La cuidadora de árboles: información y legado del movimiento Chipko

El movimiento Chipko Este movimiento en la actualidad está repartido en todo el mundo. Comenzó en India y la valiente lucha de estas mujeres todavía continúa, por la conservación de los bosques y en contra del monocultivo de árboles en las regiones del Himalaya. Se inspiró en una lucha que ocurrió en la India hace más de 300 años y que tenía a una mujer como líder. En aquella época, integrantes de las comunidades Bishnoi y Rajasthan sacrificaron sus vidas al intentar salvar los árboles sagrados khjri, abrazandolos. En la década del 70, el movimiento Chipko, un movimiento integrado por mujeres, realizó acciones de resistencia de forma parecida: abrazando árboles para resistir las acciones de grupos de madereros.

El movimiento utilizó entre otras cosas un poema compuesto en aquella época que decía: “Abraza nuestros árboles, sálvalos de su caída. El dominio de nuestras montañas, sálvalo de la depredación”. La primera acción del movimiento Chipko fue en 1973, cuando los pobladores de la comunidad Mandal se adentraron en los bosques, para salvar 300 árboles de fresno que iban a ser talados por una empresa. Los motosierristas, al ver a la comunidad de mujeres organizada y determinada a abrazar los árboles, desistieron de talarlos.

En el proceso previo a las firmes acciones de las mujeres, ellas examinaron e identificaron claramente las causas de la desforestación en sus territorios. Analizaron que esas actividades destructivas como la tala de árboles, provocaron inundaciones y erosión de los suelos, afectando directamente las actividades económicas tradicionales como la agricultura y la ganadería. La desaparición de árboles nativos, en especial el banj, contribuyó decisivamente con el deterioro ecológico. Sustituyendo los banj por el monocultivo de pino empeoraba todavía más la estabilidad. El desequilibrio ecológico afectaba, sobre todo, a las mujeres, ya que ellas realizan el 98% de las actividades agrícolas y ganaderas, una realidad muy común en todo el mundo. En un contexto de aumento de los aserraderos y de la explotación de los bosques, el movimiento Chipko se dio cuenta de que la conservación de los bosques era esencial para la continuación de las actividades económicas de las cuales dependían. Afirmó una de las líderes: “…hoy día veo con claridad que establecer aserraderos en las montañas es una forma de adherir al proyecto para destruir a la Madre Tierra. Los aserraderos tienen un apetito infinito de árboles y arrasan con los bosques para satisfacerlo.

Chipko movimiento femenino abrazando árboles en las montañas

El movimiento mostró la importancia de la lucha y la acción de las mujeres, por la conservación de los bosques, en la lucha por la ecología. En aquel momento porque a la par que las mujeres defendían los árboles, enfrentaban a sus propios maridos que trabajaban en las actividades de tala de árboles. Movimiento Chipko, India.

Shobita Jain nos comenta que el movimiento Chipko ha atraído la atención mundial. La imagen de campesinas pobres de las regiones montañosas de la India septentrional formando corros (círculos formados por un grupo de personas, especialmente para hablar o rodear algo o a alguien) en torno a los árboles para evitar que los talen es romántica y conmovedora. En el caso de la participación de la mujer en el movimiento Chipko, se dan los dos objetivos. («Chipko» es una palabra hindi que significa «abrazar» y se emplea para calificar a este movimiento ya que las campesinas literalmente abrazan a los árboles, interponiendo sus cuerpos entre ellos y los leñadores para evitar que los talen.).

