Familias Cuidadoras y el Niño: Un Compromiso por el Bienestar Infantil

Los niños, niñas y adolescentes (NNA) tienen derecho a ser protegidos contra toda forma de abandono, crueldad y explotación, tal como lo proclama la Declaración de los Derechos del Niño de la ONU. Sin embargo, una realidad preocupante es la situación de muchos menores que se encuentran fuera de su entorno familiar de origen. De ellos, 5.095 se encuentran en residencias y 10.353 en familias de acogida. Uno de los datos más alarmantes es que 705 de los niños y niñas que están en residencias aún no cumplen los 3 años. Esto ocurre a pesar de que la Ley 21.430 establece la prohibición general de enviar a niños menores de edad a residencias, promoviendo su permanencia en la familia de origen o con familias de acogida como primera opción de cuidado.

Además de la separación familiar, estos menores corren el riesgo de verse afectados por problemas de salud mental que no son tratados oportunamente. Para abordar estos desafíos, se ha establecido una alianza estratégica entre la Universidad Católica (UC) y el Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia (SNPE). Esta colaboración se enfocará en establecer espacios de trabajo conjunto que prioricen el interés superior del niño, con el propósito de lograr un impacto positivo y duradero en su bienestar y desarrollo.

Infografía que muestra la cantidad de niños, niñas y adolescentes en residencias y familias de acogida, destacando la cifra de menores de 3 años en residencias.

Fortaleciendo la Protección Especializada y el Cuidado Familiar

“Esta alianza con la Universidad Católica es una señal concreta del compromiso que como país debemos asumir con la infancia”, afirmó una fuente relevante. “Nos permitirá fortalecer la protección especializada, avanzar en el cuidado en familia y en la atención en salud mental de niños, niñas y adolescentes”.

La colaboración también abordará el análisis de fenómenos que impactan la protección especializada, como la migración, la explotación sexual, el crimen organizado y el reclutamiento. El objetivo es generar modelos de atención innovadores y efectivos para enfrentar estas complejas problemáticas. “Es un desafío multidimensional sin solución obvia y donde tenemos que sumar nuestros saberes y ponerlos a colaborar entre ellos y con el SNPE”, se añadió.

Para llevar a cabo las acciones y gestiones necesarias en el desarrollo de estos proyectos, investigaciones y actividades de formación, la UC pondrá a disposición a académicos, profesionales, investigadores y estudiantes. Su participación se dará en actividades de docencia, investigación y vinculación con el medio, enriqueciendo así el abordaje de las necesidades de la niñez.

Programa Familias de Acogida Especializada: Un Camino para Apoyar

El Programa Familias de Acogida Especializada (FAE) representa una oportunidad para aquellos que desean brindar un entorno seguro y amoroso a niños, niñas y adolescentes que lo necesitan. El trámite de inscripción se puede realizar durante todo el año a través del sitio web y las oficinas de Mejor Niñez.

Es importante destacar que las familias que decidan inscribirse y formar parte del programa serán sometidas a un proceso de evaluación y capacitación. Se considerarán diversos requisitos, como el nivel de compromiso y motivación, así como aspectos personales como la perseverancia, la empatía y la tolerancia a la frustración.

Para iniciar el proceso de inscripción, no es necesario presentar ningún documento. Sin embargo, los interesados serán contactados e invitados a participar de una charla inicial. Como resultado de este trámite, se habrán inscrito para postular al Programa Familias de Acogida Especializada, y posteriormente serán contactados por un profesional del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia.

¿Cómo ser una familia de acogida? | Entrevistas CNN

Desmitificando las Familias de Acogida

Existe la idea errónea de que para ser una familia de acogida se necesita una estructura familiar particular, muchos recursos económicos o una casa muy grande. Sin embargo, esto no es así. El programa busca personas comprometidas y con la disposición de amar y cuidar.

Es fundamental diferenciar entre Familias de Acogida y Familias Adoptivas, ya que ambas cumplen funciones diferentes y son igualmente necesarias. Las familias de acogida proporcionan una medida de protección transitoria, ofreciendo cuidado familiar temporal mientras se trabaja en la revinculación de los NNA con sus familias de origen. En contraste, la adopción es un proceso permanente.

