Los Gustos e Intereses de las Personas Mayores: Fomentando un Envejecimiento Activo y Pleno

A menudo, se cree erróneamente que el papel de las familias en las residencias de ancianos se limita a realizar visitas periódicas, o que el envejecimiento es sinónimo de reposo y quietud. Sin embargo, es importante derribar el mito de que el envejecimiento no puede ser positivo y saludable. Lejos de ser una edad para el reposo y la quietud, la tercera edad puede ser una etapa positiva, divertida y de bienestar, marcada por la diversidad de intereses, roles y contextos en que se desenvuelven las personas mayores.

Rompiendo Mitos sobre el Envejecimiento

La Importancia de la Recreación y el Bienestar

La recreación es la manera de escapar de las presiones que generan desánimo y de la monotonía. Estas actividades ayudan al adulto mayor a activar su cuerpo, buscar el equilibrio y el placer de forma tanto individual como grupal. El primer punto importante es escuchar a la persona mayor y sus deseos, pues los familiares a menudo suponen qué actividades son buenas sin preguntar.

Otro mito extendido es la creencia de que las personas mayores no pueden aprender. Sin embargo, el cerebro tiene plasticidad neuronal hasta el último segundo de vida y siempre puede aprender.

Persona mayor sonriendo y participando en una actividad grupal recreativa

El Papel Crucial de la Familia

Es importante que las familias fomenten este tipo de actividades, ya que pueden no solo ayudar al adulto mayor a llevar con ánimo su envejecimiento, sino que además pueden ser actividades que los integren a la familia. Esto evita que se sientan aislados, deprimidos y solos, y permite que puedan aprender a divertirse y relacionarse. La familia es un pilar fundamental en la atención integral del residente, y resulta imprescindible mantener el vínculo e involucrarles en todos los procesos, incluso desde antes de realizar el ingreso en una residencia. La comunicación debe ser positiva, recíproca y bilateral para que todos trabajen con el mismo objetivo.

La Salud Mental en la Tercera Edad

La salud mental en personas mayores es un pilar fundamental para garantizar su bienestar general y calidad de vida. A medida que envejecemos, nos enfrentamos a cambios emocionales y físicos que pueden impactar profundamente en nuestra estabilidad psicológica. Comprender el papel de las emociones en adultos mayores y cómo estas afectan su salud mental resulta esencial para abordar las necesidades específicas de esta etapa vital.

En definitiva, la salud mental supone un estado psíquico y fisiológico que engloba el bienestar emocional, psicológico y social.

Desafíos Comunes y Cómo Abordarlos

Los adultos mayores contribuyen a la sociedad como miembros de la familia y la comunidad, y muchos son trabajadores y/o voluntarios. Sin embargo, se enfrentan a desafíos específicos:

  • Edadismo: A pesar de sus muchas contribuciones a la sociedad durante décadas, muchos adultos mayores son objeto de discriminación por motivos de edad, un fenómeno conocido como edadismo.
  • Soledad y Aislamiento Social: El aislamiento social y la soledad pueden considerarse graves factores de riesgo para padecer afecciones de salud mental en etapas posteriores de la vida. Es frecuente que las personas mayores tiendan al aislamiento social a medida que pasan los años. Sin embargo, es precisamente en estas etapas cuando más beneficioso es cultivar las relaciones con otras personas.
  • Condiciones de Vida: Algunos adultos mayores corren un mayor riesgo de sufrir depresión y ansiedad, debido a las pésimas condiciones de vida, la mala salud física o la falta de acceso a apoyo y servicios de calidad. Por ello, la adaptación de las viviendas y un entorno accesible son fundamentales. El domicilio de una persona mayor debe estar adecuado a sus necesidades funcionales y de movilidad, sin barreras ni obstáculos, para que puedan disfrutar de su etapa vital con mayor independencia y autonomía.

