La jubilación y la vejez son etapas normativas que forman parte del ciclo vital de la familia, específicamente de la fase de contracción. Estos eventos implican cambios significativos y ajustes en la dinámica familiar, su modo de vida, las relaciones con el entorno y, en ocasiones, sus posibilidades económicas.
La etapa de contracción en el ciclo evolutivo familiar
Dentro del ciclo evolutivo de la familia, la etapa de contracción se caracteriza por un reencuentro entre los padres, generalmente después de que los hijos alcanzan la independencia. Durante este período, la familia experimenta situaciones propias de la mediana y tercera edad, como el climaterio, la jubilación y la vejez, las cuales son conocidas como crisis familiares. Estas crisis obligan a la familia a realizar cambios y modificaciones en su dinámica o funcionamiento interno, en su modo de vida y en la forma en que se relaciona con el entorno. Incluso, pueden afectar sus posibilidades económicas, tanto positiva como negativamente.
El nivel de impacto de un evento se mide por la cantidad de cambios que impone a la familia, siendo directamente proporcional a los reajustes que esta debe realizar. El sentido asignado al impacto dependerá de la evaluación cognitiva que la propia familia haga de la afectación generada por el evento. Este impacto puede favorecer el desarrollo familiar o, por el contrario, constituir un riesgo o daño para la salud del sistema familiar.

Metodología de estudio sobre la jubilación y la vejez
Con el objetivo de valorar la repercusión en la salud familiar de la jubilación y la vejez, se llevaron a cabo estudios descriptivos y transversales utilizando la prueba de repercusión familiar (IRFA). Este instrumento permite evaluar el nivel de impacto de estos eventos en la salud familiar.
Estudio de la vejez
Se estudiaron 58 familias que contaban con al menos un integrante de la tercera edad, seleccionadas del área de salud del Consultorio del Médico de Familia SP 1, perteneciente al Policlínico "Enrique de los Ángeles Betancourt Neninger". Este estudio se realizó entre septiembre de 2001 y diciembre de 2002.
Estudio de la jubilación
Se trabajó con una muestra de 70 familias de un universo de 110, pertenecientes a dos consultorios del Médico de Familia (Biplanta 1 y Biplanta 2) del Policlínico "13 de Marzo", ubicado en el reparto Alamar, municipio Habana del Este. Se incluyeron familias con al menos un miembro con menos de un año de jubilación. El estudio se llevó a cabo entre mayo de 2003 y junio de 2004.
Se excluyeron del estudio 40 familias en las que el jubilado había sido miembro de las FAR o del MININT, cuya seguridad social se regula por disposiciones legales diferentes, para evitar sesgos en la investigación. La aplicación del instrumento se realizó mediante visitas domiciliarias directas, con una duración aproximada de 15 a 20 minutos, buscando obtener respuestas basadas en un consenso familiar y circunscritas a los efectos del evento estudiado.
Resultados del impacto en la salud familiar
Nivel general de impacto
- El impacto de la jubilación en la salud familiar fue predominantemente moderado (65,7 %).
- El impacto de la vejez fue leve (37,9 %) y moderado (34,5 %).
Ambos eventos fueron percibidos como favorables por la mayoría de las familias: la jubilación en el 78,6 % de los casos y la vejez en el 81 %.
Impacto socioeconómico
- Para el evento jubilación, el impacto socioeconómico fue severo en el 17 % de las familias, elevado en el 50 % y moderado en el 22,8 %, con un sentido desfavorable en el 67,1 %.
- En el evento vejez, el impacto socioeconómico fue elevado en el 48,3 % de las familias, moderado en el 15,5 % y leve en el 27,6 %.
En el área socioeconómica, predominó el sentido desfavorable del impacto en el 78,6 % de las familias que afrontaron la jubilación y en el 77,6 % de las que afrontaron la vejez.
Impacto en la participación social
- En el evento jubilación, predominó una repercusión moderada en el 54,2 % de las familias, aunque fue considerada severa en el 11,4 %, elevada en el 15,7 % y leve en el 18,6 %.
- En el evento vejez, el impacto moderado predominó en el 50 % de las familias, manifestándose como leve en el 13,8 %. El 5,2 % de las familias no necesitó cambios o reajustes en esta esfera.
