Evaluación de la Vulnerabilidad al Fraude Alimentario (FFVA)

El fraude alimentario es un problema cada vez más frecuente en la industria de alimentos, lo que pone en riesgo la salud de los consumidores y la reputación de las empresas. Con la globalización y la complejidad de las cadenas de suministro alimentario, el riesgo de fraude es una amenaza constante para las empresas del sector, tanto por las consecuencias económicas como por el potencial daño a su reputación. Este flagelo le cuesta a la industria global entre 30.000 y 40.000 millones de dólares anualmente, sin contar el daño que provoca en la confianza del consumidor y en la reputación del sector alimentario.

La prevención del fraude requiere una gestión que involucre diferentes áreas del ámbito público y privado para la defensa de los consumidores, de los procesos legales, las relaciones comerciales y de las incumbencias profesionales. Requiere legislación, controles y comunicación ágiles.

Según la FAO: “El fraude alimentario puede plantear un riesgo alto para la salud de los consumidores, acarrear el desperdicio de alimentos y tener consecuencias económicas para las empresas alimentarias, así como perjudicar la confianza de los consumidores en dichas empresas y, también, en el país. En efecto, las empresas deben realizar un análisis de la vulnerabilidad al fraude o “Food Fraud Vulnerability Assessment” (VACCP), para evaluar y controlar las alteraciones premeditadas de los alimentos con fines económicos.

¿Qué es el Fraude Alimentario?

Primero, es vital comprender qué es el fraude alimentario. Se trata de un delito que implica la adulteración intencional de los productos alimentarios con fines económicos. No necesariamente causa daño en la salud, pero compromete la veracidad del producto. El fraude alimentario ocurre cuando hay posibilidad para hacerlo, la tentación es alta y el riesgo de ser atrapado es bajo.

Ejemplos comunes de fraude alimentario incluyen:

  • Etiquetado equivocado: Como la mezcla de carne de caballo con carne de vacuno, etiquetada y vendida como vacuno, o el etiquetado incorrecto de comida orgánica.
  • Sustitución de productos: Adulteración con un ingrediente más barato o la venta de productos falsificados o robados.
  • Prácticas no autorizadas: Incluye cualquier práctica deliberada que comprometa la veracidad del producto.
  • Falsificación: Alteración de los envases, colores o tipografía para engañar al consumidor.
  • Productos robados: Venta de productos obtenidos ilegalmente.

Los riesgos potenciales para la salud pública son preocupantes, ya que los contaminantes pueden ser no convencionales y el número de potenciales agentes es infinito. La creatividad y las motivaciones son interminables. Este es un problema difícil de detectar y de extirpar.

Evaluación de la Vulnerabilidad al Fraude Alimentario (VACCP)

El VACCP (Food Fraud Vulnerability Assessment and Critical Control Points) se centra en la adulteración con fines económicos en la cadena de suministro. La evaluación de la vulnerabilidad al fraude y el plan de mitigación deben estar adecuadamente documentados e integrarse a los sistemas de gestión de la calidad y la inocuidad ya implementados o en vías de implementación.

HACCP Análisis de riesgos y control de puntos críticos

Pasos para la implementación del VACCP según FSSC 22000

Para estar conforme con los requisitos del esquema de la FSSC 22000, se recomienda seguir los siguientes pasos:

