En este artículo, se abordarán los riesgos laborales en residencias geriátricas, enfocándose en la protección de todos los profesionales que trabajan cuidando a ancianos. Dada la gran cantidad de personas empleadas en este sector, es crucial identificar los riesgos asociados a su actividad laboral y desarrollar medidas preventivas de calidad. El objetivo principal es evaluar, detectar y analizar los factores de riesgo en los puestos de trabajo de una residencia de tercera edad.

Durante una auditoría de riesgos laborales para auxiliares o gerocultores, es común detectar problemas relacionados con sobrecargas musculares o posturas inadecuadas. Sin embargo, también es vital identificar e incluir en la evaluación la importante carga psicológica de este trabajo, así como implementar medidas de prevención para evitar riesgos psicosociales, como el síndrome de estar quemado en el trabajo o burnout. Este informe recopila los principales riesgos laborales en residencias geriátricas y su prevención, haciendo hincapié en la carga emocional y el burnout que afectan a muchos profesionales del sector.
Marco Legal y Metodología en España
En España, debido al incremento en la esperanza de vida y la baja tasa de natalidad, el porcentaje de personas mayores ha aumentado. Para proporcionar servicios adecuados, las residencias de tercera edad requieren un gran número de trabajadores dedicados al cuidado de ancianos con diferentes grados de dependencia.
Regulación Internacional y Nacional
El ámbito internacional está regulado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), constituida en 1919 con el objetivo de promover la justicia social y mejorar las condiciones de vida y trabajo. La OIT desarrolla normativas a través de convenios y recomendaciones, como el Convenio nº 155 sobre seguridad y salud de los trabajadores y medio ambiente de trabajo, de 22 de junio de 1981, ratificado en España en 1985. Este convenio destaca en su artículo 4 los principios de una política nacional de Seguridad y Salud, y en el artículo 8, la flexibilidad para que cada Estado adopte la forma «legal o reglamentaria o cualquier otro método» para hacer efectivo el cumplimiento del artículo 4, siempre que consulte con las organizaciones sindicales y empresariales.
¿Qué son los RIESGOS LABORALES? DEFINICION | CARACTERISTICAS | CLASES | PREVENCIÓN☢☣⚠
En España, la Constitución Española (CE) encomienda a los poderes públicos en su artículo 40.2 la protección de la salud laboral, así como la dignidad de la persona (art. 10 de la CE) y el derecho a la protección de la salud (art. 43 de la CE). El Estatuto de los Trabajadores (ET) recoge los derechos y deberes básicos de los trabajadores en materia laboral, mencionando el artículo 4.2.d el respeto de la integridad física de los trabajadores y una adecuada política de seguridad e higiene. Otra ley española, derivada de los artículos 41 y 43 de la CE, es la Ley General de la Seguridad Social (LGSS). La Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL), se promulgó para dar cumplimiento al precepto constitucional del artículo 40.2 CE y transponer la Directiva Marco 89/391/CEE. La LPRL busca establecer las garantías y responsabilidades necesarias para un adecuado nivel de protección de la salud de los trabajadores frente a los riesgos derivados de las condiciones de trabajo. Para cumplir con los requisitos de la LPRL, se elaboró el Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprobó el Reglamento de los Servicios de Prevención, que integra la actividad preventiva y la obligación formal del empresario de elaborar un Plan de Prevención de Riesgos. A nivel nacional, el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) es el órgano encargado de publicar y desarrollar la mayoría de las disposiciones técnicas.
Metodología de Evaluación de Riesgos
La metodología aplicada para la evaluación de riesgos laborales se basa en el Documento Divulgativo sobre «Evaluación de Riesgos Laborales» editado por el INSST. Este proceso se llevó a cabo mediante un «trabajo de campo» que incluyó una entrevista con el director del centro residencial de Cariñena y una visita a las instalaciones seleccionadas durante el horario laboral. El proceso consta de varias fases:
- Compilación de las informaciones necesarias: Identificación de los puestos de trabajo definidos que desarrollan su actividad en el centro de trabajo de Cariñena.
- Determinación del nivel de riesgo: El nivel de riesgo se define como el conjunto de daños esperados por unidad de tiempo y se determina multiplicando la probabilidad (posibilidad de que los factores de riesgo se materialicen en daños) por las consecuencias.
- Valoración del riesgo: Los riesgos se valoran en categorías:
- Tolerable (TO): No se necesita mejorar la acción preventiva, pero se deben considerar soluciones más rentables o mejoras que no impliquen una carga económica significativa.
