La historia de las instituciones de protección de menores, anteriormente bajo la administración del Servicio Nacional de Menores (Sename), ha sido marcada por una profunda crisis de derechos humanos. Diversos espacios académicos y testimoniales han comenzado a reconstruir la verdad histórica sobre las vulneraciones sufridas por niñas, niños y adolescentes bajo tutela estatal.

El valor del testimonio como herramienta de verdad
El Coloquio Internacional “Testimonios de las infancias: un abordaje interdisciplinar”, organizado por el Magíster en Estudios Interdisciplinarios en Infancias de la Facultad de Ciencias Sociales (FACSO) de la Universidad de Chile, ha sido un pilar para visibilizar estas experiencias. El encuentro reunió relatos de personas que residieron en estas instituciones, proponiendo el testimonio como una verdad necesaria para los archivos y la reparación.
Cristina Palma, quien vivió en 10 residencias en 17 oportunidades distintas, señaló: “A mí no me faltó techo, pero nunca me escucharon. Propongo el testimonio como una verdad a exponer por los archivos”. Por su parte, José del Carmen, exresidente de la Fundación Ciudad del Niño, reflexionó sobre la despersonalización: “Como decía Cristina, los archivos hablaban por uno y tipificaban a las víctimas como meros números”.
Consecuencias psicológicas y la doble vulneración
La académica Claudine Veuillet-Combier, experta en traumas infantiles, ha advertido que la desprotección y la violencia estatal generan graves consecuencias psicológicas. Según la experta, el niño activa mecanismos de defensa, como una “anestesia afectiva”, ante una doble traición: el Estado separa al menor de su familia y, posteriormente, falla en su deber de protegerlo.
¿Qué es Trauma?
Relatos de sobrevivientes: una realidad persistente
Casos como el de Cheyenne Rezzio, quien sufrió negligencias médicas y abusos durante su década en un hogar colaborador, reflejan la urgencia de alzar la voz. Su testimonio, al igual que el de Edison Llanos -autor del libro «Mi infierno en el Sename (Ansias de libertad)»-, expone una cotidianidad marcada por el hambre, el frío, el uso indiscriminado de medicamentos y el maltrato físico.
| Testimonio | Temática recurrente |
|---|---|
| Edison Llanos | Castigos físicos, hacinamiento y negligencia institucional. |
| Eva Viera | Falta de identidad, violencia sistémica y desarraigo. |
| Cheyenne Rezzio | Sobremedicación y falta de protocolos de protección. |
Fallos estructurales y falta de fiscalización
El debate público, intensificado tras la muerte de la niña Lissette Villa en 2016, ha puesto en evidencia el abandono institucional. Informes de comisiones investigadoras de la Cámara de Diputados han revelado deficiencias críticas:
- Presupuesto: Una drástica baja en los fondos destinados a la capacitación y formación de los educadores de trato directo.
- Fiscalización: Sistemas de supervisión técnica y financiera insuficientes que no garantizan el bienestar de los menores.
- Gestión: Falta de control sobre los recursos entregados a los organismos colaboradores (OCAS), donde muchas veces no se rinde cuenta de manera efectiva.
El académico de la FACSO, Matías Marchant, sostiene que el problema es profundo y estructural, afectando tanto a los niños como a los trabajadores del sistema, quienes laboran en condiciones precarias e irracionales. La necesidad de un cambio de paradigma, donde la infancia deje de ser vista a través de números y expedientes, es el llamado urgente de quienes han sobrevivido a este sistema.