  1. Análisis de la vulnerabilidad:
    • Formar un equipo de profesionales multidisciplinario con conocimientos especializados en seguridad, asuntos jurídicos, compras, producción, investigación y desarrollo, asuntos regulatorios, calidad, etc.
    • Este equipo será responsable de llevar a cabo un análisis de la vulnerabilidad al fraude alimentario y desarrollar e implementar las medidas de mitigación idóneas.
    • La composición del equipo de prevención del fraude alimentario probablemente sea diferente a la del equipo de HACCP.
  2. Plan de Mitigación:
    • Con base en los riesgos y peligros identificados, realizar un plan documentado de mitigación del fraude alimentario.
    • Este plan debe especificar las medidas, los procesos y productos que se gestionarán, basándose en la ISO o FSSC 22000, y la normativa aplicable.
  3. Implementación del plan con base en los requisitos legales y normativa internacional:
    • Documentar digitalmente el análisis de la vulnerabilidad, las medidas de control, la verificación y los procedimientos de gestión de incidentes en el Plan de Prevención del Fraude Alimentario.
    • Comparar estos procedimientos con la normativa obligatoria e internacional.
    • Considerar crear un equipo o contratar profesionales capacitados para la implementación.
  4. Equipo y capacitación:
    • Publicar el plan en varias plataformas y lugares para que el personal siempre tenga acceso a su contenido.
    • Desarrollar una estrategia eficaz de capacitación y comunicación sobre el plan, con reciclajes preferentemente anuales, incluyendo nociones sobre fraude alimentario.
    • Se deben realizar formaciones genéricas en Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) y trazabilidad.
  5. Inspecciones internas recurrentes:
    • Los auditores e inspectores deben examinar qué tan bien se ha protegido la compañía y verificar con hojas de chequeo si se han implementado todos los elementos requeridos por la FSSC 22000 o ISO 22000.
    • En la auditoría pueden responderse preguntas como: ¿Se abarcan todos los tipos de vulnerabilidades (sustitución, mejoras no aprobadas, uso engañoso de marcas, falsificación, productos robados…)? ¿Existe una metodología para determinar la importancia de las vulnerabilidades? ¿Existe un plan de prevención por escrito? ¿Se evalúa el desempeño del proceso de prevención del fraude alimentario?

Es indispensable describir el sistema de vigilancia empleado y adoptar acciones para asegurar que los incidentes no se vuelvan a repetir, implantando las medidas correctivas.

Sistemas de Gestión para la Prevención del Fraude Alimentario

Para evitar el fraude alimentario se requiere contar con un sistema de gestión integrado y coherente de la inocuidad de los alimentos, denominado Sistema de Gestión de la Seguridad Alimentaria. Este sirve para mucho más que solo evitar el fraude alimentario.

ISO 22000 vs. FSSC 22000

Para implementar un sistema de gestión que cumpla con los estándares internacionales, las empresas pueden integrar la norma ISO 22000, o la FSSC 22000 de la GFSI a su organización interna. La diferencia entre la ISO 22000 vs. FSSC 22000, es que esta última contiene más requisitos, como, por ejemplo, el Programa de Requisitos Previos (PRP), que ayuda a controlar las condiciones de funcionamiento en las fábricas de alimentos. Además, la FSSC 22000 está reconocida por la GFSI, la industria alimentaria internacional. Contar con un Sistemas de Gestión de la Seguridad Alimentaria ayuda a las organizaciones a garantizar la inocuidad de los alimentos.

Tabla comparativa ISO 22000 y FSSC 22000

La evaluación de la vulnerabilidad y el plan de mitigación deben estar adecuadamente documentados e integrarse a los sistemas de gestión de la calidad y la inocuidad ya implementados o en vías de implementación. Para la gestión de la vulnerabilidad al fraude, se debe mantener el equipo APPCC. Será este el que gestione este tema. A partir de aquí, se estudiará la vulnerabilidad y la gravedad, así como la vulnerabilidad al fraude en Materias Primas.

Herramientas y Aplicaciones Digitales

Crear y aplicar un sistema de gestión de seguridad alimentaria es un procedimiento continuo y constante. Los productos, sistemas de producción, consumidores y las regulaciones evolucionan y de la misma manera lo hacen los riesgos asociados. Formar equipos adecuados, realizar evaluaciones de vulnerabilidades, desarrollar medidas preventivas y estrategias de mitigación, capacitar recurrentemente a los empleados, implementar las acciones correctivas necesarias, verificar y mantener los registros son solo unas cuantas de las miles de actividades que deben poder coordinarse y ejecutarse debidamente.

