Envejecer con autonomía no es solo un objetivo de política pública; es una expresión de dignidad y bienestar. La autovalencia en adultos mayores es fundamental para una vida plena y activa, permitiéndoles mantener su independencia y funcionalidad. En este contexto, el autocuidado y los programas de apoyo juegan un rol crucial para asegurar una alta calidad de vida en esta etapa.

El Envejecimiento Poblacional y la Urgencia de la Autovalencia
En Chile, más del 20% de la población tiene 60 años o más, un dato que refleja el acelerado envejecimiento del país y la urgencia de estrategias sostenidas para promover la autonomía y el bienestar en esta etapa de la vida. Esta tendencia de crecimiento demográfico en la población mayor de 80 años es particularmente notable, proyectándose un aumento del 210% entre 1990 y 2020 a nivel nacional, y una triplicación en la Región Metropolitana entre 1995 y 2020. Un 77,80% de este grupo etario es autovalente, mientras que el 5,50% presenta dependencia leve, el 8,70% moderada y el 8,00% severa, lo que conlleva la necesidad de contar con cuidados por parte de terceros. No obstante, de las personas con algún nivel de dependencia, el 31,9% no dispone de un cuidador (ENDIDE, 2022).
Es fundamental diferenciar entre las personas mayores que se mantienen independientes y autónomas, que corresponden a la mayoría de los mayores de 60 años (77,8% de personas mayores son autónomas según ENDIDE 2022), de aquellas que presentan una condición de dependencia y que requieren cuidados permanentes. La meta de la geriatría es mantener la autonomía y funcionalidad de los adultos mayores a pesar del cúmulo de daño adquirido con anterioridad.
Programas y Políticas Públicas para Fomentar la Autovalencia
Fomentar el sentimiento de competencia en las personas es muy importante para el logro de los objetivos. En el caso de nuestros abuelitos, el solo hecho de poder realizar las actividades diarias sin ayuda de nadie, es una gran meta. El desafío actual no es reducir esfuerzos, sino ampliarlos: invertir más recursos, alcanzar nuevos territorios y garantizar que estos espacios sigan acompañando a quienes más lo necesitan.
Programa Más Adultos Mayores Autovalentes (Más AMA)
En este escenario, el Programa Más Adultos Mayores Autovalentes (Más AMA), creado por el Ministerio de Salud de Chile, se ha consolidado como una política pública clave para fomentar la autovalencia y prevenir la dependencia. El programa ha tenido un impacto significativo en la disminución de la soledad no deseada y en la mejora de la autopercepción de salud de sus participantes. A través del programa Más AMA, las personas mayores tienen la oportunidad de fortalecer su independencia y mantener una vida activa, promoviendo su autonomía y autovalencia tanto en el ámbito físico como intelectual.
El programa ofrece apoyo personalizado para la realización de ejercicios físicos y cognitivos, además de actividades recreativas como juegos grupales y talleres diseñados por terapeutas ocupacionales. Estas actividades se desarrollan principalmente en centros de salud comunales y tienen una duración aproximada de tres meses por participante, con encuentros grupales dos veces por semana (24 sesiones en total).
"Transformando la Vida de Personas Mayores a través de Saberes Farmacéuticos"
El proyecto “Transformando la Vida de Personas Mayores a través de Saberes Farmacéuticos”, desarrollado por Capsulitas y presentado al Fondo Valentín Letelier 2024, nació inspirado en el programa Más AMA. Desde el ámbito farmacéutico, se abre una oportunidad significativa: integrar educación en el uso correcto de medicamentos, promover que las personas mayores comprendan sus tratamientos y sean capaces de gestionarlos de forma autónoma. La autovalencia también implica saber ir a buscar sus medicamentos, entender por qué los toman y cómo usarlos correctamente, involucrarse en la terapia.
