El envejecimiento es un proceso natural que debe ir acompañado de seguridad, dignidad y permanencia del disfrute de la vida, la salud, la integridad y la participación social. Sin embargo, con el aumento de la población de personas mayores, también se ha incrementado el maltrato.

Definición y Contextualización del Maltrato a Personas Mayores
El maltrato a personas mayores es un problema de salud pública que vulnera los derechos y la dignidad como consecuencia del abuso de poder hacia una persona en situación de desventaja e inferioridad debido a sus limitaciones, ya sea por razón de edad, género o pérdida de capacidades. Las víctimas de la violencia se encuentran en todos los grupos etarios, siendo especialmente reconocido el maltrato a las mujeres, niños y ancianos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) en la “Declaración de Toronto” define los malos tratos a personas mayores como “La acción única o repetida, o la falta de la respuesta apropiada, que causa daño o angustia a una persona mayor y que ocurre dentro de cualquier relación donde exista una expectativa de confianza”. Esta definición considera tanto acciones como omisiones o descuidos, con o sin intencionalidad, con el riesgo de subvaloración si no se describen adecuadamente.
Según la OMS, el maltrato en la vejez es un problema social que atenta contra los derechos humanos de millones de personas mayores en todo el mundo y sucede tanto en el ámbito privado como en establecimientos institucionales, considerando una proporción más elevada de personas maltratadas en estos últimos.
Maltrato al adulto mayor: definición y tipologías
Tipos de Maltrato a Personas Mayores
El abuso asume dos formas principales: “maltrato” como grave vulneración de derechos (maltrato físico, sexual, abandono) y “formas menores” que muchas veces pasan desapercibidas para el entorno, pero igualmente inaceptables. A menudo se combinan muchas formas de maltrato.
Maltrato Físico
El maltrato físico es el uso de la fuerza ejercida sobre la persona mayor que puede derivar en golpes, restricciones físicas, bofetadas, zarandeos, castigos físicos, empujones, quemaduras, ingesta forzada, heridas u otras lesiones que provocan dolor y/o incapacidad. Las lesiones inexplicables, heridas sin tratamiento adecuado, quemaduras por fricción, marcas de ataduras, gafas rotas, arañazos, cortes y contusiones son posibles indicios de abuso físico.
Abuso Sexual
El abuso sexual es el contacto sexual sin consentimiento, la amenaza de tal contacto o el contacto por la fuerza. Ejemplos de ello son el tocamiento de las partes íntimas y la violación. Contusiones alrededor de los senos o de las zonas genitales o hemorragias inexplicables de la vagina o del ano pueden indicar abuso sexual, aunque no siempre comporta lesiones físicas.
Maltrato Psicológico
El maltrato psicológico es el uso de palabras o acciones para causar estrés emocional o angustia. Puede incluir amenazas, insultos, órdenes bruscas, ignorar a la persona (no hablándole o no respondiéndole), y tratar a la persona mayor como a un niño (infantilización), a veces con el objetivo de hacerla dependiente del agresor. Las víctimas de malos tratos psicológicos pueden volverse pasivas y retraídas, ansiosas o deprimidas.
Negligencia y Abandono
La negligencia, descuido o abandono supone una amenaza contra la salud de la persona cuidada, al no proporcionar a la persona alimentos y fármacos o lo necesario para atender a su higiene personal o a otras necesidades. Puede ser deliberada, u olvidada o pasada por alto por cuidadores irresponsables. El abandono es otra forma de negligencia en la que los cuidadores dejan de brindar atención sin asegurarse de que haya cuidadores o servicios de atención sustitutos disponibles. Los signos incluyen pérdida de peso, piel y boca secas, mal olor, úlceras por presión, falta de dispositivos de ayuda necesarios, o falta de atención médica.
Abuso Económico
El abuso económico es la explotación de las posesiones o los fondos de una persona en beneficio de otra, o en detrimento del adulto mayor. Comprende estafar o engañar a una persona mayor para que entregue dinero o bienes, robar, presionar para distribuir bienes, o manejar el dinero de manera irresponsable. Los cuidadores pueden gastar la mayor parte de los ingresos de la persona mayor en ellos mismos y darle solo una mínima cantidad.
