Existen numerosas actividades para personas mayores que, atendiendo a los intereses, gustos y deseos de cada uno, se pueden incorporar en el día a día. Pasar de la vida laboral activa a la jubilación no siempre resulta fácil y, a menudo, requiere de un periodo de adaptación y de reajuste de las rutinas. En los primeros años de esta nueva etapa, se pueden extrañar las rutinas y la actividad diaria, así como el espacio para el aprendizaje y las relaciones que implica el lugar de trabajo.
Además de la actividad diaria, también es común que se vaya reduciendo la intensidad y frecuencia de las relaciones sociales. Este cambio de vida puede producir desconcierto y, tal vez, no saber en qué emplear el tiempo disponible o por dónde empezar a reorganizarlo. Es importante intentar no caer en la apatía o el sedentarismo, evitar aislarse y procurar mantenerse activo realizando actividades que resulten divertidas y gratificantes.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reseñado que las personas de 65 años en adelante necesitan actividades recreativas para reducir el deterioro cognitivo y la incidencia de depresión, así como para favorecer las funciones musculares, cardiorrespiratorias y óseas. Entre otros beneficios, algunas horas de entretenimiento ayudan a controlar los niveles de estrés, evitan el aislamiento, suben el ánimo, enseñan cosas nuevas y mantienen el dinamismo.

El Rol Clave de los Hobbies en la Edad Adulta
Es un error relacionar el paso a la vejez con la inactividad y la soledad. A medida que los años avanzan, se deja de estar tan ocupado y se amplía el tiempo de ocio. Para que estos cambios no afecten la rutina, lo recomendable es encontrar pasatiempos para entretener a los adultos mayores. Los hobbies para adultos no solo aportan entretenimiento sino que también son fundamentales para cuidar la salud física, mental y emocional.
Los pasatiempos en la edad adulta ayudan a mantenerse activos, a estimular la mente, e incluso, a evitar el aislamiento social, algo habitual en esta etapa. Ya sea caminando, tejiendo, pintando o aprendiendo algo nuevo, dedicar tiempo a uno mismo puede mejorar notablemente la calidad de vida en la edad adulta.
Los hobbies no solo son una forma de pasar el tiempo en la tercera edad, sino que se transforman en una herramienta para vivir con plenitud, propósito y equilibrio. Realizar actividades que se disfruten mejora el estado de ánimo, promueve la motivación diaria y refuerza vínculos. Incorporar pasatiempos a la rutina diaria permite, además, mantener hábitos saludables de forma natural ya que muchas veces, sin darse cuenta, al caminar, leer o tejer, se está cuidando también la salud física y emocional. En definitiva, los hobbies en adultos son un espacio personal que ayuda a envejecer con más autonomía, optimismo y bienestar.
Beneficios para la Salud Física y Mental
Realizar actividades placenteras puede tener efectos muy beneficiosos sobre el cuerpo y la mente. Los pasatiempos que implican movimiento, como la jardinería o el yoga suave, contribuyen al mantenimiento de la movilidad, la fuerza y la coordinación. A la vez, aquellos que estimulan la mente, como leer, aprender un idioma o resolver crucigramas, fortalecen la memoria, la atención y previenen el deterioro cognitivo.
El impacto emocional de los pasatiempos también es importante. Tener una actividad que motive cada día genera una sensación de bienestar, ayuda a mantener el buen ánimo y puede contribuir a reducir la ansiedad. Además, los hobbies pueden ayudar a reforzar la autoestima al permitir recuperar habilidades olvidadas o desarrollar nuevas capacidades. Por otra parte, quienes llevan una vida más activa aseguran sentirse útiles, hábiles, felices y con mejor memoria.
Fomento del Contacto Social
Resulta frecuente que las personas mayores tiendan al aislamiento social a medida que pasan los años. Sin embargo, es precisamente en estas etapas cuando más beneficioso es cultivar las relaciones con otras personas. Muchos pasatiempos logran conectar con otros individuos. Participar en talleres de arte, de cerámica, de lectura, salidas organizadas o actividades comunitarias no solo permite disfrutar de la actividad, sino también compartir intereses con otros y entablar nuevas relaciones. Esto es fundamental en esta etapa, donde, muchas veces, el entorno social suele reducirse.
