Cuando surge la necesidad de contratar a una cuidadora para atender a una persona mayor o enferma en casa, es fundamental establecer un contrato de trabajo formal que defina claramente la relación laboral. Este documento no solo protege a ambas partes, sino que también garantiza el cumplimiento de la legislación vigente. Muchas personas mayores desean seguir viviendo en su hogar, rodeadas de sus recuerdos y rutinas, haciendo indispensable el apoyo de un cuidador.

Formas de Gestionar la Contratación de una Cuidadora
La contratación de una cuidadora puede parecer un proceso complejo debido a la burocracia, pero existen dos vías principales para gestionarlo, adaptándose a las preferencias y recursos de cada familia.
Opción 1: Contar con una Agencia Especializada
Contar con una agencia autorizada que se encargue de todo el papeleo y los temas burocráticos es una opción que aporta gran tranquilidad. Estas agencias no solo se encargan de preparar el modelo de contrato de cuidado a personas mayores y formalizar el alta en la Seguridad Social, sino que también gestionan nóminas y resuelven cualquier trámite administrativo. Además, cuentan con profesionales formados y con experiencia contrastada, lo que aporta seguridad desde el primer día. Realizan un acompañamiento continuado para asegurarse de que todo funciona como debería.

Opción 2: Realizar la Contratación por Cuenta Propia
Si prefieres gestionar el proceso tú mismo, también es posible realizar el contrato por tu cuenta. Sin embargo, es importante recordar que, como empleador, es tu responsabilidad pagar la cuota de la Seguridad Social y otros impuestos asociados a la contratación de la cuidadora. La Inspección de Trabajo puede imponer multas y sanciones económicas importantes por no dar de alta al cuidador en la Seguridad Social.
Tipos de Contratos para Cuidadoras a Domicilio
La elección del tipo de contrato dependerá de la naturaleza de las funciones que la cuidadora vaya a desempeñar y la relación laboral establecida. A modo de resumen, podríamos afirmar que la regla general para la contratación de personas que se encarguen de asistir a un enfermo es por la vía de un contrato de trabajo, sea de trabajador de casa particular (puertas adentro o puertas afuera), sea un contrato laboral en régimen general de jornada completa o parcial.
➡️ CONTRATOS LABORALES: ¿Qué TIPOS Hay? Con EJEMPLOS en 7 minutos .
Primer Camino: Contrato de Trabajador o Trabajadora de Casa Particular
El artículo 146 Bis del Código del Trabajo, al regular el contrato de los trabajadores de casa particular, obliga a consignar expresamente la obligación de asistencia a personas que requieran atención o cuidados especiales. De ello se desprende que la asistencia a personas en esta situación puede ser realizada por trabajadores de casa particular. La función de estos trabajadores es definida claramente en el artículo 146 del mismo código en términos que: “Son trabajadores de casa particular las personas naturales que se dediquen en forma continua, a jornada completa o parcial, al servicio de una o más personas naturales o de una familia, en trabajos de aseo y asistencia propios o inherentes al hogar.” De optar por esta vía, se deberá celebrar este contrato, con todas las particularidades, derechos y obligaciones que éste contempla.
Segundo Camino: Contrato Laboral General
Si se requiere que alguien realice exclusivamente la función de asistencia o cuidado de una persona, sin que deba ejecutar otros “…trabajos de aseo y asistencia propios o inherentes al hogar…”, se deberá celebrar un contrato de trabajo general. Este puede ser en jornada completa de 45 horas semanales o parcial de hasta 30 horas semanales.
Tercer Camino: Contrato de Prestación de Servicios
Solo en el caso de que los servicios sean prestados por personas que tengan determinados conocimientos en materia de cuidado de personas en situación de discapacidad o con problemas de salud, y en la medida que dichos servicios se presten sin relación de dependencia o subordinación, sin obligación de cumplimiento de un horario previamente establecido, o en forma esporádica, la relación no será de carácter laboral y corresponderá a un contrato de naturaleza civil, específicamente un contrato de prestación de servicios.
Aspectos Clave a Definir en el Contrato de Trabajo
Una vez que hayas decidido realizar el contrato de trabajo, el primer paso es acordar los términos del mismo. Aquí detallamos los aspectos más importantes a tener en cuenta:
- Necesidades de atención: Es importante evaluar las necesidades de atención de la persona a cuidar para determinar qué tipo de servicio se requiere por parte de la cuidadora.
- Experiencia y habilidades: Asegúrate de que la cuidadora tenga la experiencia y habilidades necesarias para el trabajo.
- Responsabilidades y expectativas: Es importante establecer las responsabilidades y expectativas concretas desde el principio. Una vez que hayas definido los términos de trabajo, es importante que establezcas las responsabilidades específicas de la cuidadora.
- Salario y horas: Asegúrate de que el salario y las horas de trabajo estén claros desde el principio.
Una vez que hayas redactado el contrato, es importante que lo presentes a la cuidadora y lo reviséis juntos, asegurando que ambas partes comprendan y estén de acuerdo con todas las cláusulas.
Derechos de la Cuidadora como Empleada del Hogar
Los cuidadores a domicilio tienen una serie de derechos que deben ser respetados, similares a los de cualquier otro trabajador:
- Derecho a disfrutar de un mes de vacaciones al año.
- Derecho a disfrutar de doce festivos nacionales y dos locales.
- Derecho a tener una habitación individual en el domicilio del usuario a cuidar, en caso de ser una cuidadora interna.
- El empleado del hogar tiene derecho a una liquidación del contrato y a solicitar el finiquito con preaviso cuando cese la relación laboral sin alegar causas adicionales.