La vulnerabilidad social es un factor determinante en la capacidad de las comunidades para recuperarse de tensiones externas como desastres naturales o brotes de enfermedades. Comprender y medir esta vulnerabilidad, especialmente en el contexto de hogares afectados por catástrofes, es crucial para el diseño de políticas de protección social y estrategias de adaptación al cambio climático.

La Vulnerabilidad Social ante Eventos Climáticos Extremos
Perú, al igual que muchas naciones, muestra una gran vulnerabilidad ante variaciones climáticas como episodios extremos de lluvia y altas temperaturas, a menudo asociados al fenómeno "El Niño". Estos eventos no solo impactan la economía, sino que también dejan secuelas en la estructura social y política de los países.
Percepciones de la Vulnerabilidad Post-Desastre
La comprensión de la vulnerabilidad y el impacto social de un desastre natural, como el Fenómeno del Niño Costero, es percibida por las poblaciones afectadas como una situación fatalista que provoca desesperación y angustia, especialmente tras vivir horribles desplazamientos de tierra y lodo.
Resiliencia: La salud mental en medio de desastres naturales
Estudios Cualitativos sobre Vulnerabilidad
Un estudio cualitativo e interpretativo, basado en el marco teórico de la Sociología Comprensiva y del Cotidiano de Michel Maffesoli, investigó la vulnerabilidad en la comunidad “El Ayllu”. La población estuvo constituida por 40 familias, de las cuales se seleccionó una muestra de siete por saturación. Los datos se recolectaron entre abril y mayo de 2018 mediante observación participante y entrevistas, utilizando una guía de observación y preguntas orientadoras. Este tipo de estudio busca comprender en profundidad las problemáticas y restricciones que no se pueden explicar completamente con metodologías cuantitativas.
En otro estudio, la población estuvo constituida por 36 familias que habitan cerca de la ribera del río Huaycoloro y desarrollan pequeños negocios de crianza de cerdos en sus viviendas para generar ingresos económicos. Se utilizaron técnicas de observación participante y entrevistas semiestructuradas, con los entrevistados identificados por abreviaturas (P=padre o M=madre y un número). La información se registró en un diario de campo, complementado con una guía de observación y preguntas orientadoras para abordar las experiencias vividas durante el desastre. Las entrevistas fueron grabadas para su posterior transcripción y análisis, aplicando la técnica de análisis de contenido de Bardin, que define el conjunto de técnicas de análisis de comunicaciones para obtener resultados mediante procedimientos sistemáticos y objetivos de descripción del contenido de los mensajes.
Previo a la participación, las familias fueron invitadas voluntariamente, y se obtuvo la firma del Término de Consentimiento Libre y Esclarecido (TCLE).
Vivencias y Consecuencias del Desastre
Durante el desastre, las familias experimentaron vivencias de pérdidas, desesperación por haber vivido "el huaico más horrible", tristeza y sufrimiento. Se evidenció el daño mayor sufrido por las personas, perdiéndolo todo: bienes básicos de supervivencia como casas, animales, equipos y materiales de trabajo. Los relatos de los afectados reflejan la magnitud de las pérdidas:
- "No tenemos nada, en un ratito desparecieron las cosas y no sé cómo hemos quedado. A las 6 de la mañana miramos, que estaba como un pantano con lodo, mi casita estaba allí, ahora no hay nada, desapareció (señalando el lugar)."
- "Todas mis cosas están abajo (enterradas dos metros) (llanto y silencio), acá hemos quedado sin nada (…) los negocios de codornices, todo se ha perdido (…)."
Durante esta experiencia, surgieron sentimientos de pérdida; todo cambió, y la población se encontró sin nada. También se reportaron escenas de evacuación urgente y ayuda vecinal:
- "Vino mi hijo mayor corriendo, me dijo: mamá escápate rápido el huaico ya entró, mi hijito menor seguía durmiendo, lo despierto, agarré la frazada y lo he sacado. He corrido para abajo porque imagínate me quedaba aislada."
- "Cuando el huayco ya quería llevarse a mi hijo Nilton, mis vecinos trajeron una soga y le lanzaron de allá hasta acá y lo sacaron. También a mi esposo y a mis hijos; por salvar las cosas (…) mis vecinas me agarraron."
