Incapacidad Laboral por Tendinitis: Guía Completa

Este artículo explora la relación entre la tendinitis, una afección musculoesquelética común, y la posibilidad de obtener una baja laboral o una incapacidad permanente. En la mayor parte de casos de dolores de articulaciones, el motivo es el padecimiento de una tendinitis del supraespinoso, siendo una causa frecuente de bajas. Como expertos en tramitación de pensiones de baja laboral, detallamos en qué consiste esta dolencia y cómo afecta la funcionalidad del hombro y otras articulaciones.

¿Qué es la Tendinitis y cómo afecta al trabajo?

La tendinopatía es una alteración del tendón, frecuentemente inflamatoria y degenerativa, que suele aparecer por sobrecarga, microtraumatismos repetidos o pinzamientos. Es una de las causas más frecuentes de dolor musculoesquelético en trabajadores con tareas repetitivas, cargas, posturas forzadas o esfuerzos mantenidos.

En la práctica, lo que más “pesa” a la hora de determinar si una tendinopatía impide trabajar no es el nombre de la lesión, sino que exista un cuadro estable o cronificado, objetivable y compatible con las limitaciones alegadas. Según el artículo 194 de la Ley General de la Seguridad Social, para que una patología como la tendinitis crónica sea reconocida como incapacitante, debe provocar una disminución o anulación de la capacidad laboral de forma permanente.

Esquema de las causas de la tendinitis (movimientos repetitivos, malas posturas, sobrecarga)

La Tendinitis del Supraespinoso: Una Causa Frecuente de Incapacidad

¿Qué es la tendinitis del supraespinoso?

La tendinitis del supraespinoso es una lesión que afecta al tendón del músculo supraespinoso, el cual se encuentra en el hombro. Esta afección se caracteriza por la inflamación y degeneración del tendón debido al desgaste y a la sobrecarga repetitiva del músculo.

Causas de la Tendinitis del Supraespinoso

La tendinitis del supraespinoso puede ser causada por diversas razones, como una postura inadecuada durante el día, realizar sobreesfuerzos con el hombro, movimientos incorrectos o repetitivos a lo largo del tiempo, y también puede estar relacionada con lesiones sufridas debido a caídas o alteraciones. Estos factores pueden contribuir a la inflamación y degeneración del tendón del supraespinoso, lo que provoca dolor y limitación de movimiento en el hombro. Es importante identificar las causas específicas de la tendinitis y buscar el tratamiento adecuado para aliviar los síntomas y promover la recuperación.

Síntomas y Diagnóstico

La tendinitis o tendinosis del tendón supraespinoso se caracteriza por síntomas como el dolor en el hombro, limitación de movimiento, sensibilidad en el área afectada, debilidad muscular y ocasionalmente crepitación al mover el hombro. Estos síntomas pueden variar en intensidad de una persona a otra.

El diagnóstico de la tendinitis del supraespinoso se basa en la evaluación clínica por parte de un médico especialista, como un traumatólogo o un fisioterapeuta. Durante la evaluación, se recopilará la historia clínica del paciente y se realizará un examen físico detallado del hombro afectado. Esto puede incluir pruebas de movimiento, palpación de la zona afectada y evaluación de la fuerza y estabilidad del hombro.

Además del examen clínico, pueden realizarse pruebas complementarias para confirmar el diagnóstico. Estas pruebas pueden incluir radiografías, resonancia magnética o ecografía del hombro. Estos estudios de imagen permiten visualizar los tejidos blandos, los tendones y las estructuras articulares, lo que ayuda a identificar la presencia de inflamación, degeneración o lesiones en el tendón del supraespinoso.

Infografía: Síntomas de la tendinitis de hombro y proceso de diagnóstico con pruebas de imagen (radiografía, resonancia, ecografía)

Opciones de Tratamiento

El tratamiento más habitual que se suele emplear en casos de tendinitis del supraespinoso es sobre todo reposo, para así evitar movimientos que agraven el dolor de las articulaciones. Lo más lógico es que recomienden tratamientos con antiinflamatorios de distintos tipos. Una vez que se haya conseguido reducir tanto el dolor como la inflamación se podrá empezar con sesiones de rehabilitación con un fisioterapeuta para hacer que los músculos se hagan más fuertes.

