El Gran Consejo de Ancianos de América: Sabiduría Ancestral y Resistencia Contemporánea

A lo largo de la historia de la humanidad, el significado del envejecimiento ha sido una variable compleja, influenciada por factores culturales, sociales, económicos, políticos, biológicos y psicológicos. Estos elementos han moldeado la percepción y el rol de los ancianos en las diferentes sociedades. En las sociedades primitivas, donde la supervivencia era el objetivo principal y la convivencia gregaria una necesidad, aquellos que alcanzaban edades avanzadas -incluso los 30 años se consideraban significativos- eran a menudo asociados con eventos divinos o sobrenaturales. Eran vistos como personas de gran sabiduría, transmisoras de conocimiento esencial para la supervivencia del grupo.

Los 'afortunados' que lograban sobrevivir a las duras condiciones de la prehistoria solían ser chamanes y brujos, ocupando los lugares más altos en la jerarquía social y sirviendo como referentes para los más jóvenes. En esta época, ser viejo gozaba de un prestigio considerable, así como de gran poder e influencia. El papel de las mujeres mayores también era fundamental, ya que poseían gran influencia por ser transmisoras de su sabiduría y experiencia para la supervivencia y continuidad de la especie.

Foto de ancianos de comunidades indígenas en ceremonia o reunión

La Gerontocracia en los Pueblos Indígenas: Evolución y Desafíos

El sistema de gobierno ejercido por los ancianos, y en especial la figura del Consejo de Ancianos como sistema de gobierno indígena, fue objeto de estudio por parte de antropólogos y etnólogos. Estos investigadores a menudo generalizaron esta institución como la norma de gobierno de los pueblos originarios. Bajo esta figura, el anciano estaba investido de sabiduría, prestigio, poder y liderazgo, rasgos de alto estatus social que homogeneizaban a la población envejecida, haciendo creer que alcanzar edades avanzadas implicaba el ingreso automático a un "paraíso gerontocrático".

La gerontocracia fundaba sus principios de gobernanza en la experiencia y sabiduría, ejercidas a través de estos consejos, institución que "orienta, aconseja y procura la convivencia armónica de la comunidad". La figura del anciano en la estructura político-religiosa de estas sociedades era investida de respeto, prestigio, poder y liderazgo. Esta concepción idealizada de la vejez llevó a la realización de trabajos etnográficos que destacaban el estatus elevado de los ancianos, quienes eran obedecidos, respetados, venerados e incluso temidos por sus poderes.

Transformaciones y Restricciones del Consejo de Ancianos

Hoy día, varios pueblos indígenas han perdido esta figura en su concepción original, o al menos sus funciones se han restringido principalmente a ámbitos de carácter religioso y, en menor medida, a actividades sociales. En muchos casos, los ancianos ejercen poca o nula influencia en la toma de decisiones político-comunitarias, que ahora se dirigen desde el cabildo, la asamblea y otras formas de organización social como el comisariado de bienes comunales o el ejido. El Consejo de Ancianos ha pasado a ser una institución de honor y prestigio, salvaguarda de la ética, la costumbre y la tradición, manteniendo un capital simbólico aunque hayan perdido el control político. Sus funciones actuales suelen tener un ámbito "doméstico", sin intervenir en problemas complejos que rebasan las fronteras comunitarias, como levantamientos armados o megaproyectos.

Factores de Conformación y Selectividad

La idealización y generalización del Consejo de Ancianos en los pueblos originarios como sistema de gobierno no siempre consideró si el tipo de propiedad de la tierra (pequeña propiedad, comunal, ejidal o latifundio) y las formas de organización social permitían su creación. Por ejemplo, bajo el sistema de latifundio, la organización de los trabajadores era impensable, y los ancianos eran vistos como un estorbo. En contraste, la pequeña propiedad, especialmente bajo el régimen comunal, sí permitió el autogobierno con la estructura de un consejo de ancianos hasta cierto tiempo.

