La Bella y la Bestia: Orígenes, Evolución y la Hechicera en sus Versiones

La Bella y la Bestia (La Belle et la Bête en francés) es un cuento de hadas tradicional francés, cuya narración cuenta con múltiples variantes. Su origen podría ser una historia de Apuleyo, incluida en su libro El asno de oro (también conocido como Las metamorfosis), titulada «Cupido y Psique».

Primeras Aproximaciones Escritas

Una primera versión escrita de «La bella y la bestia» se atribuye a Gianfrancesco Straparola, aparecida en su libro de cuentos Le piacevoli notti en 1550. Straparola indaga por primera vez los inconvenientes del amor entre un monstruo y un ser humano: el protagonista, un rey, tendrá que casarse tres veces para romper el encantamiento que le obliga a tener un aspecto porcino.

Manuscrito antiguo de un cuento de hadas o libro de Straparola

La Versión de Charles Perrault

En 1697, el famoso folclorista Charles Perrault (1628-1703) reelaboró una nueva versión, incluida en la recopilación Los Cuentos de mamá oca (1697). El escritor francés presenta al padre de Bella como un rey y a la Bestia como una serpiente.

Madame de Villeneuve y Madame Leprince de Beaumont: Las Madres del Cuento Moderno

Tendríamos que esperar al siglo XVIII y a dos mujeres adelantadas a su tiempo para conocer las versiones que han llegado, con alguna variación, a nuestros días. La francesa Madame de Villeneuve (1685 - 1755) publicó en 1740 la primera versión del cuento bajo el título La belle et la bête (La Bella y la Bestia), que contaba con 200 páginas. Esta primera versión escrita que ya desarrolla el cuento tal como se conoce hoy, fue publicada en La jeune américaine, et les contes marins, una serie de relatos explicados por una anciana durante un largo viaje por el mar.

Sin embargo, la más difundida es obra de Madame (Jeanne-Marie) Leprince de Beaumont (1711 - 1780), quien, después de leer la adaptación de su predecesora, decidió resumirla notablemente y añadir un toque realista y cotidiano a un cuento de hadas rebosante de reyes, magia y seres fantásticos. Madame Leprince de Beaumont, que había emigrado a Inglaterra en 1745 y trabajaba como profesora y escritora de libros sobre educación y moral, publicó su versión en 1756 como parte de la colección Magasin des enfants, ou dialogues entre une sage gouvernante et plusieurs de sus élèves. Esta versión, que aparece en la antología El almacén de los niños, es la que inspiraría las más famosas adaptaciones cinematográficas y es la que se considera tradicional y la más extendida y conocida.

Retratos de Madame de Villeneuve y Madame Leprince de Beaumont

Diferencias Clave entre las Versiones de Villeneuve y Beaumont

La versión original de Villeneuve es mucho más extensa que la de Beaumont. El capítulo I, el más largo, es el antecedente de la versión de Beaumont. Existen varias diferencias, como el número de hermanos de Bella. En los otros dos capítulos, relata todo el trasfondo familiar, tanto de Bella como del príncipe. En el capítulo II, el propio príncipe cuenta que perdió a su padre siendo muy joven, y que su madre, ocupada en guerras para defender su reino, lo puso al cuidado de un hada malvada.

El capítulo III descubre que Bella es la hija del rey de las Islas Felices, y su madre es un hada bondadosa que se hizo pasar por humana y se casó con el rey. Un hada malvada, la mencionada en el capítulo II, descubre al hada buena y luego pretende casarse con el rey, para lo cual planea matar a Bella, que se parece mucho a su madre y mantiene vivo el recuerdo en la mente del rey. Estos dos últimos capítulos de la historia de Villeneuve se centran en las guerras entre hadas y reyes, y dedican largas páginas a la historia de las familias de Bella y el príncipe transformado en Bestia.

Beaumont omitió todo este trasfondo familiar y trágico, desvinculándose del sentido que Villeneuve le quiso dar a su historia: una ácida crítica a la sociedad en la que las mujeres eran obligadas a casarse por conveniencia, siendo algunos de aquellos maridos peores que su Bestia. La tradición francesa de esta época consistía en elaborar historias cotidianas, con una tendencia a desarrollarlas sobre un trasfondo de emociones humanas en lugar de azares o designios mágicos. Los cuentistas franceses eliminaban todo lo que era sangriento o cruel, escribían de forma directa y concisa, con un estilo sobrio y sin adornos, adaptando sus historias a su propio gusto clásico, lógico y hasta racional.