Si, aun haciendo uso de los tratamientos indicados, la persona sigue con los mismos dolores, será necesario eliminar el tejido hinchado mediante una intervención quirúrgica. Estas operaciones ampliarán el espacio disponible para que pueda deslizarse el tendón del supraespinoso.

Ilustración de un fisioterapeuta realizando ejercicios de rehabilitación de hombro

La Baja Laboral e Incapacidad Permanente por Tendinitis

Requisitos Generales para la Incapacidad

Para solicitar una baja laboral por tendinitis, en primer lugar, habrá que valorar los informes médicos que aporte la persona afectada, redactados por el médico especialista. En los informes médicos deberá verse reflejada la lesión, pruebas realizadas como radiografías o resonancias, entre otras, y valorar si el tratamiento es conservador o no.

Lo más importante será establecer la conexión entre las lesiones demostradas y el tratamiento para ver qué limitaciones concretas son las que ha provocado esta lesión. Si la lesión puede llegar a ser mejorada mediante intervenciones quirúrgicas o bien otro tipo de tratamientos, habrá que agotar previamente todas las terapias médicas a realizar para poder llegar a valorar realmente qué capacidad funcional tiene el afectado. Un error frecuente es llegar a juicio sin una fotografía clara del estado funcional final, especialmente si ha habido cirugía reciente.

La Importancia de la Profesión Habitual

Se deberán tener en cuenta las exigencias físicas y las habilidades necesarias para realizar el trabajo designado. Existen profesiones que facilitan el reconocimiento de la incapacidad permanente debido a la clara incompatibilidad entre sus requerimientos físicos y las limitaciones que impone esta enfermedad.

No todas las tendinitis tienen el mismo impacto laboral. Afecta especialmente a pintores, electricistas y trabajadores que mantienen los brazos por encima del nivel de los hombros. Resulta incompatible con trabajos que requieren movimientos de pronación y supinación del antebrazo, como fontaneros, carpinteros o mecánicos. La incapacidad será viable siempre que esos movimientos sean fundamentales para la profesión habitual.

Tabla de profesiones de riesgo para tendinitis de hombro y muñeca

Grados de Incapacidad Permanente

Incapacidad Permanente Parcial

Podrá solicitarse la incapacidad permanente parcial si las limitaciones que conlleva la tendinitis o tendinosis son con relación a otras tareas que no sean las fundamentales de su puesto de trabajo. Esta incapacidad consiste en una cantidad a tanto alzado por valor de 24 mensualidades y no le impide realizar las labores de su trabajo, pero sí las fundamentales. Es una opción cuando hay secuelas que reducen el rendimiento de forma apreciable, pero aún es posible seguir trabajando en el mismo puesto (aunque con más dolor, menor ritmo o necesidad de adaptaciones).

Incapacidad Permanente Total

Si las exigencias físicas implican que la patología, es decir, que la tendinitis se agrave, se podrá solicitar una incapacidad permanente total para el trabajo que se está desempeñando. Esto quiere decir que el trabajador no podrá realizar las funciones de su puesto de trabajo habitual, pero sí podrá realizar otras funciones en otro ámbito laboral. Es el grado más frecuentemente reconocido para tendinitis crónicas en profesiones de exigencia física.

Incapacidad Permanente Absoluta

La incapacidad permanente absoluta se reconoce en casos de tendinitis múltiples o cuando se combinan con otras patologías que imposibilitan cualquier actividad laboral. En tendinopatías “aisladas”, este grado es menos frecuente.

Por todo esto, la viabilidad para poder solicitar una baja laboral de forma permanente o la incapacidad permanente que más se adapte a cada individuo dependerá del caso en concreto, ya que cada persona es diferente y se tendrá que estudiar de forma individual.

La Tendinitis como Enfermedad Profesional

¿Qué es una Enfermedad Profesional?

Una enfermedad profesional es aquella que se produce por el tipo de trabajo que desarrollamos o a causa del lugar donde trabajamos. Existe un Listado de Enfermedades Profesionales en el cual se detallan qué actividades están expuestas y cuáles son los agentes de riesgo, como por ejemplo la temperatura, humedad, iluminación, ventilación, la presencia de ruidos, polvo, sustancias químicas, la carga de trabajo, entre otros.