Este Proyecto FVL liderado por Capsulitas fortalece la autonomía y la participación informada de las personas mayores en el manejo de su medicación y en el autocuidado cotidiano. Su principal valor radica en la co-construcción de conocimiento, al validar la experiencia y las prácticas de quienes participan como parte fundamental del proceso educativo. Para muchos, estos programas representan la primera oportunidad de vincularse con otros, actuando como facilitadores de la interacción comunitaria. La agrupación Capsulitas juega un rol fundamental al articular la universidad, la academia y el territorio, reconociendo la voz de las personas mayores y considerando su opinión para la elaboración, difusión y uso de materiales, asegurando que la participación sea real y significativa.
Ley N°20.500 sobre Asociaciones y Participación Ciudadana
Desde el año 2011 Chile cuenta con la Ley N°20.500, sobre Asociaciones y Participación Ciudadana en la Gestión Pública, que ha permitido garantizar el derecho de la ciudadanía a la participación, y ha buscado impactar en el modo de concebir y hacer gestión pública. Asimismo, la normativa permite la creación de los Consejos Comunales de la Sociedad Civil, los cuales tienen un carácter consultivo y pueden apoyar el cumplir con el objetivo de incidir en el diseño, ejecución y evaluación de las políticas públicas comunales, sectoriales y en la propia gestión del municipio. La ley Nº 20.500 modificó la ley Nº 19.418, sobre juntas de vecinos y demás organizaciones comunitarias, permitiendo que las Uniones Comunales se pudiesen agrupar en Federaciones y Confederaciones de carácter provincial, regional o nacional, cuestión que ha sido fundamental para elevar el nivel de la participación social de las organizaciones de personas mayores, teniendo en la actualidad un alcance mayor. En el país, se encuentran activas 6 federaciones regionales de personas mayores.
Programas de SENAMA
Desde los programas de SENAMA, y apuntando hacia nuevos liderazgos en la participación ciudadana, fomentando la participación social y la capacitación en las personas, existe el programa de Escuela de Formación para Dirigentes Mayores. En cada región de Chile existe un Consejo Asesor Regional de Mayores, integrado por mujeres y hombres de sesenta años y más, dirigentes de uniones comunales de personas mayores, de clubes de personas mayores, asociaciones de pensionados y diversas organizaciones de personas de 60 años y más. Otro consejo de la sociedad civil que tiene SENAMA es el Comité Consultivo, creado por la Ley 19.828, que se encarga de asesorar a la Dirección Nacional del Servicio en temas referidos a planes y programas para las personas mayores, sesionando a lo menos una vez al mes. Sus acuerdos constituyen recomendaciones para la Dirección Nacional.

Eje de Cuidados Integrales y Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados (Chile Cuida)
SENAMA cuenta con un eje de cuidados integrales, directamente asociado al proyecto de Ley del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados (Chile Cuida). La iniciativa reconoce el derecho al cuidado como el derecho a recibir cuidados, a cuidar, y al autocuidado de todas las personas y tiene el objetivo de garantizar el derecho al cuidado de manera gradual y progresiva, creando el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados, que busca promover la autonomía y prevenir la dependencia.
- Programa Cuidados Domiciliarios: Entrega servicios de apoyo y/o cuidados en la realización de las actividades de la vida diaria a personas mayores con dependencia moderada y/o severa que no cuentan con cuidador/a principal y que se encuentran en situación de vulnerabilidad socioeconómica.
- Centros Diurnos Comunitarios: Pretenden mejorar o mantener la funcionalidad de personas mayores con un grado de dependencia leve, permitiéndoles mantenerse en su entorno familiar y social, disminuyendo a su vez la posibilidad de necesitar servicios de cuidados.
- Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM): Busca mejorar las condiciones de vida de las personas mayores dependientes y vulnerables que residen en estas instituciones, entregando un subsidio a los ELEAM públicos o privados sin fines de lucro.
- Programa Habitacional: Contribuye a que personas mayores autovalentes en situación de vulnerabilidad, accedan a viviendas adecuadas a sus necesidades y a servicios de apoyo sociocomunitarios.
- Talleres de Inclusión Digital: Tienen por objetivo promover la autonomía digital de las personas mayores, mediante la entrega de una oferta permanente de talleres para el uso de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC).
- Programa “Voluntariado País de Mayores”: Funciona desde 2004 y busca promover la inclusión social mediante actividades que fortalezcan las relaciones intergeneracionales.
