La Inclusión Progresiva de Adultos Mayores en las Organizaciones

El primero de octubre se conmemora en nuestro país el Día Nacional del Adulto Mayor. Esta fecha nos invita no solo a prestar atención como sociedad a nuestros adultos mayores, sino además a revisar distintos aspectos que afectan a una población que es creciente en Chile.

El Envejecimiento de la Población y su Participación Laboral

El fenómeno del envejecimiento en Chile sigue un patrón similar al resto del mundo: actualmente, un 17,5 % de la población nacional corresponde a personas mayores de 60 años, donde el crecimiento más significativo se evidencia en el segmento de personas con 80 años y más. Los datos más recientes del CENSO 2017 muestran que un 11,4 % de la población chilena es mayor de 65 años, 4,8 puntos más que hace 25 años. A nivel local, estadísticas indican que en ocho años más, los mayores de 60 años representarán el 22% de la población en Chile. El Instituto Nacional de Estadísticas ha proyectado que para el año 2050, las personas mayores representarán el “31,6% de la población del país”.

Gráfico o infografía sobre el envejecimiento de la población en Chile (proyecciones y datos actuales)

En este contexto, la participación laboral de los adultos mayores cobra especial relevancia. Según el Observatorio laboral del Centro de Políticas Públicas UC, en 2024 se estima que aproximadamente el 31.8% de los adultos mayores en Chile (personas de 60 años o más) participan en el mercado laboral. Esto representa una fuerza laboral de más de un millón de personas que en su mayoría están presentes en trabajos informales o por cuenta propia. Esta tendencia responde en gran parte a la necesidad de complementar pensiones insuficientes.

El envejecimiento de la fuerza laboral en Chile plantea retos significativos. Mientras una parte de los adultos mayores depende de su jubilación, muchos deben seguir trabajando. El informe del Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo (2022) destaca que, en 2019, el 36% de las personas mayores de 60 años se mantenían activas laboralmente, alcanzando un máximo histórico. Sin embargo, esta cifra se redujo a un 30% en 2023, debido al impacto de la pandemia de Covid-19.

El subsecretario del Trabajo, Giorgio Boccardo, destacó que “hablar de empleabilidad en personas mayores nos recuerda que tenemos la oportunidad de ser más inclusivos, haciendo cambios en la cultura laboral y en la forma en que establecemos las relaciones laborales”.

Desafíos y Oportunidades en la Empleabilidad de Adultos Mayores

En el ámbito laboral, uno de los aspectos que no se puede descuidar es el de la seguridad en el trabajo. Es imperativo que sigamos desarrollando políticas y prácticas que garanticen la seguridad y el bienestar de los adultos mayores en sus lugares de trabajo. Según datos del Instituto de Seguridad Laboral, el 53% de las denuncias ingresadas por accidentes en adultos mayores están relacionadas con incidentes laborales. La formación continua es clave para mantener a nuestros mayores informados sobre cómo prevenir accidentes y mantener un estilo de vida saludable.

Imagen de adultos mayores en un entorno laboral seguro y colaborativo

El especialista en protección social de la OIT, Guillermo Montt, resaltó la importancia de visibilizar la situación de las personas mayores en el mercado laboral: “Es un desafío pendiente. Más de la mitad de las personas mayores que trabaja lo hace de manera informal, tiene un trabajo muy precario y este grupo será cada vez más importante en nuestra fuerza laboral”. La inclusión laboral de estas personas en condiciones de trabajo decente es un desafío que ya se observa cuando las personas tienen 50 o 55 años, donde “a partir de esa edad las transiciones laborales son con creciente probabilidad hacia la precarización y no hacia el trabajo asalariado formal”.

A pesar de estos desafíos, se reconoce el valor del aporte de los trabajadores y trabajadoras mayores a una empresa. “Tampoco hemos sabido aprovechar el valor que entregan estos trabajadores y trabajadoras a una empresa, aún cuando sabemos que tienen una visión y prioridades que, entre otros, los hacen mucho más efectivos en el manejo de crisis, en identificar mejoras en los procesos y en enseñar y motivar a nuevos trabajadores y trabajadoras”, afirmó Montt.

