La evaluación física y visual en personas con discapacidad visual presenta desafíos únicos, especialmente en niños con discapacidades profundas y múltiples. Un estilo de vida activo es fundamental para la salud, y su importancia se magnifica para esta población. La inactividad física se asocia con factores de riesgo significativos para la salud, así como con consecuencias económicas y sociales negativas.
El objetivo de la investigación en esta área es aumentar el conocimiento sobre el desarrollo de la actividad física y el deporte en personas ciegas y con discapacidad visual, valorando aspectos poco estudiados de su participación deportiva y física.
Desafíos en la Evaluación Visual de Personas con Discapacidad
Limitaciones de las pruebas convencionales
El principal problema al medir cualquier capacidad específica en personas con discapacidad visual es que la mayoría de los tests se basa en la integridad de otros aspectos del desarrollo. Puede suceder que los tests convencionales no proporcionen datos importantes para la educación o que no contengan materiales intrínsecamente interesantes para niños con dificultades profundas de aprendizaje. Muchos niños con discapacidad visual también tienen otras minusvalías (DES, 1971; Thomson y otros, 1985). Los déficits sociales, intelectuales, motores y sensoriales pueden afectar interactivamente los resultados de la medición de cada uno de los otros.
Por ejemplo, la Tabla oftálmica de letras de Snellen (Bryan y Bryan, 1979), una forma preferida de evaluación normalizada para visión de lejos, supone la capacidad de reconocer y nombrar letras, un nivel que puede no haberse alcanzado en muchos casos.

La importancia de la visión funcional
Algunos profesionales consideran que, cualquiera que fuere la precisión de los tests oftalmológicos, se debería evaluar la visión en términos de su importancia funcional (Langley y Dubose, 1976; Sonksen, 1983; Hogg y Sebba, 1986). Estos autores también destacan la importancia de que profesionales no pertenecientes al campo de la oftalmología, tales como psicólogos, pediatras y maestros, realicen las evaluaciones. La legislación educativa actual requiere evaluaciones precisas y rápidas por una amplia variedad de profesionales, como condición previa a la prestación de servicios para atender las necesidades educativas especiales de los niños.
Un problema general de la mayoría de las evaluaciones funcionales es la falta de distinción entre la visión de cerca y de lejos. Si bien la presencia o ausencia de algún resto visual tiene un efecto crucial sobre el desarrollo general normal (Fraiberg, 1977), es la visión de cerca la que se considera vital para la vinculación padre/hijo (Sonksen, 1983) y, posteriormente, para el desarrollo no verbal y pragmático (Kitzinger, 1984). El nivel preciso de agudeza visual también tiene importancia en la educación de todos los niños, incluso aquellos con dificultades de aprendizaje profundas.
Nuevas metodologías y herramientas de evaluación
Para superar algunos de estos problemas, muchos clínicos usan ahora los Tests de Visión de Stycar (Sheridan, 1976). En años recientes, se han aplicado también procedimientos de respuesta por movimientos de los ojos asociados al cambio de lugar de objetos. El Catford Drum (Catford y Oliver, 1973), por ejemplo, requiere que la persona enfoque la vista sobre puntos negros de diversos tamaños que oscilan sobre un fondo blanco. En esta última etapa del siglo XX, la magia tecnológica se puede aplicar a la evaluación visual de personas de muy corta edad desde el punto de vista del desarrollo, área en la que ha dominado el trabajo de la psicóloga de Cambridge, Janette Atkinson (Atkinson, 1986). Tales pruebas objetivas, sin embargo, requieren generalmente equipos caros y no transportables.
En el Reino Unido, se considera que los ópticos y los oftalmólogos son los “expertos” en evaluación visual; no obstante, sus técnicas se adecuan muy bien cuando se aplican a personas con una edad de desarrollo de cinco años o más (Bultjens y Aitken, 1987).
Evaluación por observación y materiales motivadores
Bell (1983), por ejemplo, desarrolló una lista de control por observación para que la usara una “persona significativa” para el sujeto, centrada en la medida en que usa la vista para dirigir y controlar la acción de extender la mano y asir algo. Sin embargo, el requisito de que la lista sea usada por una persona “significativa” a cargo del sujeto durante un período largo limita su uso con niños pequeños.
