La misión del Hogar de Cristo es acoger con amor y dignidad a las personas más pobres entre los pobres, buscando ampliar sus oportunidades para una vida mejor. La institución convoca con entusiasmo y vincula a la comunidad en su responsabilidad con los excluidos de la sociedad. Si bien miles de niños y niñas viven sus primeros años, claves para el desarrollo, en situación de exclusión social, la obra también se enfoca en el apoyo a adultos y personas mayores.

Historia y Desarrollo en Concepción
En 1969, con la ayuda del Arzobispado, las instalaciones de Hogar de Cristo en Concepción se trasladaron a Manuel Rodríguez 50, junto a la Capilla El Carmen. La hermana Ursulina Juanita de Boeck asumió la dirección, y bajo su administración, la obra experimentó un extraordinario avance. Durante este período, se recibieron importantes donaciones de propiedades y ayudas, principalmente de Bélgica, las cuales fueron destinadas a la creación de hogares para niñas y niños, así como
Programas de Apoyo y Residencia
Hogar de Cristo extiende su apoyo a personas adultas en situación de pobreza y exclusión social con discapacidad mental (psíquica y/o intelectual) y sus familias. Esto se realiza a través de tres modalidades de programa: residencial, ambulatorio y domiciliario, todos diseñados para favorecer el ejercicio de sus derechos fundamentales.
Además, la institución cuenta con residencias específicas, como la Residencia para la Superación, que ofrece alojamiento, servicios básicos y orientación a personas en situación de calle que se encuentran en proceso de salida de esta situación.
Hogar de Cristo: Programa PADAM - Ufrovisión
Nueva Hospedería para Varones en Concepción
Recientemente, se llevó a cabo una emotiva ceremonia para la inauguración de la hospedería para varones del Hogar de Cristo en Concepción. Esta moderna instalación tendrá la capacidad de recibir a 40 personas en situación de calle, quienes podrán acceder a redes de apoyo y acompañamiento. El jefe de División de Desarrollo Social y Humano, Simón Acuña, valoró la instancia, destacando la filantropía de Armando Balotta, benefactor clave de la obra.
Armando Balotta, un filántropo y empresario penquista, invirtió más de 900 millones de pesos en esta hospedería, que cuenta con una infraestructura de vanguardia para quienes más lo necesitan. Balotta enfatizó la importancia de la solidaridad, señalando que "cada día es más importante la solidaridad, algo que está bastante alejado de la sociedad y creo que tenemos que retomarla."