El movimiento Chipko es una iniciativa ecológica que persigue la conservación de los bosques y, por consiguiente, el mantenimiento del equilibrio ecológico tradicional de la región situada al sur del Himalaya, donde los montañeses han mantenido siempre una relación positiva con el ambiente. La movilización colectiva de las mujeres de las regiones montañosas, querían preservar los bosques y esto ha creado una situación de conflicto respecto de su situación en la sociedad. Los desastres ambientales ocurridos en las zonas montañosas por la tala de árboles era la gran preocupación de la mujer india, ya que ellas eran las que se encargaban de la agricultura, la ganadería y el cuidado de los niños, perdían todo lo que poseían por las constantes inundaciones y corrimientos de tierras, los daños que sufrían y la deforestación de las laderas de las montañas por intereses comerciales. Por lo tanto, un elemental deseo de supervivencia hizo que las mujeres apoyaran al movimiento.

Las mujeres que participaron en las reuniones, marchas y otros programas Chipko han tomado conciencia de sus potencialidades y exigen una participación en el proceso de adopción de decisiones a nivel de la comunidad. Este movimiento es uno de los numerosos movimientos ecológicos «populares» nacidos en los últimos 10 a 20 años. La preocupación básica del movimiento Chipko es la propia supervivencia de la población de las regiones montañosas. Niñas en India abrazando un árbol. Gaura Devi, organizó a las mujeres de Lata, su aldea, para que enfrentaran a los trabajadores de la compañía que había ganado la subasta para la tala de los árboles. Fue una situación que forzó a las mujeres a entrar en acción, lo que hicieron con firmeza y gran valentía. Gaura Devi describió posteriormente el encuentro de forma gráfica, comentando la rudeza de algunos hombres y cómo se enfrentó a uno de estos trabajadores que empuñaba un fusil. Le intimó a que disparara si quería cortar los árboles, ella y sus compañeras obligaron a los hombres a retirarse.

Después de esta manifestación de fuerza de las mujeres, el Gobierno decidió establecer un comité. Después de dos años de trabajo, el comité informó de que el bosque de Reni era una zona ecológicamente importante y que no debía cortarse ningún árbol en esa región. El Gobierno prohibió la tala durante diez años en una superficie de más de 1.150 km 2. Las mujeres de Dongri Paintoli, no se limitaron a tomar una decisión en ausencia de hombres sino que se enfrentaron a las decisiones adoptadas por éstos. Aunque tuvieron que hacer frente a la oposición de los hombres, mantuvieron su actitud. Este hecho representa indudablemente un importante paso adelante en la participación de las mujeres en el movimiento Chipko. En Gopeshwar las mujeres han constituido una cooperativa propia, Mahila Mandal, con la finalidad de proteger los bosques de los alrededores. Sólo cabe decir que los casos de Reni y Dongri Paintoli y la organización de las mujeres en el Mahila Mandal de Gopeshwar muestran las potencialidades latentes de organización y movilización de los recursos por parte de mujeres dinámicas. Un análisis de los períodos de crisis muestra cómo se enfrentan las aldeanas con sus problemas: cuando mujeres con iniciativa ofrecen nuevas ideas y métodos para resolver los problemas, las demás responden con rapidez. La participación de las mujeres en el movimiento Chipko, puede provocar cambios en las relaciones entre los sexos en la sociedad. La liberación de la espontaneidad y la creatividad de las campesinas de Garhwal aumentan la conciencia de la población en relación con el ambiente. Si se desea cambiar la situación social y política, las mujeres han de considerarse esenciales. De ahí la necesidad de estudiar la participación de las mujeres en los movimientos sociales. Salvar los árboles es sólo una primera etapa en la lucha del movimiento Chipko. El verdadero objetivo es salvarnos. Nuestro futuro está unido a los árboles.”En consecuencia, el movimiento es en gran medida un movimiento feminista.

