Las Hermanitas de los Ancianos Desamparados Mártires

La Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados es una congregación religiosa católica femenina de derecho pontificio, fundada por el sacerdote español Saturnino López Novoa y la religiosa española Teresa de Jesús Jornet e Ibars el 11 de octubre de 1872, en Barbastro. Su misión principal es asistir a los ancianos que se encuentran solos y desvalidos, brindándoles cuidado espiritual y corporal.

Historia de la Congregación

Orígenes y Fundación

La congregación nació en Barbastro (Huesca) el 27 de enero de 1873. Saturnino López Novoa descubrió el carisma a través de su contacto con los pobres en el ejercicio de su ministerio sacerdotal. Este impulso se consolidó en enero de 1872, cuando acogió en su casa a una anciana enferma. Reflexionando sobre la Sra. Antonia, el padre López Novoa concibió la idea de una obra para recoger, cuidar y asistir a ancianos pobres y abandonados.

Teresa Jornet, al pasar por Barbastro, conoció al sacerdote Pedro Llacera, quien le expuso el proyecto de D. Saturnino. Teresa sintonizó plenamente con la iniciativa. El 11 de octubre de 1872, Teresa Jornet llegó a Barbastro, acompañada de su hermana María y Mercedes Calzada, para unirse a las primeras aspirantes.

El 8 de mayo de 1873, acompañadas de D. Saturnino, llegaron a Valencia, solicitadas por la Asociación de Católicos de esta ciudad. El 10 de mayo se admitió a la primera persona acogida, una señora de 99 años. El domingo 11 de mayo, festividad de Nuestra Señora de los Desamparados, patrona de Valencia, se inauguró oficialmente el primer hogar de la Congregación en la Plaza de la Almoina, detrás de la real basílica de la Virgen de los Desamparados. Las fundaciones se sucedieron rápidamente en lugares como Zaragoza y Cabra.

Desarrollo y Aprobación Pontificia

El 14 de junio de 1876, el instituto recibió el decreto pontificio de alabanza, convirtiéndose en una congregación religiosa de derecho pontificio. El 24 de agosto de 1887, recibieron la aprobación definitiva del papa León XIII.

El 21 de febrero de 1968, con la aprobación de la Sagrada Congregación para los Religiosos y los Institutos Seculares, las Hermanitas de los Ancianos Desamparados se unieron con las Agustinas Recoletas Hijas de San Joaquín, fundadas en Madrid en 1930 por Ignacia López de Alcázar.

Actualmente, la Congregación está presente en 197 Hogares, distribuidos en 21 países.

Carisma y Espiritualidad

Don Saturnino López Novoa, el fundador, tenía una gran devoción por San José y encomendó el instituto bajo su protección, confiando en su divina ayuda. Como tradición, se colocan imágenes de San José en la entrada de las casas de la congregación, pidiéndole lo necesario para su sustento.

El fundador deseaba que las Hermanitas siguieran el ejemplo de Santa Marta, quien sirvió con gran amor y dedicación al Divino Maestro. De manera similar, las Hermanitas se esfuerzan por dar lo mejor de sí mismas en el cuidado a los ancianos, como si estuvieran sirviendo al mismo Divino Esposo.

Las Beatas Mártires de Requena: Sor Josefa y Sor Dolores

ilustracion de la detencion de las religiosas durante la guerra civil española

La Congregación ha tenido mártires durante la Guerra Civil Española. En particular, las beatas Josefa de San Juan de Dios Ruano García y Dolores de Santa Eulalia Puig Bonany, ambas pertenecientes a la primera generación de hermanitas y habiendo convivido con la fundadora, Santa Teresa Jornet.

Biografía de Sor Josefa de San Juan de Dios Ruano García

  • Nacimiento: 9 de julio de 1854, en Berja, Almería (España), en una familia obrera. Hija de Antonio Ruano y María Raimunda García. Fue bautizada el 11 de julio y recibió el sacramento de la Confirmación el 1 de septiembre de 1877.
  • Ingreso en la Congregación: 8 de diciembre de 1877, en Valencia, a los 23 años. Tomó el nombre de Josefa de San Juan de Dios.
  • Profesión: Hizo su profesión temporal en Valencia en marzo de 1880 y sus votos perpetuos el 15 de octubre de 1855.
  • Cargos: Desempeñó los cargos de superiora en las comunidades de Cascante, Requena y Alcira. Los últimos años de su vida los pasó como superiora, en un segundo mandato, de la casa de Requena.
  • Características: Era muy querida por su gran espíritu de caridad y su corazón maternal.

Biografía de Sor Dolores de Santa Eulalia Puig Bonany

  • Nacimiento: 11 de julio de 1857, en Berga, Barcelona (España), en el seno de una familia obrera cristiana. Fue bautizada el mismo día de su nacimiento y confirmada el 29 de abril en la parroquia de Santa Eulalia de Berga.
  • Ingreso en la Congregación: 25 de septiembre de 1886, en el asilo de Valencia, a los 29 años. Al año siguiente vistió el hábito, tomando el nombre de Dolores de Santa Eulalia. Siguió el ejemplo de su hermana Buenaventura, quien ya estaba en la orden desde 1882.
  • Profesión: Emitió sus votos perpetuos en Valencia el 9 de marzo de 1892.
  • Servicio: Desempeñó el oficio de portera en Villena (Alicante), Yecla (Murcia) y, desde 1892, en Requena (Valencia), donde permaneció hasta su muerte.
  • Características: Era una mujer pequeña de cuerpo, pero con un alma grande, apreciada y querida por todos debido a su gran corazón.