- “Decálogo de Buen Trato a las Personas Mayores”: Elaborado por SENAMA en 2022, establece 10 preceptos para la atención directa a personas mayores en espacios públicos y privados.
Proyecto de Ley Integral de las Personas Mayores
El proyecto de ley integral de las personas mayores y de promoción del envejecimiento digno, activo y saludable, en la actualidad, en la etapa final de su tramitación legislativa, se ha constituido como un instrumento fundamental para establecer el cambio de paradigma hacia las personas mayores. Asimismo, el proyecto especifica 15 derechos, entre otros, el derecho a la igualdad y no discriminación, a un trato digno, respetuoso y a la atención preferente, el acceso a la justicia, el derecho a una vida libre de violencia, el derecho a la salud y a manifestar su consentimiento libre e informado. Especial mención merece el derecho a la independencia y autonomía, que establece en su inciso primero que “las personas mayores tienen derecho a tomar sus propias decisiones, a definir su plan de vida y a desarrollar una vida autónoma e independiente, en igualdad de condiciones que las demás. Reafirmando la autonomía personal de las personas de edad, sin discriminación con el resto de la sociedad”.
Pilares del Autocuidado para una Autovalencia Sostenida
El autocuidado se entiende como la práctica de tomar medidas conscientes para preservar y mejorar la salud física, mental y emocional. Este enfoque no solo prolonga la vida, sino que mejora la calidad de la misma y permite disfrutar de esta etapa de la vida de forma óptima. Aquí, algunos consejos a seguir:
1. Prevenir Enfermedades y Mantener Revisiones Médicas Periódicas
Una de las causas que puede comprometer la autonomía son las enfermedades crónicas, no tratadas o no controladas. Es esencial realizar revisiones médicas periódicas para detectar y tratar problemas de salud antes de que se conviertan en mayores preocupaciones. Los programas de protección de salud, tanto públicos como privados, son desarticulados y segmentados por fases de la vida, se aplican tardíamente y se enfocan a la prevención secundaria o terciaria. Lo que se intenta, actualmente en el adulto mayor, es disminuir los riesgos de salud derivados del ambiente o cambiar conductas después que han sido olvidados durante un largo periodo de tiempo. Estas estrategias de prevención afectan marginalmente la capacidad de vivir autónomamente del adulto mayor.
Inmunizaciones
Las vacunas son cruciales para la prevención de enfermedades en adultos mayores. Algunas precauciones a tomar en cuenta antes de indicar el uso de vacunas en un adulto mayor incluyen:
- Cualquiera que haya presentado una reacción anafiláctica anteriormente o quienes han desarrollado un síndrome de Guillain-Barré post vacuna, no debe vacunarse.
- Enfermos agudos, moderados o severos, deben esperar que se resuelva la sintomatología antes de vacunar.
Se recomienda la vacunación contra:
- Vacuna antineumocócica: Una sola dosis de la vacuna neumocócica de polisacáridos (PPSV) después de los 65 años.
- Vacuna anti-influenza estacional: Anualmente, tanto para adultos mayores como para el personal que trabaja en directo contacto con ellos.
- Vacuna contra el herpes zóster: Indicada por una sola vez en todos los adultos mayores, aunque hayan presentado la enfermedad.
- Vacuna contra el tétanos y difteria (Tdap): Una serie completa en todos los adultos mayores que no se sabe si han sido vacunados y revacunación con una dosis cada 10 años.
Detección Precoz de Cáncer
La búsqueda dirigida de cáncer en individuos asintomáticos se realiza con la esperanza de detectar la enfermedad en estadios más tempranos y sea posible curarlos. Solo la búsqueda activa y detección precoz de cáncer de colon, cáncer cérvico uterino y cáncer de mama ha demostrado que salva vidas en los adultos mayores.
- Cáncer cérvico uterino: Aproximadamente 25% de casos nuevos de cáncer invasor ocurren en mujeres mayores de 65 años. El PAP es más costo efectivo en pacientes mayores quienes no tienen previamente PAP efectuados regularmente. La recomendación es PAP bianual, cesando después de los 65 años si los últimos tres exámenes han sido normales.