Desafíos en el Reconocimiento y Ejemplos

Si la enfermedad no se encuentra en el Listado y se sospecha que es producida por el trabajo, hay que realizar la denuncia ante la ART (Aseguradora de Riesgos del Trabajo). Si esta rechaza la denuncia o deriva al trabajador a la obra social, por considerar que la enfermedad no fue causada por el trabajo, será la SRT (Superintendencia de Riesgos del Trabajo) la que definirá si se la reconoce como enfermedad profesional.

En otras palabras, no es tan sencillo lograr que la ART se haga cargo de cubrir una enfermedad profesional. En efecto, las ART y la SRT suelen dejar sin cobertura a muchos trabajadores aduciendo que las lesiones o patologías se produjeron fuera del trabajo, que son secuelas por accidentes anteriores al ingreso laboral o que no tienen obligación de responder dado que se trata de enfermedades no listadas en el baremo médico legal.

Hoy en día, las ART rechazan sin más las denuncias por enfermedades profesionales, siendo que la mayoría se encuentran cubiertas y pueden generar derecho a cobrar una indemnización. Si esto sucede, debe realizarse un procedimiento bastante engorroso para poder acceder a la Justicia, incluyendo la presentación (ante la Comisión Médica correspondiente) de una “Petición fundada”, que consiste en un informe médico legal que contenga diagnóstico, fundamentos y constancias sobre la enfermedad denunciada y la exposición a los agentes de riesgos que se encuentren presentes en el trabajo respectivo. También se pueden acompañar, como medio de prueba, estudios médicos complementarios relacionados a la enfermedad denunciada. Esta Petición Fundada debe ir firmada por el médico legista que nos acompañe.

Es importante destacar que, si en el procedimiento no queda “bien fijado” en los hechos qué tareas repetitivas o forzadas se realizan y cómo encajan con el cuadro clínico, es fácil que la contingencia se quede en común. Por ello, siempre conviene acudir a un abogado especializado que trabaje de manera conjunta con profesionales médicos.

Diagrama de flujo del proceso para reclamar una enfermedad profesional en el sistema de seguridad social

Una sentencia del TSJA avala la tendinitis en el hombro como enfermedad profesional en los empleados de caja de los supermercados. Esta patología está considerada una enfermedad laboral por el Real Decreto 1299/2006 "en aquellos trabajos que se realicen con los codos en posición elevada o que tensen los tendones o bolsa subacromial, asociándose a la acción de levantar y alcanzar objetos en profesionales como los pintores, los escayolistas o los trabajadores relacionados con el gremio de la construcción".

Ante este caso se encontró en marzo un juzgado de Oviedo que, pese a los requisitos marcados por el Real Decreto, reconoció la relación directa entre los movimientos del brazo, codo y hombro al alcanzar los productos y pasarlos por el lector de precios y la patología sufrida por la cajera de un supermercado, cuya sentencia ha avalado a principios de agosto el Tribunal Superior de Justicia de Asturias. “La novedad es la apertura a que enfermedades consideradas profesionales para determinados trabajadores pueden estar reconocidas para otros aunque no estén incluidos en la lista cerrada que publica el Ministerio de Trabajo porque la sentencia dice que el Real Decreto no supone un número cerrado de profesiones, ya que las que aparecen en el documento las valora a modo de ejemplos”, precisa León.

Ejemplos de Casos de Incapacidad por Tendinitis

A continuación, señalamos algunos de los ejemplos de los casos en los que existe viabilidad a la hora de solicitar una baja laboral permanente o una incapacidad permanente por tendinitis del supraespinoso ante el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).

Caso de Patricia (Limpiadora)

Patricia, quien es limpiadora, no puede realizar su profesión debido a las limitaciones que le suponen tener una discopatía cervical, una hernia discal, tendinitis del supraespinoso y además un trastorno depresivo moderado. Por lo que Patricia va a solicitar y será viable la incapacidad permanente total para su profesión de limpiadora.

Caso de Juan (Oficial Repartidor)

Juan es oficial repartidor y tiene su propia furgoneta. Solicita una incapacidad permanente total porque no es capaz de conducir ni de repartir, debido a los giros continuos en el cuello que exige conducir y el peso que debe cargar a lo largo del día. Juan tiene artritis reumatoide, discopatía, tendinopatía crónica del supraespinoso y una ruptura parcial.