Asimismo, los hobbies que son compartidos refuerzan los vínculos existentes. Actividades como jugar a las cartas, cocinar en familia o hacer caminatas en grupo, pueden transformarse en momentos de conexión y afecto, ayudando a sentirse acompañados y a mantener una red social activa.

Hobbies para Estimular Cuerpo y Mente
El equilibrio entre cuerpo y mente es fundamental en esta etapa de la vida. Los pasatiempos que combinan movimiento, creatividad y aprendizaje son ideales para mantenerse activos y motivados. El punto clave es encontrar actividades que se disfruten y se adapten a las posibilidades de cada uno. Desde hacer ejercicio físico moderado hasta leer un libro, aprender una nueva habilidad o realizar alguna actividad artística, ¡el abanico es enorme!
Ejercicio Físico Adaptado a Cada Persona
La práctica regular de ejercicio físico, independientemente de la edad, es una inversión en nuestra salud. La actividad física aporta numerosos beneficios y contribuye a prevenir numerosas enfermedades, como las de tipo cardiovascular, por ejemplo. Además, hacer ejercicio mejora el estado de ánimo, ayuda a reducir el estrés y tiene beneficios directos en el cerebro, como el aumento de conexiones neuronales o la generación de nuevas neuronas. Es aconsejable escoger un tipo de actividad física adecuada a nuestras condiciones físicas y de salud (siempre con consejo médico), que nos apetezca y motive, y que de manera progresiva la podamos incorporar en nuestro día a día.
El movimiento es esencial en todas las etapas de la vida. Actividades como caminar a diario, hacer yoga, bailar o participar en clases de movimientos para mayores, pueden mejorar la salud cardiovascular, mantener la flexibilidad y ayudar a conservar la autonomía. La actividad física ayuda a mejorar el estado de ánimo y a reducir los niveles de estrés, estimula la producción de endorfinas y genera una sensación de bienestar general. Pequeños movimientos adaptados a las capacidades de cada persona pueden marcar la diferencia.
- Caminar: Caminar a un buen ritmo es uno de los ejercicios más recomendados para mantenerse en buena forma, durante toda la vida y, especialmente, a partir de cierta edad. Si además se procura caminar en la naturaleza, se añadirá el placer del paisaje y de la disminución de la contaminación ambiental. La intensidad del ritmo y la duración de los trayectos se debe adaptar a las condiciones de cada uno.
- Natación: La natación es uno de los deportes más completos y saludables a cualquier edad y es una práctica que presenta pocos riesgos de lesiones.
- Yoga y Pilates: Son actividades que requieren de un aprendizaje, pero, cuando ya se ha adquirido, es fácil realizar ciertos ejercicios de forma autónoma para sentirse mejor. Este tipo de técnicas proporcionan beneficios en el bienestar general y el estado de ánimo. El yoga y el pilates mejoran el equilibrio y la coordinación.
- Bailar: ¡El baile es felicidad! Unos cuantos pasos son favorables para el rendimiento físico y psicológico. Se fortalece el corazón, aporta flexibilidad y fuerza, confronta el sedentarismo y brinda energía.
- Ciclismo: Las bicicletas estáticas o los paseos tranquilos por un parque pueden ser divertidos y beneficiosos.
- Senderismo: Para los más aventureros, las caminatas suaves por la naturaleza pueden ser vigorizantes.
- Jugar al golf: Una alternativa de ejercicio que combina actividad física moderada con socialización.
