Hogar de Cristo y su Impacto Social: La Mirada de Juan Cristóbal Romero

En sus 80 años de existencia, el Hogar de Cristo ha buscado la inclusión social de las personas más vulnerables, adaptándose a las distintas realidades que han surgido y ampliando su radio de acción. Aunque las pobrezas han cambiado y se han complejizado, el objetivo principal, inspirado por su fundador San Alberto Hurtado, es reducir la desigualdad y la pobreza en Chile, ocupándose de quienes tienen menos y están en mayor exclusión social, para que logren el bienestar y la dignidad que todo ser humano merece.

Orígenes y Fundación del Hogar de Cristo

La visión de San Alberto Hurtado

Octubre de 1944 es la fecha fundacional del Hogar de Cristo. En diciembre de ese mismo año, se instaló la primera piedra de un sólido edificio concebido para albergar a niños abandonados que dormían bajo los puentes del Mapocho. En ese tiempo, las familias migraban desde los campos del sur y las salitreras del norte a la capital en busca de una vida mejor, enfrentando desnutrición generalizada, analfabetismo, tuberculosis como la enfermedad más común, abortos como causa común de muerte femenina, y vicios como el alcoholismo.

Un titular de prensa de la época rezaba: “Nunca un pobre lo encontró ausente”, aludiendo al jesuita creador del Hogar de Cristo, quien muchos años después, en octubre de 2005, se convertiría en el primer santo chileno. Alberto Hurtado Cruchaga murió a los 51 años, víctima de un cáncer de páncreas, el 18 de agosto de 1952. A la fecha de su fallecimiento, ya existía “la casa madre” de su obra en la calle Chorrillos, hoy llamada Calle Hogar de Cristo, en la comuna de Estación Central.

Expansión y nuevas iniciativas

El 26 de enero de 1954, se creó la Funeraria Hogar de Cristo para cumplir con la voluntad de su fundador de otorgar servicios fúnebres dignos a las personas que más lo necesitan, con el compromiso principal de que los más pobres y excluidos de la sociedad fueran tratados con respeto y dignidad, aún después de su muerte.

En 1966, nació formalmente Fundación Vivienda, desarrollando una ingente labor en materia habitacional. Siguiendo los principios de Alberto Hurtado, su objetivo es “dar techo a quienes no lo tienen”. Las viviendas del Hogar de Cristo, especialmente las prefabricadas conocidas como “mediaguas”, permitieron a numerosas familias de clases populares acceder a un hogar.

Atención a adultos mayores y enfermos terminales

En su último saludo de Navidad en 1951, poco antes de morir, Alberto Hurtado escribió: “Los ancianos tendrán su Hogar. Para ellos quisiéramos que la tarde de sus vidas sea menos dura y triste”. El 5 de junio se inauguró el primer Hogar de Adultos Mayores de Hogar de Cristo en Conchalí, en la chacra Los Aromos, con la construcción de tres pabellones que luego se ampliarían a siete.

En 1973, se inauguró una sección para enfermos terminales rechazados por los hospitales, funcionando en 1974 como Sala Padre Hurtado con un equipo diverso integrado por personal sanitario, trabajadores sociales, voluntariado y religiosos.

Evolución de Programas y Enfoques

Trabajo con niños y jóvenes vulnerables

El Hogar de Cristo inició su labor con niños de la cárcel de Puente Alto a través del Centro de Atención al Menor Encarcelado (CAME), que se convirtió en obra permanente en 1987, trabajando con niños y jóvenes encarcelados en un recinto destinado a adultos.

La Escuela Granja, un avanzado concepto pedagógico de Alberto Hurtado para capacitar en oficios, vio surgir sus primeros talleres pre-vocacionales en mayo de 1989. Estos talleres funcionaron como una escuela de oficios y nivelación de estudios para personas que nunca habían asistido al colegio. La sede inicial estuvo en Estación Central y luego se trasladó a La Granja, donde hoy funciona el colegio Betania.