Fomentando el Bienestar Emocional y Cognitivo

Las emociones desempeñan un papel crucial en la salud mental en personas mayores, especialmente en una etapa de la vida marcada por cambios significativos. Reconocer y gestionar las emociones en adultos mayores es esencial para promover una mejor calidad de vida. Las emociones positivas, como la alegría o la gratitud, tienen un impacto directo en la mejora de la salud física, aumentando la inmunidad y promoviendo una percepción más optimista de la vida.

La participación en actividades sociales, talleres de estimulación cognitiva o grupos de apoyo ayuda a reforzar su autoestima y a establecer conexiones significativas.

Gráfico mostrando la interconexión entre salud mental, física y social en la vejez

Actividades Terapéuticas y Preventivas

Los profesionales dedicados a la psicología velan por el bienestar psicosocial de los residentes, en estrecha colaboración con un equipo de trabajo multidisciplinar. La intervención individual comienza al ingresar el mayor en la residencia, siendo fundamental acompañar desde el minuto uno tanto a la familia como al residente en el proceso de duelo por la despedida del antiguo hogar y sus rutinas, para ayudarles a comenzar a vivir en un nuevo entorno. Un enfoque centrado en la persona, que ofrece apoyo emocional, talleres de estimulación cognitiva y espacios diseñados para atender sus necesidades individuales, busca asegurar que cada residente disfrute de una vida plena, rodeado de un entorno que respeta y valora su bienestar emocional y mental.

Respecto a la intervención grupal, se trabaja con diversos talleres:

  • Talleres de Estimulación Cognitiva: Orientados a trabajar capacidades cognitivas como la memoria, atención, concentración, orientación, lectura, escritura, cálculo y resolución de problemas. Estos programas juegan un papel determinante tanto para prevenir como para ralentizar el deterioro cognitivo. Mantenernos mentalmente activos durante toda la vida es importante para fortalecer la salud cerebral. La reserva cognitiva es un factor que contribuye a retrasar el posible deterioro cognitivo, ya que promueve una red neuronal más resistente.
  • Talleres de Estimulación Sensorial: En estadios más avanzados de demencia, donde las funciones cognitivas ya están muy mermadas y la desconexión con el entorno va aumentando, se precisa una intervención multisensorial.
  • Grupos de Apoyo y Reminiscencia: Se pueden crear grupos de apoyo en los que el profesional de psicología acompaña y guía en el proceso de puesta en común, reciprocidad, escucha y comunicación activa, así como en estrategias de afrontamiento y asertividad. Los talleres de reminiscencia, dirigidos a residentes que no presentan deterioro cognitivo o es leve, permiten poner en común vivencias, experiencias, gustos, preferencias o hobbies, fomentando el establecimiento de vínculos afectivos y sociales.

En las residencias de mayores se trabaja para fomentar la autoestima, la sensación de control percibida, el establecimiento de relaciones sociales positivas con los compañeros, la comunicación y el trabajo en equipo.

¿Qué es el DETERIORO COGNITIVO leve? (en Adultos Mayores)

La Diversidad en la Vejez: Reconocer y Escuchar

La Economía Plateada y la Falta de Investigación

Actualmente, el segmento de los mayores de 50 años, conocido como la "economía plateada", es uno de los que más ha crecido y lo seguirá haciendo a futuro. Sin embargo, se sabe muy poco acerca de sus dolores, necesidades, gustos y deseos. En el ámbito de la investigación, a menudo se corta la franja de estudio a los 65 años, sin actualizarse, pese a que el aumento de la esperanza de vida ha significado que muchas personas, a sus 70, 75 u 80 años, estén cognitivamente bien y sean potenciales consumidores o tomadores de decisiones.

La industria de la investigación tiene la responsabilidad de incluir a personas de mayor edad en sus estudios, reconociendo que sus condiciones fisiológicas y cognitivas no son las mismas de hace 50 años.

La Importancia de la Personalización

Es importante considerar que las vejeces son diversas, no solo en términos del grado de autonomía y dependencia (que va cambiando a lo largo de dicho período), sino también en la variedad de intereses, roles y contextos en que se desenvuelven las personas mayores. Podemos encontrar personas mayores que participan socialmente y/o que ejercen un rol importante a nivel familiar, pero también existen personas mayores solas o con algún nivel mayor de dependencia funcional, cuyas motivaciones son diferentes.