Imagen de mujeres Vandana Shiva hablando sobre Chipko en Argentina, 2016

Cuando vino a la Argentina, representando y colaborando con el movimiento Chipko, Vandana Shiva, en junio de 2016 en un reportaje nos dijo: “Hay que crear un nuevo paradigma basado en la construcción de saberes regidos, justamente, por una visión más científica del mundo, no estrecha, irreflexiva y limitada como la que sale de la necesidad de aumentar ganancias; sino curiosa, interdisciplinaria, altruista, como la que condujo a la ciencia antes de esta tremenda modernidad” “Creo que es hora de reconocer que hay millones de soluciones; hay tantas soluciones como personas. Y cada persona creativa, con desatar su empatía, puede trabajar por respetar los derechos de la Madre Tierra, los derechos de la humanidad, nuestra humanidad común, la igualdad entre hombres y mujeres, blancos y negros, jóvenes y viejos”. Un mundo que garantice, nada menos, la vida en la tierra, algo que hoy, así como van las cosas, todavía está por verse.” Ella fue la creadora en 1980 del Movimiento Navdanya. Julia Butterfly Hill

Comentaremos acerca de esta maravillosa mujer que para evitar la tala de una sequoia milenaria se subió a ella y no bajó por dos años. Esta es la historia de esta valerosa mujer y su sequoia a la que apodó Luna. Cuando Colón pisó América por primera vez, Luna (una secuoya de 60 metros de altura) tenía ya 500 años. El 10 de diciembre de 1997, cuando su tronco sobrepasaba los 1000 anillos, el destino y una motosierra se cruzaron en su cepa. Julia Butterfly Hill, una activista de 23 años, decidió interrumpir lo inevitable y encaramándose al árbol impidió la inminente tala. Pasó 738 días entre sus ramas y sin poner un solo pie en tierra obligó a la compañía maderera, tras durísimas negociaciones, a indultar el árbol y a todos sus hermanos cercanos. Luna es una de las milenarias secuoyas del bosque de la ciudad de Stanford en California. A finales de 1997 la Pacific Lumber Company irrumpió en la arboleda de 60 mil hectáreas para iniciar la deforestación de uno de los ecosistemas más importantes de la zona. Pero en su camino se topó con Julia.

La idea era estar dos semanas hasta el relevo de un compañero. Pero esto nunca se produjo. Un pequeño equipo le suministraba con cuerdas y poleas los víveres necesarios para la travesía, incluyendo unos pequeños paneles solares para cargar el móvil con el que organizaba las entrevistas, captar adeptos para la causa o incluso hablar en directo con el senado norteamericano. Su pequeño hogar, a 50 metros de altura, consistía en una plataforma de 3 metros cuadrados cubierta por una lona impermeable, un pequeño hornillo, un cubo con una bolsa hermética para hacer sus necesidades y una esponja con la que recogía el agua de lluvia o nieve para lavarse. La Pacific Lumber comenzó entonces a talar árboles a mi alrededor. Aparecieron helicópteros que me echaban chorros de agua. Quemaron los bosques durante seis días, el humo destrozó mis ojos y mi garganta, y me llené de ampollas. Luego montaron guardias día y noche para que no me pudieran suministrar comida. Acabé amargada, chillando, dando golpes, al borde de la locura. En el invierno de 1998 una impresionante tormenta de más de dos semanas estuvo a punto de separar a Julia de Luna. Vientos racheados acabaron con la lona y empujaron a Julia hacia el vacío. Abrazada a la secuoya y próxima a la rendición, escuchó “la voz de la luna” recordándole que “sólo las ramas que son rígidas se rompen”. Abandonó entonces el apoyo estable para agarrar la inmadurez y flexibilidad de las verdes ramas más jóvenes que fueron las que, resistieron el envite y con ello salvaron la vida de Julia.