En 2003, los talleres pre-vocacionales dieron pie a la Fundación Padre Álvaro Lavín y luego a Súmate, un programa central del Hogar de Cristo para niños, niñas y jóvenes analfabetos, desescolarizados o rezagados en lo educativo. El modelo de Súmate ofrece una segunda oportunidad a través de escuelas con modalidad de dos años en uno, principalmente para enseñanza media, con clases personalizadas, dos profesores por aula para un máximo de 20 alumnos, y cursos paralelos técnicos en electricidad, gasfitería, temas digitales, artísticos, música, pintura y deportes. Actualmente, está costando 300 mil pesos por joven, pero solo reciben 80 mil, y solo tres escuelas de Súmate lo desarrollan como modelo estándar en Chile.

Entrevista Junji: Los desafíos de la educación inicial con Fabiola Mánquez

Atención a personas con consumo problemático de sustancias

Rodrigo Zaldívar Larraín, voluntario del Hogar de Cristo, se convenció de que las personas adultas con problemas de salud mental en extrema pobreza requerían una respuesta especializada. Para acoger a jóvenes y adultos, hombres y mujeres, con consumo problemático de alcohol y otras drogas que viven en pobreza y exclusión social, Hogar de Cristo creó la Fundación Paréntesis. El alza sostenida del consumo de estas sustancias golpeaba especialmente a los sectores más vulnerables sin recursos para acceder a tratamientos. Paréntesis desarrolló 25 programas en ocho regiones del país.

Innovación en soluciones de vivienda: Vivienda Primero

El programa Vivienda Primero busca restituir el derecho a la vivienda a personas que han pasado largo tiempo en situación de calle. Este programa, financiado por el Ministerio de Desarrollo Social y con la participación del Ministerio de Vivienda, es operado por organizaciones como Hogar de Cristo y consiste en entregar una vivienda sin condiciones de “buen comportamiento” y dar acompañamiento psicosocial durante todo el proceso de adaptación a los beneficiados. Se ha enfocado en personas que han pasado más de 5 años en situación de calle y tienen más de 50 años de edad, con resultados extraordinarios: 99% de adherencia al programa, 30% ha generado ingresos propios y 70% disminuyó su consumo de alcohol y drogas. Los resultados en 80 viviendas en Santiago, Valparaíso y Osorno, atendiendo a 112 personas, han sido notables, siendo una política escalable cuyo costo es comparable a mantener 24/7 una hospedería.

Juan Cristóbal Romero: Liderazgo y Visión

Juan Cristóbal Romero en una charla sobre pobreza y desigualdad

Trayectoria y compromiso

Juan Cristóbal Romero Buccicardi, ingeniero civil de la Universidad Católica, dirigió el Hogar de Cristo desde 2014 hasta abril de 2023. Previo a su cargo como director ejecutivo, fue gerente general de Fondo Esperanza (2002-2014), apoyando a emprendedoras -mujeres jefas de hogar en su mayoría- de sectores vulnerables a través de microcréditos, capacitaciones y redes. En 1998, entusiasmado por la campaña «2.000 mediaguas para el 2.000», se acercó a Benito Baranda, quien le propuso trabajar en la coordinación del voluntariado. "Me enamoré del Hogar de Cristo. Al año siguiente, nos fuimos con mi señora a Chiloé a trabajar para la fundación”, donde nació la primera de sus 4 hijos.

Bajo su gestión, impulsó procesos clave de modernización institucional y promovió políticas públicas fundamentales para la superación de la pobreza en el país. Su renuncia se dio a conocer el martes 7 de abril de 2023, para asumir la gerencia general de la Cámara Chilena de la Construcción. El Directorio del Hogar de Cristo ha iniciado el proceso de búsqueda de la persona idónea para dar continuidad al trabajo de la fundación, reafirmando la continuidad de todos los proyectos y vínculos.

Análisis de la pobreza y desigualdad en Chile

Romero sostiene que el país enfrenta un panorama más duro que el percibido hace algunos años, con un 17% de personas y familias viviendo en condiciones de pobreza, una cifra bastante alta. El impacto económico es clave, y el IPC es un “cáncer de la economía, especialmente para sectores de pobreza”. En este escenario, el crecimiento económico se instala como condición necesaria.

Más allá de los números, la pobreza ha cambiado su rostro. Hay cerca de 200.000 jóvenes en edad escolar que no están yendo al colegio, lo que los expone a dinámicas como el crimen organizado. El envejecimiento de la población también redefine el problema, sumado a la incertidumbre en la conducción de la agenda social. El diagnóstico apunta a una pobreza más compleja que combina carencias materiales con factores sociales y culturales, siendo el elemento emocional el más profundo.