Elementos Clave del Cuento Tradicional (Versión de Beaumont)

La historia de un rico mercader viudo que tenía tres hijas se sitúa en el centro del relato. Dos de ellas, las hijas mayores, eran presuntuosas y vanidosas, mientras que la menor, a la que por su belleza llamaron Bella, era humilde y bondadosa. Todas tenían siempre pretendientes dispuestos a casarse con ellas, pero mientras las dos hermanas mayores rechazaban despectivamente a todos los candidatos, Bella los recibía y conversaba cortésmente, aunque también los rechazara.

Un golpe de mala fortuna hizo que el mercader perdiera todas sus riquezas, provocando la desaparición de todos los pretendientes de las hermanas mayores. Cierto día, llegó la noticia de que uno de los barcos del mercader había arribado al puerto con mercancías. Regresando del puerto, el mercader se pierde en el bosque y encuentra refugio en un peculiar castillo. Allí le aguarda una rica cena, un traje limpio y una rosaleda.

Las hermanas pedirán las prendas de vestir más caras para el regreso de su padre, mientras que la más noble y humilde Bella solo le pedirá una rosa. En el cuento de Madame Leprince de Beaumont, la rosa juega un papel fundamental, ya que alrededor de esta simple flor se desencadenará una sucesión de eventos que llevarán a Bella al castillo de la Bestia. El dueño del castillo aparecerá solo cuando, al irse, el mercader robe una rosa del jardín para su hija menor. Aparecerá por primera vez la Bestia, y con ella el conflicto: si el mercader no le entrega una de sus hijas, morirá.

Ilustración de un mercader cortando una rosa en un jardín misterioso frente a un castillo

El mercader suplica por poder ver a sus hijas una última vez, a lo que la Bestia responde que puede marcharse, pero a cambio, tendrá que traer a una de ellas para que ocupe su lugar. El mercader vuelve a su hogar y les explica lo acontecido a sus tres hijas, tras lo cual su hija menor Bella se ofrece para ocupar el lugar de su padre, para regocijo de sus dos hermanas mayores y desesperación de su anciano progenitor. Una vez allí, la Bestia le concedió la libertad a su padre, ordenándole no volver jamás. Y gentilmente, llevó a Bella a unos ricos aposentos, para que viviera toda su vida en el castillo.

Al cabo de un tiempo, cada noche la Bestia visitaba a Bella y le pedía que se casara con ella, pero Bella le respondía que solamente le concedería su amistad. Pasaron tres meses agradables en el castillo, donde la Bestia llenaba de atenciones a Bella, y ella le correspondía con gestos de amistad. Cierto día, Bella vio en su espejo mágico que su anciano padre estaba muy enfermo, y le rogó a la Bestia que le permitiera verlo una última vez, a lo cual la Bestia accedió, con la condición de que volviera a los ocho días. Ella se lo prometió agradecida y partió hacia su hogar.

Una vez allí, sus dos hermanas mayores, tristemente casadas con personas de bajo nivel, inventaron una trampa para que Bella estuviera en su casa más de ocho días. Al darse cuenta de que había roto su promesa, la muchacha parte hacia el castillo y encuentra a la Bestia en un prado, agonizando por la tristeza que le había causado la ausencia de Bella. Ella se arrodilla ante la Bestia, que exhala ya sus últimos minutos de vida, y, entre lágrimas, le suplica que no muera, ya que lo ama y quiere ser su esposa. Al escuchar estas palabras, la Bestia sana y se transforma mágicamente en un bello y apuesto príncipe.

Ilustración de Bella llorando sobre la Bestia moribunda antes de su transformación

Interpretaciones y Simbolismo del Cuento

La historia de La Bella y la Bestia ha circulado durante siglos por toda Europa, tanto en forma oral como escrita y, más recientemente, en adaptaciones cinematográficas. Algunos autores y expertos han sugerido que el cuento pudo ser influido por una historia real, como la de Petrus Gonsalvus, quien nació en el siglo XVI en la isla de Tenerife (España) y fue llevado a la corte del rey Enrique II de Francia. Petrus padecía la enfermedad de la hipertricosis, lo que provocaba un crecimiento anormal de pelo en el rostro y otras partes.

