El habla humana es un fenómeno complejo que va más allá de la mera enunciación de palabras. Posee un ritmo y una melodía intrínsecos que permiten separar ideas, enfatizar conceptos y estructurar el discurso de manera coherente. Este componente fundamental del lenguaje, la prosodia, se define como el conjunto de rasgos melódicos de la voz que, mediante la modulación de las pausas, el tono y la intensidad, aporta una figura tonal propia a cualquier frase o enunciado. La prosodia se compone de distintos rasgos suprasegmentales como la entonación, el ritmo, las pausas y el acento.
La prosodia es crucial para una comunicación efectiva, ya que hace del flujo de información algo entendible en diversos aspectos. Se puede entrenar y suele enriquecerse con el aprendizaje. Sin embargo, algunas personas, por distintos motivos, no logran adquirir esta habilidad o la pierden a consecuencia de una lesión cerebral, manifestando un fenómeno conocido como aprosodia o disprosodia.
Tipos de Prosodia
Para comprender la incapacidad de traducir la prosodia, es fundamental distinguir entre sus dos componentes principales:
Prosodia Lingüística
La prosodia lingüística abarca la acentuación léxica enfática y la expresión de la modalidad o el tipo de oración (afirmativa, interrogativa, exclamativa).
Prosodia Emocional
La prosodia emocional se refiere a las variaciones de entonación que permiten la transmisión de emociones. Permite identificar si una frase se dice con alegría, tristeza, enojo, etc.

Aprosodia: Un déficit en la comprensión y producción prosódica
La aprosodia es considerada un déficit o incapacidad para comprender y/o producir cambios en la tonalidad de la voz, el ritmo o la entonación. El habla de alguien que padece aprosodia tiende a ser monótona y neutra, resultando un mensaje más plano donde no se sabe qué se quiere enfatizar exactamente, a menos que se indique explícitamente. Asimismo, la persona tendrá mayor dificultad o incluso le puede ser complicado entender elementos como los cambios de voz de otras personas y lo que puede implicar respecto al mensaje, pudiendo existir dificultades para captar las emociones.
Es importante destacar que las personas con aprosodia no necesariamente tienen un déficit intelectual o un trastorno del neurodesarrollo, aunque es frecuente que aparezca en algunos de ellos.
Impacto de la Aprosodia en la Vida Diaria
Como problema que afecta a la comunicación, la aprosodia puede tener diferentes efectos en la vida de quien la padece. Aunque en sí no suele suponer una limitación grave que impida la participación social o la realización de ninguna acción, la persona puede ser vista como fría y extraña. Su forma de expresarse puede llevar a malentendidos y discusiones, provocando algún tipo de rechazo social o incluso alguna dificultad a nivel laboral.
Disprosodia: Alteraciones relacionadas con daños neurológicos
La disprosodia es una alteración en la pronunciación y la entonación de las palabras, cuya causa se ha relacionado con daños neurológicos importantes. Se caracteriza por alteraciones en la intensidad, las pausas, el ritmo, la cadencia y la entonación de las palabras. Se considera una de las manifestaciones del Síndrome del acento extranjero y también se presenta en personas con Parkinson, entre otras condiciones.
Tipos de Disprosodia
A partir de las investigaciones, han surgido dos principales tipos de disprosodia, con síntomas diferenciales:
- Disprosodia de tipo lingüístico: Se trata de una alteración en la intención del discurso, debida principalmente a las variaciones verbales. Por ejemplo, para la persona puede ser difícil enunciar una pregunta de manera distinta a una afirmación, lo que dificulta entablar comunicación con otras personas.
- Disprosodia de tipo emocional: La gravedad de la disprosodia emocional puede variar según el daño neurológico. No significa que la persona haya perdido la capacidad de experimentar emociones, sino que hay una dificultad para expresarlas y/o comprenderlas.

Causas y Localización Cerebral
Las causas de la disprosodia se han atribuido principalmente a daños neurológicos graves. Recientemente, la disprosodia se ha explicado por funciones cognitivo-afectivas relacionadas con áreas corticales del hemisferio cerebral derecho. Las diferentes investigaciones señalan que dichas lesiones se encontrarían generalmente en los lóbulos temporal y parietal del hemisferio derecho del cerebro, vinculado a la expresión emocional y el uso del ritmo. Concretamente, los daños se corresponderían especialmente con el área de Broca y el área de Wernicke de dicho hemisferio.
