La Gerontofilia: Un Análisis Detallado de la Atracción Sexual Hacia Personas Mayores

Habitualmente, la mayoría de personas tienden a interesarse sexualmente por individuos con edades cercanas o similares a las propias, generalmente hasta una década por encima o por debajo. No obstante, existen también parejas con edades muy discordantes. Sin embargo, en el espectro de la sexualidad humana, existen casos de personas que presentan intensas fantasías sexuales y se ven atraídas exclusiva o casi exclusivamente por estímulos que la mayoría de la sociedad considera anómalos. Estos estímulos pueden incluir personas o animales no consintientes, objetos inanimados o relaciones de dolor/sumisión entre compañeros sexuales.

Introducción a las Parafilias y la Gerontofilia

La palabra filia se deriva del griego philos, que significa amor, tendencia o simpatía. Lo anterior no evoca nada extraño, pero cuando se hace referencia a ciertas prácticas o situaciones que llevan a la excitación sexual de una forma que la mayoría de la sociedad considera anómala, nos referimos a las parafilias. El término parafilia, según Money, es un rasgo patognomónico que consiste en la excitación sexual del sexo opuesto y depende de una fantasía no relacionada con la mera disponibilidad de una pareja sexual del sexo opuesto que consienta las relaciones. Asimismo, es considerado un síndrome psiquiátrico con conductas estereotipadas.

Las parafilias reciben el nombre de trastornos de inclinación sexual en el acápite F-65 de los trastornos mentales y del comportamiento, según el CIE-10. El Manual de Diagnóstico y Estadística de los Desórdenes Mentales (DSM), en su cuarta edición (DSM-IV), mantiene el término de parafilias e incluye entre los trastornos sexuales y de la identidad sexual: exhibicionismo, fetichismo, froteurismo, pedofilia, masoquismo sexual, transvestismo fetichista, voyeurismo y la parafilia no clasificada en otra parte. Las parafilias se definen como impulsos sexuales, fantasías, o comportamientos recurrentes e intensos que implican objetos o actividades poco habituales. Es usual e históricamente admitido la práctica por un mismo paciente de varios tipos de parafilias. Según la mayoría de los especialistas, el origen de estas tendencias parafílicas se asocia a trastornos de la personalidad derivados de ciertas afectaciones del sistema nervioso, en las que influyen características adversas del medio social.

Infografía sobre los tipos de parafilias y su clasificación

Dentro de las parafilias podemos encontrar la gerontofilia, un tipo que, si bien es poco frecuente, está sujeto a cierta controversia. Su inclusión dentro de las parafilias solo podría darse de generar malestar o limitaciones al propio sujeto o a su compañero. Recibe el nombre de gerontofilia la atracción sexual hacia personas ancianas o de la tercera edad, siendo el sujeto que siente dicha atracción considerablemente más joven. Fue nombrada en 1901 por el psicoanalista Richard von Krafft-Ebing y clasificada como una parafilia.

La gerontofilia (del griego geron, anciano; y philie, amor) se define como las actividades sexuales con personas ancianas, actos o fantasías, la cual constituye la especificidad fundamental. Es decir, cuando el varón o la hembra se activan sexualmente solo y únicamente con ese administrador, en este caso, personas ancianas.

Gerontofilia vs. Relaciones con Gran Diferencia de Edad

Es importante tener en cuenta y remarcar que, cuando hablamos de gerontofilia, no hablamos de un enamoramiento espontáneo por alguien de edad avanzada. Una persona con gerontofilia siente una atracción que no es tanto derivada de conocer a una persona, sino del hecho de que esta sea anciana. La clasificación de la gerontofilia como una parafilia puede ser controvertida, debido a que suele confundirse la parafilia con el hecho de tener una relación con alguien mucho mayor. Pero lo cierto es que una cosa no implica la otra: se puede tener una relación con un anciano y la persona que lo haga no tiene por qué entrar dentro de la categoría de gerontófilo.

En el caso de la gerontofilia, lo primero que hay que tener en cuenta es si existe realmente una parafilia como tal, algo que puede ser más complejo de lo que parece a simple vista. Tener una pareja de edad muy diferente a la propia no convierte al sujeto en gerontófilo, siendo esto únicamente una parafilia cuando supone un malestar clínicamente significativo, limita la vida de la persona o genera daños a la pareja.

La película “Gerontophilia” (2013), por ejemplo, muestra a un joven protagonista que siente una fuerte atracción por hombres ancianos, pero su director expresaba que su propuesta es una metáfora acerca de cualquier relación romántica y/o sexual que la sociedad considere tabú. Desde esta perspectiva, lo único desacertado del film es su título, ya que, para hablar de gerontofilia como de cualquier otra parafilia, la atracción debe generar un malestar clínicamente significativo a la propia persona y el objeto de deseo acaba siendo prácticamente el único tipo de estímulo que genera atracción sexual, además de generar limitaciones en la propia vida o, en su caso, en la del compañero o compañera sexual. Pero no es el caso que se representaba en la película, tratándose de una relación con una diferencia de edad muy considerable, pero no gerontofílica.