Comprender a la persona y abrir su abanico de posibilidades es algo útil. No se trata de "lanzar" un montón de opciones a ver si alguna encaja, sino de conocer qué tipo de actividades de ocio son más idóneas con las personas mayores.

Actividades para un Envejecimiento Activo y Pleno

Existen numerosas actividades para personas mayores que, atendiendo a los intereses, gustos y deseos de cada uno, pueden incorporarse en el día a día. Aunque pueda parecernos que las opciones son limitadas por prejuicios, es esencial ofrecer diversas oportunidades.

Superando Prejuicios y la Inercia

Entendemos la necesidad de sentirse bien, tanto con uno mismo como con los demás, y de pasar el tiempo en aquello que se puede disfrutar. Sin embargo, querer hacer algo y saber qué hacer son dos cosas muy distintas. A menudo, las personas mayores no saben qué les apetece realmente y, en esas ocasiones, es frecuente acabar por no hacer nada, volviendo a "las mismas actividades de siempre", como ver la televisión sin una intención estimulante.

Actividades Físicas Adaptadas

La práctica regular de ejercicio físico, independientemente de la edad, es una inversión en nuestra salud. La actividad física aporta numerosos beneficios, contribuye a prevenir enfermedades cardiovasculares, mejora el estado de ánimo, ayuda a reducir el estrés y tiene beneficios directos en el cerebro, como el aumento de conexiones neuronales o la generación de nuevas neuronas.

Es aconsejable escoger un tipo de actividad física adecuada a las condiciones físicas y de salud (siempre con consejo médico), que motive y que, de manera progresiva, se pueda incorporar en el día a día. Si a la persona le gustaba practicar algún deporte, es recomendable tratar de mantenerlo, adaptando la actividad a su forma física actual. Algunos ejemplos incluyen:

  • Caminar en la Naturaleza: Caminar a un buen ritmo es uno de los ejercicios más recomendados para mantenerse en buena forma a cualquier edad. Si además se camina en la naturaleza, se añade el placer del paisaje y la disminución de la contaminación ambiental. La intensidad del ritmo y la duración de los trayectos se debe adaptar a las condiciones de cada uno.
  • Natación: Es uno de los deportes más completos y saludables a cualquier edad, con pocos riesgos de lesiones.
  • Deportes Adaptados: Ir a la piscina si eran grandes nadadores, jugar con una pelota si ya eran deportes que les gustaban, o andar deprisa si correr no es posible ahora.
Personas mayores realizando ejercicios de Tai Chi en un parque

Estimulación Mental y Creativa

Muchas personas han realizado manualidades a lo largo de su vida, han sido buenas tejiendo o cosiendo, o ávidas lectoras. Leer, escribir, pintar, recortar, coser... todas estas actividades son a menudo fáciles de hacer para las personas mayores. No hay que dejar que las limitaciones físicas lo impidan, ya que existen muchas adaptaciones disponibles, por ejemplo, para personas con dificultades visuales. También se puede pedir ayuda a otra persona para realizarlas, como colorear juntos, seguir instrucciones o leer en voz alta.

La música, que "llega al alma", y los juegos, como los juegos de mesa o las cartas, también son opciones muy variadas y comunes que atraen la atención.