Incluso si no se puede ser una familia de acogida, existen otras formas de ayudar. La posibilidad de que un niño, niña o adolescente sea cuidado por una Familia de Acogida representa un enorme apoyo en todas sus áreas de desarrollo.

Flexibilidad en la Elección de Edad y Género

Muchas veces, en las familias existen otros niños, niñas y adolescentes, y surge la inquietud de si es posible elegir la edad o el género del niño a acoger. ¡Y eso está muy bien! Cada familia debe informar sobre las edades y características que se siente capaz de acoger en su hogar, buscando siempre la mejor compatibilidad para todos los miembros de la familia.

Ser Familia de Acogida es una decisión que incluye a todos los niños, niñas y adolescentes de la familia, quienes también vivirán esta experiencia enriquecedora.

Acompañamiento y Apoyo para Familias de Acogida

Dentro de la Red Acogida, la Fundación ProAcogida lidera el acompañamiento a familias interesadas en ser Familia de Acogida. A través de reuniones por Zoom, entrega de información y apoyo constante, han creado una "Incubadora de Familias" para acompañar en todo el proceso de postulación al Programa de Familia de Acogida Especializada (FAE) más cercano.

Para postular a un programa de Familias de Acogida FAE, es necesario ponerse en contacto con alguno de los programas que ofrecen en cada región. Al convertirse en familia de acogida, además del acompañamiento de los profesionales de los FAE, existe la Asociación de Familias de Acogida de Chile (AFAC), que ofrece un valioso apoyo.

Las experiencias alegres y gozosas son fundamentales para el desarrollo humano, ya que forman conexiones neuronales, reducen los niveles de estrés, ayudan a sanar heridas y mejoran el carácter de las personas. Por esta razón, amigos, amigas y familiares son muy importantes en la vida de todos, incluyendo la de los niños, niñas y adolescentes.

Imagen de una familia interactuando felizmente con un niño, transmitiendo calidez y seguridad.

Redes de Apoyo y Colaboración Ciudadana

La organización Fundación Kumelén, dentro de la Red Acogida, lidera la creación y gestión de las campañas de "Acoger es". Gracias a su trabajo, se ha incrementado significativamente el número de familias de acogida en Chile, ofreciendo una alternativa de cuidado familiar a niños, niñas y adolescentes que lo necesitan. Quienes deseen apoyar esta iniciativa ciudadana pueden realizar un aporte único o mensual.

“Cuando uno quiere cambiar el sistema, hay que hacer algo; esto es una ayuda real”, expresó un colaborador. En el país existen 74 proyectos de familias de acogida, de los cuales 69 pertenecen a organismos colaboradores y 5 funcionan directamente a cargo del Sename en tres regiones del país (Metropolitana, Valparaíso, Biobío). Estos últimos se sumaron como parte de un plan gubernamental para que la mayor cantidad de niños entre 0 y 6 años vivan en familias de acogida en vez de permanecer en un centro, proceso conocido como “desinternación”.

Tras asistir a una charla informativa sobre los detalles del programa, los interesados participan en evaluaciones y capacitaciones. Lorena y Fernando, de San Pedro en la Región del Biobío, con dos hijos mayores, llevan un año cuidando en su casa a un niño que se ha integrado perfectamente a la dinámica familiar.

Quienes acogen a un niño firman un compromiso, sabiendo que se trata de un proceso temporal que puede extenderse por meses o años, dependiendo de lo que determine el tribunal de familia. El periodo de permanencia dependerá de la duración de la intervención con la familia biológica o mientras se busca una familia adoptiva. Lorena reconoce que cuando el niño se vaya con su familia definitiva “va a ser un momento triste, pero va a quedar la satisfacción de saber que estuvo aquí y estuvo bien”.

En contraste, durante el primer semestre del 2017, el 45% de los NNA fueron derivados a familias de acogida (1.886) y el 55% a centros de protección (2.267), lo que subraya la importancia de seguir promoviendo y fortaleciendo el modelo de cuidado familiar.

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