La atención y el cuidado de los adultos mayores representan una labor esencial en el desarrollo social. En Chile, el funcionamiento de los Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM) está sujeto a normativas que buscan tanto proteger la dignidad y los derechos de los residentes como asegurar condiciones dignas para quienes realizan estas tareas de cuidado.
Desafíos laborales en residencias de larga estadía
Muchos de los trabajadores de residencias de larga estadía en Chile están expuestos al desgaste producto del trabajo pesado. Se entiende por trabajo pesado aquellas labores cuya realización acelera el deterioro físico, intelectual o psíquico en la mayoría de quienes lo realizan, provocando un envejecimiento precoz, aun cuando no se genere una enfermedad profesional específica, según lo estipulado en la Ley 19.404.
Para mitigar los riesgos derivados de la manipulación de pacientes, la Ley 20.949, conocida como “Ley del Saco”, introdujo modificaciones fundamentales al Código del Trabajo:
- Si la manipulación manual es inevitable y no existen ayudas mecánicas, no se permitirá operar con cargas superiores a 25 kilos.
- Este límite se reduce a 20 kilos para mujeres y menores de 18 años.

La tragedia de Chiguayante evidenció las dificultades que enfrentan los equipos de trabajo en emergencias. Por ello, diversas universidades y empresas privadas buscan soluciones tecnológicas, como grúas auxiliares para uso institucional, que faciliten el cuidado de adultos mayores y personas con discapacidad sin comprometer la salud del cuidador. Estos dispositivos deben ser financieramente accesibles para las familias y los centros de dependencia estatal.
Acceso a Establecimientos de Larga Estadía (ELEAM)
El ingreso a un ELEAM del SENAMA requiere cumplir con criterios específicos que aseguren la correcta asignación de recursos a quienes más lo necesitan. Los requisitos fundamentales son:
- Tener 60 años o más.
- Pertenecer al tramo del 60% más vulnerable de la población según el Registro Social de Hogares.
- Acreditar una situación de dependencia (necesidad de apoyo para actividades de la vida diaria).
- Declarar la postulación voluntaria.
- Acreditar la ausencia de redes de apoyo familiar capaces de entregar cuidados regulares.
- Contar con una persona significativa que apoye el proceso y mantenga contacto tras el ingreso.
Documentación necesaria para la postulación
Para formalizar la solicitud de ingreso, tanto el postulante como su apoderado deben presentar la siguiente documentación:
| Documento | Responsable |
|---|---|
| Cédula de identidad (ambos lados) | Postulante y Apoderado |
| Liquidación de pensión (entidad previsional) | Postulante |
| Informe social (acreditación socioeconómica) | Postulante |
| Informe médico (Katz y Pfeiffer, < 3 meses) | Postulante |
| Consentimiento de ingreso (firma/huella) | Postulante |
| Certificado de residencia | Apoderado |

Derechos fundamentales del adulto mayor
Al llegar a los 60 años, las personas acceden a derechos específicos destinados a evitar la vulneración y el abandono. Entre los aspectos más relevantes se encuentran:
- Protección contra el maltrato: Todo integrante de la familia debe denunciar el maltrato físico o psicológico. El adulto mayor tiene derecho a exigir medidas de protección ante tribunales; la expulsión del hogar es considerada un delito.
- Derecho al trabajo: Posibilidad de ejercer labores remuneradas según las capacidades y habilidades individuales.
- Derechos asistenciales: Existen subsidios específicos para personas mayores de 65 años que pertenecen al 60% más pobre de la población y que no poseen pensiones previsionales o perciben montos inferiores a los estipulados.