Langley y Dubose (1976) y Judy Sebba (en Hogg y Sebba, 1986) desarrollaron evaluaciones relacionadas pero con una orientación más clínica. Aunque descritas como listas de control, difieren de la de Bell en que las capacidades específicas se someten a test en lugar de a la observación ecológica en un contexto natural.
El test Panda de la serie de Stycar (Sheridan, 1976) y el uso de objetos en miniatura (Sonksen, 1983) pueden ser técnicas útiles para niños con suficiente capacidad cognitiva como para nombrar y emparejar. No obstante, muchos niños con discapacidades profundas y múltiples no pueden realizar estas tareas. Un interés humano más básico, independientemente de la capacidad intelectual, es la comida.
En una evaluación desarrollada por Philip R. De, se usaron artículos comestibles que se consiguen en todas partes con tamaños decrecientes. Este procedimiento ya se ha usado con un total de seis niños con discapacidades profundas y múltiples. Un ejemplo es el caso de Z, de cinco años, que presentaba diplegia espástica y retrasos de desarrollo. Un oftalmólogo lo registró como ciego, aunque posteriormente una maestra de discapacitados visuales confirmó que tenía cierta visión de cerca usando caramelos como estímulo visual motivador.
La evaluación de Z incluyó la observación de comportamiento visual con las pautas de Bell, lo que resultó difícil para el personal de la guardería. Se observó un estrabismo horizontal, convergente e irregular en ambos ojos. Durante la evaluación, se usaron artículos comestibles y se controló que Z estuviera cómodamente sentado, con luz adecuada y sin distracciones. Z localizó los artículos con seguridad y en forma repetida hasta el nivel de tabletas Sweetex y un confite blanco, pero falló en ubicar granos de azúcar normal e impalpable. La información obtenida de esta evaluación fue útil para planificar su currículo de jardín de infancia, sugiriendo que el material ilustrativo ampliado podría ser útil, aunque podría presentar dificultades en la discriminación fina.
El procedimiento con comestibles tuvo éxito con los otros cinco niños, aunque dos presentaron dificultades: uno por discapacidades físicas que impedían los requisitos de búsqueda y localización, y otro por problemas con la tela negra mate utilizada. Si bien la tela era portátil, debía fijarse cuidadosamente y sacudirse el polvo para no confundirlo con granos de azúcar. Es evidente que la mayoría de los métodos documentados para evaluar la agudeza visual no se adaptan bien a su uso con personas que tienen discapacidades profundas y múltiples. La comida, sin embargo, es una necesidad básica comprensible y motivadora para la mayoría de las personas. La posibilidad de utilizar artículos comestibles de tamaños graduados para evaluar la visión de cerca parece prometedora.
Importancia de una evaluación oftalmológica a temprana edad
Evaluación de la Condición Física en Deportistas con Discapacidad Visual
Beneficios del deporte y clasificaciones de la discapacidad visual
El auge de la actividad físico-deportiva ha llegado a convertirse en un verdadero fenómeno social. El mantenimiento de un estilo de vida activo es uno de los fundamentos de una vida saludable, y es aún más importante para personas con discapacidad. Para fomentar la participación, es esencial investigar las características y valorar la práctica deportiva en este colectivo.
La International Blind Sports Association (IBSA) establece 3 categorías para la clasificación de personas con minusvalías de tipo visual en el ámbito deportivo:
- B1: Inexistencia de percepción de la luz en ambos ojos, o percepción de la luz pero con incapacidad para reconocer la forma de una mano a cualquier distancia o en cualquier dirección.
- B2: Desde la capacidad para reconocer la forma de una mano hasta una agudeza visual de 2/60 y/o un campo visual de menos de 5 grados.
- B3: Desde una agudeza visual superior a 2/60 hasta una agudeza visual de 6/60 y/o un campo visual de más de 5 grados y menos de 20 grados.