En esta categoría, se encontraron eventos que ocasionaron angustia en algunas familias al no saber nada de sus hijos, lo que llevó a imaginar desgracias ante la incertidumbre. Por ejemplo, una madre relató: "Llamé al colegio, señorita, le digo, ¿dónde está mi hijo? Me contesta han salido los chicos, pero mi hijo no llega, ¿dónde está? me volvía loca ya me moría, dije., les ha arrastrado el huaico, yo decía: ¡Dios mío, que se lleve todo lo que quiera el huaico!"
Impacto en la Dignidad y el Sentido de Pertenencia
La vulnerabilidad y el impacto social del desastre natural alteraron el proceso de vivir, la vida y la salud de las personas, así como el deseo de vivir una vida digna, cumplir sueños, expectativas y esperanzas de una vida mejor en armonía con la naturaleza. La pérdida de un lugar para vivir y de animales no solo representó la pérdida del hogar, sino también del medio de trabajo para la subsistencia familiar, una pérdida material acompañada de lo afectivo, lo social, lo simbólico y lo que significa en sus vidas en un proceso de vivir la dignidad.
Según Maffesoli, la casa y el hogar expresan una proxemia o gestión de los espacios en interacción social, laboral y personal, constituyendo un ser en el mundo. Si este espacio es destruido físicamente, la existencia misma se ve amenazada. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) sostiene que las políticas de protección social frente al riesgo de desastres pueden prevenir reveses económicos, satisfaciendo necesidades básicas y sosteniendo el consumo de hogares sin ingresos.
Resiliencia y Perspectivas de Reconstrucción
Maffesoli plantea la nada como posibilidad de creación, donde el lugar puede ser un eslabón para la reconstrucción en otros sitios, evidenciando un deseo incontenible de vivir. A pesar de la crisis, existe una preocupación antropológica arraigada de permanecer en el ser. Las familias afectadas se mantienen como una fuerza que viene de dentro para reconstruir el lugar y el propio existir, para vivir y convivir en armonía con el entorno.
Maffesoli introduce la dimensión de lo trágico en el vivir y convivir de estas familias. Lo trágico propicia la unión familiar y permite rescatar el valor de la vida, sobreponiéndolo al valor de la utilidad, reafirmando la importancia de la existencia en su sentido pleno. La muerte y el renacimiento son el destino de la especie humana, y la dimensión positiva de una crisis es reconocer y adaptarse a la situación, permitiendo que las "tribus posmodernas" participen en un inconsciente colectivo de "nacer con" todos aquellos que tienen la misma búsqueda.
Maffesoli advierte que no es el fin del mundo, sino el fin de un mundo, conocimiento que parece residir en la sabiduría de las familias afectadas. La posibilidad de cambio del lugar de residencia por la incertidumbre de estar en una zona de desastre se refiere a la subcategoría de la movilidad. Un ejemplo de esto es la expresión: "Estoy pensando ya no vivir acá, pero teniendo en cuenta mi economía no me resulta, la mayoría acá ha hecho su casa y cría chanchos, pero ¿qué nos queda?".
Índices de Vulnerabilidad Social (IVS)
El Plan Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (PLANAGERD) 2014-2021, considera que la reducción de la vulnerabilidad debe ser un propósito del desarrollo, entendido como el mejoramiento de las condiciones y calidad de vida, y el bienestar social, lo cual requiere abordar los determinantes sociales en salud, el compromiso político y el trabajo intersectorial. La vulnerabilidad de las familias frente al impacto social producido por el “Fenómeno del Niño Costero” es una constante identificada y reconocida por algunas familias, ya que obliga al desplazamiento temporal hacia lugares más seguros, al tener que abandonar sus viviendas. Así, el impacto de los desastres naturales está relacionado con la condición de vulnerabilidad social de la población.

Herramienta de Índice de Vulnerabilidad Social (SVI-Tool)
La herramienta del Índice de Vulnerabilidad Social (SVI-herramienta) ayuda a los usuarios a evaluar la vulnerabilidad de una comunidad a los peligros e impactos climáticos, como inundaciones, calor extremo y sequías. Los resultados mapeados se pueden utilizar para informar la toma de decisiones sobre la adaptación al cambio climático y la creación de resiliencia.