- Moderado (M): Se deben realizar esfuerzos para reducir el riesgo, determinando las inversiones precisas, y las medidas para reducir el riesgo deben implementarse en un período determinado.
- Importante (I): El trabajo no debe comenzar hasta que se haya reducido el riesgo, y pueden ser necesarios recursos considerables para controlarlo.
- Severo (S): El trabajo no debe comenzar ni continuar hasta que se reduzca el riesgo.
- Medidas preventivas ajustadas a los riesgos: En esta etapa, se indica, como resultado de la evaluación de riesgos, el conjunto de acciones diseñadas para mantener o mejorar los controles de riesgos.

Características del Centro y Tareas Asociadas
Este informe se centra en la evaluación de las condiciones de trabajo en el cuidado y asistencia a los ancianos de una residencia de tercera edad en Cariñena, con diferentes grados de dependencia. El centro residencial y de estancias diurnas se encuentra en Cariñena y ofrece servicios como asistencia permanente, cocina propia y dietas especiales, comedor asistido, consulta médica, enfermería, farmacia, fisioterapia y rehabilitación, lavandería y plancha, limpieza permanente, mantenimiento, peluquería y estética, y podología.
Descripción de las Instalaciones
El centro de Cariñena dispone de cuatro plantas: sótano, planta calle, primera y segunda planta. La primera y segunda planta son principalmente habitaciones. También hay habitaciones en la planta calle, destinadas a encamados y la enfermería. En la planta calle se encuentran la recepción, varios salones para residentes, sala de fisioterapia, sala de personal, sala multisensorial, botiquín, enfermería, farmacia, lavandería, peluquería, vestuarios, sala de terapia, sala de usos múltiples y comedor de familias. En el sótano se ubica el cuarto de mantenimiento, donde se almacenan los productos de limpieza. Hay cuartos de ascensores cerrados con llave en la primera planta. Un cuarto adosado al edificio, con acceso desde el jardín, alberga el grupo electrógeno. Existen baños geriátricos en todas las plantas. Junto al edificio, en una caseta, se encuentra la caldera de biomasa y un depósito de gasoil enterrado para las calderas, que está dejando de utilizarse progresivamente. El acceso al tejado se realiza a través de un pequeño ventanuco en la segunda planta, desde donde se observa una línea de vida.
Medios de Extinción y Evacuación
El centro cuenta con diversos medios de extinción, como extintores y BIEs (Bocas de Incendio Equipadas) distribuidos por el edificio, así como pulsadores, detectores y una central de alarmas. Los medios de extinción son revisados anualmente. Hay planos de evacuación en habitaciones y pasillos, señalización de evacuación e iluminación de emergencia distribuidas por toda la residencia.
Tareas del Puesto de Auxiliar/Gerocultor
Las tareas que realizan los auxiliares en las residencias geriátricas están principalmente relacionadas con el acompañamiento de los ancianos y el apoyo en sus tareas básicas, así como la limpieza y el mantenimiento de las habitaciones y zonas comunes. Estas incluyen:
- Traslado de los residentes a sus unidades de convivencia para el desayuno, asistiendo en esta tarea si fuera necesario.
- Colaboración con el personal sanitario en la administración de medicación.
- Llevar a los usuarios a sus respectivas habitaciones después de la cena, realizando aseo de genitales, cambio de pañal y vestirlos con ropa adecuada.
- Comunicar y registrar las incidencias que se produzcan sobre la salud de los usuarios.
Principales Riesgos Laborales y su Prevención
La mayoría de los riesgos laborales en residencias geriátricas son de tipo ergonómico y/o psicosocial. Es fundamental realizar una evaluación de riesgos laborales específica para cada centro, ya que las condiciones de trabajo pueden variar. No obstante, a continuación se destacan algunos de los riesgos más comunes que se pueden encontrar en casi todos los centros geriátricos:
Riesgos Ergonómicos y Físicos
- Tareas con una importante carga física: La mayoría de los auxiliares sufren molestias, especialmente en la espalda, hombros, cervicales y manos.
- Trabajo de pie prolongado: El trabajo se desarrolla principalmente de pie.
- Posturas forzadas: Por ejemplo, cuando hay poco espacio en las habitaciones, los profesionales se ven obligados a emplear posturas inadecuadas.
- Riesgos de aparición de trastornos musculoesqueléticos: Debido a la repetición de movimientos.
- Caídas y tropiezos: Ya sea por falta de espacio o por la presencia de objetos que interrumpan el paso.