Además, no todos los ancianos eran miembros de la élite; la pertenencia al Consejo implicaba una selectividad social rigurosa. Solo los individuos que, a través de su historia de vida, construían una buena imagen social, caracterizada por habilidades de liderazgo y conocimiento de los usos y costumbres, podían ser reconocidos como "principales" y potenciales miembros del Consejo. Los requisitos incluían:

  • Ser hombre con una trayectoria moral intachable, un "espejo para la comunidad".
  • Haber desempeñado cargos civiles y religiosos transparentes (cargueros, mayordomías, kowiná), lo que se traducía en un alto estatus social en la vejez.
  • Contar con buena salud física y mental, ser autosuficientes y altamente productivos laboralmente, pues no se concibe al líder como una persona débil o enferma crónica. El periodo de "vejez completa funcional" se conoce en zoque como pitse'a ("claro-oscuro"), refiriéndose a una edad avanzada pero activa, productiva y lúcida.
  • No tener una trayectoria criminal o perversa explícita (violadores, asesinos, ladrones, estafadores).
  • No ser de bajo estatus social, como mendigos, alcohólicos crónicos o ancianos "comunes" que no manejaran habilidades discursivas, algún arte o el conocimiento de los rituales de la "costumbre".

El cargo podía ser vitalicio, siempre que la persona mantuviera lucidez mental y capacidad para recordar, pensar, razonar y tomar decisiones consensuadas. Una vez que el anciano mostraba decrepitud, era reemplazado.

El Prestigio del Anciano "Principal"

En los pueblos que aún conservan esta figura, el anciano "principal" o "caracterizado" es sumamente respetado por la jerarquía social que su comportamiento, edad avanzada y funciones sociales le otorgan. En lengua zoque, se les designa como kubguy jyara ("papá del pueblo"), lo que ilustra el alto estatus social que aún disfrutan, a pesar de que sus funciones se hayan relegado a cuestiones principalmente religiosas (planeación de fiestas, dirección de ceremoniales, "limpias", seguimiento de danzas). En mixe, a un líder anciano u honorable se le llama nääxtsënaapy-käjpntsënaapyë ("el que vive la tierra/pueblo"), o niiwä'än-niitijëpë ("quien da indicaciones y dice cómo se deben hacer las cosas, el líder"), o mëjä'äytyëjk ("los que son parte del grupo de ancianos").

Entre los mixes, la obligación de los miembros del consejo de ancianos se centra en la iglesia y la vida religiosa de la comunidad (fiestas patronales, rituales, bodas, defunciones), así como en eventos sociales. El alcalde, un cargo de gran prestigio y que recae en un anciano de mayor experiencia, tiene la "vara de mando más grande" (mëj täjk) y coordina al Consejo en actividades religiosas y de justicia.

Documental sobre la Discriminación Indígena de Ricardo Contreras Soto

Disminución de la Esperanza de Vida y Resurgimiento del Estatus

La gerontocracia tuvo su apogeo en pueblos indígenas donde la escasez de ancianos era notoria (1 a 3%) y la vejez se alcanzaba a edades más tempranas. Por ejemplo, a principios del siglo XX, la esperanza de vida en México era de 33 años, y aún menor en pueblos indígenas. Hoy día, esa esperanza de vida casi se ha triplicado, y las cohortes de vejez se establecen a partir de los 60 años. Este cambio ha llevado a una mayor proporción de población anciana.

En el contexto contemporáneo, las nuevas generaciones a menudo optan por nombrar "comisiones de festejos", limitando a los ancianos, especialmente si son monolingües o analfabetos en lengua nativa, al ámbito ritual (peregrinaciones, procesiones, rosarios, ofrendas, danzas y música tradicionales, "cargueros", rezos, "limpias", repique de campanas, limpieza y mantenimiento de la iglesia, bendiciones, entre otros). Sin embargo, algunos estudios monográficos reportan vestigios de consejos de ancianos en la región zoque de Chiapas, donde la autoridad y el poder siguen identificándose plenamente con las personas más viejas que han tenido cargos ceremoniales, siendo este un poder moral.

El Gran Consejo de Ancianos de América en Turtle Lodge

En un significativo esfuerzo por reafirmar y revitalizar la sabiduría ancestral, los respetados ancianos tradicionales de las Naciones de la Gran Isla Tortuga (Norteamérica) y Abya Yala (México, Centroamérica y Sudamérica) se reunieron en el centro del continente norteamericano, en Manitoba, Canadá, del 19 al 22 de julio de 2018. Estos ancianos viajaron desde sus respectivos territorios del Este, Oeste, Norte y desde el Sur hasta el Inca.

Durante esta reunión, los ancianos reconocieron formalmente a Turtle Lodge en Sagkeeng First Nation, Territorio Anishinabe, como su casa central de conocimiento y su lugar de gobierno. Se designaron a sí mismos como Guardianes del Conocimiento y líderes tradicionales de sus naciones y pueblos. La mayoría de los ancianos presentes dominan fluidamente sus idiomas originales y conocen las ceremonias y enseñanzas de sus Naciones.