Descripción y Funcionamiento
La herramienta SVI recopila datos del censo de habitantes para un conjunto robusto de indicadores sociales, económicos y ambientales, como la calidad de la vivienda, la tasa de desempleo, las redes sociales y los niveles medios de educación. Analiza la vulnerabilidad de una comunidad determinada al cambio climático y proporciona un índice de vulnerabilidad socioeconómica para áreas pequeñas dentro de una región de interés. Estos datos se visualizan mediante mapas de alta resolución de vulnerabilidad espacial que pueden utilizarse solos o en conjunto con evaluaciones de los impactos biofísicos del cambio climático. También pueden emplearse para la sensibilización y el compromiso público con los ciudadanos.
La herramienta SVI se ha implementado en todas las regiones, provincias y municipios de Irlanda del Norte e Irlanda, con un enfoque en Cork City. También se ha implementado en la región de La Rioja en España, incluyendo la ciudad de Logroño, y en Milán (Italia). Se han recopilado datos en Rímini (Italia) para iniciar su implementación. Ciudades como Cork, Logroño y Derry están utilizando la herramienta para planificar futuras medidas de adaptación y concienciar sobre cómo los impactos climáticos afectan a las personas de manera diferente.
Puntos Fuertes y Débiles
Fortalezas:
- Enfoque en combinar indicadores de vulnerabilidad social con peligros medioambientales específicos para priorizar ámbitos de interés en medidas de adaptación al cambio climático.
- Completamente de código abierto, con códigos disponibles en GitHub para uso o adaptación.
- Uso de datos censales nacionales, ampliamente recopilados y de libre acceso, lo que permite comparar la vulnerabilidad social en diferentes regiones de un país.
Deficiencias:
- Posible falta de datos para algunos indicadores en el censo nacional con una resolución suficientemente alta.
- Asunción de que el conocimiento de las características generales de un área producirá información precisa sobre individuos específicos, lo cual es inevitable con datos de acceso público y aceptable como enfoque inicial.
- Requiere familiaridad con GitHub y habilidades básicas de codificación.
La herramienta SVI se puede utilizar de manera efectiva en combinación con otras herramientas para comprender mejor los impactos y riesgos del cambio climático, como Flood Adapt o Thermal Heat Assessment Tool, y en conjunto con enfoques de desarrollo resiliente al clima y la herramienta de Crowdsourcing. En comparación con el Panel de Vulnerabilidad del JRC, el SVI ofrece una mayor resolución y una selección más amplia de indicadores, incluyendo aquellos relacionados con la capacidad de adaptación, redes sociales, tenencia y movilidad, y características de la vivienda.
Entradas: Utiliza conjuntos de datos del censo nacional y del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S), ambos de libre acceso. Para indicadores adicionales, se pueden usar datos de fuentes regionales y locales, aunque estos pueden no ser de libre acceso.
Resultados: Produce mapas del área que destacan la vulnerabilidad social a un peligro ambiental elegido, desde extremadamente alta hasta muy baja. Estos datos están disponibles como shapefiles para la resolución más alta disponible del censo nacional.
Replicabilidad: Usuarios competentes en el lenguaje de codificación R pueden actualizar y editar los conjuntos de datos. Hay orientaciones detalladas en inglés disponibles en una página específica del Cuaderno Jupyter, y una publicación reciente en MethodsX (McCullagh et al., 2025) describe la metodología. El código es de código abierto y está disponible en GitHub.
Índice de Vulnerabilidad Social ante Desastres (IVSD)
La cartografía temática tiene un importante potencial en el abordaje de la vulnerabilidad social (VS), especialmente cuando se construye a partir de información geoespacial (IG). El Índice de Vulnerabilidad Social ante Desastres (IVSD) georreferenciado, desarrollado por el Programa de Investigaciones en Recursos Naturales y Ambiente (PIRNA), es una herramienta clave para el análisis de este componente del riesgo. Este enfoque permite complejizar la relación entre la vulnerabilidad y los demás componentes del riesgo: la peligrosidad, la exposición y la incertidumbre. El índice permite visualizar espacialmente las heterogeneidades sociales de manera sintética, funcionando como una herramienta de diagnóstico inicial, útil en instancias de gabinete, y con la ventaja de ser flexible respecto a las variables empleadas. Además, cumple con la premisas de utilizar información libre y gratuita proveniente de estadísticas oficiales.