Juan Cristóbal Romero ha dedicado gran parte del siglo XXI a combatir la inequidad, dirigiendo una causa que anualmente atiende a casi 34 mil personas en situación de pobreza y vulnerabilidad, financiada casi en un 50% por donaciones promedio mensuales per cápita de siete mil pesos de socios comunes y corrientes. En su análisis del estudio de Michael Walton sobre la desigualdad en Chile, Romero señala el poco acento puesto en reducir las inequidades en comparación con el esfuerzo hecho en disminuir la pobreza monetaria. La desigualdad económica es síntoma de muchas otras inequidades, como en la educación, con más de 224 mil niños, niñas y jóvenes fuera del sistema escolar, siendo en su mayoría pobres y vulnerables. El gasto en educación per cápita está directamente asociado al estrato social: 400 mil pesos mensuales por alumno en colegios privados, 147 mil pesos en educación pública y 75 mil pesos en establecimientos que re-escolarizan a jóvenes y adultos.

También destaca la desigualdad territorial, con personas en Cerrillos durmiendo cuarenta minutos menos que en Las Condes debido a los tiempos de traslado al trabajo. El 50% de los pensionados recibe una pensión bajo la línea de la pobreza, y en 2017, la mitad de los chilenos recibía un sueldo de 180 mil pesos mensuales. Uno de los datos que más impresiona a Romero del trabajo de Walton es que 50 grupos económicos concentren el 90% de la riqueza del país, lo que indica un mercado poco competitivo, baja productividad y que un millón de las dos millones de microempresas en Chile son informales.

En 2020, el Hogar de Cristo, junto a otras fundaciones, indagó las percepciones de las poblaciones más pobres y vulnerables (adultos mayores, mujeres jefas de hogar, personas en situación de calle, habitantes de campamentos) en los Círculos Territoriales, buscando respuestas al origen del estallido social de 2019 y caminos de salida a la crisis. Romero habla del "Abuso", relacionado con las desigualdades, y el "Abandono", donde el Estado no combate la desigualdad y permite que una mitad del país sin protección sea susceptible al narcotráfico.

Romero critica el desconocimiento de las élites sobre la realidad de la pobreza, y subraya la importancia de aumentar la competitividad en un país con una matriz supuestamente neoliberal pero con baja competitividad. Es fundamental disminuir la rentabilidad del capital, ya que los altos niveles de retorno de la inversión desincentivan la eficiencia y productividad de las empresas. Ve poca resistencia de las élites a un posible impuesto al capital.

Desafíos de la pobreza y el futuro

Romero observa que el voto voluntario ha limitado la política a un segmento que participa más, marginando a grandes masas de la población. Los responsables políticos locales se concentran en nichos de su interés, dejando a sectores completos marginados. Grupos de presión como adultos mayores y desescolarizados no marchan, por lo que sus necesidades urgentes no están en la agenda, a diferencia de grupos masivos que mueven la agenda a través de manifestaciones. Las personas mayores abandonadas deberían contar con un sistema de protección a la altura del de la infancia, pero ambos segmentos son muy vulnerables y no están en la agenda pública.

Más del 10% de las personas atendidas anualmente por el Hogar de Cristo son adultos mayores de extrema vulnerabilidad, muchos en residencias de larga estadía que se convierten en dispositivos clínicos. Para un trabajo social adecuado, es necesario transitar hacia programas más personalizados y preventivos, priorizando la atención domiciliaria y ambulatoria para retardar el ingreso a instituciones residenciales. La modalidad residencial debería ser la última opción para cualquier población atendida.

La inflación y la crisis económica golpean duramente al Hogar de Cristo, como a todas las familias chilenas. Sin embargo, la transformación de la estrategia social de la institución es anterior a esta coyuntura, buscando adaptarse a un Chile que ha cambiado. Hoy, avanzar hacia un Estado Social de Derecho es un camino inevitable, con una reorientación de la estrategia social hacia la participación ciudadana incidente, incluyendo la perspectiva de género y una mirada intercultural, considerando el aumento de la población migrante en Chile.

