Desde la Terapia Ocupacional en el campo de la Gerontología, se propone una reflexión crítica sobre el uso del Modelo de Ocupación Humana (MOHO) en el abordaje de la ocupación en el envejecimiento. Esta reflexión reconoce la emergencia de una perspectiva crítica, los aportes del paradigma del curso de vida para una comprensión holística y contextual de la vejez, y la concepción de envejecimiento saludable. El análisis favorece el uso del Modelo de Ocupación Humana en la práctica profesional gerontológica, con implicaciones en la fundamentación de la intervención ocupacional, tanto desde la perspectiva terapéutica como en la promoción de la salud y la calidad de vida de las personas mayores.

La Gerontología y la Terapia Ocupacional: Un Enfoque Crítico
Envejecimiento como Proceso Multidimensional
El envejecimiento, como proceso de desarrollo humano, implica cambios multidimensionales y multidireccionales durante el curso de la vida. La vejez es un proceso dinámico y diverso, tanto en los aspectos que involucra (neurobiológico, morfológico, anatómico, psicológico, comportamental, social) y las diferencias de género, clase y cultura, como en sus cambios en el tiempo. En este sentido, el paradigma del curso vital permite una comprensión holística y metateórica de la naturaleza del desarrollo humano, donde cobra importancia el estudio del envejecimiento como proceso de diferenciación progresiva. En lugar de pensarse como opuestos, el desarrollo y el envejecimiento constituyen un mismo proceso de cambios que reúne influencias biológicas y contextuales, dando cuenta de una continuidad, pero también discontinuidad a lo largo de la vida.
Evolución de la Terapia Ocupacional en Gerontología
Tradicionalmente, la mayoría de los estudios, prácticas e investigaciones de Terapia Ocupacional en el área gerontológica se han centrado en aspectos patológicos asociados al avance de la edad, como el deterioro cognitivo, el deterioro funcional y las discapacidades y vulnerabilidades. Así mismo, los estudios desde el Modelo de Ocupación Humana suelen abordar las patologías en la vejez. No obstante, en los últimos años, al tiempo que se producen avances en materia de teoría e intervención en Terapia Ocupacional en Geriatría y Gerontología, algunas investigaciones abordan cuestiones relativas a la ocupación y la salud en personas mayores sin patología ni dependencia psicofísica. Uno de los estudios que inauguró el trabajo en esta línea es el titulado Occupation in Lifestyle Redesign: The Well Elderly Study Occupational Therapy Program (Jackson et al., 1998), el cual propuso una intervención preventiva de Terapia Ocupacional para el rediseño de rutinas en adultos mayores.
Desde los años ochenta, han surgido trabajos sobre envejecimiento saludable que utilizan el Modelo de Ocupación Humana. Por ejemplo, el trabajo de Burton (1989) analizó la aplicación del MOHO, principalmente de los factores motivacionales y volitivos, los roles y rutinas, las capacidades cognitivas y los cambios en las habilidades biopsicosociales de la persona mayor en relación con el medio ambiente, estudiando su impacto en el comportamiento ocupacional. Allan et al. (2005) estudiaron el impacto del proceso de jubilación en el desempeño ocupacional, hallando que dicho proceso no provocó el desequilibrio ocupacional y que las personas mayores lograron adaptarse creando una nueva estructura en sus vidas. Cruz et al. (2014) identificaron como factores protectores de la ocupación en las personas mayores: el trabajo remunerado; la percepción de productividad, competencia y salud; la espiritualidad, y el apoyo del contexto físico y social, los cuales promueven la vida productiva, la calidad de vida y permiten preservar la adaptación ocupacional.
La Necesidad de una Perspectiva Social y Colectiva
Reconociendo los aportes y avances en materia de investigación, teoría, metodología y práctica que han fundado y reconceptualizado las bases del campo de la Gerontología en las últimas décadas, conviene considerar la influencia de esta renovación paradigmática en la teorización de la Terapia Ocupacional en torno al envejecimiento. En particular, el tránsito del modelo biomédico y de salud-enfermedad al de promoción de la salud y envejecimiento activo. Dentro de este enfoque, la persona mayor es concebida como integrante activa y partícipe de su entorno social, cultural y comunitario.
