Grados de Dependencia y su Clasificación según SENAMA

La dependencia se define como la pérdida de la autonomía de una persona, ya sea física, psíquica, intelectual o sensorial. Esta situación conlleva la necesidad de una ayuda o asistencia importante para llevar a cabo las actividades cotidianas. Si bien los adultos mayores constituyen el grupo más afectado, la dependencia no es exclusiva de esta etapa de la vida.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la dependencia es “la disminución o ausencia de la capacidad para realizar alguna actividad en la forma o dentro de los márgenes considerados normales”. Por su parte, el Consejo Europeo la explica como “el estado en el que se encuentran las personas que, por razones ligadas a la falta o a la pérdida de autonomía física, psíquica e intelectual, tienen necesidad de asistencia o ayudas importantes a fin de realizar los actos corrientes de la vida diaria y, de forma particular, los referentes al cuidado personal”.

Comprendiendo las Actividades de la Vida Diaria

Para abordar la dependencia, es indispensable comprender las actividades que una persona realiza en su día a día. Una situación de dependencia afectará la manera en que se llevan a cabo estas tareas, haciendo que acciones "simples" adquieran una complejidad significativa.

Actividades Básicas de la Vida Diaria (ABVD)

Las Actividades Básicas de la Vida Diaria (ABVD) incluyen tareas esenciales para el autocuidado y la supervivencia. Entre ellas se encuentran:

  • Bañarse
  • Contener orina o heces
  • Vestirse
  • Comer
  • Caminar
  • Higiene personal

Actividades Instrumentales de la Vida Diaria (AIVD)

Las Actividades Instrumentales de la Vida Diaria (AIVD) son tareas más complejas que requieren una mayor capacidad cognitiva y de interacción con el entorno, fundamentales para una vida independiente. Ejemplos incluyen:

  • Cuidar a otros o a mascotas
  • Criar hijos/as
  • Usar sistemas de comunicación
  • Manejar dinero
  • Cuidar la propia salud y el hogar
  • Preparar alimentos
Esquema de las Actividades de la Vida Diaria (ABVD y AIVD)

Tipos de Dependencia

La dependencia puede manifestarse de diversas formas, afectando diferentes aspectos de la autonomía de una persona.

Dependencia Física

La dependencia física es quizás el tipo más conocido. En ella, los pacientes necesitan ayuda para realizar actividades de la vida diaria debido a la pérdida de movilidad física en alguna parte de su cuerpo. Se relaciona con limitaciones en la movilidad o capacidades físicas, haciendo que tareas básicas como vestirse, asearse o desplazarse se vuelvan difíciles.

Dependencia Psíquica o Mental

También conocida como dependencia mental, ocurre cuando la persona pierde la capacidad para tomar sus propias decisiones y resolver sus problemas. Se refiere a la limitación de la autonomía personal debido a problemas relacionados con la salud mental, como la demencia, la depresión, la ansiedad u otras enfermedades neuropsiquiátricas.

Dependencia Sensorial

Este tipo de dependencia afecta a los órganos de los sentidos. Los más importantes son la vista, seguido del oído y el tacto. Una persona con dependencia sensorial puede ver afectada su vida diaria en actividades como los desplazamientos, tareas domésticas o lectura, debido a la incapacidad para ver, oír o percibir el entorno adecuadamente.

Dependencia Mixta

La dependencia mixta es una combinación de dos o más de los tipos de dependencia anteriores. Es una situación frecuente donde una persona puede experimentar simultáneamente limitaciones físicas y cognitivas, o sensoriales y psíquicas, presentando desafíos adicionales para el individuo y sus cuidadores.

Clasificación de Grados de Dependencia según SENAMA en Chile

El Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) en Chile propone una clasificación de la dependencia en tres grados para ser precisos en la condición y aportar al diagnóstico, lo que facilita la atención. Estos grados son: Dependencia Severa, Dependencia Moderada y Dependencia Leve.

1. Dependencia Severa

Este parámetro clasifica a todos aquellos individuos con limitación funcional severa, lo que implica que siempre necesitan ayuda para desplazarse y realizar sus labores. El SENAMA incluye los siguientes criterios dentro de la definición de dependencia severa:

  • Personas postradas (ahora llamadas personas en situación de dismovilidad).
  • Personas con diagnóstico de demencia en cualquier grado.
  • Personas con incapacidad de desarrollar actividades básicas e instrumentales de la vida diaria.

2. Dependencia Moderada

La dependencia moderada se diferencia de la severa en que requiere ayuda parcial en el desarrollo de actividades. Dentro de esta clasificación se incluyen las siguientes situaciones:

  • Incapacidad para bañarse.
  • Requiere ayuda siempre o casi siempre para efectuar 2 Actividades Básicas de la Vida Diaria.
  • Requiere ayuda siempre o casi siempre para efectuar 3 Actividades Instrumentales de la Vida Diaria.
  • Incapacidad para efectuar 1 Actividad Instrumental de la Vida Diaria y necesidad de ayuda siempre o casi siempre para efectuar 1 Actividad Básica de la Vida Diaria.