Conexión Social y Nuevas Experiencias

  • Centros de Día y Centros de Mayores: Aunque a muchos les dé "reparo" o sientan que esto los hace más mayores, en estos centros las opciones para entretenerse y conocer a personas con intereses similares se amplían.
  • Voluntariado: Algunas entidades ofrecen programas de voluntariado, una gran oportunidad de dedicar tiempo a colaborar con proyectos que mejoran la vida de otras personas o hacen del mundo un lugar mejor. Aportar a los mayores de 65 años oportunidades para seguir siendo productivos, además de continuar aprendiendo, es esencial para que el proceso de jubilación no tenga un impacto negativo en su salud mental.
  • Viajes y Exploración: Plantear actividades a largo plazo como un viaje, desde opciones propuestas por programas específicos hasta irse con la familia unos días, puede ser muy positivo para cambiar de aires. Es común sentir que ya no se pueden hacer viajes, pero hay sitios adaptados que facilitan la experiencia. Descubrir lugares desconocidos, aunque sean cercanos, o emprender un largo viaje, son actividades muy enriquecedoras que ayudan a abrir la mente a nuevos conocimientos, perspectivas y culturas.
  • Tecnología para Conectar: Las nuevas tecnologías ofrecen grandes posibilidades si se usan a favor. Las videollamadas facilitan mucho la tarea de conectar con familiares o amigos que viven lejos. Dispositivos inteligentes, ordenadores o tablets también amplían las opciones de comunicación y entretenimiento.

¿Qué es el DETERIORO COGNITIVO leve? (en Adultos Mayores)

El Sentido de la Vida y las Relaciones Sociales

El talento y el potencial de las personas, así como los aspectos sociales y de significado, o el sentido de la vida, continúan siendo relevantes a lo largo del ciclo vital. El bienestar mental y físico de las personas mayores aumenta cuando se reconocen y se canalizan adecuadamente sus talentos.

Incluso en un estado de gran fragilidad cercano a la muerte, las personas necesitan sentirse reconocidas por quienes son y sentir que se comprenden sus metas, motivaciones y valores.

Propósito, Valores y Eficacia Personal

El envejecimiento significativo alude al desarrollo o mantenimiento de la capacidad de otorgar sentido a la vida. Para ello, se necesita un propósito que conecte los eventos presentes con los futuros; valores que guíen las acciones y que hagan sentir que se hace "lo correcto" para evitar emociones como la culpa o el temor; sentimientos de eficacia, para mantener el control sobre las situaciones y circunstancias de la vida; y una base que permita sentirse personas valiosas. Estas necesidades cobran mayor importancia a medida que la edad avanza y las capacidades para el desarrollo de dichos propósitos puedan verse alteradas.

La Esencialidad de las Conexiones Humanas

El bienestar viene condicionado también por las conexiones y relaciones sociales, que constituyen un elemento fundamental de la vida humana. Es necesario sentirse parte de un grupo social con el que se pueda identificar, un grupo que se valora como valioso y con el que se comparten valores y normas.

Sin embargo, a medida que envejecemos, las necesidades sociales cambian, y se tiende a ser más selectivo a la hora de elegir las relaciones y actividades sociales. La relación entre las necesidades sociales y las de significado es muy fuerte; contar con relaciones sociales valiosas resulta vital para encontrarle sentido a la vida, y esto es aún más crucial a medida que pasan los años.

En momentos vitales trascendentales, también en la vejez, las cuestiones existenciales y el balance vital toman un papel fundamental, que se elabora muchas veces a través del pensamiento o la conversación. Hay una relación recíproca entre relaciones cercanas y significado: las relaciones personales y familiares responden a la necesidad de conexión y aumentan la sensación de que la vida tiene sentido; al mismo tiempo, la creencia de que la vida tiene significado ayuda a construir nuevas relaciones.

Foto de una familia multigeneracional interactuando felizmente

Transición a la Jubilación y Adaptación

Pasar de la vida laboral activa a la jubilación no siempre resulta fácil y, a menudo, requiere de un periodo de adaptación y de reajuste de las rutinas. En los primeros años de esta nueva etapa, se pueden extrañar las rutinas y la actividad diaria, así como el espacio para el aprendizaje y las relaciones que implica el lugar de trabajo. Además de la actividad diaria, también es común que se vaya reduciendo la intensidad y frecuencia de las relaciones sociales.

Este cambio de vida puede producir desconcierto y, tal vez, no saber en qué emplear el tiempo disponible o por dónde empezar a reorganizarlo. Es crucial intentar no caer en la apatía o el sedentarismo, evitar aislarse y procurar mantenerse activo realizando actividades que resulten divertidas y gratificantes.

tags: #gustos #de #los #ancianos