- Movilización manual de residentes: Ocurre cuando no se cuenta con los elementos de apoyo adecuados o cuando estos están almacenados lejos de las habitaciones. Un factor adicional es la no colaboración o resistencia del paciente a la movilización. Se debe utilizar medios como silla de ruedas o camillas para el desplazamiento de pacientes, siempre que sea posible.
- Temperatura e iluminación inadecuadas: Estas suelen estar adaptadas a los residentes y no a los trabajadores.
Riesgos Biológicos
El contacto con fluidos biológicos durante el aseo o con residentes enfermos es una causa de riesgo biológico. Todo fluido corporal o sangre debe tratarse como potencialmente infectocontagioso. Para su prevención:
- No tocarse la cara ni otras partes del cuerpo con los guantes puestos.
- Evitar el uso de anillos, pulseras, relojes porque pueden rasgar los guantes.
- Sustituir de inmediato el guante si se produce un desgarro o rotura.
- Lavarse las manos con agua y jabón líquido tras cada sesión, aunque se hayan usado guantes.
- En situaciones de alto riesgo, emplear sustancias antimicrobianas como jabones tipo Hibiscrub® (clorhexidina).
- Secar las manos con aire caliente o toallas de un solo uso.
- No comer, beber y fumar durante el trabajo.
- Vacunación de todo el personal según los riesgos (determinada por el servicio médico).
Riesgos Psicosociales y Carga Emocional
Los profesionales de las residencias geriátricas enfrentan una importante carga emocional en el trabajo. Están en contacto con personas que dependen de ellos, lo que puede generar una significativa sensación de estrés y establecer lazos emocionales con ciertos pacientes. Otros aspectos como la turnicidad (turnos de mañana, tarde y noche, que pueden ocasionar trastorno o falta de adaptación) o la percepción social del trabajo del auxiliar también pueden impactar negativamente al trabajador. La excesiva carga emocional puede conducir al síndrome de burnout.

Otros riesgos psicosociales incluyen:
- Existencia de muchos imprevistos: Durante la jornada laboral, lo que puede generar estrés.
- Dificultades para reorganizarse: En ciertas situaciones, como la baja de un trabajador.
- Numerosas interrupciones: Que afectan la capacidad de concentración.
- Relación con los residentes y sus familiares: Genera carga emocional o presión para manejar y/o esconder emociones, produciendo desgaste emocional. Ante un tono de voz elevado, se debe mantener o disminuir el propio y actuar de forma pausada. Se debe procurar no realizar la movilización cuando se aprecien estados de agitación. No personalizar las críticas.
- Presión externa: Necesidad de justificar el trabajo, situaciones de violencia verbal o física. En caso de agresión, comunicar el incidente a la empresa por los medios establecidos.
Medidas Preventivas Generales
La mayoría de estos riesgos pueden prevenirse con una organización preventiva adecuada que establezca protocolos y pautas de actuación, siempre acompañada de formación para los trabajadores. Se distinguen cuatro líneas de actuación generales para las que cada centro debería desarrollar acciones concretas:
- Formación: Desarrollo de pautas de actuación ante imprevistos, como protocolos para tratar con residentes y familiares. Se propone la colocación de pósteres informativos en lugares de alta incidencia de accidentes o incidentes, y pósteres motivacionales en zonas de descanso para mejorar hábitos saludables (alimentación, sueño, ejercicio físico). También podría ser muy beneficioso promover la cultura de prevención de riesgos laborales entre los empleados, impartiendo formación específica para cada puesto de trabajo con énfasis en los riesgos identificados.
- Adecuación: Revisión del área de trabajo para asegurar que no existe ningún riesgo evitable. Los elementos móviles deben estar provistos de sistemas de protección. Utilizar banquetas o escaleras de mano para acceder a zonas altas de las estanterías, y no subir a medios improvisados (cajas, sillas, papeleras).
- Herramientas: Proporcionar a los auxiliares todo lo necesario para facilitar su trabajo, así como la formación adecuada sobre cómo utilizarlo.
- Apoyo: Vigilancia de la salud física y emocional de los profesionales. Se debe intentar ponerse en el lugar de los residentes para comprender sus necesidades y dar respuesta a sus requerimientos. Establecer un sistema de rotación de puestos o alternancia de tareas a lo largo de la jornada para evitar que un mismo trabajador realice siempre tareas que impliquen contacto prolongado con el agua (ej. lavado de pacientes).
Este trabajo abre las puertas para realizar un plan de autoprotección para la Residencia de Tercera Edad de Cariñena y un simulacro de emergencia periódico, en el que participen todos los trabajadores.