El envejecimiento poblacional es una realidad global que avanza a pasos agigantados. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, para el año 2050 el 22% de los habitantes del planeta tendrá sobre 60 años y 400 millones de personas superarán los 80 años. Ante este escenario, resulta crucial comprender cómo la atención especializada puede mejorar la calidad de vida y la autonomía de los adultos mayores.

¿Qué es la Evaluación Geriátrica Integral (EGI)?
Los pacientes de edad avanzada ingresados en un hospital a menudo enfrentan problemas múltiples, complejos y superpuestos. Son más propensos a una rápida pérdida de la independencia durante una enfermedad aguda, lo que frecuentemente deriva en la necesidad de un ingreso en un hogar de ancianos. Gran parte de esta disminución funcional podría evitarse si se identificaran adecuadamente las necesidades de atención y si se coordinara y gestionara el tratamiento de forma multidisciplinaria.
La Evaluación Geriátrica Integral (EGI) es un proceso diagnóstico y terapéutico multidimensional diseñado para abordar las necesidades médicas, sociales, de salud mental y físicas del adulto mayor. Sus objetivos principales son maximizar la recuperación y devolver a los pacientes a sus niveles previos de funcionalidad.
Resultados de la revisión científica Cochrane
Investigadores de la colaboración Cochrane realizaron una revisión sistemática para determinar si la atención especializada organizada (EGI) mejora los resultados de salud en pacientes ancianos hospitalizados. Se analizaron 29 ensayos clínicos con un total de 13 766 pacientes provenientes de nueve países distintos.
Hallazgos clave sobre la autonomía y permanencia en el hogar
- Retorno al hogar: Los pacientes de edad avanzada que reciben EGI tienen significativamente más probabilidades de vivir en sus propios domicilios durante el seguimiento (hasta un año después del ingreso).
- Reducción de institucionalización: La EGI disminuye la probabilidad de que los pacientes sean ingresados posteriormente en un hogar de ancianos.
- Mortalidad y dependencia: No se encontró evidencia de que la EGI reduzca el riesgo de muerte, y parece hacer poca o ninguna diferencia en cuanto a la dependencia en actividades cotidianas (como alimentarse o caminar).

Metodología y calidad de la evidencia
El estudio se adhirió a los procedimientos metodológicos estándar del Grupo Cochrane para una Práctica y Organización Sanitaria Efectivas (EPOC), utilizando los criterios GRADE para evaluar la certeza de la evidencia. Los resultados muestran que, si bien la EGI mejora las posibilidades de retorno al domicilio, puede conllevar un ligero aumento en los costes de atención médica por participante, estimado en un promedio de 234 libras esterlinas respecto a la atención habitual.
En conclusión, el acceso a servicios de evaluación coordinada por especialistas al ingresar al hospital es una herramienta fundamental para preservar la independencia de los adultos mayores, permitiendo que un mayor número de personas continúe viviendo en sus hogares tras episodios de salud aguda.