Salvar esa tormenta supuso un cambio de actitud. Julia se deshizo del arnés y de los zapatos y se fundió con su entorno alcanzando su apogeo espiritual. El tiempo fortaleció la imagen activista de Julia y poco a poco fue ganándose el respeto y los apoyos de muchas organizaciones ecologistas y de los medios. El desfile de famosos que subieron al árbol a visitarla (Bonnie Raitt, Joan Baez o Woody Harrelson) fue tan grande como el impacto mediático del desafío. El 18 de diciembre de 1999 Julia descendió de Luna con las manos verdes del musgo y los pies encallecidos, en medio de una gran ceremonia y entregando una carta. Culminó con éxito las negociaciones con la maderera quién se comprometió no sólo a respetar a Luna y todos los árboles cercanos en un radio de 60 metros, sino a incluir una política medioambiental en todos sus futuros trabajos. Hoy en día Julia sigue al frente de un importante grupo ecologista y activista. “Permaneciendo en la unidad, la solidaridad y el amor, sanaremos las heridas en la tierra y en cada uno de nosotros. Debemos cuidarlo, detener la tala de árboles, la quema…”, dice ella. “Ahora las proveedoras y los proveedores se capacitan junto a sus familias sobre cómo cuidar el bosque, cómo proteger la madre tierra”, explica Justiniano. La comunidad donde vive Sandra es mayoritariamente indígena, y el proyecto también incorpora sus conocimientos ancestrales en el cuido y manejo de los bosques. “En el bosque nacimos, en él crecimos y ahora nos provee vida porque también nuestros hijos y nuestras hijas crecen aquí”, dice Justiniano. “Por eso debemos cuidarlo, evitando la tala de árboles, el chaqueo (quema) El cuidado del bosque es nuestra responsabilidad”.

La comunidad de Buen Retiro en el norte de la Amazonía boliviana. Violeta Domínguez, Representante de ONU Mujeres en Bolivia, aseguró que estos primeros resultados del proyecto permiten el empoderamiento económico de las mujeres y de las familias encabezadas por mujeres, el fortalecimiento del territorio amazónico y la dinamización de la economía local. Destacó que, en muchos casos, el empoderamiento y la autonomía económica de las mujeres también puede contribuir a romper los círculos de violencia de género. Una escena de las instalaciones de procesamiento del proyecto en Buen Retiro. El proyecto ha proporcionado tecnología y activos para mejorar la producción de 10 empresas dirigidas por mujeres en cuatro municipios. Justiniana en selva amazónica. Foto: ONU Mujeres/Teófila Guarachi. Mujer en plantación en Bolivia. Foto: ONU Mujeres/Teófila Guarachi. Instalaciones del Proyecto Buen Retiro. Honduras Después del huracán Fifi en el año 1974, el gobierno hizo un llamamiento a los agricultores para que replantasen las zonas destrozadas, se presentaron grupos de mujeres para emprender la tarea. China En 1954 plantaron un abrigo contra el viento a lo largo de toda la costa de la provincia de Kwangtung. Sudán Un proyecto en Sudán ha logrado hacer participar a las mujeres en proyectos forestales. Crearon unos viveros dentro de sus recintos domésticos y plantaron árboles alrededor de sus casas. Nicaragua Una cooperativa rural de mujeres y una fundación ambiental trabajan para preservar los bosques. Si notan que algo anda mal, las mujeres forman una comisión para atender el asunto. De esta manera, están atentas por si alguien en el pueblo está cortando árboles para venderlos, hacerlos leña o carbón.

Ilustración de la cooperativa de mujeres protegiendo bosques

Conexiones contemporáneas y educación ambiental

¡Entonces hemos encontrado una obra que te encantará! Nos referimos al libro titulado Árboles, de Piotr Socha y Wojciech Grajkowski, concebido para el público infantil y con el que podemos disfrutar todos, independientemente de nuestra edad. Editado por Maeva Young, sus 76 páginas nos saben a poco, ya que combinan de manera sorprendente unas magníficas ilustraciones con un texto comprensible, que anima a seguir pasando hojas hasta devorar este atlas ecointeligente sobre los arboles, su entorno y contexto. ¿Quién no se maravilla con la biodiversidad que aportan los árboles? Sus especies, las relaciones con el resto de seres vivos, su crecimiento, y los beneficios que nos aportan a todo ser viviente que respira …