Estimular la Mente a Través de Actividades Cotidianas
Mantenerse mentalmente activo durante toda la vida es importante para fortalecer la salud cerebral. La reserva cognitiva es un factor que contribuye a retrasar el posible deterioro cognitivo, ya que promueve una red neuronal más resistente. La plasticidad cerebral permite que el cerebro humano sea capaz de seguir generando conexiones neuronales hasta pasados los 80 años. A pesar de la influencia de factores genéticos y biográficos en la aparición de problemas en la memoria, la investigación neurocientífica ha demostrado que la actividad mental continuada y los nuevos aprendizajes repercuten positivamente en una mejora de la capacidad cognitiva del adulto mayor. De este modo, ejercitar la memoria durante toda nuestra trayectoria vital es fundamental, aunque también es importante mantenerla en la tercera edad.
La mente también necesita ejercitarse a diario. Actividades sencillas como leer, escribir, hacer un crucigrama o aprender a usar nuevas tecnologías, ayudan a mantener la agilidad mental. A través de ejercicios cotidianos se puede reforzar la memoria y la concentración. El aprendizaje, aunque sea a un ritmo pausado, sigue siendo posible en cualquier etapa de la vida. Tomarse un tiempo para descubrir cosas nuevas puede resultar estimulante y satisfactorio.

Juegos de Memoria y Cognitivos
Los juegos de memoria para personas mayores son una herramienta clave para estimular la mente, mejorar la retención de información y fomentar la actividad cognitiva en la tercera edad. Estos juegos, diseñados específicamente para ejercitar la memoria y promover el bienestar, no solo fortalecen las conexiones neuronales, sino que también ayudan a prevenir el deterioro cognitivo. Además, mejoran la concentración y organización, previenen la aparición de algunas patologías relacionadas con la memoria, fomentan el pensamiento rápido, favorecen la diversión y disminuyen el estrés.
Los juegos de memoria para personas mayores no solo ayudan a mantener la agilidad mental, sino que también fomentan la socialización, especialmente cuando se realizan en grupo. En entornos como centros de día y residencias, los juegos grupales permiten a los mayores interactuar, compartir experiencias y trabajar en equipo, lo cual es fundamental para combatir la soledad y mejorar el estado emocional. Incorporar juegos de memoria en formato grupal también estimula habilidades como la comunicación y la cooperación, reforzando la autoestima y creando un entorno donde el aprendizaje es mutuo. Así, estos juegos no solo benefician la memoria, sino que también promueven la integración social y reducen el estrés, un aspecto crucial para la salud emocional en la tercera edad. La planificación de las actividades y los talleres que se llevan a cabo en centros de día y residencias de mayores tiene una influencia directa en la calidad de vida de las personas mayores y, de hecho, tiene un papel fundamental en el tratamiento del Alzheimer.
Tipos de Juegos y Actividades Cognitivas:
- Lectura: Leer es una actividad altamente beneficiosa para estimular nuestro cerebro. Además de aportarnos nuevos conocimientos, favorece la atención y la concentración, ejercita la memoria y la imaginación. Los libros se pueden conseguir en bibliotecas o descargar por internet para leer en el ordenador, tableta o teléfono inteligente.
- Juegos de Cartas: La baraja de cartas sigue siendo una de las opciones más populares entre las personas mayores: tute, brisca, escoba o cinquillo, entre muchos más, potenciarán sus habilidades, sus estrategias y su capacidad de retentiva para alinearse con su compañero y así ganar al equipo contrario.
- Pasatiempos: Cuando los adultos mayores hacen crucigramas, sopas de letras, sudokus o autodefinidos están poniendo a prueba su capacidad cognitiva. Con estos pasatiempos potencian el lenguaje, la capacidad lógico-matemática y la concentración.
- Puzles: Son un juego o rompecabezas perfecto para cualquier edad. Se pueden proponer puzles básicos u otros más complejos, en función de la práctica de cada uno, no solo en función del número de piezas sino del tamaño y forma. Armar rompecabezas ayuda con el reconocimiento de patrones, la paciencia y la resolución de problemas.
- Juegos de Mesa: Fomentan la interacción social y el pensamiento estratégico. El ajedrez es un juego atemporal de estrategia que fomenta la concentración y el pensamiento a futuro.