Caso de María (Auxiliar de Enfermería)

El caso de María, auxiliar de enfermería con tendinitis crónica de hombro, es ejemplar. Este tipo de dolencia, en profesiones de exigencia física, suele ser un motivo para el reconocimiento de una incapacidad permanente total.

Otras Tendinitis y su Relación con la Incapacidad

Tendinitis Calcificante en el Hombro

La tendinitis calcificante en el hombro es otra afección que puede llevar a una incapacidad laboral. El grado de discapacidad por esta dolencia varía en función de la gravedad del cuadro clínico y las limitaciones funcionales que cause. En casos leves, donde persiste movilidad aceptable y el dolor es controlable, es poco probable que alcance un 33% de discapacidad.

Se considera que la tendinitis calcificante se ha cronificado cuando, tras más de seis meses de evolución, el dolor persiste, la movilidad del hombro está limitada y no hay respuesta favorable a tratamientos médicos, rehabilitadores o quirúrgicos. El tiempo de baja laboral por tendinitis calcificante depende de la gravedad del cuadro y de la respuesta al tratamiento. El síndrome subacromial es una complicación frecuente en la evolución de la tendinitis calcificante.

La principal diferencia es que la rotura del supraespinoso, especialmente si es completa e irreparable, tiene habitualmente un mayor impacto funcional que la tendinitis calcificante, y suele ser más fácil justificar una incapacidad permanente total o incluso absoluta en casos muy graves.

Tenosinovitis de De Quervain (Tendinitis del Pulgar)

La tenosinovitis de De Quervain afecta al dedo pulgar. Las causas de esta condición son multifactoriales, pero habitualmente se produce por una sobrecarga en el movimiento del pulgar, más especialmente por llevar el pulgar en abducción y extensión y de elongación. Los movimientos de la articulación en cubitalización y, en ocasiones, el movimiento del pulgar pueden producir un chasquido.

Más que factores laborales específicos, en el desarrollo de esta tendinitis influyen movimientos repetitivos o malas condiciones ergonómicas que pueden llevar a desarrollar una tendinitis de De Quervain. Por ello, el uso de apoyo en la muñeca en el pad del ratón y del teclado se vuelve fundamental a la hora de mejorar las condiciones ergonómicas en el entorno laboral.

Al realizar el diagnóstico de la tendinitis de De Quervain se debe tener especial cuidado, ya que suele confundirse con artrosis de la articulación trapecio metacarpiana. El tratamiento inicial incluye higiene postural, evitando movimientos que provocan dolor, y rehabilitación con fisioterapia para mejorar la movilidad, buscando en algunas ocasiones, tratar de tocarse con el dedo la base del meñique. Si esto no da resultado como primera etapa, la necesidad de una infiltración con corticoides es la segunda etapa. Con este tratamiento, el 70% de los pacientes mejoran y sólo un 30% suele pasar a la etapa quirúrgica.

La cirugía se realiza en modalidad de hospitalización transitoria o ambulatoria bajo anestesia regional y sedación. Durante el procedimiento, se realiza una liberación de la polea que atrapa los tendones y que causa la enfermedad. La recuperación en el postoperatorio es relativamente rápida, con un control a los 10 primeros días para realizar una curación.

Esquema anatómico de la mano mostrando la inflamación de los tendones en la tenosinovitis de De Quervain

Asesoramiento Legal en Casos de Incapacidad por Tendinitis

Si se está lidiando con una tendinitis crónica que impide trabajar normalmente, es comprensible la frustración. Muchos trabajadores experimentan incomprensión médica, miedo a perder su sustento económico e inseguridad frente al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).

La batalla legal por el reconocimiento de la incapacidad se gana con pruebas sólidas. Si ya se presentan síntomas iniciales, es fundamental documentarlos adecuadamente desde el principio. La tendinitis crónica puede ser una causa legítima de incapacidad laboral, especialmente en determinadas profesiones donde los movimientos repetitivos o el esfuerzo físico son inevitables.

Si se recibe una resolución denegatoria, no hay que desanimarse. Aproximadamente el 70% de las incapacidades se consiguen en vía judicial. Contar con asesoramiento legal especializado desde el inicio del proceso es crucial. Cada caso es único y las profesiones con mayor reconocimiento de incapacidad por tendinitis crónica son aquellas donde la relación causa-efecto entre el trabajo y la lesión resulta más evidente.

¿Cómo es un juicio sobre pensión de incapacidad permanente?.

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