Estas lesiones pueden darse por múltiples condiciones. Además, la aprosodia es habitual y muy característica de sujetos con trastorno del espectro del autismo (TEA). Asimismo, aparece asociada al consumo de sustancias como el alcohol, tanto en sujetos con dependencia a dicha sustancia como en aquellos con síndrome de alcoholismo fetal.
Dificultades en la Prosodia Emocional y Lingüística
Estudios han observado que las mayores dificultades prosódicas de los pacientes se manifiestan en las pruebas de prosodia emocional. En conjunto, los pacientes rinden peor en las pruebas de prosodia emocional que en las de prosodia lingüística. A su vez, muestran peor rendimiento en las pruebas que requieren una emisión, como la de repetición y, sobre todo, en la de producción de prosodia emocional, que requiere generar una entonación prosódica sin contar con un modelo auditivo.
Por otro lado, la única ausencia de diferencias significativas en la prueba de repetición de prosodia lingüística podría sugerir que los pacientes no tienen problemas para percibir y reproducir la entonación afirmativa, interrogativa o exclamativa de las frases. Sin embargo, un análisis caso por caso ha mostrado que, a pesar de no alcanzar la significación estadística en la comparación entre grupos pacientes-controles, un número considerable de pacientes obtienen puntajes por debajo del punto de corte en esta tarea.
El poder del hemisferio derecho: MÁS ALLÁ DE LA RAZÓN | Mario Alonso Puig
Abordaje y Tratamiento de la Aprosodia/Disprosodia
El abordaje de la aprosodia suele ser multidisciplinar. Una de las principales estrategias es aplicar técnicas de logopedia y el tratamiento mediante el modelado y técnicas basadas en la imitación con el fin de reducir sus limitaciones comunicativas. También es frecuente que se use el biofeedback, especialmente en la de tipo motor. El trabajo en la expresión emocional a través de diversas vías también puede ser de gran utilidad. La disprosodia, especialmente de tipo lingüístico, suele evaluarse y tratarse con terapia de lenguaje.
Investigación sobre Prosodia en el Trastorno del Espectro del Autismo (TEA)
La prosodia es un signo importante en el diagnóstico del TEA, considerada además en la codificación del test ADOS-2. Sin embargo, los estudios sobre la prosodia del español en personas con TEA son escasos. Las investigaciones realizadas en este ámbito abarcan la niñez, la adolescencia y la adultez, pero no todas estudian la prosodia en su totalidad, sino solo algunos rasgos suprasegmentales como el acento y las pausas.
A diferencia del español, la prosodia en personas con TEA se ha estudiado en otras lenguas como el inglés, portugués y el mandarín, abordando distintos rasgos prosódicos y procesos cognitivos. Un metaanálisis sobre el reconocimiento de la prosodia afectiva en personas con TEA reveló que la mayoría de los estudios se realizaron en Europa y Estados Unidos, siendo el inglés la lengua más estudiada.
Otro metaanálisis sobre la prosodia en el autismo, Síndrome de Williams y Síndrome de Down incluyó principalmente estudios de la lengua inglesa, con algunos del portugués y solo uno del español que abordaba el Síndrome de Williams. Estos metaanálisis, al igual que las investigaciones actuales, evidencian la escasez de estudios en el ámbito del español.
Holbrook e Israelsen (2020) concluyeron en su metaanálisis que existe una alta probabilidad de que las personas con TEA obtengan mayores logros en sus conversaciones e interacciones sociales si reciben una terapia enfocada en la prosodia (en sujetos de habla inglesa). Esto se debe a que las intervenciones terapéuticas centradas en las habilidades prosódicas de la lengua mostraron tamaños de efecto moderados o grandes. Lo anterior realza la función pragmática de la prosodia y sugiere elaborar intervenciones basadas en los suprasegmentos del habla.
En conclusión, la escasez de investigaciones sobre el tema deriva en una ausencia casi absoluta respecto a la caracterización de los rasgos prosódicos en personas en condición TEA en las diversas variantes del español.
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