- Cáncer colorrectal: El método preferible para la pesquisa de cáncer de colon en el adulto mayor, sin factores de riesgo adicionales, es la colonoscopia cada 10 años. La búsqueda de sangre oculta en deposiciones una vez al año es una alternativa confiable.
- Cáncer de mama: El 45% de los cánceres de mama se presentan en mujeres mayores de 65 años y la incidencia aumenta hasta los 80. La intervención preventiva más aceptada es la mamografía bianual en mujeres entre 50 y 70 años, extendiéndose hasta los 80 años o cuando la expectativa de vida sea menor de 5 años.
2. Alimentación Adecuada y Saludable
Es necesario tener una alimentación equilibrada para asegurar un óptimo aporte de nutrientes. Una dieta rica en frutas, verduras, granos enteros y proteínas magras puede ayudar a mantener un peso saludable, controlar la presión arterial y prevenir enfermedades crónicas. Además, es recomendable elegir texturas de alimentos que faciliten la ingesta (sopas, huevos, lácteos, pescados, verduras o frutas blandas). Se debe guiar desde la infancia a comer sano y a mantener el peso correspondiente a su edad y talla.
La Paradoja de la Obesidad en el Adulto Mayor
Aunque el sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo en la población adulta, la evidencia muestra que en los ancianos, el sobrepeso está asociado, paradójicamente, con menor riesgo de morir. Numerosos estudios muestran que un rango entre 25kg/m2 y 30kg/m2 se asocia con la menor mortalidad cardiovascular y general en los ancianos. Las investigaciones apoyan cambios en aplicaciones clínicas:
- El IMC ideal en el adulto mayor debería estar entre 25kg/m2 y 35kg/m2.
- Un alto IMC en la ancianidad puede ser beneficioso y proteger de pérdida ósea y fracturas, desnutrición y deterioro cognitivo.
- La obesidad abdominal puede asociarse en el anciano a mayor riesgo de diabetes, síndrome metabólico y cáncer.
- Para evaluar el mayor riesgo de morir en el anciano con sobrepeso, junto con el IMC debe medirse índices de masa magra y distribución de la grasa mediante diámetro de circunferencia abdominal y la circunferencia muscular del brazo.
3. Realizar Ejercicio Físico Regular
Practicar un deporte o mantenerse activo es esencial para tener un buen estado físico y un estilo de vida saludable. Los individuos que mantienen un estilo de vida saludable y practican deportes, atrasan considerablemente su tiempo de discapacidad. En consecuencia, los deportistas son funcionalmente activos por ocho años más que los que no hacen ejercicio ni practican un estilo de vida saludable. Para los adultos mayores, las actividades de bajo impacto como caminar, nadar o hacer yoga son excelentes opciones.
4. Participar en Actividades Sociales y Mantener Redes
Se recomienda asistir a eventos sociales o actividades recreativas para aliviar la ansiedad, reducir el estrés y alejar la depresión. Es muy significativo que el adulto mayor salga de sí mismo y piense en los otros, o comparta con los demás. Por esta razón, es fundamental que cultive sus redes sociales y la relación con su familia. Los adultos mayores deben tener contacto con sus hijos, saber en qué están, qué les está sucediendo, cómo están sus nietos y también deben mantener a sus amigos. Para esto es muy positivo que pertenezcan a un club de bridge, de automóviles, de tenis, etc.
5. Mantener un Propósito o Meta en la Vida
Establecer metas para la vida o propósito es una importante forma de mantenernos motivados, felices, optimistas y activos. Los individuos se deben poner propósitos y metas de acuerdo a sus capacidades y a su edad. Por ejemplo, las personas de 60 años se pueden poner un propósito a 20 años plazo, mientras que alguien cercano a los 80, uno de 4 a 5 años plazo. Estos propósitos pueden ser de todo tipo. Mientras los propósitos vitales deben ser permanentes, las metas pueden ser múltiples e ir cambiando.