Con listas digitales inteligentes se pueden realizar controles efectivos en estrecha coordinación con el equipo de trabajo, recopilar datos en tiempo real y acceder a informes automáticos que ayudan a identificar las áreas que requieren de especial atención o las oportunidades de mejora.

La aplicación Lumiform facilita el cumplimiento de todas estas actividades gracias a su software de auditoría e inspección. Desde la app móvil o tablet se puede gestionar y documentar todo tipo de control y actividad, al tiempo que se coordina efectivamente con el equipo de trabajo mediante su sistema de mensajes, notificaciones y alarmas. La app de Lumiform guía paso a paso para que, al utilizar sus listas inteligentes de control, no se salte ni un solo criterio de verificación. Genera datos en tiempo real sobre los procesos y los informes se crean automáticamente, lo que la hace muy fácil de usar y sin margen de error para los empleados.

Interfaz de una aplicación de gestión de seguridad alimentaria

El Instrumento EVUFA para la Evaluación del Fraude Alimentario

Se desarrolló una herramienta específica para evaluar la vulnerabilidad al fraude alimentario en plantas de elaboración y procesamiento de productos animales para consumo humano. El instrumento fue denominado Estimación de la Vulnerabilidad al Fraude Alimentario (EVUFA).

El cuestionario fue sometido a un proceso de validación por parte de quince profesionales de la industria alimentaria, usando para ello una escala de Likert de tres variables. Para validar el EVUFA, se realizó la validación de contenido por el método de Lawshe modificado, descartándose seis preguntas que no superaban el valor mínimo. Además, la medición de la confiabilidad mediante el coeficiente estadístico Alfa de Cronbach fue de 0,93.

Se realizó un estudio de caso aplicando el EVUFA en 2 plantas procesadoras de alimentos, las cuales obtuvieron una puntuación de 60,5 y 51, respectivamente. En efecto, esto fue calificado con una vulnerabilidad moderada al fraude alimentario.

Evaluación de Riesgos Efectiva: Un Enfoque Paso a Paso

La evaluación de riesgos para el fraude alimentario es esencial porque ayuda a las organizaciones a entender y gestionar las amenazas a su integridad. A continuación, se propone un esbozo con el paso a paso de cómo llevar a cabo una evaluación de riesgos efectiva en la industria:

  1. Identificar los riesgos: Este primer paso implica identificar cuáles son las posibles áreas de fraude en la producción y la distribución de alimentos, considerando motivaciones y medidas de control inadecuadas.
  2. Evaluar gravedad y probabilidad: Una vez identificadas las posibles áreas de fraude, se deben evaluar en términos de la probabilidad de que ocurra el fraude y la gravedad de sus consecuencias (impacto económico, seguridad del consumidor). Esto implica analizar los controles existentes y su efectividad, así como cualquier información o datos disponibles sobre el fraude alimentario en la industria.
  3. Priorizar los riesgos: De acuerdo con los resultados de la evaluación, se deben priorizar los riesgos para determinar cuáles son los más críticos y requieren atención inmediata, considerando la severidad, el impacto y la posibilidad de detección.
  4. Desarrollar e implementar planes de mitigación: Después de identificar y priorizar los riesgos, es fundamental diseñar e implementar medidas para prevenir o atenuar los efectos del fraude alimentario. Esto puede involucrar la creación de controles internos (ej., análisis, programa de muestreo, evaluación de proveedores), la adopción de mejores prácticas y la educación de los empleados.
  5. Monitorear y revisar: Finalmente, se debe establecer un proceso de monitoreo continuo para detectar cualquier cambio en el riesgo de fraude, realizar inspecciones internas recurrentes y evaluar el desempeño del proceso de prevención.

Prevenir el fraude alimentario es responsabilidad de todos en la cadena de suministro alimentario. Una evaluación de riesgos bien ejecutada es la herramienta más eficaz que las empresas tienen a su disposición para enfrentar y minimizar esta amenaza.

tags: #evaluacion #de #vulnerabilidad #de #fraude #alimentario