Fundamentación Teórica
Tradicionalmente, en el análisis de los desastres se ha priorizado el estudio de los fenómenos naturales y las amenazas. Sin embargo, desde las ciencias sociales, y particularmente desde la Teoría Social del Riesgo, se sostiene que los desastres no son naturales, sino el resultado de una construcción social que involucra un evento peligroso y una población vulnerable expuesta a él. El análisis de estas componentes y su concreción en desastres brinda elementos para comprender que la catástrofe no es una situación excepcional, sino el resultado de un proceso de múltiples dimensiones que se desarrolla en la “normalidad”.
Entendida como configuración previa a la ocurrencia del desastre, la VS tiene un carácter estructural o de base. Esta noción integra diferentes aspectos de la realidad social, económica, cultural y política, que se manifiestan en la pobreza, la exclusión, la pérdida de cohesión social, y permite analizar la heterogeneidad social. Al mismo tiempo, la VS puede ser definida como la capacidad de respuesta individual o grupal ante riesgos. Una amenaza (o peligro) es un evento físico, fenómeno o actividad humana con el potencial de generar daños.
Construcción y Aplicación del IVSD
El IVSD se construye como una herramienta de diagnóstico que permite expresar espacialmente la distribución de la vulnerabilidad social estructural frente a desastres. Se trata de un índice compuesto a partir de un conjunto de indicadores, basado en información pública y gratuita, principalmente los Censos Nacionales de Población, Hogares y Viviendas del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de la República Argentina (INDEC). Se consideran indicadores en relación con las condiciones sociales (analfabetismo, población pasiva, déficit en cobertura de salud/lejanía a centros de salud o mortalidad infantil), habitacionales (hacinamiento crítico, falta de acceso a agua potable por red pública y a redes de cloacas) y económicas de la población.
Es fundamental definir con precisión la unidad geográfica de análisis (nacional, provincial, departamental o radio censal), ya que ello condiciona la escala del diagnóstico y la posibilidad de comparación. Una vez determinada la unidad espacial, se delimita el universo de datos con el que se trabajará comparativamente. Los indicadores miden valores absolutos y relativos y se agrupan por dimensión para construir tres subíndices parciales (condiciones sociales, habitacionales y económicas). La suma de todos los indicadores genera un IVSD que sintetiza la situación de vulnerabilidad social estructural para cada unidad político-administrativa o censal.
El tratamiento de los datos se realiza en entornos de Sistemas de Información Geográfica (SIG), lo que permite la representación cartográfica y el análisis espacial del índice. Ejemplos de aplicación incluyen el desarrollado con datos del CNPHyV de 2010 a nivel departamental, publicado por el Instituto Geográfico Nacional (IGN), y la actualización con datos preliminares del CNPHyV 2022 para estudios sobre impactos diferenciales del cambio climático. Estos ejemplos ilustran la construcción y aplicación del IVSD como herramienta de diagnóstico, que representa un aporte concreto y replicable en diferentes escalas para la gestión del riesgo de desastres desde una perspectiva estructural y crítica.
Limitaciones del IVSD
Las bases estadísticas para la elaboración del índice plantean algunas limitaciones:
- Los indicadores censales utilizables para ilustrar las diferentes variables de la VS son relativamente reducidos.
- La desagregación territorial de esos indicadores no siempre está disponible públicamente para escalas grandes.
- Los cambios en la definición/medición de indicadores entre censos dificultan la comparación, ya que el INDEC redefine la batería de indicadores a relevar en cada censo.
El IVSD debe considerarse un punto de partida para visualizar la distribución geográfica de las condiciones sociales vulnerables, no un producto final. Sobre esta base, se requieren estudios en profundidad para conocer la génesis de dicha vulnerabilidad social. A pesar de estas limitaciones, es una herramienta potente que promueve una lectura política del riesgo, reconociendo que no todas las poblaciones enfrentan las amenazas con los mismos recursos y desde la misma posición. La noción de vulnerabilidad social recupera la historicidad y la dimensión política de los desastres.