Restricciones Inapropiadas
Si bien las restricciones pueden ser necesarias por prescripción médica, se considera una forma de maltrato una aplicación inapropiada de las restricciones, ya sean contenciones físicas (cinturón abdominal, arnés, etc.) o químicas (mediante la administración de sedantes), cuando su empleo no es necesario y limita la libertad de la persona.
Auto-negligencia
En ocasiones, las personas de avanzada edad llevan a cabo comportamientos “auto-negligentes”. Esto se refiere a la conducta que amenaza contra la propia salud, seguridad o integridad de la persona a través del abandono o fracaso en el autocuidado, sin que esto suceda por tener una demencia u otra enfermedad mental grave, sino más bien porque se sienten incapaces de afrontar las rutinas diarias.
Causas y Factores de Riesgo del Maltrato
La violencia suele ser el resultado de una combinación de interacciones individuales, relacionales y socioculturales. Los factores de riesgo se agrupan en individuales, relacionales, socioculturales e institucionales, además de factores relacionados con el cuidador.

Factores de Riesgo Individuales
- Alteraciones en el comportamiento psicológico: Cambios bruscos en la conducta, agresividad, modificación de la personalidad, intolerancia a cambios ambientales.
- Indefensión aprendida: La persona anciana no siente capacidad para defenderse ante situaciones amenazantes.
- Carencia o falta de estimulación sensorial: Dificultad para comunicarse debido a problemas de audición, visión o habla.
- Déficit neurocognitivo: Demencia, Alzheimer, deterioro del nivel de conciencia o trastornos amnésicos, que dificultan la detección del maltrato.
- El género: Mayor porcentaje de mujeres ancianas maltratadas que de hombres.
- Problemas físicos: Inmovilidad, incontinencia, insomnio, hipertensión, úlceras.
- Edad: Mayor riesgo de sufrir maltrato pasados los 75 años de edad.
Factores de Riesgo Relacionales
- Vivienda compartida: Los cónyuges y/o hijos adultos de las personas mayores pueden ser los perpetradores.
- Dependencia económica: Ya sea que el agresor dependa del mayor o viceversa.
- Relaciones disfuncionales previas: Antecedentes de violencia familiar.
- Sobrecarga en la mujer: La carga de cuidado puede incrementar el riesgo de maltrato.
- Interdependencia: Grado de dependencia emocional, física o económica entre cuidador y cuidado.
- Difícil relación intersubjetiva: Una compleja relación entre cuidador y persona cuidada.
Factores de Riesgo Socioculturales
- Percepción negativa sobre la vejez: Estigmatización, prejuicios, edadismo (discriminación por edad).
- Entorno familiar: Debilitamiento de vínculos, conflictos por poder y bienes, migración de jóvenes.
Factores de Riesgo en el Cuidador
- Falta de apoyo: Pertenecer a una unidad familiar donde una única persona brinda los cuidados.
- Sentir insatisfacción personal: Frustración enfocada en la persona mayor.
- Cambio en el ritmo de vida: Horarios excesivos, abandono del trabajo formal, privación de vacaciones.
- Conflicto familiar: Discusiones sobre la convivencia con el anciano.
- Cansancio: Falta de descanso físico y emocional.
- Estado emocional por el deterioro de la otra persona: Tristeza, enfado y frustración.
- Sufrir psicopatología o enfermedad física: Elemento desencadenante de la conducta de maltrato.
- Uso y/o abuso de alcohol u otras sustancias: Alteraciones psicológicas que favorecen el maltrato.
Otros modelos que explican el maltrato son el modelo conductual, que postula que tanto la conducta normal como la anormal son producto del aprendizaje, y el modelo ecológico multidimensional, que integra los sistemas y entornos que intervienen en el maltrato, como el aislamiento social y la falta de redes de apoyo.