Ilustración que represente la diferencia entre relaciones con gran brecha de edad y gerontofilia

Características y Manifestaciones de la Gerontofilia

La gerontofilia es una parafilia caracterizada por la atracción sexual hacia personas mayores de la tercera edad por una persona mucho más joven. El Manual de Diagnóstico de Enfermedades en Sexología propone 35 años de diferencia de edad como criterio mínimo entre las personas involucradas. No obstante, otros autores no dan tanta importancia al límite de edad como a la diferencia manifiesta de edad. Fantasear o tener relaciones sexuales con personas ancianas es la forma de excitarse sexualmente, bien de manera preferente o exclusiva.

Las características físicas del (la) anciano(a): piel arrugada, flácida, calvicie, canas e incluso el olor, son atractivas para el gerontófilo. Este fenómeno enfatiza la asociación entre la atracción sexual y un grupo de edad específico.

Subtipos Específicos

  • La alfamegamia se presenta cuando la atracción es por un hombre entrado en años.
  • La matronolagnia se refiere a la atracción por una mujer senil.

La gerontofilia puede presentarse en relaciones heterosexuales u homosexuales. Por ejemplo, algunos hombres homosexuales sienten afinidad por hombres mayores.

Posibles Causas y Origen de la Gerontofilia

Si bien las relaciones entre personas de distinta edad no tienen por qué implicar la presencia de gerontofilia, en los casos en que se está hablando de una parafilia, surge la pregunta de qué es lo que hace que aparezca esta fijación con las personas de la tercera edad. En este sentido, son múltiples las explicaciones que pueden hallarse:

  • Personalidad Insegura o Dependiente: Una de ellas nos habla de la presencia de una personalidad insegura, dependiente o necesitada de protección, que vería en el hecho de ser anciano un estímulo que tradicionalmente se ha asociado con la sabiduría, la experiencia, la protección y la calidez. La atracción por personas mayores puede también derivar de la inteligencia, experiencia y calma de las personas de edad, que los hace ser capaces y estar preparados para escuchar al otro. Una figura venerable es, en general, menos amenazante que una joven.
  • Experiencias Traumáticas: Relacionado con esto, también se han observado casos en que la existencia de este tipo de atracción se deriva de experiencias traumáticas, como abusos sexuales en la infancia, en que de algún modo se ha "normalizado" el acto sexual con personas mucho mayores que el propio sujeto.
  • Necesidad de Cuidado o Dominación: Otro posible motivo lo podemos hallar en la fragilidad propia de la tercera edad o bien el hecho de tener alguien a quien cuidar: los ancianos son por lo general personas con una salud débil, que pueden requerir de ayudas y pueden tener cierta dependencia. El polo opuesto se encontraría en la búsqueda de relaciones de dominación-sumisión: un anciano puede ser más frágil que su pareja, algo que pone al gerontófilo en una posición de cierta superioridad a nivel de poderío físico.
  • Dificultades en Relaciones con Iguales: También, personas con dificultades para tener relaciones con iguales pueden encontrar más fácil relacionarse con personas de edad avanzada, y a raíz de esto que surja el deseo sexual.
  • Asociación Conductual: La psicología conductual, desde el paradigma operante, aporta como posible comienzo de esta parafilia que las primeras excitaciones sexuales hayan aparecido de forma causal o casual con imágenes u otros tipos de estímulos relacionados con la ancianidad, que se puede haber reforzado posteriormente con un reforzamiento positivo, como por ejemplo la masturbación con estas imágenes o estímulos.
  • Fijación Infantil (Teoría Freudiana): La teoría clásica del Freudianismo sobre el Complejo de Electra y el Complejo de Edipo puede explicar bastante bien las causas psicodinámicas de la gerontofilia. Según esta teoría, las razones están principalmente relacionadas con la grave falta de cuidado y afecto por parte de una figura parental de un género específico durante la infancia del individuo. El anhelo de cuidado y afecto de figuras parentales del sexo opuesto o del mismo sexo y de mayor edad finalmente evoluciona en una tendencia hacia la gerontofilia cuando el individuo alcanza la edad adulta.
Esquema de las posibles causas psicológicas de la gerontofilia

Existen muy pocos casos reportados acerca de esta patología. Sin embargo, se hace referencia a que puede ocurrir en la adolescencia antes de la iniciación en el ejercicio de la función sexual. Y lo más importante es la especificidad, es decir, únicamente se activa sexualmente con un anciano o anciana. Generalmente, la persona se inicia en las relaciones sexuales con una persona mayor. El cine y la literatura erótica utilizan frecuentemente el tema sexual de las relaciones entre personas mayores y jóvenes.