Metodología de estudio y parámetros evaluados
Estudios en España han analizado las baterías de pruebas fisiológicas realizadas a deportistas ciegos y con discapacidad visual, con el objeto de definir sus capacidades y relacionarlas con datos de otros deportistas. Se han investigado las características físicas, fisiológicas y antropométricas de deportistas ciegos o con discapacidad visual de la población adulta, incluyendo 127 deportistas (23 hombres y 14 mujeres en un estudio catalán inicial, y una muestra más amplia en un estudio posterior de 127 deportistas entre 18 y 49 años) de diversas modalidades deportivas como atletismo, alpinismo, ciclismo, goalball, judo y natación.
La recogida de datos se ha realizado siguiendo las normas y técnicas de medida recomendadas por la Internacional Working Group on Kinanthropometry, descritas por Ross y Marfell-Jones. Se han medido los siguientes parámetros:
Datos Antropométricos:
- Altura y peso.
- Índice de Masa Corporal (IMC).
- Porcentaje de grasa corporal (%GC) y porcentaje de masa muscular esquelética (%MME).
- Pliegues cutáneos (tríceps, subescapular, suprailíaco y abdominal).
- Perímetros corporales y diámetros corporales.
- Somatotipo (método de Carter y Heath).
Datos Fisiológicos:
- Presión arterial sistólica (PAS) y diastólica (PAD).
- Frecuencia cardíaca de reposo (FCr), en umbral anaeróbica (FCuan), máxima (FCmax) y de recuperación (FC1, FC3).
- Ventilación pulmonar en umbral anaeróbica (VEuan) y máxima (VEmax).
- Consumo de oxígeno anaeróbico (VO2uan), máximo (VO2max) y por peso (VO2max/kg).
- Carga realizada (km/h y watios) en pruebas de esfuerzo (cicloergómetro o cinta rodante).
- Capacidad vital forzada (FVC), volumen espirado máximo en un segundo (FEV1), FEV1/FVC.

Resultados y diferencias significativas
Los deportistas de estos estudios presentan datos antropométricos similares a otros deportistas, con normalidad en cuanto al IMC, aunque con una orientación a un predominio mesomórfico del somatotipo. Los resultados destacaron diferencias significativas entre hombres y mujeres en IMC y porcentaje de masa muscular esquelética, con valores mayores de IMC en hombres y una diferencia altamente significativa en favor de las mujeres en %MME.
Otros datos que presentan una diferencia significativa a favor de los hombres incluyen el VO2max, VO2uan, VO2max/kg, VEmax y VEuan. Al analizar los datos según el nivel de género, discapacidad y deporte, se encontraron diferencias significativas en hombres en las variables FCuan y FCmax.
Los deportistas que padecen ceguera (B1) presentaron valores fisiológicos y antropométricos más bajos que los deficientes visuales (B2 y B3), lo que debe tenerse en cuenta al planificar el entrenamiento y sus objetivos. Los hombres B3 presentaron valores superiores en frecuencia cardíaca máxima y anaeróbica, consumo de oxígeno máximo y anaeróbico, capacidad vital forzada y volumen espirado máximo en un segundo, comparando con las otras categorías de discapacidad o con el género femenino. Además, se observó que los hombres presentaban un desarrollo superior musculoesquelético y una menor adiposidad que las mujeres, en relación a la discapacidad o en función del deporte practicado.

Adaptaciones Innovadoras para la Práctica Deportiva
El auge de la actividad físico-deportiva ha llegado a convertirse en un verdadero fenómeno social, pero para las personas con discapacidad visual, puede crear barreras psicológicas debido a dificultades de acceso y excesiva dependencia de otras personas. Por ello, se proponen adaptaciones materiales que permitan el disfrute de actividades como la escalada deportiva y el fútbol sala, así como la realización de tests para cuantificar la fuerza explosiva del tren inferior.
Superando barreras en la escalada
La escalada en roca, atractiva por su estética, ha estado tradicionalmente vedada para las personas ciegas y deficientes visuales. Para resolver el problema de la localización de los agarres, se han propuesto varias adaptaciones:
- Plaquitas en braille: Se colocan junto a cada presa para informar de las direcciones y distancias de las presas contiguas (ej., "45 grados, 50 centímetros").
- Bandas táctiles: Se unen las presas contiguas a través de una estrecha banda de un milímetro de grosor, que se puede seguir con las manos y los pies.