Magnitud del Maltrato en Personas Mayores
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente 1 de cada 6 personas mayores de 60 ha sufrido algún tipo de abuso en entornos comunitarios. Esta cifra es probable que no refleje la realidad, ya que solo se notifica 1 de cada 24 casos de maltrato en la vejez, en parte por el miedo de los afectados a informar a familiares, amigos o autoridades. En general, se prevé que el maltrato a las personas de edad aumente, ya que la población está envejeciendo rápidamente en muchos países.
Prevalencia en América Latina
Algunas cifras derivadas de estudios nacionales, encuestas específicas o informes judiciales dan indicios de la magnitud de este problema en algunos países de América Latina.
Chile
- La Encuesta Nacional de Salud (ENS) 2009-2010 constató que en las personas de 65 años y más la prevalencia de maltrato era del 7,7%, siendo mayor en mujeres (8,7%) que en hombres (6,4%).
- El Estudio Nacional de la Dependencia en las Personas Mayores (2009) informó una prevalencia de la discriminación del 14%.
- En 2012, un estudio del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) en Valparaíso mostró una prevalencia del 35,5% para el maltrato psicológico, 9,2% para la negligencia, 8,3% para el maltrato económico, 5,6% para el maltrato físico y 5,0% para el maltrato sexual.
- La Encuesta Nacional de Victimización por Violencia Intrafamiliar y Delitos Sexuales (2008) identificó una prevalencia de maltrato psicológico leve del 18,96% y grave del 4,21%, mientras que el maltrato físico leve fue del 3,59% y grave del 3,27%. Los principales agresores fueron cónyuges, hijos, hermanos, cuñados y nietos.
Colombia
- En 2007, en Bogotá, un estudio de denuncias de maltrato mostró una prevalencia del maltrato psicológico del 35,2%.
- En Antioquia, un estudio de 2012 informó de una prevalencia de maltrato físico del 1,7%, económico del 1,3% y sexual del 0,4%.
- La Encuesta Nacional de Salud, Bienestar y Envejecimiento (SABE) 2015 mostró una prevalencia del maltrato a personas mayores del 12,9%, siendo más frecuente en mujeres, aumentando con la edad y en estratos socioeconómicos bajos y zonas rurales.
Ecuador
- La Encuesta de Salud, Bienestar y Envejecimiento (SABE) 2009-2010 mostró una prevalencia de la negligencia y el abandono del 14,9% en personas mayores.
- El 14% de las personas manifestaron haber sido insultadas, siendo mayor el porcentaje entre las mujeres (15,8%).
- El 7,2% de las personas mayores indicaron haber sido amenazadas con causarle daño, siendo mayor la cifra en las mujeres (7,3%).
México
- En 2006, la primera encuesta nacional representativa sobre maltrato mostró una prevalencia del 16,2%, siendo mayor en mujeres (18,4%) que en hombres (12,6%).
- La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) en 2011 mostró una prevalencia del maltrato del 12,5%, siendo el maltrato psicológico (9,4%) y el económico (4,9%) los más prevalentes.
- En 2016, los resultados mostraron un incremento del maltrato, con una prevalencia del 17,3%.
Maltrato en Entornos Institucionales
La información sobre el maltrato en entornos institucionales es más escasa. La OMS indica que las cifras estimadas son de un 33,4% para el maltrato psicológico, un 14,1% para el físico, 13,8% el económico, el 11,6% la negligencia y el 1,9% el maltrato sexual (2018).
En una revisión de estudios recientes sobre este tipo de maltrato en las instituciones, el 64,2% del personal refirió haber cometido alguna forma de maltrato en el año al que se refirió el examen.
| Tipo de maltrato | Notificado por personas de edad (entornos comunitarios) | Notificado por personas de edad y sus representantes (entornos comunitarios) | Notificado por trabajadores (entornos institucionales) |
|---|---|---|---|
| Prevalencia general | 15,7% | No hay suficientes datos | 64,2% |
| Maltrato psicológico | 11,6% | 33,4% | 32,5% |
| Maltrato físico | 2,6% | 14,1% | 9,3% |
| Maltrato económico | 6,8% | 13,8% | No hay suficientes datos |
| Desatención | 4,2% | 11,6% | 12,0% |
| Abusos sexuales | 0,9% | 1,9% | 0,7% |
Durante la pandemia de la COVID-19, los informes de maltrato a personas de edad avanzada aumentaron, posiblemente a causa de una mayor vulnerabilidad de las víctimas y al mayor estrés o al aumento de los factores desencadenantes que afectan a los maltratadores debido al aislamiento social, las dificultades económicas y la mala salud mental. En un estudio estadounidense se indica que las tasas de este tipo de maltrato en la comunidad pueden haber aumentado hasta en un 84%.