La gran mayoría de las familias que afrontaban la jubilación (72,8 %) y la vejez (65,5 %) percibieron los cambios en cuanto a participación social, modo de vida familiar y planes futuros como favorables.

Impacto en el funcionamiento familiar
- En el evento jubilación, predominó un nivel de impacto leve (57,8 %), seguido del moderado (30 %).
- En el evento vejez, el impacto en el funcionamiento familiar fue elevado en el 44,8 %, seguido del leve (24,2 %) y moderado (20,6 %).
El impacto en el funcionamiento familiar fue favorable para la mayoría de las familias en el evento jubilación (82,8 %), mientras que en el evento vejez, la mayoría de las familias (70,6 %) refirió una repercusión negativa en esta área.
Impacto en la salud individual de los miembros
- Para las familias que afrontan la jubilación, la salud individual tuvo un impacto de moderado (45,7 %) a elevado (20 %), seguido del leve (18,6 %), con un sentido desfavorable para el 61,4 % de las familias. Sin embargo, en casos donde la jubilación fue esperada y tramitada normalmente por la edad, el sentido predominante fue favorable.
- En el evento vejez, el nivel de impacto fue similar, con predominio de moderado (39,6 %), seguido de elevado (31 %) y leve (22,4 %), aunque con un predominio del sentido favorable en el 56,9 % de los casos.
El proceso de jubilación y la salud mental
Análisis y discusión de los resultados
Jubilación vs. Vejez: Diferencias en el nivel de ajuste
La jubilación impuso un mayor número de reajustes y cambios que la vejez. Se cree que esto se debe a que los cambios asociados a la vejez se producen de manera más paulatina, lo que permite a la familia prepararse mejor. Aunque la vejez también conlleva cambios socioeconómicos, estos son menores en comparación con los provocados por la jubilación.
De manera general, ambos eventos son percibidos como favorables para la salud de la familia como sistema.
Repercusiones socioeconómicas
El elevado impacto de ambos eventos en la esfera socioeconómica se justifica por la disminución brusca y significativa de los ingresos familiares tras la jubilación, ya que la pensión es considerablemente menor a la remuneración como trabajador. Esto reduce el per cápita familiar y dificulta la satisfacción de las necesidades, lo que explica la evaluación desfavorable en este aspecto.
Además, en la vejez, la presencia de un adulto mayor puede implicar ausencias laborales de los hijos o abandono del trabajo, sumado al incremento de necesidades como alimentación y medicamentos, lo que reduce aún más las posibilidades económicas familiares.
Impacto sociopsicológico y participación social
El impacto favorable desde el punto de vista sociopsicológico está relacionado con la mayor posibilidad, debido a la jubilación, de incrementar la relación con vecinos y la participación social, así como disponer de más tiempo para el reposo y las tareas del hogar. Esto se mantiene en la vejez.
Aunque las relaciones y actividades sociales en la tercera edad dependen de las habilidades sociales, en algunas familias las actividades recreativas pudieron verse afectadas por problemas económicos, lo que refuerza la significación desfavorable del área económica. La disminución de actividades sociales en esta edad puede ser percibida como una pérdida, en contraste con la alta participación social de adultos medios (45-59 años).
Funcionamiento familiar
Se observó una diferencia en el impacto de ambos eventos en las variables de funcionamiento familiar (comunicación, afectividad, cohesión, armonía y roles). Se producen menos cambios cuando se afronta la jubilación que cuando la familia convive con un miembro en la etapa de adulto mayor. Esto sugiere que la vejez repercute más intensamente en el funcionamiento familiar, aportando un elevado nivel de estrés.
Considerando que el funcionamiento familiar sintetiza los procesos psicológicos de toda familia y puede posibilitar o no el bienestar y el ajuste emocional y social, la vejez impone una importante afectación al sistema familiar al influir negativamente en uno de sus elementos nucleares.
Salud individual y causas de jubilación
El predominio de un impacto desfavorable del evento jubilación en la salud individual podría estar relacionado con que a menudo, la jubilación anticipada se debe a problemas de salud preexistentes, como enfermedades cardiovasculares, alteraciones osteomioarticulares y trastornos mentales en mujeres. Aunque estos problemas precipitan la jubilación, la afectación a la salud puede mantenerse o evolucionar desfavorablemente, siendo percibida como un cambio negativo por las familias estudiadas.
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