Mapa de Norteamérica y Sudamérica con énfasis en territorios indígenas

El Encuentro Zuguswediwin: Un Sueño Hecho Realidad

La reunión, conocida como Zuguswediwin ("Levantando la Pipa Sagrada"), se realizó basándose en un sueño recibido por el anciano Nii Gaani Aki Inini, líder del hombre de la Tierra (Dave Courchene) de la nación Anishinabe Courchene, quien es el cuidador de Turtle Lodge. Esta logia sagrada, que Courchene había soñado hace más de 30 años, fue construida en 2002 por voluntarios, principalmente jóvenes, utilizando materiales donados. En el encuentro de Zuguswediwin, los ancianos discutieron formas de implementar su nacionalidad y restablecer el equilibrio y el bienestar de sus naciones y pueblos, utilizando sus formas tradicionales.

Jóvenes y abuelas de la Autoridad de Salud de la Primera Nación Giigewigamig brindaron una inspiración conmovedora, llegando a la reunión después de caminar 185 kilómetros durante cuatro días a través de las comunidades de Bloodvein, Hollow Water, Black River y Sagkeeng. Su caminata en reverencia simbolizó su forma de vida ancestral, basada en una conexión cercana a la tierra, el aire, el agua y el fuego.

Declaración de Compromiso y Legado Espiritual

Delegados de organismos nacionales de investigación, incluyendo el Consejo de Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades, el Consejo de Investigación en Ciencias Naturales e Ingeniería y los Institutos Canadienses de Investigación en Salud, fueron bienvenidos. Se les permitió consultar a los ancianos sobre cómo colaborar para establecer un marco de compromiso respetuoso con las comunidades Indígenas, siendo llevados a la reunión en Turtle Lodge por el Centro Nacional para la Verdad y la Reconciliación.

Conjuntamente, los ancianos desarrollaron y ratificaron ceremonialmente la Declaración de Compromiso de las Naciones Originarias y los Pueblos de la Isla de la Gran Tortuga Zuguswediwin. Este documento representa un compromiso espiritual para actuar de acuerdo con sus leyes y tradiciones ancestrales, y comienza y termina en el idioma Anishinabe.

El 22 de julio, los ancianos y los testigos llevaron la Declaración de Zuguswediwin a Manitou Api ("Donde el Creador se sentó"), un antiguo sitio sagrado en el centro del continente, para ser bendecida por una pipa sagrada encargada en Ottawa en 2016 por un grupo nacional de ancianos que representan las cuatro direcciones. En Manitou Api, se honró a los antepasados y el documento fue colocado en el agua, simbolizando que su mensaje se llevaría espiritual y simbólicamente a todo el mundo.

Uno de los ancianos, Allan White, de la Nación Anishinabe de Whitefish Bay, compartió instrucciones recibidas en la ceremonia: que las abuelas y los abuelos debían reunirse en Turtle Lodge en la misma fecha del año siguiente, trayendo consigo sus sueños para hacer que la gente entendiera el significado y el poder de la visión que proviene de ellos. Un extracto de la Declaración de Zuguswediwin, "Levantando la pipa", enfatiza la Ley de Respeto: dar y compartir, y que la Madre Tierra provee todo lo necesario para una vida saludable, incluyendo alimentos sagrados. Los ancianos se comprometen a "caminar en el camino del castor", utilizando sus idiomas para sobrevivir y hablando "palabras amables desde el corazón".

Foto del Turtle Lodge o de la ceremonia de la Pipa Sagrada

Turtle Lodge: Centro Internacional de Conocimiento Indígena

Turtle Lodge se ha consolidado internacionalmente como un centro para compartir el conocimiento tradicional indígena, particularmente en lo referente al cambio climático. En 2016, los ancianos de Manitoba se reunieron allí, a solicitud del Gran Jefe Derek Nepinak de la Asamblea de Manitoba, para discutir su respuesta a una propuesta de canalización en su territorio. En junio de 2017, Turtle Lodge acogió a Guardianes del Conocimiento Indígena de América del Norte y del Sur, junto con expertos internacionales en cambio climático. Juntos, desarrollaron las 12 Llamadas a la Acción por el Clima de Onjisay Aki, que se centran en apoyar el conocimiento ancestral, la soberanía, las relaciones y la transformación. Por estos esfuerzos, Turtle Lodge fue galardonado con el premio "Anne Lindsay Protecting our Earth" por la red ecológica de Manitoba.

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