Diagnóstico y Abordaje de la Gerontofilia

Es importante el diagnóstico diferencial para descartar que sea una experiencia gerontofílica y de sintomatología psicótica. Para esto, se debe realizar el protocolo de caso del paciente que permite evaluar el motivo de su consulta, antecedentes familiares y sociales, la historia sexual y otros. Todo ello solo podría ser necesario si se trata de algo que no ha sido elegido y es vivido con malestar por parte de las partes implicadas. Otro tipo de intervención será necesario si surge de la vivencia de experiencias traumáticas, que deberán ser trabajadas.

Igualmente, se debe establecer la diferencia entre gerontofilia verdadera y gerontofilia espuria, sostenida por el médico sexólogo y forense italiano, Pellegrini:

  • La gerontofilia verdadera puede ser de fascinación, cuando la persona joven se siente atraída y excitada por la anciana; y de soportabilidad, cuando simplemente se acepta la situación y, de paso, se disfruta placenteramente y hasta se goza.
  • La gerontofilia espuria, cuando se acompaña muchas veces de “onanismo psíquico pluralista”, que no es otra cosa que pensar en situaciones mejores mientras el varón o hembra cohabita con el anciano, de forma que resulte posible la excitación y la masturbación, y por consiguiente el orgasmo.

Como toda parafilia, debe ser tratada a tiempo por un médico sexólogo. No es frecuente el pedido de ayuda profesional por parte de los pacientes con parafilias y es excepcional la demanda de atención voluntaria. En ocasiones, son remitidos por órganos de justicia, como medida accesoria a una sanción penal por incurrir en delitos que atenten contra la moral o la salud de otras personas.

Gerontofilia y el Ámbito Criminal

En esta aproximación a las parafilias, es importante entender la alusión a “generar limitaciones en la vida del compañero sexual” de una forma nada restrictiva en los casos concretos de asesinos en serie gerontofílicos. Efectivamente, sería absolutamente inapropiado referirse a las víctimas como “compañeros sexuales”.

En un trabajo de Safarik, Jarvis y Nussbaum (2002) titulado Sexual Homicide of Elderly Females sobre el perfil criminal de los asesinatos sexuales de ancianas, se sugiere que el perfil habitual de los asaltantes es el de un joven que reside cerca de sus víctimas, pero sin relación familiar o social. Normalmente, la escena del crimen tiene lugar en el domicilio de las mujeres, aunque el agresor ha podido hacer previamente labores de seguimiento, eventualmente trabajos ocasionales (jardinería, reparaciones, albañilería) o, por proximidad residencial, han convergido las actividades rutinarias de ambos (trayectos de autobús, comercio local, etc.) de forma que, aunque los situamos en el contexto de una investigación policial en la esfera de “autor desconocido para la víctima”, en un número importante de casos pudiera ser que esta conociera a su asesino o, cuando menos, le resultara familiar.

Algunos medios escritos se han referido a Remedios Sánchez, la asesina de ancianas de Barcelona, como gerontofílica. El mismo calificativo ha recibido Billy Chemirmir de origen keniano y residente en EE. UU., quien fue detenido en marzo de 2018 gracias al testimonio de una mujer de 91 años en cuyo apartamento de Plano (Texas) entró por la fuerza. A la mujer le dijo, “váyase a la cama, no luche” antes de ahogarla con una almohada. Afortunadamente, los servicios de emergencia lograron revivirla, y gracias a su testimonio, Chemirmir fue detenido. Huelga decir que, ni a Remedios Sánchez, ni tampoco a Billy Chemirmir, se les puede atribuir un diagnóstico de gerontofilia.

La gerontofilia sí era un rasgo sobresaliente en José Antonio Rodríguez Vega, un asesino en serie que acabó con la vida de 16 ancianas en Santander. Su juicio comenzó el 25 de noviembre de 1991 en la Audiencia Provincial de Santander. El peritaje psiquiátrico lo definió como psicópata desalmado y un pervertido sexual múltiple. Rodríguez Vega, en su celda de la cárcel, redactó un escrito en el que presumía de su precocidad sexual, donde hacía constar que no se consideraba en absoluto un asesino: “A los ocho años ya sabía sembrar legumbres, tener relaciones con mujeres, habiendo pasado a los trece años por mi vida cinco mujeres mucho mayores que yo”, escribió Rodríguez Vega.

El Mataviejas de Santander, España 🇪🇦 (Documental)

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