Francisco Murillo, presidente Ejecutivo de SURA Asset Management Chile, comentó: “Antes las personas solían pensionarse a los 60 años, pero hoy el escenario es distinto ya que a esa edad siguen buscando aportar con su experiencia y conocimiento. Desde las empresas tenemos la misión de adaptarnos física y organizacionalmente para generar oportunidades que impulsen la solvencia en la tercera edad”.

¿Qué es la Experiencia de Empleado? | ¡Únete a la #rEXvolución!

Recomendaciones para Fomentar la Inclusión Laboral y el Bienestar

La investigación “Empleabilidad en personas mayores: Antecedentes y recomendaciones para las empresas”, realizada por el Grupo de Empresas Líderes ODS 8 de la Red de Pacto Global en Chile, ofrece propuestas concretas para la acción. La académica y exsenadora, Carolina Goic, destacó que este documento “es de alguna manera un emplazamiento a los distintos actores, a la sociedad civil, a las autoridades y a las propias empresas para pasar de los discursos a la acción”.

Entre las recomendaciones que se plasman en el documento, destacan:

  • Invertir en la formación y digitalización de las personas mayores.
  • Implementar políticas de flexibilidad laboral.
  • Identificar problemáticas que puedan afectar a los mayores en el trabajo.
  • Eliminar discriminaciones en los procesos de selección.
  • Aumentar la movilidad interna para resaltar el valor que estos trabajadores y trabajadoras pueden entregar a una empresa.

El Rol de la Participación Social en el Bienestar General

Más allá del ámbito laboral formal, la participación social es crucial para un envejecimiento positivo. En concordancia con lo definido por la OMS, Chile define la atención de la vejez como problema social, articulando acciones intersectoriales en la Política Integral de Envejecimiento Activo 2012-2025. Este documento propone un envejecimiento positivo, es decir, personas mayores “saludables, integradas y felices”. La integración de estas conceptualizaciones busca validar no solo indicadores de salud, sino también lo social, psicológico y económico en contextos comunitarios, atendiendo a aspectos culturales y de género.

La participación social en personas mayores se define como el compromiso o participación en actividades sociales practicadas en la comunidad, las cuales podrían determinar una buena calidad de vida o el bienestar. Estudios en el área muestran que un nivel bajo de participación social se presenta en ambos géneros, indicador que es utilizado como un predictor de mortalidad, de discapacidad y de deterioro motor y funcional acelerado. Por el contrario, altos niveles de participación social se relacionan con bajos niveles de discapacidad y este indicador puede ser utilizado como un marcador de salud en mayores de 60 años como protector de la declinación cognitiva o demencia.

Investigaciones sobre la asociatividad y participación social en organizaciones revelan su rol positivo para la mantención de estados de salud y la mitigación de condiciones de vida que determinan vulnerabilidad, como la pobreza, el aislamiento y el deterioro producto de la edad. Se evidencia la necesidad de integrar la participación social como una estrategia sanitaria, desde el reconocimiento de formas naturales de convivencia y no estructuradas desde agentes sanitarios.

El estudio muestra el valor del sentido de pertenencia territorial en edad avanzada y de la actividad con significado compartido y cotidiano. La reunión semanal matiza el comportamiento social propio de la doble condición de aislamiento: ruralidad y vejez. Como lo expresó un participante: “...ahora que estoy más vieja me gusta salir de la casa…..antes no se podía pues…..es bueno estar con vecinas y apoyarnos, nos ayudamos con la platita y a veces con la leña o cuando viaja, le encargamos….a veces nomas tomamos mate….conversamos, nos reímos harto”. En esencia, la organización constituye una oportunidad de unión, cohesión, contención y apoyo mutuo.

En resumen, garantizar la seguridad laboral de los adultos mayores es un desafío que exige un enfoque sensible, que no solo atienda la prevención de riesgos en el hogar y el trabajo, sino que también promueva un envejecimiento activo y saludable.

tags: #insercion #progresiva #a #jubilados #a #organizacion