6. Estimulación Mental y Cognitiva
Mantener la mente activa es esencial para el autocuidado. Participar en actividades que desafíen el cerebro, como la lectura, los crucigramas o unirse a grupos de discusión, es muy recomendable y previene el deterioro cognitivo. Mantener la mente activa a través de la lectura, los rompecabezas o el aprendizaje continuo puede ayudar a mantener la agudeza cognitiva.
7. Descanso Adecuado y Sueño de Calidad
El descanso adecuado es vital para la recuperación y el bienestar en todas las edades, pero especialmente en la tercera edad. Establece una rutina de sueño regular y practica técnicas de relajación cada día. Crear un ambiente de dormitorio cómodo y practicar técnicas de relajación antes de acostarse pueden ayudar a mejorar la calidad del sueño.
8. Adaptación del Entorno y Respaldo de Cuidadores
Es primordial acondicionar el entorno de la persona mayor para facilitar conductas independientes, revisando su ambiente más próximo con el fin de evitar obstáculos que impidan el libre actuar. Por otro lado, el cuidador debe ser capaz de observar qué cosas es capaz de hacer su familiar sin necesitar ayuda. Es decir, observar hasta dónde es capaz de mantener su autovalencia. De esa manera, si el adulto mayor ha perdido la capacidad de ducharse, bien puede afrontar aún la tarea de vestirse. Finalmente, es de gran utilidad la aplicación de repeticiones y rutinas siempre que se pueda. Los mayores de 80 años no deben vivir solos. O tienen a alguien que los cuide o es mejor que se vayan a vivir con algún familiar.
9. Actitud Positiva y Resiliencia
Enfrenta los desafíos con optimismo y busca el lado bueno de las cosas: una actitud positiva puede marcar la diferencia en tu bienestar. Afrontar los desafíos con resiliencia y buscar el lado positivo de las situaciones puede ayudar a reducir el estrés y mejorar la calidad de vida en la tercera edad. No tengas miedo a establecer límites y decir ‘no’ a compromisos que no le apetece hacer o tareas que le resulten abrumadoras. Priorizar el propio bienestar y la comodidad es esencial en la tercera edad.
Desafíos y Perspectivas Futuras
La posible descontinuación de un programa como Más Adultos Mayores Autovalentes no solo tendría un impacto directo en la vida de las personas mayores, sino que también implicaría la pérdida de valiosas oportunidades para aprender a generar espacios de colaboración basados en los derechos humanos y en línea con los programas internacionales y los objetivos de desarrollo sostenible. La calidad y oportunidad del cuidado de salud que reciba el adulto mayor es crucial para su autonomía.
Un estudio realizado por SENAMA y la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, que incluyó una muestra de 1.000 casos encuestados/as y que se realiza por séptima ocasión, refleja que existe pesimismo e insatisfacción en torno a la vejez. Si bien se reconocen los desafíos asociados al envejecimiento poblacional, habría una falta de políticas y estrategias integrales y efectivas para abordarlos. Los resultados también señalan que el 80% de los chilenos y chilenas consideran que sus instituciones y responsables políticos parecen estar “poco o nada o casi nada” preparados para abordar los desafíos que plantea el envejecimiento poblacional y la vejez personal. Además, se aprecia una marcada percepción de la marginación social de este grupo etario y la insuficiencia de apoyo en términos de salud.
Pese a esta visión negativa, es alentador identificar que una moderada mayoría estaría dispuesta a contribuir con sus impuestos para la mejora del bienestar de las personas mayores. Por ejemplo, un 54,6% de los chilenos estaría de acuerdo con contribuir con impuestos para asegurar los derechos y el bienestar de las personas mayores. Se destaca de los análisis, una generalizada preocupación por el futuro personal y social, especialmente con la expectativa sobre la “satisfacción con la vida al envejecer”, la cual, el 71% señala que disminuye con la edad, seguido por un bajo apoyo familiar para las personas mayores. Un 41% considera que sus años de vejez serán peores respecto de su edad actual y un 37% señala que tiene miedo respecto a enfrentar esa etapa de la vida. Sin embargo, vale resaltar que un segmento de las actuales personas mayores tiene niveles más altos de satisfacción vital que sus ancestros y una mejor respuesta a sus necesidades de bienestar, dignidad e independencia.
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