La residencia de ancianos Casa de los Abuelos, ubicada en Macul, Región Metropolitana, se presenta como un modelo que busca fusionar la profesionalidad con la calidez humana. Las familias que han confiado sus seres queridos a esta institución valoran la dedicación y el profesionalismo del equipo, destacando la atención continua y el manejo riguroso y responsable de la medicación. La comunicación abierta y efectiva con los familiares es otro pilar fundamental que genera una sólida confianza.
Esta residencia se ha adaptado para atender las necesidades complejas de adultos mayores que padecen enfermedades como el Alzheimer, así como otras afecciones cardíacas o respiratorias, procurando mantener siempre un ambiente acogedor y seguro. Su ubicación, en un entorno natural y con fácil acceso a servicios médicos, la posiciona como una opción considerada por aquellos que buscan una casa de reposo que priorice la calidad de vida y el respeto hacia sus residentes.

Controversias y Denuncias en la Administración de la Residencia
Sin embargo, la imagen de la residencia se ha visto empañada por una serie de graves denuncias y la decisión de poner fin anticipado al convenio entre la institución pública y la Fundación AMSCA, que asumió la administración de la residencia hace un año. El comunicado emitido informaba la terminación del acuerdo, prevista para el 30 de junio, pero que se adelantaría.
Las denuncias, formalizadas a través de cartas enviadas por funcionarios y familiares al Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama), señalan hechos alarmantes:
- La muerte de un hombre de 84 años, quien habría permanecido 9 días sin ser alimentado.
- El fallecimiento de una anciana aplastada por una puerta.
- Un residente tetrapléjico encontrado cubierto de moscas debido a sus escaras.
- La contratación de un número significativo de familiares del director de la Fundación AMSCA.

Investigaciones y Hallazgos de Irregularidades
Un informe elaborado por la Secretaría Regional Ministerial (Seremi) detalla que el anciano que falleció tras 9 días sin alimentación, no contaba con la sonda nasogástrica necesaria para su sustento. Senama sospecha que una de las causas de su muerte podría ser la falta de asistencia y el incumplimiento de las indicaciones médicas por parte de la Fundación AMSCA, provenientes del Hospital Sótero del Río.
Los problemas y denuncias de los propios funcionarios del ELEAM (Establecimiento de Larga Estadía para Adultos Mayores) Cordillera de los Andes, que advertían sobre malas condiciones, recortes administrativos, deterioro de servicios y falta de insumos básicos, se venían acumulando meses antes de la fiscalización sanitaria y la denuncia ante el Ministerio Público. Esta última describía la posibilidad de "posibles delitos al interior del establecimiento" en relación con la muerte y las condiciones médicas de varios adultos mayores.
El director de Senama, Rubén Valenzuela, afirmó que las denuncias fueron canalizadas por las vías correspondientes, incluyendo el envío de informes técnicos a la dirección nacional del servicio. Ante la gravedad de los hechos, se consideró necesario anticipar el término del convenio.
Detalles Financieros y Contrataciones Cuestionadas
Según el contrato, Senama debía transferir a AMSCA $517.448.676 en cuatro cuotas trimestrales, monto basado en la capacidad de la residencia de 98 cupos máximos. La Fundación AMSCA dejó una póliza de garantía del 5% del monto total adjudicado en caso de incumplimiento.
J.S., apoderado de una residente, describió el traspaso de la administración desde el Hogar de Cristo a AMSCA como "caótico", expresando su disconformidad con la falta de personal, lo que, según pudo constatar, ha llevado a descuidos hacia los adultos mayores, especialmente los postrados. Mencionó la escasez de pañales y la práctica de dejar a los residentes acostados durante todo el día, incluso en altas temperaturas.
Se han planteado cuestionamientos sobre las contrataciones dentro de la fundación. La hermana del director, Catherine Lepe Valenzuela, figura como encargada de recursos humanos, con un sueldo que, según testimonios, asciende a $1.950.000, cifra no confirmada oficialmente. Marcela San Martín, señalada por el personal como pareja del director y desmentida por él, asumió como encargada de Bienestar, aunque el director la identifica como "encargada de Protocolo y Ceremonial" y afirma que trabajó hasta abril.
Un informe de evaluación de la administración del establecimiento, realizado entre el 16 de abril y el 11 de mayo, señaló la falta de entrega de documentos clave, como la nómina completa de trabajadores y sus contratos. El informe también mencionó la contratación de un nuevo integrante de la familia de Antonio Lepe que recibía pagos por servicios. Se observó con preocupación el arrendamiento de un automóvil para traslados de residentes a un particular, considerando que el costo era "excesivo para el tipo de vehículo" y poco adecuado para el traslado de personas en sillas de ruedas.
Otras irregularidades detectadas en el informe de gestión incluyen el pago de almuerzos para funcionarios con fondos de Senama, cuando estos deberían ser cubiertos por cada empleado. La fundación también estaría pagando a la empresa proveedora de alimentación por estos almuerzos, lo cual es cuestionable.