El cuento de La Bella y la Bestia también se puede interpretar como la llegada de una niña a su mayoría de edad y a su sexualidad. Concebido el amor de su padre, que la adoraba por encima del resto de sus hermanas, como un amor puro, la niña percibe la sexualidad como algo perverso, y todo hombre que sienta un deseo sexual hacia ella es una bestia.

También se ha interpretado como crítica a los matrimonios por conveniencia. Las primeras versiones del cuento provenían de personas de clase alta del ancien régime francés, donde tales uniones eran habituales. La unión de una chica, especialmente joven, con un hombre mucho mayor que ella, sin su consentimiento, se observa como metáfora en la narración. El cuento critica estas prácticas, pero al mismo tiempo reivindica que, si las mujeres buscan en el interior de sus ancianos maridos, pueden encontrar al ser bondadoso que se esconde tras la apariencia de Bestia.

Elementos recurrentes en las variantes

La historia de «la bella y la bestia» aparece en muchas otras culturas en diversas formas. Aarne-Thompson enumera 179 cuentos de diferentes países con un tema similar. Generalmente son tres hermanas, de las cuales la más joven, Bella, es pura y bondadosa, mientras que las otras dos muestran algunos de los peores rasgos humanos: avaricia, envidia, soberbia. Bella no recibe ningún nombre, simplemente es la más joven de las hermanas, y recibe su apodo por su belleza y por ser la preferida de su padre. Nunca aparece la figura materna, obviando así los conflictos que supondría que tal figura se opusiera a que la muchacha se fuera a vivir con un monstruo. Al mismo tiempo, se permite que la relación con el padre, normalmente rico, sea mucho más estrecha y posibilite el desarrollo de la narración.

Aunque la Bestia pueda adquirir muchas formas (serpiente, lobo e incluso un cerdo), el motivo es siempre el mismo: es rico y poderoso, pero nunca bello o atractivo. En un momento determinado, Bella se separa de la Bestia, que cae, por alguna extraña razón (amor, traición, designios mágicos de su maldición), terriblemente enferma y yace moribunda. Los remordimientos de Bella, ya sean en forma de una simple lágrima vertida o un viaje hasta el fin del mundo por volver con su amado, salvan a la Bestia, y esta se transforma en un hermoso príncipe.

El cuento también se puede situar en un contexto psicológico. Los hombres suelen ser pasivos; las ancianas poco o nada comprensivas; Bella, la más joven, siempre es pura y virginal, y su mayor deseo es una rosa. Para griegos y romanos, la rosa era el símbolo del placer, asociado al lujo y a la extravagancia. Representaba la flor del amor y el romance. Resalta el amor de Bella hacia su padre, al pedirle que le traiga una rosa.

Adaptaciones Modernas de La Bella y la Bestia

Desde su publicación en 1756, la historia ha sido adaptada numerosas veces. En 1756, la condesa de Genlis escribió una obra de teatro basada en el cuento. Durante el siglo XIX, hubo una proliferación de versiones de la historia en Francia, Inglaterra y en Estados Unidos, listándose hasta 68 ediciones impresas durante ese siglo. Algunas de las más notables fueron: un poema de Charles Lamb, publicado en 1811; y una ópera en dos actos de J. R.

Cine

  • La Belle et la Bête (1946)

    En 1946, el director de cine francés Jean Cocteau realizó la primera versión cinematográfica de la historia, La Belle et la Bête, con Jean Marais como la Bestia y Josette Day como Bella. Esta adaptación añade un argumento secundario al aparecer un villano: un pretendiente de Bella llamado Avenant, quien pretende aprovechar la visita de Bella a su padre para matar a la Bestia y robar sus riquezas, mientras las hermanas, cómplices suyas, retrasan la vuelta de Bella al castillo.

    La Belle et la Bête (1946) Bande Annonce VF [HD]

  • La flor escarlata (1952)

    En 1952, se rodó en la Unión Soviética una adaptación animada, usando la técnica del rotoscopio y basada a su vez en una versión de Sergei Aksakov: La flor escarlata.

  • Panna a Netvor (1978)

    En 1978, el cine checoslovaco presentó Panna a Netvor (La Bella y la Bestia), de Juraj Herz, en una muy cuidada producción que reproduce el clima de época de principios de siglo XIX. Toma prestados algunos de los elementos del film de Cocteau, como las estatuas que miran. No obstante estos detalles, el clima de esta película es muy realista, ya que fue rodada en escenarios naturales, y se encuentra emparentada más con el género de terror, donde los hechizos y el temor a lo diabólico eran moneda corriente en el pueblo.

