estatales y ejerce acciones para la recuperación de recursos mal utilizados.
Las líneas de acción o modalidades de atención especializada del Servicio incluyen:
- Diagnóstico clínico especializado y seguimiento de casos, y pericia.
- Intervenciones ambulatorias de reparación.
- Fortalecimiento y vinculación familiar.
- Cuidado alternativo.
- Adopción, actividad tendiente a procurar al niño, niña o adolescente una familia que le brinde afecto y cuidados, cuando no pueda ser proporcionado por su familia de origen.
Los programas de protección especializada se diseñan en base a evidencia técnica y territorial, evaluaciones anteriores y las realizadas por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia u otros organismos competentes.
Operación y Fiscalización
El Servicio proveerá las prestaciones correspondientes, asegurando la oferta pública en todas las regiones del país, por sí o a través de terceros. Contará con una unidad de fiscalización encargada de supervisar a los colaboradores acreditados y aplicar sanciones en caso de incumplimiento.
Se mantiene y administra un Registro de colaboradores acreditados, disponible en la página web del Servicio y actualizado anualmente. Solo personas jurídicas que hayan implementado modelos de organización y supervisión para prevenir delitos contra la vida, salud, integridad, libertad e indemnidad sexual de niños, niñas y adolescentes, y que aseguren el correcto uso de recursos públicos, pueden ser colaboradores acreditados. Las infracciones graves pueden ser sancionadas hasta con el término de la acreditación, siendo considerada infracción gravísima la ocurrencia de delitos que afecten a los menores o el mal uso de recursos públicos.
Avances Concretos y Desafíos Actuales
En la región de O'Higgins, se han destacado avances en la implementación del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados “Chile Cuida”, posicionando los cuidados como el cuarto pilar de protección social. Se inauguraron 4 Centros Comunitarios de Cuidados, que ofrecen apoyo psicológico, talleres y generación de redes para personas cuidadoras. La promulgación de la ley que establece una normativa legal del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados garantiza el derecho a cuidar, ser cuidado y el autocuidado.
Se ha avanzado significativamente en la instalación de las Oficinas Locales de la Niñez (OLN), con la meta de tenerlas en las 33 comunas de la región de O'Higgins para 2027. En cuanto al programa Noche Digna, se alcanzaron 9 dispositivos para el Plan Protege Calle 2025, brindando atención a personas en situación de calle. La puesta en marcha de rutas de asistencia, como la Ruta Médica, ha atendido a más de 2.000 personas en situación de calle. El programa Vivienda Primero también ha sido una apuesta pionera para dar solución a personas en esta situación.
Reportajes T13: Programas Mejor Niñez, la lucha por un cupo
Sin embargo, el Servicio enfrenta desafíos significativos. El director del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, Claudio Castillo, señala que "la niñez en el país vive una crisis silenciosa". Desde 2021, Mejor Niñez ha experimentado un aumento en los ingresos, superando por primera vez en la historia de Chile los nacimientos diarios. Más del 80% de los ingresos en 2023 y 2024 se debieron a abandono, negligencia, abuso u otra vulneración grave. Factores como la precariedad habitacional, la movilidad humana, la crisis postpandemia y el debilitamiento de redes de apoyo contribuyen a esta situación.
Actualmente, la capacidad de cuidado alternativo está al límite. Ante esto, se enfatiza la necesidad de fortalecer la prevención, mejorar la capacidad de respuesta de los servicios, consolidar un piso de protección social y fortalecer las políticas de cuidado infantil. La campaña de atracción de familias de acogida es un punto clave para enfrentar la sobrecarga de las residencias, especialmente en casos de lactantes y niños pequeños. El estudio sobre Familias de Acogida identifica que este programa integra distintos tipos de familia, y en cuanto a los Programas Ambulatorios, se detectó una sobre intervención en algunos territorios y déficit de oferta en otros.
El sistema tiene como aspiración soluciones concretas: unidades polivalentes, con niños adecuadamente medicados, con personal dedicado que también trabaje con las familias y no que las aísle. Además, el objetivo final es que los niños vuelvan con sus familias de origen, rompiendo el círculo de la pobreza y la vulneración a través de herramientas y acompañamiento. También es esencial que los niños cuenten con una defensa jurídica adecuada "que vele porque todos los actores del proceso hagan su trabajo". Al mediano plazo, el Consejo para la Infancia pretende cerrar el Sename y realizar una transición a un nuevo servicio, que Ortiz espera "dejar instalado" en este gobierno, es decir, antes de 2019.
Con el inicio de la reforma al sistema de justicia juvenil, se cumple una deuda pendiente de nuestro país en relación a la adecuación de la institucionalidad a las exigencias de especialización en la materia, cuestión que se había observado al Estado en diversas oportunidades. Aunque quedan desafíos importantes, la implementación del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia representa un paso crucial hacia un sistema más eficiente, humano y enfocado en los derechos de los niños y adolescentes en Chile.