Podemos aprender desde conceptos básicos de botánica, algo de zoología, e interesantes cuestiones como los usos que le damos los seres humanos a la madera y otros productos que obtenemos de ellos. Además de aprender mucho sobre ellos, en Árboles también podemos disfrutar de datos curiosos como éstos: El árbol más alto del mundo es la secuoya roja de California. El record lo tiene Hyperion, con 115,6 metros de altura. El árbol más alto de España mide un poco más de la mitad. Se trata de un eucalipto de 68 metros en Viveiro, Galicia. El más grueso es un ahuehuete llamado Árbol de Tule, de un perímetro de 42 metros. El árbol más antiguo que se conoce recibió el nombre de Wattieza. Las huellas del primer bosque datan de hace 385 millones de años. Los anillos del tronco de un árbol nos ayudan a saber cuántos años vivió antes de ser talado: cada anillo equivale a un año. Más del 80% de las plantas de Madagascar son endémicas; es decir, crecen exclusivamente en esa isla. Un ejemplo son seis de las nueve especies de baobab que existen. Muchas mariposas atraen a sus parejas con los fabulosos colores de la cara superior de sus alas; sin embargo, cuando quieren ocultarse muestran su cara inferior, que recuerda a una hoja seca. Socha obtuvo un gran éxito con su obra titulada Abejas, que es un homenaje a su padre, un apicultor aficionado, que transmitió a su hijo su pasión por estas insólitas y valiosas criaturas. ¡Y con esta nueva obra, estamos seguros que el éxito continuará!

Sin duda, todo un descubrimiento, y como se anuncia esta obra, ¡nunca volverás a mirar un árbol con los mismos ojos! Leer más artículos: Ricardo Estévez Mi verbo favorito es avanzar. La Guía del Cuidador de Árboles es una LECTURA OBLIGATORIA para que todos los Líderes de los Cuidadores de Árboles comprendan las funciones y responsabilidades de los Cuidadores de Árboles, así como las políticas para los bosques alimentarios de la Red DUG. DUG Online es un foro en línea para reunirse, intercambiar ideas y obtener consejos sobre resolución de problemas de otros Tree Keepers. Regístrate en la plataforma GetConnected de DUG para programar y gestionar tus propios días de trabajo voluntario. ”Siento que contribuyo significativamente a la comunidad, proporcionándoles alimentos y cuidando el medio ambiente. También siento un gran apego a los árboles y plantas que cultivo. Trabajar con árboles y plantas me tranquiliza y me ayuda a reducir el estrés. Los cuentos son a la mente lo que el agua al árbol: fuente de vida que nutre desde la raíz. Dónde construimos nuestros mundos sino en nuestros cuentos, en las historias que compartimos, en los valores y enseñanzas que envolvemos en los relatos que le contamos a los miembros más pequeños de nuestra sociedad. La literatura se inscribe siempre en un contexto, es reflejo de las sociedades en las que surge, de sus intereses e inquietudes. Una historia puede abrirse paso -como una planta trepadora- a lo largo del tiempo, pero eso no significa que no sea poderosa desde el primer brote: la literatura es una planta noble que no tarda en dar frutos. Por esto mismo, no debemos subestimar el impacto de la literatura infantil y juvenil al momento de generar un cambio urgente. La vida en la ciudad está llena de ruido: el tráfico perpetuo, el ir y venir de la gente con prisa, construcciones interminables, las sirenas impacientes, los anuncios que se cuelan en forma de melodía, panfleto o grito por todos los rincones. Desde sus inicios, La Vaca Independiente (LVI) ha creído en el potencial transformador del arte, en su capacidad conductiva y conectiva. Partiendo de este eje, se ha comprometido con dos grandes causas: la promoción y difusión cultural y la conservación del medio ambiente, y ha trabajado con distintas instituciones para generar proyectos que respalden y difundan esta visión.

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