La frase “nada sobre nosotros sin nosotros” (“Nihil de nobis, sine nobis”), utilizada por Romero, releva que no corresponde tomar una medida política sin la participación completa y directa de los miembros del grupo afectado. Esta idea se opone al paternalismo o a la caridad y aboga por el fortalecimiento del desarrollo y el reconocimiento de derechos, con acciones de prevención, promoción y restauración. Es crucial comprender la interacción de las personas con el medio en el que viven y responder a las necesidades de los territorios, reconociendo los recursos y sistemas sociales públicos y privados disponibles.

Programas e Innovación para Adultos Mayores

Fondo Concursable Piensa en Grandes

Juan Cristóbal Romero ha impulsado el segundo fondo concursable de innovación social Piensa en Grandes, una iniciativa que comenzó en 2019 y se reanudó en 2021 tras la suspensión por la pandemia. Esta alianza público-privada, con la participación de Hogar de Cristo, AFP Habitat y Vinson Consulting, busca apoyar financieramente y en términos de gestión proyectos innovadores y escalables para mejorar la calidad de vida de las personas mayores.

En la primera versión, los proyectos ganadores fueron G Care, un dispositivo digital que alerta sobre accidentes de adultos mayores, y Caminatas Paso a Paso, que promueve el ejercicio físico en grupos. G Care ya se está comercializando y usando con éxito en programas de atención domiciliaria del Hogar de Cristo. Ahora, los proyectos incipientes pueden ganar 5 millones de pesos y mentoría por 6 meses, y los más desarrollados (piloto) hasta 20 millones y un año de apoyo profesional. Las postulaciones se cerraron el 1 de agosto de 2021.

Adultos mayores participando en actividades de Piensa en Grandes

Desafíos y soluciones para la vejez

Romero considera muy complejo resolver el problema de la desigualdad y la pobreza en adultos mayores, no solo los económicos, sino también los asociados a la soledad, el abandono y los estigmas. Nadie quiere ser viejo hoy, ya que implica un alto riesgo de caer en la pobreza, especialmente al término de la vida laboral (60 años para mujeres y 65 para hombres), debido a pensiones inadecuadas y la falta de un sistema de protección social integral, a años luz de los estándares de la OCDE.

Las jubilaciones son bajas, y cerca del 50% de los pensionados en Chile reciben montos por debajo de la línea de la pobreza, obligando a muchos a seguir trabajando por necesidad. La decisión de seguir trabajando debería ser voluntaria, para fortalecer la autonomía y conservar redes, no por necesidad, ya que esta última puede ser atentatoria contra la integridad de la persona. Además de las bajas pensiones, otros temas críticos son la vivienda, el acceso a la salud y las residencias.

En 2020, debido a la pandemia, no hubo concurso para Piensa en Grandes. La alianza trabajó con la Municipalidad de Puente Alto, Senama, Simón de Cirene y Compromiso País para formalizar Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM), ya que más de la mitad de ellos en Chile no están acreditados ni regularizados. Se apoyó a 18 ELEAM de Puente Alto con soporte económico y capital humano para que pudieran nivelar las brechas y acceder a la formalización.

En Chile, el cuidado de los adultos mayores se asigna a la familia, lo que implica que un miembro (generalmente una mujer) deba renunciar al trabajo, limitando la posibilidad de doble ingreso para familias en situación de pobreza. La protección del adulto mayor no solo implica el cuidado de la persona, sino también el apoyo a la familia completa.

Atención domiciliaria y cuidados paliativos

La pandemia afectó los programas domiciliarios del Hogar de Cristo, especialmente los PADAM (Programas de Atención Domiciliaria para Adultos Mayores), que atienden a más de la mitad de las personas mayores en sus domicilios para evitar la institucionalización. Sin embargo, las barreras sanitarias impidieron la interacción física, limitando el contacto a llamadas telefónicas, lo que ha generado mayor abandono y la pérdida de contacto con familiares y redes.

El Hogar de Cristo desea que las personas logren autonomía plena en cada etapa de la vida, incluso en cuidados paliativos al final. Es fundamental respetar su dignidad y no tratarlos como niños. Es necesario identificar claramente las etapas de la vejez (temprana, intermedia y final) para entregar apoyos que compensen las falencias y detengan el deterioro. Las salas Padre Hurtado, dedicadas a cuidados paliativos, son lugares humanos donde se ofrece apoyo médico paliativo y un trato individual y personalizado, permitiendo que en la última etapa de vida las personas se sientan queridas, dignificadas y reconocidas.