  • La Bella y la Bestia de Disney (1991) y la figura de la Anciana Hechicera

    En 1991 se estrena la primera adaptación hollywoodiense y musical de la historia, por parte de los estudios Walt Disney: La Bella y la Bestia, con guion de Linda Woolverton, música de Alan Menken, y canciones de Howard Ashman. Ganó el Óscar a la mejor canción original y el Óscar a la mejor banda sonora, siendo la primera de las tres películas animadas de toda la historia que han sido nominadas al Óscar a la mejor película. En esta versión, Bella recibe el nombre francés de Belle en la versión original inglesa. Los criados del castillo de la Bestia son transformados en objetos personificados, ya que la maldición que afectó a su señor también los afectó a ellos. Muchos elementos de la historia original son modificados; por ejemplo, el padre viudo de Bella recibe un nombre, Maurice, y ella es su única hija. Un atractivo pero arrogante y presuntuoso pretendiente de Bella, de nombre Gastón, pretende casarse con ella, pero es siempre rechazado. Gastón y sus seguidores amenazan tanto a Maurice como a la Bestia, pero aquel muere en el enfrentamiento final con este. Esta versión otorga la capacidad de redención a Bella, perfecta en sí misma, que es capaz de amar a la Bestia a pesar de su extrema fealdad externa. La Bella y la Bestia está considerada como uno de los más grandes clásicos de los estudios Walt Disney y del cine en general. Golden Films estrenó en 1992, a raíz del éxito de la película de Disney, otra versión animada que salió directamente a vídeo.

    En el prólogo de la versión clásica de 1991, una anciana llega a las puertas del castillo y le ofrece al príncipe una simple rosa a cambio de poder cobijarse del frío. Él decide echarla, por lo que ella -que en realidad es una bella hechicera- le convierte en Bestia para castigarle por su egoísmo. Se trata de un personaje esencial para la historia, ya que su acción desencadena la trama principal del cuento.

    La Belle et la Bête (1946) Bande Annonce VF [HD]

  • Otras adaptaciones e influencias

    Las películas de King Kong están basadas vagamente en el cuento. En la película original de 1933, el personaje de Carl Denham, que parte en busca del monstruo junto a la actriz Ann Darrow, cree que la aparición de Ann y el monstruo juntos en su película podría ser una reminiscencia del cuento. Variantes de la historia donde una figura grotesca se enamora de una bella mujer también han sido adaptadas numerosas veces al cine.

    En 2014 se estrenó La Belle et la Bête, una película franco-alemana grabada en francés, y basada en el cuento de hadas primitivo escrito por Gabrielle-Suzanne Barbot de Villeneuve.

  • La Bella y la Bestia de Disney en acción real (2017)

    Entre 2016 y 2017, los estudios Disney realizaron una adaptación en imagen real de su propia versión animada musical de 1991, que fue estrenada en cines el 17 de marzo de 2017. Estaba protagonizada por Emma Watson como Bella, la princesa protagonista, por Dan Stevens como el príncipe que se transforma en la Bestia, y por otros actores como Luke Evans, Emma Thompson y Josh Gad. Esta adaptación en acción real también presenta la imagen de la hechicera que transforma al príncipe en Bestia, envuelta en un halo dorado y con la rosa en la mano, un detalle muy importante que conecta directamente con el prólogo del clásico animado de 1991.

    Imagen de la hechicera en la versión de acción real de La Bella y la Bestia de Disney

Adaptación teatral

Debido al enorme éxito mundial del musical animado de 1991, este fue adaptado para teatro por Linda Woolverton y Alan Menken, quienes ya habían colaborado en la realización de la versión cinematográfica. La adaptación teatral requería pasar de los 84 minutos de la película a las 2 horas y media del musical, lo que exigía un trabajo de profundización en los personajes y la creación de nuevos temas. Howard Ashman, el creador de las canciones originales, había fallecido, y Tim Rice escribió canciones adicionales. Siete nuevas canciones, «No Matter What», «Me», «Home», «How Long Must This Go On?», «Maison des Lunes», «Human Again», «A Change in Me» y «If I Can't Love Her», fueron añadidas para la versión teatral. «Human Again», una canción escrita pero suprimida del montaje final de la película, fue incluida en esta adaptación.

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