El Jubileo y el acto de jubilar: Historia, fe y transformación social

Con la apertura de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro se iniciará esta Nochebuena el Jubileo de 2025. Esta será una Navidad distinta para los más de 1.400 millones de católicos que hay en el mundo, pues además de festejar el nacimiento de Jesús, la Iglesia católica dará inicio a un evento que desde hace siete siglos ha venido registrándose y que solo se produce en un par de ocasiones cada siglo: un Año Santo o un Jubileo.

La celebración, que tendrá por lema “Peregrinos de Esperanza”, se extenderá a lo largo de 2025 hasta el 6 de enero de 2026, según anunció el papa Francisco. Este evento es un año particular y especial en el calendario litúrgico que invita a los fieles a un tiempo de gracia y conversión.

Fotografía temática de la Basílica de San Pedro con la Puerta Santa preparada para la ceremonia de apertura

Raíces bíblicas: Desde los tiempos de Moisés

El evento tiene orígenes bíblicos profundos. En el libro de Levítico, texto que forma parte tanto de la Torá judía como del Antiguo Testamento de la Biblia cristiana, se lee: “Yahvé dijo a Moisés en el monte Sinaí: ‘El año 50 será para ustedes un Año Santo, un año en que proclamarán una amnistía para todos los habitantes del país. Será para ustedes el Jubileo’”.

Como explicó el papa Francisco en 2015, “era un gran evento de liberación; consistía en una especie de indulto general”. Andres Martínez Esteban, profesor de Historia de la Iglesia, señala que era un tiempo para que el israelita restableciera su relación con Dios y volviera a una vida justa y moralmente recta.

El significado de la palabra "yobel"

Se cree que el término Jubileo deriva de la palabra hebrea “yobel” (יובל), que se utiliza para identificar a un instrumento musical elaborado a partir del cuerno de un carnero. Este cuerno o shofar era usado por los judíos para marcar el comienzo de la festividad y resonaba por todo el territorio para marcar el momento de regresar al orden establecido.

Levítico 25,9 lo recoge con claridad: “Entonces harás sonar fuertemente el shofar en el décimo día del séptimo mes; en el día de la expiación haréis sonar el shofar por toda vuestra tierra”. Algunos expertos vinculan también “yobel” con el verbo hebreo “jabal”, que significa “restituir” o “devolver”, reflejando la intención de devolver tierras, liberar deudas y renovar la libertad.

Esquema infográfico que muestra un shofar y la etimología de la palabra hebrea yobel

Objetivos espirituales y terrenales en la tradición antigua

El Jubileo judío tenía un fin espiritual y también material. En el capítulo 25 del libro de Levítico se ordena que este sea un año sabático donde los que habían tenido que empeñar su propiedad la recobrarán y los esclavos regresarán a su familia. Era un tiempo en el que se dejaba descansar la tierra y se debían perdonar las deudas.

La idea central es que la tierra pertenece a Dios y ha sido confiada a los hombres como administradores. El descanso de la tierra permitía reflexionar sobre lo que importaba de verdad; la prosperidad no era solo acumular bienes, sino una oportunidad para volver a centrarse y vivir según un sistema más justo. Levítico 25,23 lo expresa sin rodeos: “La tierra no se venderá a perpetuidad, porque la tierra es mía; vosotros sois extranjeros y peregrinos”.

La cristianización de la tradición: De Bonifacio VIII a la actualidad

En el año 1300, el papa Bonifacio VIII incorporó la tradición judía al acervo de la Iglesia y convocó al que se considera el primer Jubileo católico universal. La decisión papal vino motivada por la petición de una multitud de romanos para celebrar el inicio del nuevo siglo. La Iglesia toma esta tradición gracias a lo que el evangelio de Lucas relata sobre el inicio de la prédica de Jesús en la sinagoga de Nazaret: “...a predicar el año de gracia del Señor”.

Evolución y frecuencia de los Años Santos

Originalmente, los jubileos católicos se celebraban cada siglo, pero la frecuencia ha ido cambiando con el tiempo:

  • 1342: El papa Clemente VI estableció que se producirían cada 50 años.
  • 1389: Bajo Urbano VI se estableció cada 33 años, en memoria de la vida de Cristo.
  • 1470/1475: Los papas Pablo II y Sixto IV decidieron que se celebrarían regularmente cada 25 años, para que cada generación participara al menos en uno.