3. Dependencia Leve

Se define como la necesidad leve o nula de ayuda para el desempeño de actividades, bajo los siguientes criterios:

  • Incapacidad para efectuar 1 Actividad Instrumental de la Vida Diaria.
  • Necesidad de ayuda siempre o casi siempre para efectuar 1 Actividad Básica de la Vida Diaria.
  • Necesidad de ayuda siempre o casi siempre para efectuar 2 Actividades Instrumentales de la Vida Diaria.
Infografía: Criterios de clasificación de dependencia según SENAMA (severa, moderada, leve)

Una Realidad Nacional que Necesita Atención

En Chile, las estadísticas del SENAMA revelan que el 24,1% de los adultos mayores se encuentra en situación de dependencia en cualquiera de sus grados, lo que equivale a poco más de 400.000 personas. Desglosando por tipo de dependencia, el 12,4% se encuentra en el rango severo, el 5% en el moderado y el 6,6% en el leve.

Dentro de la población de adultos mayores con dependencia, aproximadamente un 7% padece dismovilidad, o como se denominaba antiguamente, se encuentra "postrado". El origen de esta condición es multifactorial y su desarrollo varía según el diagnóstico principal. La gran problemática que enfrentan estas personas es el alto nivel de cuidados que requieren y la carga que esto representa para sus familias. Aunque el sistema de salud ofrece apoyo, principalmente a través de programas de atención a postrados en el nivel primario, la cobertura actual no logra satisfacer la totalidad de las necesidades existentes.

Seminario: Proyección de dependencia de personas mayores en Chile

Cuidados para la Población con Dismovilidad

Respecto a los cuidados para personas con dismovilidad, las recomendaciones generales son fundamentales, aunque pueden variar según la condición y el diagnóstico específico. Se recomienda:

  • Mantener contacto con profesionales o centros de salud cercanos al domicilio del adulto mayor, así como contactos para emergencias.
  • Mantener activas las redes de apoyo (gubernamentales o no gubernamentales) de la persona.
  • La persona en situación de dismovilidad debe encontrarse en una habitación propia con apropiada entrada de luz solar y buena ventilación.
  • De acuerdo al diagnóstico, mantener un monitoreo constante de signos vitales como temperatura, presión arterial, pulso y frecuencia respiratoria.
  • Mantener en buen estado todas las ayudas técnicas que la persona pueda usar, incluyendo camillas, bastones, andadores y sillas de baño.
  • En relación al cuidado de la piel, evitar excesos de humedad y resequedad para prevenir complicaciones.
  • Mantener un nivel de higiene óptimo de la persona.
  • Realizar cambios de posición regularmente para prevenir las escaras y úlceras por presión.

Cuidando a los Cuidadores: Un Trabajo Esencial

Para el cumplimiento de estas recomendaciones, el cuidador asume un rol protagonista y esencial. Este rol es complejo debido a la potente carga psicológica y el importante desgaste físico que implica, especialmente si el cuidador es también un adulto mayor o padece otras afecciones.

El cuidador asiste a la persona dependiente en las actividades que realiza parcialmente o que no puede llevar a cabo por sí sola. Estadísticamente, el 56,9% de los cuidadores son familiares y el 85,6% son mujeres.

Principales Dificultades de los Cuidadores

Las principales dificultades de los cuidadores incluyen:

  • Es un trabajo de 24 horas diarias, 7 días a la semana.
  • Conlleva mucha exigencia física.
  • Expone a la persona a situaciones de estrés psicológico importante, más aún si existe un lazo familiar.
  • Requiere un conocimiento básico sobre el cuidado; la mayoría de los cuidadores aprenden a desarrollar las labores sobre la marcha.

Recomendaciones para los Cuidadores

Las recomendaciones para los cuidadores se basan en tres pilares fundamentales:

  1. En el caso de los cuidadores familiares, es importante que exista una correcta repartición de las labores, evitando que solo una persona se haga cargo de todo.
  2. Respecto al estrés psicológico asociado al cuidado, es crucial ser realista y responsable con la salud mental. Optar por actividades de recreación, autocuidado y buscar ayuda profesional son siempre buenas alternativas.
  3. Es importante buscar instancias de aprendizaje y capacitación para conocer las labores propias de un cuidador. Estas instancias existen tanto en el sistema de salud como en programas de carácter municipal.
Foto: Cuidador(a) de adulto mayor realizando una tarea de apoyo

tags: #grados #de #dependencia #fisica #segun #senama