El Martirio en Requena

Sor Josefa y Sor Dolores estaban destinadas en la casa de Requena (Valencia). Desde el inicio de la Guerra Civil Española, la comunidad de Requena se encontró en una situación comprometida y abiertamente amenazada. Conscientes del peligro, las hermanitas se preparaban espiritualmente para la posibilidad del martirio, aceptándolo y orando para perdonar y salvar almas, diciendo: “Si el Señor lo quiere, aceptémoslo y sepamos perdonar para que estas almas se salven”.

Persecución y Expulsión

El hecho de que la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados fuera tan querida por su entrega a los abandonados y pobres influyó en que no sufrieran tanta persecución como otras órdenes. La mayor parte de sus casas fueron respetadas, y las religiosas pudieron seguir en sus puestos, incluso acogiendo a religiosas de otras congregaciones que huían. Sin embargo, en Requena la situación fue diferente.

Según Salvador Cirac en su Martirologio de Cuenca, el 29 de julio de 1936, milicianos armados se presentaron en el asilo de Requena, expulsando a las ocho religiosas con la orden: “Márchense inmediatamente, pues aquí están de más, y hay quien las sustituya”. El asilo se convirtió en una escuela y luego en un cuartel de guardias de asalto. Los ancianos fueron trasladados al hospital, se les prohibió rezar y fueron tratados como inútiles.

Detención y Tragedia

De las ocho hermanas que formaban la comunidad, cinco se fueron con sus familiares. Sor Josefa, Sor Dolores y Sor Gregoria quedaron en Requena. El 26 de agosto, Alberto Peris Lacasa, un vecino de Alzira, llevó a cuatro de las religiosas a su casa. Poco después, los milicianos detuvieron a otras tres Hermanitas y las encerraron en la cárcel, aunque fueron liberadas al poco tiempo. Cuando Alberto Peris fue a buscarlas, fue descubierto llevando un rosario y medallas religiosas, siendo fusilado en Requena el 8 de septiembre, junto con el sacerdote Ramón Saiz Álvarez. Aunque las hermanas fueron liberadas, una inmensa muchedumbre gritaba: “¡Matadlas!”, sellando su destino.

Fusilamiento y Testimonio Supremo

El 8 de septiembre de 1936, alrededor de las seis de la tarde, las tres religiosas fueron obligadas a subir a un coche. En la carretera de Buñol, fueron forzadas a bajar, puestas juntas e inmediatamente fusiladas. Sor Josefa y Sor Dolores murieron en el acto. Sor Gregoria, la más joven (33 años), quedó malherida. A la mañana siguiente, el alcalde de Buñol, al ser notificado, dio sepultura a las dos fallecidas y, encontrando a Sor Gregoria aún viva, hizo que la llevaran al Hospital de Valencia, donde se recuperó, aunque le quedó como secuela la invalidez de un brazo.

De este modo, culminó el supremo testimonio de Sor Josefa y Sor Dolores. Esa tarde del 8 de septiembre de 1936 “se anegaban en lo infinito; para ellas el tiempo desembocaba en un hoy eterno”. El pueblo de Requena recibió la noticia con pena e indignación, considerando su martirio como un premio a una vida santa y una gran injusticia. Constantemente, los testigos concebían el martirio de Sor Josefa y Sor Dolores como premio a una vida santa, afirmando que "todo el pueblo las tiene como mártires y se avergüenza de tal actuación con unas personas que no hicieron más que el bien por el pueblo".

Santas Perpetua y Felicidad, Mujeres Mártires de Cristo

Memoria y Culto

En el Archivo Histórico Nacional, en la Causa General, se relata que se desconoce la identidad de los asesinos de las religiosas. Desde el primer momento, fueron consideradas mártires sin ninguna duda. En 1999, durante el proceso de beatificación, sus restos fueron exhumados y trasladados a la capilla del asilo de la Congregación en Requena, donde aún reposan. Las beatas Josefa de San Juan de Dios Ruano García y Dolores de Santa Eulalia Puig Bonany son dos de las cuatro mártires de esta Congregación, siendo las otras dos, Sor Cristina Bertomeu Fuster y Sor Pascuala García Garrido de Barbastro, aún no beatificadas.

Figuras Relevantes de la Congregación

  • Teresa de Jesús Jornet e Ibars (1843-1897): Santa, religiosa española y fundadora de la Congregación.
  • Josefa de San Juan de Dios (1854-1936): Beata, religiosa española y mártir durante la Guerra Civil de España.
  • Dolores de Santa Eulalia (1857-1936): Beata, religiosa española y mártir de la Guerra Civil.
  • Nazaria Ignacia March Mesa (1889-1943): Beata, religiosa española, fue hermanita de 1908 a 1925, fundadora de las Misioneras Cruzadas de la Iglesia en Oruro, Bolivia.
  • Saturnino López Novoa (1830-1905): Venerable, presbítero español de la diócesis de Valencia y cofundador de las Hermanitas.

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