Además de los ordinarios, el líder de la Iglesia tiene la potestad de convocar jubileos extraordinarios, como el de 1983 (1.950 años de la Redención) o el de 2015, dedicado a la Misericordia.

Ritos, símbolos y la búsqueda del perdón

El Jubileo se inicia con la apertura de la Puerta Santa. El rito de cruzar estas puertas, ubicadas en las cuatro basílicas papales de Roma (San Pedro, San Juan de Letrán, Santa María la Mayor y San Pablo Extramuros), tiene su explicación teológica en el evangelio de San Juan, donde Jesús asegura: “Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará”.

Atravesar la puerta es uno de los ritos que los peregrinos deben cumplir para ganar la indulgencia plenaria, es decir, el perdón de las penas temporales por los pecados. La enseñanza católica plantea que el pecado tiene una doble consecuencia: la pena eterna (privación de la comunión con Dios) y la pena temporal (una huella negativa que es necesario purificar en esta vida o en el purgatorio).

Peregrinación a Roma

La peregrinación es un gesto típico de quienes buscan el sentido de la vida. Durante el Gran Jubileo del año 2000, más de 24 millones de personas visitaron Roma. Se considera a Roma el centro de la cristiandad porque es donde el apóstol Simón-Pedro fundó la comunidad de la que fue obispo.

Mapa de Roma destacando las cuatro basílicas papales y la ruta de peregrinación tradicional

La dimensión social: Justicia y condonación de deudas

Tanto el año sabático como el año jubilar fueron pensados en favor de los pobres para evitar la desigualdad económica. El papa Francisco, en su bula Spes non confundit, ha hecho una invitación apremiante a las naciones más ricas para que condonen las deudas de los países que nunca podrán saldarlas. "Antes que tratarse de magnanimidad es una cuestión de justicia", afirma el pontífice.

Este año, Francisco también abrirá una puerta santa en la cárcel romana de Rebibbia, un gesto con el que busca ofrecer a los presos un signo concreto de cercanía y dar fuerza a las demandas para que se respeten los derechos humanos y se proscriba la pena de muerte.

"Jubilar" y su relación con el "Jubileo"

Existe una conexión intrínseca entre el término religioso y el concepto civil de jubilación. La palabra jubilación viene del latín “iubilare”, que significa gritar de alegría. Para otros, esta expresión mantiene el vínculo con el hebreo “yobel”, representando el sonido de la trompeta que anunciaba el año de retirarse del trabajo.

Al igual que el jubileo bíblico ofrecía un "reseteo total", la jubilación moderna plantea si es posible empezar de cero. Es un momento marcado por la salud, el ánimo y el tiempo. Existen muchas vidas después de la jubilación, con diversas perspectivas:

Tipo de Jubilado Características
Jubilados de "por fin" Aquellos que terminan una etapa de sufrimiento laboral y emprenden actividades inusuales (viajes, baile, pintura).
Jubilados activos Continúan con actividades profesionales o intelectuales, reinventándose o aumentando su formación.
Jubilados con vida nueva Personas que plantean cambios radicales, incluso de convivencia, buscando su propio júbilo personal.

En España, el número de ocupados mayores de 65 años ha crecido significativamente, pasando de 100.000 en 2002 a casi 221.000 en 2020. Esto demuestra que el "toque del shofar" del retiro no siempre significa el cese de la actividad, sino un cambio hacia la plenitud personal y profesional.

Fotografía de un grupo de personas mayores participando activamente en un curso de formación universitaria

En definitiva, el Jubileo, en su origen y tal y como lo plantea el Antiguo Testamento, conecta con la esperanza humana de un nuevo comienzo. Ya sea a través de la fe o del retiro laboral, es un grito para recordar que siempre existe la posibilidad de reconstruir lo que se ha quebrado y caminar hacia una dignidad compartida.

tags: #jubilar #y #su #relacion #con #jubileo