- Emisores de sonido: En cada agarre se coloca un emisor de sonido con un tono característico según cada tipo de presa. El asegurador maneja los interruptores en la base del rocódromo para activar solo las presas del sector donde se encuentre el escalador. Este sistema reduce considerablemente el tiempo de percepción, siendo incluso inferior al requerido mediante la vista en algunas ocasiones.
Durante la fase de aprendizaje, especialmente sobre vías fáciles, es útil la utilización de una maqueta que indique la ubicación y tipo de presas para mejorar el reconocimiento y la representación del espacio.

Mejorando la experiencia en fútbol sala
El fútbol sala es uno de los deportes más practicados por personas ciegas y con deficiencia visual, y ha requerido modificaciones estructurales y reglamentarias, como la incorporación de un cascabel en el balón. Sin embargo, los practicantes a menudo carecen de conocimiento de la posición de sus compañeros y adversarios, lo que provoca golpes e inseguridad.
Para subsanar esta falta de información, se propone el uso de un pulsador plantar. Este instrumento mecánico, colocado debajo de la yema del primer dedo del pie, activa un emisor de sonido únicamente durante la fase de impulsión del paso. De esta forma, cada jugador puede obtener un esquema mental de la ubicación aproximada de los demás. Para evitar confusión, se puede limitar el uso de emisores a algunos deportistas o acortar su tiempo de actuación. Estas adaptaciones enriquecen el juego, permitiendo pases más precisos, jugadas más elaboradas y defensas más efectivas.
Importancia de una evaluación oftalmológica a temprana edad
Evaluación de la fuerza explosiva del tren inferior
Existen tests para cuantificar la fuerza explosiva del tren inferior, como el "test de Abalakov" (1993), el "test del Sargento" (1993) y el "test de Bosco" (1983). Sin embargo, estos están pensados para deportistas sin minusvalía. El Test Repeat Jump de Bosco, que mide la altura de un salto vertical utilizando una plataforma de contactos, presenta dificultades para personas con discapacidad visual, ya que les impide percibir los límites del área de salto.
La solución propuesta es sustituir la plataforma de Bosco por un pulsador plantar, localizado dentro de la zapatilla del sujeto. De esta forma, el deportista invidente no tiene que preocuparse por saltar dentro de límites determinados, ya que el sistema detecta el contacto pie-suelo directamente en su calzado.
Orientaciones Didácticas para la Educación Física Inclusiva
Los profesionales de la educación física deben considerar las particularidades del alumnado con discapacidad visual para garantizar una enseñanza efectiva e inclusiva. Las características motoras y perceptivas de estos alumnos a menudo incluyen:
- Mayor pasividad motora y menor interés por el entorno.
- Lentitud en el ajuste postural y el equilibrio.
- Dificultad para percibir de forma global las tareas y el entorno, lo que afecta la fuerza muscular, coordinación, equilibrio y flexibilidad.
Para abordar estas particularidades, se recomiendan diversas estrategias didácticas y adaptaciones ambientales:
Adaptación del entorno y materiales
- Eliminar distractores: Enseñar en un espacio con el menor número posible de elementos de distracción.
- Organización del espacio: Definir claramente los límites del terreno de juego. Colocar muebles y materiales en lugares fijos y preestablecidos.
- Iluminación: La iluminación no debe caer directamente sobre los ojos de la persona; debe ser uniforme y evitar deslumbramientos.
- Materiales sensoriales: Utilizar materiales que emitan sonidos o tengan olores. Emplear objetos con texturas variadas y buscar contrastes de tamaño y color.
Estrategias de comunicación y guía
- Información verbal: La información visual debe sustituirse, en la medida de lo posible, por información verbal precisa (ej., "a dos pasos delante de ti" en lugar de "ahí").
- Uso del tacto: El tacto es el sentido más importante en la fase de aprendizaje. El profesor debe acercarse lentamente al alumno y avisar antes de tocarlo.
- Guía física: Siempre guiará la misma persona (profesor especialista). Para guiar a un alumno con discapacidad visual, se debe colocar la mano de este en el codo del guía, el cual debe caminar de forma relajada y avisar de obstáculos.
Organización de actividades
La organización de actividades puede ser lineal (ej., caminar en línea recta), paralela (dos filas de alumnos) o circular (todos en círculo), siempre buscando la máxima seguridad y claridad para el alumno.
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