Consecuencias del Maltrato
El maltrato a las personas de edad puede tener graves consecuencias físicas, mentales, económicas y sociales, por ejemplo: lesiones corporales, defunción prematura, depresión, deterioro cognitivo, ruina económica y necesidad de ingreso en una residencia de ancianos. Para las personas mayores, las consecuencias del maltrato pueden ser especialmente graves y la recuperación puede llevar más tiempo que para los demás grupos de edad.
Enfrentando el Problema: Marcos Legales y Políticas Públicas
La Declaración Universal de Derechos Humanos (1948) prohíbe la discriminación por cualquier motivo y ha sido la base para normas internacionales y nacionales que buscan la protección de los derechos humanos de las personas mayores. En este sentido, en 2015 se promulgó la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores (OEA, 2015), que reafirma la obligación de eliminar todas las formas de discriminación, en particular la que se presenta en razón de la edad.
Maltrato al adulto mayor: definición y tipologías
Iniciativas en América Latina
A nivel nacional, los países de la región se han esforzado por elaborar políticas y programas encaminadas a la protección de las personas mayores.
Costa Rica
- La Ley Integral para la Persona Adulta Mayor (Ley núm. 7.935 de 1999) busca garantizar igualdad de oportunidades, vida digna, protección y seguridad social en la vejez.
- En 2006, el decreto ejecutivo núm. 33.158 declaró el 15 de junio como Día Nacional contra el Abuso, Maltrato, Marginación y Negligencia contra las Personas Adultas Mayores.
- El Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (CONAPAM) es el órgano rector que formula políticas públicas y adopta medidas para la prevención y erradicación de toda forma de violencia.
- La Unidad de Gestión Social recibe denuncias y brinda orientación sobre maltrato.
Bolivia
- La Constitución Política del Estado (2009) reconoce por primera vez los derechos, garantías y beneficios de las personas adultas mayores.
- El decreto supremo núm. 0264 (2009) declaró el 26 de agosto Día de la Dignidad de las Personas Adultas Mayores.
- La Ley núm. 369, Ley General de las Personas Adultas Mayores (2013), regula derechos, garantías y deberes, así como la institucionalidad para su protección.
- En 2016, se ratificó la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores.
Chile
- La Ley núm. 20.427 de 2010 modificó la Ley núm. 20.066 de 2005 de Violencia Intrafamiliar e incorporó el maltrato de personas mayores.
- El Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) dirige el Programa contra la Violencia y el Abuso al Adulto Mayor, que busca proteger y atender a víctimas de abuso, maltrato o violencia intrafamiliar.
Colombia
- El artículo 46 de la Constitución Política Nacional ampara los derechos de las personas mayores.
- La Ley núm. 1.251 de 2008 dicta las normas para la protección, promoción y defensa de los derechos de las personas mayores.
Perú
- La Ley núm. 28.803 de 2006 incluye la creación de Centros Integrales de Atención al Adulto Mayor (CIAM), que son espacios de prestación de servicios básicos para el bienestar y promoción social. El CIAM tiene entre sus objetivos organizar talleres de autoestima y de prevención del maltrato.
- La Ley núm. 30.490 (2016) enuncia como principio la promoción y protección de los derechos de las personas mayores.
Ecuador
- La Constitución de la República del Ecuador de 2008 establece que las personas mayores recibirán protección contra la violencia.
Brasil
- Desde 2003, cuenta con la Ley núm. 10.741 Estatuto do Idoso, que regula los derechos especiales de las personas mayores de 60 años.
El Salvador
- Su Ley contra la Violencia Intrafamiliar (decreto núm. 902 de 1996) establece mecanismos para prevenir, sancionar y erradicar la violencia y enuncia la protección especial a personas mayores.