Si bien algunos estudios y prácticas responden a los paradigmas actuales sobre la vejez, el envejecimiento necesita ser pensado y abordado por los terapeutas ocupacionales desde diferentes perspectivas, contemplando también los aspectos sociales que involucran a esta población. Por lo tanto, se reconoce la necesidad de ahondar en cuestiones colectivas y sociales en la vejez. En suma, esta reflexión parte del reconocimiento de la emergencia de la perspectiva crítica del paradigma social en Terapia Ocupacional, a fin de repensar el enfoque conceptual, la modalidad de abordaje y la aplicación del Modelo de Ocupación Humana en el colectivo de las personas mayores.
El Modelo de Ocupación Humana (MOHO) en el Abordaje del Envejecimiento
Postulados y Conceptos Clave del MOHO
La reflexión crítica propuesta sobre el Modelo de Ocupación Humana revisa sus postulados principales en cuanto a la adaptación ocupacional, la volición, la habituación, la capacidad de desempeño y los entornos en la vejez. Se analiza la participación social en actividades significativas de la persona mayor en la construcción de la vida ocupacional y el rol de la narrativa en la adaptación ocupacional en el envejecimiento. El modelo permite entender cómo la persona expresa su ocupación de acuerdo a los tipos de ocupación y contextos ambientales en que participa, y cómo los grados de involucración volitiva influyen en su participación.
Avances y Reformulaciones del MOHO
Kielhofner (2011) señala que el MOHO es producto de más de tres décadas de conceptualización, investigaciones y aplicaciones prácticas. Aunque en un comienzo estaba diseñado para orientar a personas con discapacidades y limitaciones en su participación ocupacional, el propio autor propuso una reformulación teórica. Para entonces, Kielhofner reconoció que los nuevos estudios remarcaban la importancia de contribuir al cambio social tanto individual como de grupos, colectivos y organizaciones. Kielhofner (2011), y más recientemente De las Heras (2015), redefinieron el concepto de medio ambiente, refiriéndose a entorno y sumando a las dimensiones existentes, las influencias de las condiciones políticas y económicas para el análisis de la participación ocupacional. Para entender el fenómeno ocupacional en su complejidad social, económica y política, se requiere de una mirada multidisciplinaria de los sistemas sociales.
Experiencias y Estudios de Intervención con MOHO
Otra investigación aplicó el MOHO para indagar los intereses de personas mayores en su comunidad. Asimismo, las orientaciones de organismos internacionales, como el Informe mundial sobre el envejecimiento y la salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2015), promueven la adopción de hábitos y comportamientos saludables para una mejor calidad de vida, a través de políticas, educación y recursos que puedan adaptarse a todos los países. Estos programas se centran en contribuir para que la creciente población de personas mayores lleve un estilo de vida saludable y participe en actividades significativas.
Intervención Interdisciplinaria con Cuidadores de Personas Mayores Dependientes
Desafíos del Cuidado y Riesgo de Sobrecarga
Los cambios sociodemográficos han conducido a un aumento de personas mayores que presentan enfermedades que cursan con dependencia. Una de las claves del abordaje integral es preparar a quien va a cuidar a la persona mayor. La dedicación al cuidado de una persona mayor con dependencia puede conducir a la sobrecarga y abandono de actividades, con la consecuente postergación del proyecto vital.

El Rol del Terapeuta Ocupacional en el Apoyo a Cuidadores
El mantenimiento de una ocupación contribuye a sentirse socialmente activo, útil e independiente económicamente, y en personas mayores favorece el mantenimiento del bienestar y calidad de vida a través de roles significativos. En este contexto, se propone describir la sistematización de una intervención interdisciplinaria con cuidadores/ras de personas mayores que tienen patologías que cursen con dependencia, definiendo el rol y aporte del terapeuta ocupacional en el equipo interdisciplinario.
Para la recolección de datos, se registran variables sociodemográficas y aspectos en relación al cuidado, y se realizan grupos focales con cuidadores/ras para conocer la percepción acerca del aporte de los dispositivos de apoyo. El análisis de datos evidencia un mayor porcentaje de mujeres que de varones que cumplen ese rol y un alto porcentaje de cuidadores/as por encima de los 60 años de edad. Los y las cuidadoras reconocen las funciones de apoyo, soporte, espacio de compañía, escucha y aprendizaje del dispositivo e identifican al terapeuta ocupacional como un profesional del equipo que brinda su apoyo e información de acuerdo a la demanda y necesidades particulares, facilitando el desarrollo de habilidades y ofreciendo reuniones educativas en relación a diversos tópicos, considerando las demandas reales que los roles y el ambiente les suponen.