Condiciones Sanitarias y de Salud Deficientes
Informes de funcionarios de Senama acreditan que los procedimientos de salud no se realizan correctamente, incumpliendo normativas sanitarias. Las fichas de los residentes se encuentran desactualizadas, desordenadas y sin seguimiento. Los profesionales no siempre cumplen con el perfil de experiencia requerido para trabajar con adultos mayores. Se reportó que las duchas se encuentran en mal estado y se utilizan baldes para el baño de los residentes.
Antonio Lepe Valenzuela, por su parte, defiende la administración, argumentando que todo está en regla y que han realizado una gestión eficiente a pesar de los escasos recursos. Asegura que los fondos recibidos, poco más de 43 millones de pesos mensuales, son insuficientes, y que deberían ser al menos 70 millones para cubrir las exigencias de Senama. Menciona, además, que cuentan con aportes de universidades.
Reflexion Adultos Mayores
Irregularidades en la Gestión de Pensiones y Ahorros de Residentes
Se han señalado irregularidades en la gestión de las pensiones de los residentes. Una trabajadora social describió haber recibido una llamada del director nacional de la Fundación solicitando las claves de las tarjetas bancarias de adultos mayores con ahorros, sin dar explicaciones. Al indagar, el director habría comentado haber retirado todos los dineros de las cuentas para poder pagar sueldos, argumentando la necesidad de conseguir dinero. El informe de gestión de Senama también detectó una falta de control y registro en la administración de los dineros de los residentes, lo que requiere una revisión profunda debido a los numerosos reclamos y la ausencia de protocolos y registros adecuados.
La nutricionista de la residencia detalló en una carta a Senama la mala alimentación de los ancianos. Señaló que el Hogar de Cristo dejó alrededor de 60 tarros de alimento especial de alta calidad para residentes que requieren alimentación por sonda nasogástrica (SNG). Al agotarse, el Sr. Lepe Valenzuela se habría negado a comprar más, optando por el PACAM, un beneficio gratuito. La nutricionista advierte que la bebida láctea del PACAM es un complemento y no una alimentación permanente para residentes con SNG, clasificándola el reglamento sanitario de alimentos como tal. Además, reporta la falta de utensilios para lavado de manos, guantes suficientes, matraces para alimentación por SNG y materiales para evaluaciones nutricionales, teniendo que depender de una universidad para obtenerlos, ya que la fundación no desea invertir en ellos. El Sr. Lepe Valenzuela, para reducir costos, habría restringido los desayunos y onces a solo una taza de té, leche o pan.
La profesional también agrega que es "totalmente denigrante" que, por "llenarse los bolsillos", no se entregue el 15% correspondiente de las pensiones de los residentes, las cuales en su mayoría son pensiones básicas solidarias y muy bajas.
Casos Emblemáticos de Maltrato y Negligencia
El caso de Raúl González Figueroa, quien falleció, es uno de los tantos que evidencian las graves falencias. Otro caso que apunta a un posible delito es el de Margarita del Carmen Lobos, quien falleció el 15 de febrero en el Hospital Sótero del Río tras caérsele una puerta encima. Este suceso generó un impacto significativo.
Según diversas fuentes, las supervisiones desde Senama se redujeron al inicio de la administración de AMSCA por falta de personal y presupuesto. La muerte de la Sra. Lobos, tras la queja de su familia, puso de manifiesto la gravedad de la situación. Se relata que cada funcionario de Senama que señalaba irregularidades era retirado del caso y reemplazado por otro.
Aún con vida, Ubaldo Rojas y Jesús Ortiz se encuentran en la lista de ancianos que podrían ser víctimas de delitos, según información proporcionada por Senama a la Fiscalía, debido a las precarias condiciones generales en las que llegaron a los hospitales donde hoy se encuentran internados.
El caso de Pablo Henríquez Avello, fallecido a los 62 años, es otro ejemplo conmovedor. Tetrapléjico desde los 18 años, vivía con su hermana Olga, quien lo cuidaba con escasos recursos. Tras ser hospitalizado, regresó con escaras que se agravaron por la falta de experiencia en su tratamiento en casa. Olga relató haberlo encontrado cubierto de moscas, mojado por las secreciones de sus heridas, y con comidas "horribles". Pablo manifestaba miedo, a pesar de su valentía.
Olga también describió la angustia de intentar cambiarle la ropa de cama, encontrando protectores manchados y evidenciando el dolor de su hermano al moverse. La falta de personal de atención era notable. Tras ser trasladado al sanatorio en San José de Maipo, recibió un trato humano y distinto. El personal médico indicó que la situación de Pablo requería una investigación, ya que había sido enviado a morir en condiciones precarias, contrastando con los cuidados y comodidades que Olga procuraba brindarle en casa.
El ELEAM Cordillera de los Andes no es el primer establecimiento donde Raúl González Figueroa, un antiguo poeta, enfrenta maltrato. Anteriormente, fue noticia nacional por los brutales maltratos sufridos en un asilo privado en Melipilla, donde permaneció postrado con una úlcera por presión. Su traslado a Puente Alto se consideraba una nueva oportunidad.