- Acertijos: Otro ejemplo de entretenimiento cerebral. Válidos para jugar con amigos, familia y conocidos de todas las edades.
- Juego de Parejas o Memotest: Puede considerarse un juego de cartas, pero también se puede participar con diferentes versiones y en soportes digitales.
- "Simón dice": Un juego mítico de gran sencillez y versatilidad que puede adaptarse a temáticas específicas con distintos niveles de dificultad, e implicar a las familias.
- "¿Quién soy?": Unos simples post-it o trozos de papel pegados en la frente con el nombre de un personaje, animal o dibujo animado, en el que cada uno tiene que adivinar el que le ha sido asignado.
- Aplicaciones Móviles: Existen aplicaciones como Memorado o colecciones de juegos de memoria sénior de Google ("Entrena tu cerebro") que estimulan y ejercitan la memoria a corto y largo plazo.
- Aprender un Idioma: Aprender otros idiomas estimula la parte cognitiva y funciona como herramienta en el retraso del Alzheimer y la demencia. Otras bondades de ser bilingüe son la comunicación con extranjeros y la comprensión de sus culturas.
Actividades Creativas para el Bienestar Emocional
La creatividad y el arte ayudan a mantener el cerebro activo: aumentan la capacidad de concentración y estimulan el pensamiento divergente. Además, realizar manualidades como la artesanía o la costura sirven de impulso a la estimulación cognitiva y la psicomotricidad y fomentan la socialización. No es necesario tener experiencia ni talento para hacerlas y disfrutar de ellas. Son pasatiempos que ofrecen momentos de calma y enriquecen el día a día.
Taller de Manualidades para Personas Mayores (Clase 20)
Ideas de Actividades Creativas:
- Pintura y Dibujo: Ofrece una salida dinámica para la autoexpresión, permitiendo explorar un mundo de colores y texturas y traducir emociones y experiencias al lienzo. Este proceso creativo puede ayudar a encender la imaginación y comunicar pensamientos y sentimientos.
- Tejer y Coser: Ofrecen una salida creativa y relajante. Estas actividades, a menudo sociales, trascienden generaciones.
- Escultura y Cerámica: La naturaleza táctil de moldear arcilla involucra los sentidos y fomenta una conexión profunda entre las manos y el proceso creativo.
- Escritura: Es un modo poderoso de autoexpresión. Plasmar experiencias de vida, recuerdos o historias ficticias. También es válido congregarse con escritores y probar otros géneros, como la novela o la poesía. Redactar un diario que recoja capítulos de la vida, agregarle fotos y datos de la historia familiar es divertido.
- Jardinería: Es un hobbie adictivo para la tercera edad, donde se cultivan plantas y paciencia como virtud. Una vez que se toma gusto a sembrar una semilla y apreciar su crecimiento, se pueden llenar los jardines de hermosas flores. Dedicar al menos una hora a cortar el césped, regar las macetas y otras actividades al aire libre baja el estrés, fomenta destrezas y resistencia física. Los lechos elevados y los contenedores ofrecen jardinería accesible con toda la alegría de un espacio más grande.
- Cuidar una Mascota: Adoptar un animal es hacerse con compañía. Significa una responsabilidad y la oportunidad de reconfortar espacios vacíos. Con una mascota es difícil aburrirse en la vejez, porque se invierten horas y energía en atenderla.
- Cocinar: Preparar comida casera complace a la familia y desestresa. Además, en la adultez hay que pensar en una dieta saludable. En la cocina se desarrollan capacidades físicas, secuenciales y de planificación. No hay que ser ducho en el arte culinario; en todo caso, unos cursos básicos no caen mal y suponen tiempo ameno.
- Tocar un Instrumento Musical: Si escuchar música puede disminuir la tensión y el dolor, tocar un instrumento involucra más de un sentido. Representa un desafío de coordinación y un modo de frenar el deterioro cognitivo.
- Coleccionar Objetos: Por valor sentimental o monetario, coleccionar permite la interacción con otros y alienta las emociones. Billetes, historietas, figuras de acción y sellos son algunos proyectos para embarcarse.