Iniciativas de Visibilización, Prevención y Manejo del Maltrato
Se han intentado aplicar diversas estrategias para prevenir y combatir el maltrato a las personas mayores. Las que se consideran más prometedoras son: las intervenciones que realizan los cuidadores, los programas de administración del dinero para las personas mayores con mayor riesgo de sufrir explotación económica, las líneas telefónicas de ayuda y los centros de acogida de emergencia; y la implicación de equipos multidisciplinarios que pueden actuar desde varios ámbitos.
Argentina
El Ministerio de Salud y Desarrollo Social impulsó el programa Prevención de la Discriminación, el Abuso y el Maltrato hacia los Adultos Mayores. Este programa comprende capacitación profesional, asesoramiento legal y psicológico, difusión de derechos y sensibilización a la comunidad. Se puso en práctica en 22 provincias entre 2006 y 2009, logrando un mayor conocimiento de los derechos y un aumento en el número de herramientas para detectar situaciones de maltrato.
Chile - Programa del SENAMA "El Copihue"
El Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) elaboró el programa Prevención del Síndrome de Burnout en Personal de Cuidado Directo del Residente, en el Establecimiento de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM) “El Copihue”. Este programa busca garantizar el respeto a la dignidad de las personas mayores, evitando situaciones de maltrato mediante la prevención del síndrome de desgaste profesional. Tiene dos objetivos generales: la prevención del maltrato y la generación de espacios para el bienestar biopsicosocial del adulto mayor. La población objetivo son todas las personas mayores y cuidadores del ELEAM "El Copihue".
La estrategia aborda cuatro ámbitos principales: bienestar psicológico, físico, interpersonal e inclusión social del adulto mayor. Las actividades incluyen evaluación psicosocial de los cuidadores (mediante el cuestionario Maslach Burnout Inventory - MBI), verificación del síndrome de desgaste profesional en casos de estrés elevado, y organización de talleres de trabajo. El programa se retroalimenta constantemente por parte de los residentes e involucra a la comunidad, la familia y las autoridades. Ha permitido la obtención de resultados medibles y comparables en el tiempo, siendo evaluado positivamente por personas mayores y cuidadores, quienes han expresado gratitud por la atención a su salud mental y física, permitiendo identificar situaciones de estrés y realizar intervenciones y cambios estructurales para una atención de calidad.
Las estrategias de ejecución del programa se dividen en dos componentes: generar y difundir conocimientos sobre maltrato a personas mayores mediante educación y capacitación, y la atención integral social y jurídica especializada a víctimas de maltrato en conjunto con organismos especializados. El programa, en marcha desde 2012, opera gracias a la coordinación interinstitucional a través de la Red de Prevención y Atención del Maltrato a las Personas Mayores.
Prevención del Maltrato a Personas Mayores
Es importante que las instituciones gubernamentales lleven a cabo campañas de sensibilización sobre esta problemática, enfocadas tanto para el público en general como específicamente para los profesionales sanitarios. También son necesarias políticas sobre la atención en residencias para definir y mejorar el nivel de la atención, así como intervenciones de apoyo a los cuidadores (gestión del estrés, programas de asistencia…). Asimismo, es primordial otorgar una buena formación a las personas que cuidan a nuestros ancianos, tanto en el ámbito profesional como particular.
En el entorno familiar, se deben de implicar todos los miembros de la familia y abordar de manera conjunta la situación a la que se enfrentan el cuidador y la persona cuidada, con el fin de lograr minimizar los problemas. Acudir a un profesional de la psicología puede ayudar a mejorar el estado emocional del cuidador y de la persona cuidada, y derribar algunos muros que puedan dificultar el buen funcionamiento de tal relación. La terapia psicológica también puede ayudar al resto de miembros de la familia a llevar mejor la situación, así como a concienciarse sobre la necesidad de su apoyo. En general, todos podemos ayudar a mejorar esta situación prestando una mayor atención a los mayores que nos rodean, participando en programas de asistencia para reducir la soledad a la que se enfrentan estas personas, y brindándoles el cariño que necesitan y merecen.