Impacto de las Intervenciones en Personas con Demencia
A menudo se confunde la dependencia que produce la demencia con la falta de autonomía. La pérdida de autonomía y el declive funcional conlleva en muchos casos la institucionalización temprana de la persona con demencia (PcD), lo que supone un factor de sufrimiento para la persona y su familia, y el aumento de costes en los sistemas formales e informales de cuidado. De aquí la necesidad de conocer si una intervención precoz basada en la funcionalidad y respetando los principios del Modelo de la Ocupación Humana (MOHO), puede demorar el uso de recursos de larga estancia y mantener a la PcD durante más tiempo en su domicilio con la mejor calidad de vida posible.
Los programas de intervención han generado resultados positivos para los participantes a nivel funcional, cognitivo, afectivo, comunicativo, así como en calidad de vida percibida a los 6 meses de su finalización y un retraso en la institucionalización permanente. Estos resultados apoyan la idea de que la atención personalizada y la actividad grupal basada en la actividad cotidiana y la integración en la comunidad, mantiene y recupera roles permitiendo a la persona dar continuidad y sentido a su historia de vida.
El Paradigma Social de la Ocupación: Hacia una Visión Integral
Dimensiones Socioculturales y Políticas de la Ocupación
En Terapia Ocupacional se viene advirtiendo la extensión del enfoque social, ampliando la mirada hacia una perspectiva sociocultural y política que atraviesa y da sentido a las intervenciones en los diferentes campos. Conviene, entonces, reflexionar sobre el abordaje del envejecimiento desde un paradigma que integre aspectos micro y macrosociales como la participación socio-comunitaria, los derechos humanos, los movimientos sociales, las políticas públicas, los microemprendimientos no gubernamentales, las diversas configuraciones familiares, es decir, las prácticas sociales, reconociendo a la persona adulta mayor como participante activa de la sociedad y como ciudadana.
Actualmente, la Terapia Ocupacional transita por lo que autores como Morrison (2018) han denominado el paradigma social o cuarto paradigma, que dio lugar a la perspectiva social y comunitaria de la profesión. Este enfoque aporta ideas para la comprensión del envejecimiento como fenómeno social y colectivo, es decir, como un producto configurado por múltiples factores sociales, culturales y económicos que determinan la participación de la persona mayor en su entorno. A su vez, permite considerarla como sujeto de derechos, actuante, productora y transformadora de su medio. De esta manera, el paradigma social de la ocupación proporciona el fundamento teórico para desarrollar prácticas e intervenciones efectivas que fomenten su participación social.
No obstante, varios autores argumentan que la participación ocupacional a menudo se ve restringida por opiniones convencionales sobre el envejecimiento, situadas en un contexto político neoliberal. Dichas concepciones moldean la forma en que las personas mayores ejercen su ciudadanía, limitando sus posibilidades para ejercer roles ocupacionales. De esta manera, es relevante generar un mayor conocimiento que conduzca al cambio social en este terreno.
La Terapia Ocupacional y la Justicia Ocupacional
La dimensión política de la Terapia Ocupacional ha tenido especial protagonismo a partir de su aceptación por parte de la Federación Mundial de Terapeutas Ocupacionales en su reunión de Consejo Mundial celebrada en 2004 en Sudáfrica. Luego de una intensa polémica, la Federación decidió tomar una postura oficial sobre la incorporación de conceptos como apartheid ocupacional, privación ocupacional y justicia ocupacional, lo cual dio pie a que las y los terapeutas ocupacionales incluyeran en sus intervenciones cuestiones relacionadas con la ciudadanía y los derechos humanos. Brasil fue uno de los países precursores de este paradigma.
El Cotidiano como Herramienta de Transformación Social
Habiendo superado una mirada ahistórica y reduccionista de la ocupación, la incorporación de los aspectos sociales, culturales y políticos permite, como postula Guajardo (2012), entender las ocupaciones como prácticas sociales en las cuales se producen relaciones que dan lugar a la conformación de sujetos como un suceso totalizador; la ocupación no es un hecho aislado, somos la ocupación. Por su parte, Galheigo (2012) destaca el concepto de cotidiano como un acontecer histórico que refleja, entre otros, los valores, sentimientos e ideas del sujeto y, a partir del cual, no solo arriba al conocimiento de la sociedad en la que está inmerso, sino a la posibilidad de transformación social; de esta manera, se supera la visión positivista de las actividades de la vida diaria.
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