La Crisis del SENAME y la Protección de la Infancia

En Chile, existen 92.601 niños y adolescentes bajo la protección del Estado, de los cuales 8.326 viven en residencias, 7.307 en centros administrados por Organismos Colaboradores de Sename (OCAS) y el resto en 10 Centros de Reparación Especializada de Administración Directa (Cread). Las señales de alerta levantadas en 2013 por el Poder Judicial y Unicef no lograron salvar a niños como Lissette, lo que plantea la pregunta de cómo el Estado y la sociedad han permitido la indefensión de la infancia más vulnerable.

Romero afirma que el Sename (hoy Mejor Niñez) es el síntoma, no la enfermedad. Es urgente la aprobación de la ley de garantía de derechos de los niños, que cree un sistema de protección integral. Es indispensable que las residencias de protección y los programas preventivos cuenten con servicios profesionales serios, multisectoriales, inteligentemente coordinados y basados en evidencia internacional, lo que requiere financiamiento que hoy está lejos de cubrir lo mínimo. Los hogares de las instituciones colaboradoras operan de forma deficitaria en relación con los recursos entregados por Sename.

El Hogar de Cristo ha estado trabajando con 46 especialistas en una propuesta técnica de residencias para niños profundamente vulnerados en sus derechos. Este trabajo se dio a conocer en detalle en octubre y se esperaba poner en práctica en 2018 en dos proyectos de residencias piloto.

Representación de la evolución del SENAME a Mejor Niñez

Contexto Actual y Desafíos Futuros

Pobreza multidimensional y Objetivos de Desarrollo Sostenible

La cifra de pobreza por ingresos en Chile es del 6,5% de la población, habiendo bajado principalmente por los aportes económicos del Estado como el IFE (Ingreso Familiar de Emergencia), que no es una política sostenible. La pobreza multidimensional, definida por carencias en educación, vivienda y entorno, salud, trabajo, redes y cohesión social, también es una gran preocupación. Romero fue invitado a la ONU para hablar sobre el avance del primer Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS): terminar con la pobreza para 2030, pero es pesimista al respecto.

Solo un 15% de los objetivos han avanzado, el resto se ha estancado o retrocedido. En el caso de Chile, en 2023, se pasó del lugar 20 al 32. La falta de cumplimiento se debe a que no es un tema que concite el interés político, económico, social y académico. Romero tiene la impresión de que la erradicación de la pobreza no es hoy un tema país, sino de segundo o tercer orden.

La desescolarización, con 227 mil niños y jóvenes fuera del sistema escolar, es un “cáncer social” con consecuencias extraordinarias. Una modalidad para la re-escolarización lleva cuatro años parada en el Senado. La pandemia evidenció una falta de valorización de la educación como trampolín para el desarrollo personal, llevando a que familias y jóvenes no confíen en ella como camino de superación.

La trampa de la pobreza y la natalidad

La trampa de la pobreza se agrava cuando una sola persona de la familia trabaja, porque la otra cuida a niños y adultos mayores. Liberar a esa persona del cuidado permitiría que dos trabajen, generando la posibilidad de doble ingreso. La tasa de natalidad ha bajado a niveles históricos, llegando a 1,3 hijos por mujer.

La crisis que vivió Sename (hoy Mejor Niñez) se vivirá muy pronto en el ámbito de las personas mayores debido al aumento de esa población y a que se sincerará la realidad en que viven. Las personas en situación de calle aumentaron en un 37% en los últimos 5 años. El modelo “Vivienda primero”, desarrollado en EE. UU., pone la vivienda como la primera solución para una persona en situación de calle, lo que activa capacidades en las personas. Actualmente, 700 personas mayores de 50 años viven en viviendas con programas del Estado, con resultados extraordinarios.

Transparencia y gobernanza

La última encuesta CEP muestra que la percepción de corrupción generalizada subió en 10 años del 50% al 70%, impactando la legitimidad de instituciones y autoridades. La transparencia es clave. El Hogar de Cristo firmó en 2013 un convenio con el Consejo para la Transparencia y en 2023 con Chile Transparente. Internamente, la gestión se basa en el cumplimiento de metas claras y una auditoría interna independiente.

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