Cómo Elegir el Hobbie Adecuado
No todos los pasatiempos funcionan igual para todas las personas, por ello es importante experimentar y descubrir cuál encaja mejor con los propios gustos, intereses, ritmo de vida y capacidades físicas. Muchas veces se trata de retomar una actividad que se hacía en el pasado y otras veces de descubrir algo nuevo.
Saber que no siempre se acierta a la primera y probar distintas opciones puede ser la mejor forma de descubrir un nuevo hobbie que genere bienestar y motivación. Elegir el pasatiempo que encaje con la rutina diaria, genere bienestar y resulte placentero es clave para disfrutar de los beneficios que ofrecen en esta etapa de la vida.
Hobbies para Todos los Gustos
Lo importante no es la complejidad del pasatiempo sino el placer que genera. Empezar por aquellos sencillos y accesibles puede ser la mejor manera de mantener la motivación y evitar abandonarlos.
- Creativos: Pintura, dibujo, escultura, escritura, manualidades como costura, tejido, cerámica, fotografía.
- De Aprendizaje: Aprender un idioma, realizar cursos sobre temas de interés (historia, arte, filosofía), investigar la historia local, resolver acertijos, juegos de estrategia como ajedrez. No hay límite de edad para aprender algo nuevo. Los colegios comunitarios y los centros de educación para adultos ofrecen la oportunidad de aprender en un ambiente amigable y relajado.
- Sociales: Unirse a clubes de lectura, formar parte de grupos de canto o teatro, asistir a clases de baile en grupo, participar de viajes organizados para mayores. Vivir solo no implica sentirse solo. Los grupos comunitarios son un apoyo, pues juntan personas con intereses comunes y brindan la posibilidad de mostrar sus talentos. Canto, baile, deporte, cocina, manualidades y otras competencias son compartidas en estos centros, en los que se hacen amigos con los que pasar tiempo dentro y fuera de ellos.
- Físicos (adaptado a cada nivel): Yoga, Tai-Chi, Pilates, natación, aquagym, senderismo, ciclismo, baile de salón.
- Tecnológicos: Aprender a usar nuevas tecnologías, participar en redes sociales, aprender fotografía digital. Conectarse a las redes sociales permite mantenerse actualizado y en contacto con el mundo.
- Relacionados con la Naturaleza: Cuidados de mascota, mantenimiento de pequeños huertos, jardines en balcones, paseos por entornos naturales, pesca.
Hobbies para Compartir en Familia
Los hobbies pueden ser una oportunidad para compartir tiempo de calidad con los seres queridos. Incluir a la familia en estas actividades, además de fortalecer los vínculos, mantiene el contacto con los seres queridos y crea nuevos recuerdos juntos.
- Reconectar con la Familia: Invitarlos a casa, cuidar a los nietos un fin de semana, hacer videollamadas con quienes viven lejos o visitar con frecuencia a los que están cerca son distracciones para entretener a los adultos mayores. El respiro de la jubilación es el momento propicio para retomar el contacto.
- Cocinar en Familia: Preparar recetas tradicionales o platos nuevos.
- Crear Álbumes de Fotos: Y contar historias familiares.
- Caminatas o Paseos al Aire Libre: Una actividad sencilla para disfrutar en compañía.
- Jugar Juegos de Mesa: Con nietos o hijos.
- Cuidar un Jardín o un Huerto: En conjunto.
- Hacer Manualidades o Bricolaje: Proyectos compartidos.
Voluntariado y Actividades Comunitarias
Algunas entidades ofrecen programas de voluntariado, una gran oportunidad de dedicar un tiempo a colaborar con proyectos que mejoran la vida de otras personas o hacen que el mundo sea un lugar mejor. Lo que no se hizo antes por falta de tiempo, ahora es posible. Los adultos mayores que participan en voluntariados enriquecen su vida y la de su comunidad. Es una excelente idea para sentirse útiles en escuelas, bibliotecas, comedores, hospitales, albergues y organizaciones sin interés de lucro.